David Alandete

Peligran las innovaciones del Pentágono

Por: | 09 de enero de 2012

Llevamos semanas oyendo al Pentágono y a la Casa Blanca hablar de recortes, recortes y más recortes militares. Barack Obama ha anunciado una reducción del número de tropas para crear unas fuerzas armadas más pequeñas y ágiles. Pero lo cierto es que esos recortes, de 450.000 millones de dólares (347.000 millones de euros) en la próxima década, afectarán a algo más que las tropas. Si el Departamento de Defensa sigue la tendencia de austeridad marcada por el Congreso, pronto decrecerán sus inversiones en investigación y desarrollo, que muchos beneficios han dado no sólo a EE UU, sino a todo el mundo.

Pentágono(Ordenador del Laboratorio de Investigación Balística del Ejército 1978 / FOTO: Ejército)


Efectivamente, el Pentágono no sólo hace la guerra. De hecho, aunque pueda parecer arriesgado expresarlo así, usted no podría estar leyendo este texto, a través de Internet, si no fuera por el Pentágono. Su Agencia para los Proyectos de Investigación Avanzada de Defensa (DARPA, por sus siglas en inglés) creó la primera red de intercambio paquetes informáticos, todo un precedente de Internet. En 1969 se instaló el primer Procesador de Interfaz de Mensajes en la Universidad de California en Los Ángeles. Pronto se le añadirían otros, en Stanford, Santa Barbara y Utah. 

Eran ordenadores conectados, que compartían información en la distancia. Aquella red, bautizada como ARPANET, inició un modelo de comunicaciones que seguirían otros investigadores. Uno de los empleados de DARPA era J. R. C. Licklider, un ingeniero informático al que se considera uno de los padres de la Red. Según se cuenta en el libro Where wizards stay up late, de Matthew Lyon y Katie Hafner (una historia imprescindible de los orígenes de la Red en el Petágono):

Licklider era más que un entusiasta de los ordenadores. Durante varios años había sopesado una opción radical y visionaria: que las computadoras no fueran sólo máquinas de cálculo. Las computadoras tenían el potencial de actuar como extensiones de todo el ser humano, como máquinas que pueden ampliar el rango de la inteligencia humana y expandir el alcance de nuestros poderes analíticos. 

Tras Internet, DARPA ha financiado numerosos proyectos innovadores, todos ideados con una idea en la mente: defender a EE UU. Uno de los más recientes es la creación del ‘colibrí’, un robot aéreo del tamaño de un puño, que transmite imágenes de vídeo y abre numerosas opciones para el espionaje. DARPA ha sido, además, una agencia pionera en la investigación de todo tipo de aviones no tripulados, muchos de los cuales -sobre todo los modelos Reaper y Predator- se emplean ahora para el lanzamiento de misiles contra operativos de Al Qaeda. 

El Colibrí(Imagen del prototipo del 'colibrí' / FOTO: DARPA)


En realidad, un 12% del presupuesto del Pentágono va destinado a la investigación y desarrollo. Son, de acuerdo con las cifras más recientes, unos 63.000 millones de euros al año. Es más de la mitad de toda la investigación y desarrollo del país. DARPA funciona con un presupuesto de unos 2.200 millones de euros anuales, de los que el Senado ha propuesto recortar, de forma inicial, 120 millones, un 5%. Y eso es sólo una propuesta inicial.

DARPA no es la única agencia de investigación en las fuerzas armadas norteamericanas. El complejo científico-militar de EE UU, radicado en Viginia, en las afueras de Washington, es gigantesco. Consta de agencias públicas y de subcontratas de todo tipo. La Oficina de Investigación Naval, abierta en 1946, cuenta en su haber 59 Premios Nobel. Como destacaba recientemente el diario The New York Times, entre ellos se encuentra Charles H. Townes, pionero en la investigación con el uso de láseres, que abrió el camino para la invención del compact disc y de la cirugía de corrección ocular, entre otros avances.

Los recortes que están en marcha supondrán una reducción de los fondos del Pentágono del 17% en el año próximo. Si el Congreso no llega a un acuerdo en los próximos meses, los recortes de 450.000 millones se doblarán en la próxima década. Ayer, domingo, el Secretario de Defensa advertía contra ello: “En esta crisis, tenemos la oportunidad de terminar con las viejas formas de hacer negocios y construir unas fuerzas armadas modernas para el siglo XXI, que puedan ganar las guerras de hoy y enfrentarse con éxito a cualquier enemigo, y responder a cualquier amenaza y cualquier desafío del futuro”. Para eso, el Pentágono sigue necesitando la investigación y el desarrollo.

Hay 33 Comentarios

Para T:
Menuda parrafada antisistema te has marcado sin ninguna referencia para soportarla. Probablemente la cura de mi hijo ha salido de la investigacion militar, por ejemplo la del Proyecto Manhattan, como por ejemplo las innovaciones en medicina nuclear que alli se consiguieron y que luego han sido de importancia trascendental para la lucha contra el cancer. Tampoco entremos en el programa Apolo, que yo creo que todos sabemos a estas alturas que en realidad era un proyecto militar por mucho que se vendiera como civil. La television que tu ves y el GPS que tu utilizas en tu smart phone funcionan gracias a satelites y a vehiculos lanzadores que fueron concebidos en la guerra fria. El 99% del avion en el que tu viajas normalmente tambien esta construido en base a tecnologia militar. En la investigacion civil se hacen igual o mas cantidad de tonterias que no valen para nada como en la investigacion militar, pero en el fondo de eso se trata al investigar, al final solo 1 de cada 100 investigaciones termina siendo util. Es cierto que la investigacion militar tiene fines diferentes a la investigacion civil, pero la historia demuestra que los comienzos son practicamente los mismos.

@Tif y @Abogado: Los avances de la ciencia son independientes del uso que se les dé, creo. De acuerdo, el Pentágono paga mucho dinero a científicos que asumen innovadores experimentos. Y esos artilugios se pueden emplear en el campo de batalla. Pero muchos acaban teniendo un impacto mucho mayor sobre los civiles. Fíjense en Internet. Es como el caso de la dinamita de Nobel, pero al revés.

@Paco: Había escrito "hacer la guerra", pero lo cambié porque no me parecía adecuado. Es cierto que los científicos idean esos artilugios con la idea de defender al país. Como los usen los militares es otra cosa...

Empieza Ud. a sufrir síndrome de estocolmo. Menudas lindezas suelta como por ejemplo:
'....numerosos proyectos innovadores, todos ideados con una idea en la mente: defender a EE UU.'
¿Defender? ningún país ha atacado nunca los EEUU continentales, Japón atacó islas a miles de kms. y vale, Pancho Villa hizo una incursión a lo que siempre fue territorio mexicano. Por el contrario, la lista de ataques norteamericanos se alargaría bastante. Lo dicho, no deje que los aires washingtonianos le ablanden la mollera, la realidad se impone y el mundo se está cansando de financiar a un hegemón arruinado y paranoico, obsesionado con el poder militar pero incapaz de financiar el despilfarro inútil en artilugios que luego no sirven para nada, una banda de desarrapados en el país más pobre y remoto de la tierra los ha derrotado.

desde luego este señor obama está resultando nefasto o es un incompetente, mucho me temo que lo único que sabía hacer es leer teleprompterd...

Lo de DARPA es para hacérselo mirar. Con la excusa del I+D esa gente experimenta con las ideas más lisérgicas que uno pueda imaginar. Para un escritor de ciencia-ficción o un guionista interesado en conocer gadgets imposibles, su web es una enciclopedia de proyectos a cual más extraño. Lo malo es que el I+D militar es muy ineficiente. Por cada euro invertido se recupera una ínfima cantidad, ya que en defensa se emplean criterios basados en "más pasta que ante quienes respondemos no son exigentes", cosa que no sucede en el I+D civil, en donde tienen que hacer encaje de bolillos sólo para comprar placas de Petri nuevas. De todos los inventos de los que usted se beneficia, sólo una pequeñísima parte (y costosísima de investigar) ha venido del ámbito militar. El resto proviene del civil. Un euro invertido en I+D civil produce muchos más beneficios (y bastantes menos perjuicios) que en I+D militar. Lo que pasa es que, mientras que el I+D militar suele generar productos muy espectaculares y machotes (aviones, tanques, misiles, rocambolescos sistemas robotizados, explosivos espectaculares y demás zarandajas empapadas en testosterona), el I+D civil es más discreto y menos pirotécnico. Y sí, no olvido los orígenes militares de Internet, a años luz atrás de lo logrado tras su paso al mundo civil. Eso sí, pregúntese usted de dónde salió la cura para la enfermedad de su hijo que su médico ha empleado. Muy raramente de un laboratorio militar.

Recortar la I+D es suicida pues pone en peligro el liderazgo de la tecnologia.
Lo de Europa con respecto a I+D es lamentable

Yo creo que cualquier cosa que sea reducir costes que están relacionados con las armas..o las tropas o todo lo que está relacionado de algún modo con las guerras está bien...más reducir en estas cosas y menos en educación. Saludos!!

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Sobre el autor

es corresponsal del diario El País en Washington. En Estados Unidos ha cubierto asuntos como las elecciones presidenciales de 2008, el ascenso del movimiento del Tea Party o la guerra de Afganistán. Llegó a Washington en 2006, con una beca Fulbright para periodistas, a través de la cual se especializó en relaciones internacionales, conflictos armados y políticas antiterroristas.

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