Juan Gómez

Günter Grass, Israel y los nazis. Una polémica

Por: | 13 de abril de 2012

Ya han corrido ríos de tinta sobre el poema de Günter Grass. Muy bien, de algo hay que escribir. Se han repetido una serie de falacias que vamos a comentar:

 

 

 


 

 

 

(Grass practica su gesto favorito)


Censura, tabú. Es una falacia que criticar a Israel sea un tabú. No lo es en Alemania ni lo es en la asombrosa España, cuyos ciudadanos sólo han visto judíos por la tele y encarnados por algún actor inglés y gentil aunque narigudo, pero aún así compiten con los húngaros y los polacos por el liderazgo europeo en rancios prejuicios antisemitas. Lo mismo que en España, cada controversia internacional relacionada con Israel encuentra enorme eco en Alemania, desde las incursiones militares en Gaza o Líbano hasta los asesinatos selectivos del Mossad, pasando por el sangriento abordaje a la flotilla así llamada "de la Libertad”, hace dos años.

Los medios alemanes son más o menos críticos, según. Proisraelí es la línea editorial de Springer, que saca el sensacionalista y (en casi todo los demás) populista diario Bild y su hermanito serio Die Welt. Mantiene entre sus principios fundacionales “la reconciliación entre judíos y alemanes, para la que es obligado apoyar el derecho a la vida del pueblo israelí”. Nótese la sutileza del atávico racismo alemán: “entre judíos y alemanes ”. ¿No puede haber judíos alemanes? Los hubo.

Entre eso que se llama la gente de la calle, la opinión es variada. He visto verdaderos aquelarres antiisraelíes en Alemania, sobre todo con ocasión de las masivas protestas contra la Guerra de Irak hace unos diez años y contra la guerra en Líbano, hace seis. Recuerdo de entonces una entretenida trifulca de bar, cuando un amigo le arreó un bofetón a un desconocido que abogaba por “bombardear Israel para acabar con el problema”. Lo mejor fue que el abofeteado terminó llorando tras gritarle mi amigo: “no eres más que un fucking nazi, lo mismo que tus abuelos”. Como cuenta Nick Kulish hoy en el Times, respecto a Israel se aprecia una dicotomía entre la población y las élites alemanas. Pero hay que reconocer que los medios alemanes critican a Israel e informan cumplidamente de sus desmanes, errores o chapuzas.

Primer golpe, ataque preventivo. El alemán diferencia entre “ataque preventivo” (Präventivschlag) y “primer golpe” (Erstschlag). Grass echa mano del concepto de “primer golpe” (Erstschlag), que define indefectiblemente el primer golpe nuclear del que tanto se hablaba durante la Guerra Fría. Sin duda significa eso en boca del octogenario Nobel, un buen escritor que labró su fama en la apoteosis de los bloques y los telones de acero, esa Arcadia añorada del intelectual mediático. Contra cualquier evidencia o indicio, el poema acusa a Israel de estar planteándose un primer golpe nuclear contra Irán, el golpe que exterminaría “al pueblo iraní”. Un holocausto atómico para suprimir a los persas de la faz de la tierra. Grass abre así la puerta a una falacia muy apreciada por los antisemitas, por los malvados y por los cretinos: que el Estado judío es igual a la Alemania nazi. En lo que nos ocupa, escribí que confiere actualidad al viejo sarcasmo atribuído al psiquiatra Zvi Rex: Los alemanes nunca perdonarán Auschwitz a los judíos.

Víctima=víctima=víctima, etc. No todos somos víctimas. Pero Grass, un exitoso novelista probablemente multimillonario a quien le basta con chapucear unos versos libres para que medio mundo le festeje la ocurrencia, se presenta como una víctima de su “origen” anunciando su propio sacrificio: lo van a descalificar por "antisemitismo”. Como apunta Frank Schirrmacher en su atinado comentario de texto en el FAZ, el archilaureado, mimado, baboseado premio Nobel alemán, un tipo de esos que -parafraseando a Marsé- gustan de sacarse a sí mismos en procesión, se considera estigmatizado por su “origen”. No es su país, ni su propio pasado personal, ni la Historia, sino un estigma que perdura "imborrable". Bien es verdad que no le ha valido persecuciones ni cámaras de gas, pero sí (lamenta en su poema) lo ha obligado a callarse y a mentir: “Me prohibía atribuir ese hecho, como verdad evidente, al país de Israel”. Grass interpreta la culpa de los crímenes nazis como un estigma racial o genético que lo equipara moralmente (supongo que también al resto de los alemanes, pero a él, que rompe el silencio, un poquito más), con las verdaderas víctimas. Schirrmacher habla, con Nietzsche, de una "venganza imaginaria". Que le permite "hacer las paces con su propia biografía".

Israel y la paz mundial. Israel sola, dice Grass, pone en peligro la paz del mundo. Los ayatolás y el régimen clerical iraní son, en cambio, una simple panda de “bocazas”. Cuando niegan el Holocausto y cuando amenazan con liquidar a Israel. Cosas de fanfarrones.

Unos apuntes:
Alemania organizó el asesinato sistemático de seis millones de judíos europeos en cámaras de gas. Cuando tenía 17 años, Grass se quiso alistar en el Arma Submarina del Ejército nazi, pero terminó en el brazo militar de la SS, la organización responsable del enorme esfuerzo logístico invertido en matar a tanta gente. Grass tardó seis décadas en admitir su militancia en la Waffen-SS. En Pelando la Cebolla, cuenta lo siguiente:

  • "No quedan marcas en la piel de la cebolla que expresen miedo u horror. Seguramente veía a la Waffen-SS como unidad de élite (...) La doble runa en el cuello del uniforme no me repugnaba”
  • “Lo más importante para aquel muchacho que se tenía por un hombre era el arma en la que serviría: si no podía ser en un submarino, de los que ya apenas se hablaba en los partes de guerra, entonces sería como artillero de tanque en una División que, como sabían ya en el Centro de Operaciones de Weißer Hirsch, iba a formarse con el nombre Jörg von Frundsberg”
  • “Tras la guerra quise callar con creciente vergüenza lo que había acatado con el estúpido orgullo de mis años jóvenes. Pero la carga se mantuvo y nadie podía aliviarla. Es cierto que mientras duró la instrucción como artillero de tanque que me embruteció durante el otoño y el invierno no supe nada de los crímenes de guerra salidos a la luz más tarde, pero esa ignorancia declarada no podía empañar el reconocimiento de haber sido pieza de un sistema  que planeó, organizó y ejecutó el asesinato de millones de personas.”

Dice también que él no disparó “un solo tiro”. Es bien plausible que, en el caos descomunal del estertor de la Segunda Guerra, cuando la SS campeaba por la retaguardia colgando de los robles y de las farolas a desertores de la Wehrmacht y demás "sediciosos", algunos reclutas no disparasen un solo tiro.

Tras la polémica de su poema, Israel ha declarado a Grass persona non grata y le ha prohibido viajar al país. Una medida histérica y populista, según el exembajador israelí Avi Primor. Como consecuencia, Grass ha comparado a Israel -ese Estado que por sí solo “pone en peligro la paz mundial”- con el régimen de la extinta República Democrática Alemana. Dicen que se ha quedado más ancho que Silesia.

TopTeaser_crop_Der-Sockel-des-von-Grass-gestifteten-Denkmal-in-G-ttingen-wurde-mit-Graffiti-beschmiert.-Foto-Stefan-Rampfel

 

 

 

" ¡SS! Günni, calla la jeta". Pintada en la Universidad de Göttingen.

 

 

Hay 234 Comentarios

Como árabe israelí os prometo que mi gente defenderá a Israel de cualquier ataque iranní. Esta es mi casa y aquí vive mi familia. Y estoy casado con una española muy guapa.

Larga vida a Israel!!

Lupus, la frontera es sencilla. Si uno no es antisemita debe criticar todas las agresiones sufridas los pueblos semitas, lo cual incluye por igual a israelíes y palestinos. ¿A que ya no te hace tanta gracia?

Amanda Font, tienes razón en que la historia se repite con "distintas mascaras". Antes se acusaba a los judíos, hoy lo que se lleva es decir que los musulmanes quieren acabar con la civilización occidental, que a traves de la inmigración masiva han programado la invasión silenciosa de Europa, hasta convertirla en Eurabia y otros disparates semejantes. De todas formas igual tu no te referías a esto ¿o quizá si?

Israel exageró en su reacción, así como los medios, tanto dentro como fuera de Alemania, han sobredimensionado la opinión de este señor que ha decidido opinar políticamente, mintiendo un poema y firmando en sueco. Una cosa es llamar a la paz y al sentido común —algo que se agradece en su texto, si cabe esa lectura— y otra bien distinta es ponerse a mover las heces.

La frontera es sencilla, si uno no es antisemita las criticas a Israel deben ir acompañadas también por reconocer la situación difícil y la política históricamente agresiva de sus vecinos. Los antisemitas siempre defenderán atacaran a Israel y defenderán incondicionalmente la violencia contra Israel de los regímenes vecinos..

Si Gunther Grass es millonario y exitoso es porque ha escrito libros extraordinarios llenos de sensibilidad, emoción y talento narrativo, que han cautivado a millones de personas, como "El tambor de hojalata"

El autor de este blog, en cambio, a falta de talento y sensibilidad, tiene que conformarse con calumniar a la gente honesta y que contribuye a hacer del mundo un lugar mejor. Ni que decir tiene que, cuando ambos mueran, uno será recordado durante generaciones y del otro no se acordará ni el tato.

Busquemos una tercera opinión. Florentino Portero, es el director del Centro Sefarad-Israel, la institución creada por el Gobierno de España junto a la Comunidad y el Ayuntamiento de Madrid, para, entre otros fines, fomentar el conocimiento y la comprensión de la cultura judía. "En una democracia criticar a un gobierno, propio o ajeno, es algo normal, expresión de la libertad de opinión. De hecho, la sociedad israelí destaca por la intensidad con que practica este derecho. Nadie critica más a los sucesivos gobiernos israelíes que los propios israelíes. Una crítica puede ser ofensiva cuando su intención es precisamente esa, cuando se trata de deslegitimar el derecho a existir del Estado de Israel o cuando se aplica un doble rasero, no reconociendo a Israel derechos que sí se reconocen a otros estados como, por poner un ejemplo, el de la legítima defensa". Si esos son los criterios, el poema de Grass, en efecto, está en el límite del lado oscuro. Según Portero, antisemitismo es también "toda actitud negacionista sobre el pasado, la atribución de comportamientos desleales falsos y la merma de sus derechos ciudadanos".

Pero, ¿es tan grave que un señor ya muy mayor como Grass, que quizá tienda con los años a ponerse obsesivo, componga unos 'versos de café' como los de 'Lo que hay que decir'? "No sé si las afirmaciones hechas por Grass se explican o no por su edad. Si así fuera quizás su familia debería aclarar la situación. En cualquier caso, el poema deslegitima a un estado democrático frente a una dictadura islamista que ha amenazado con hacer desaparecer a Israel del mapa. El negar a Israel el derecho a la legítima defensa y el afirmar que un ataque israelí implicaría el uso del arma nuclear, provocando un holocausto, es un disparate y un insulto merecedor de la reacción que ha provocado en Alemania y fuera de Alemania", dice Portero.

Alemania, claro, el nombre que enrarece esta polémica. En Alemania vive desde 1985 el novelista donostiarra Fernando Aramburu, que en 2011 recibió el Premio Tusquets de Novela por 'Los años lentos': "Creo que Günter Grass no es propiamente antisemita. Ha hecho, sí, en un poema de calidad literaria ínfima, unas afirmaciones que sirven al antisemitismo, visible en organizaciones alemanas de extrema derecha, en los solapados nostálgicos del régimen nazi y en una porción considerable de la sociedad germana que atribuye a las víctimas la mancha histórica que enturbiará durante largo tiempo el prestigio de Alemania. Grass ha cometido, no por primera vez, la torpeza de cuantos presuponen que, digan lo que digan, tienen la razón de su parte. Es un hombre excesivamente afirmativo, habituado a ejercer la opinión tajante como aquellos intelectuales chapados a la antigua, convencidos de ser la voz de incontables conciencias".

Sencillamente demoledor, Ricardo E. Genial.

Ich kann ein Bisschen Deutsch. Das reicht für ab und zu deutsche Zeitungen lesen. Ausserdem meine deutsche Frau hilft mir davon.
Sepas o no sepas alemán puedes conocer, si quieres y si tienes tiempo, como es el comportamiento de los periodistas u opinadores alemanes en Alemania cuando se trata el tema Israelí. Y, por supuesto: el Sr. Gómez no dice la toda la verdad. Ni de coña. La mía es una opinión fundada, lo que estoy seguro que no puede decir usted, Opinions. Porque si usted tuviese la más remota idea del tema no escribiría las tonterias que escribe. Yo no soy un puto nazi ni un asqueroso antisemita. Ni siquiera soy nazi o antisemita, simplemente tengo una opinión distinta de Gómez y creo que Gómez no está describiendo la realidad.
Por cierto, antes de completar sus conocimientos de alemán, aprenda usted bien a escribir en español: Se dice “pero SI NO”, no “pero SINO”. De nada.

Andaba yo leyendo ya un poco confuso y azorado con las amistades del Sr. Gómez cuando al llegar al 'posiblemente multimillonario' ya paro.

No sé si el Sr. Grass lo es o no como no parece saberlo el Sr. Gómez. En ejercicio paralelo al suyo, invito a quien quiera a rellenar los puntos suspensivos que siguen según su propia percepción o simpatía por el personaje; que el 'probablemente' nos cura de la enfermedad de objetividad: El Sr. Gómez probablemente es un ...........

Ich kann ein Bisschen Deutsch. Das reicht für ab und zu deutche Zeitungen lesen. Ausserdem meine deutsche Frau hilft mir davon.
Sepas o no sepas alemán puedes conocer, si quieres y si tienes tiempo, como es el comportamiento de los periodistas u opinadores alemanes en Alemania cuando se trata el tema Israelí. Y, por supuesto: el Sr. Gómez no dice la toda la verdad. Ni de coña. La mía es una opinión fundada, lo que estoy seguro que no puede decir usted, Opinions. Porque si usted tuviese la más remota idea del tema no escribiría las tonterias que escribe. Yo no soy un puto nazi ni un asqueroso antisemita. Ni siquiera soy nazi o antisemita, simplemente tengo una opinión distinta de Gómez y creo que Gómez no está describiendo la realidad.
Por cierto, antes de completar sus conocimientos de alemán, aprenda usted bien a escribir en español: Se dice “pero SI NO”, no “pero SINO”.

A mi me gusta el artículo sobre todo por esto que dice:

>

Cuánta razón tiene. Siempre las mismas acusaciones hacia los judíos. En la Alemania de los años previos a la II Guerra Mundial se decía exactamente lo mismo sobre los judíos. Que querían terminar con los alemanes y esclavizar el mundo (protocolos de Sión...)
La historia se repite pero con distintas máscaras.

A propósito del antisemitismo español,-que me parece indiscutible tras siglos de adoctrinamiento-: hace algún tiempo leí en El Pais un largo artículo sobre un estudio llevado a cabo por una universidad inglesa y otra de Sevilla. El estudio -si mal no recuerdo, y no sería raro que así fuera- demostraba que casi un tercio de los españoles llevamos sangra judía.
Curiosamente nunca más leí ningún comentario sobre ello en ningún sitio, y leo 3 periódicos diarios cada día, uno andaluz, uno catalán y éste.

Escribo desde Israel me llamo Itamar y vivo en Acro. Llevo tiempo siguiendo esta polémica absurda sobre este poema absurdo y le contesto neike. Si bien parece cierto que mcuha gente que apoya a Grass mantiene vínculos con la extrema izquierda, la extrema derecha y el yihadismo, no es menos cierto que sus detractores son acusados de sionistas, yankis o cosas similares. Yo me considero de izquierdas y soy muy crítico con algunas políticas de mi gobierno pero ni soy sionista, ni soy religioso ni tengo simpatía hacia las políticas americanas y con todo eso, el poema de Günter Grass me sigue sin gustar. Y como a mi, a mucha gente en israel que nos consideramos de izquierdas, gente que escribe en Hareetz que no tiene nada de sospechosa de sionismo.

Hay uno por aquí que dice:""Sacar a relucir lo que alguien hizo cuando tenía 17 años es de tal estupidez que desmerece cualquier argumentación.""
No solo a los 17. También a los 18, a los 19, a los 20, y suma y sigue. porque el señor Grass estuvo convencido (no desnacificado del todo) hasta aproximadamente los 25 años en que lo que ya sabía a los 17 (el exterminio de judíos y otras gentes) se lo empezó a replantear en términos de que se les había ido la mano.
De todas maneras, y tal como reconoce en su libro "pelando la cebolla" no le hizo asco a las Waffen SS hasta mucho después, pero en todo caso escondió su pasado por vergüenza y para que no le manchara la carrera como escritor. A pesar de todo, su odio inculcado desde pequeño hacia lo judío dejó marca profunda en su cerebro.

A mi, el comienzo del artículo no me gusta. ¿Cómo que sólo hemos visto judios por la tele? ¿Acaso la gente se pasea por las calles con declaraciones de judaismo o no, para que se les pueda distinguir? Seguro que la mayor parte de los españoles se ha cruzado alguna vez con un judío, pero como es obvio lo que ese español vió fue otro ciudadano, ni más ni menos humano que otro. Indistinguible, pero no escondido. Faltaría más.

Cuanto comentario malicioso y rabioso que corre por este artículo, vamos a ver: todos estos dobles nicks que se hacen pasar por personas distintas y son el mismo chapuzas que cacarea lo mismo como una cotorra barbuda:
No hace falta vivir en Alemania para saber que lo que dice el autor del artículo es cierto. Si sabes alemán y lees la prensa variada ves que es cierto...así que no entiendo estas ganas de desprestigiar a Juan Gómez sin ningún fundamento. Una cosa es que seas un puto nazi o un asqueroso antisemita, entonces se entiende, pero sinó.

Y como apunta un buen comentarista, es lógico que muchos se cabreen por el tiro de orejas que da a los españoles y su famoso antisemitismo.
Estas alusiones continuas a El País para que censure al articulista son propias de régimenes como el de Irán o el de Venezuela.

Si yo fuera ciudadano israelí no me preocuparía por quienes me atacan. Lo que si me inquietaría, lo que de verdad me acojonaría, es ver quienes me defienden. Hoy solo defienden a Israel los fascistas y la extrema derecha en general, un apoyo que desde luego es reciproco. Hace dos semanas emitieron en la TV publica israelí una entrevista con Marine Le Pen, eso lo dice todo. Apoyo totalmente a Gunther Grass por su valiente defensa de la Paz mundial.

Günter Grass nunca ha sido trigo limpio. Nadie le niega que es un gran escritor pero tiene un problema que arrastra desde hace muchos años con los judíos de Israel y con loas judíos de otras partes. Siempre ha confesado que le produce un cierto asco el filosemitismo y aquí no entraría necesariamente Israel

He vivido cinco años en Alemania. Estoy casado con una alemana. No puede hablar de "falacias" quien niega que en Alemania es muy, muy, muy delicado criticar CUALQUIER (CUALQUIERA), aspecto de las políticas de Israel, por muy desafortunadas, injustas, ilegales que a veces son las decisiones de Israel. No es cierto que en Alemania se opina con absoluta libertad sobre Israel. Hay ejemplos de consecuencias para quien, con mayor o menor fortuna/inteligencia/oportunidad/argumentos se "atreve" a criticar a Israel en Alemania (lo que a mí, desde luego no me extraña tanto). El espantajo del antisemitismo esta siempre preparado en la cartera del embajador israelí de turno. Negar eso es mentir, Sr. Gómez. Y esta posición de abuso lo utiliza Israel constantemente en sus conflictos con el mundo árabe ante la comunidad internacional y no digamos con Alemania.
Afirmar que no hay indicios de que Israel planee atacar Iran es desmentir a la práctica totalidad de la prensa y la opinión española, y también mundial, incluido este diario.
Y es desconocer la habitual forma de defenderse de Israel.
Por supuesto que Israel puede por si solito poner en peligro la paz mundial. Eso no significa que tal vez no le quede oro remedio. Pero negar la evidencia hace sospechar de las intenciones y razones de quien la niega.
Esperemos que lo "mejor" de este triste episodio de esta lamentable historia no sea ver llorar a cientos de miles de iranis (y, tal vez, otros cientos de miles de israelis) después de ser "abofeteados" por algún amigo de esos con los cojones tan gordos que tiene el Sr. Gómez. No sería la primera vez que se masacró a cientos de miles de personas buscando unas armas que nunca existieron. Es lo que pasa cuando se ponen los cojones en la mesa antes de la razón.

tendencioso este artículo, Grass no es ningún multimillonario

estaba escribiendo el comentario y me quede a la mitad. me dio pereza seguir. me dan penita los listillos estos. ayer milla y hoy el tal juan gomez.


"Es una falacia que criticar a Israel sea un tabú. No lo es en Alemania ni lo es en la asombrosa España, cuyos ciudadanos sólo han visto judíos por la tele y encarnados por algún actor inglés y gentil aunque narigudo, pero aún así compiten con los húngaros y los polacos por el liderazgo europeo en rancios prejuicios antisemitas." Excelente comienzo, es lógico que muchos bienpensantes se mosqueen con lo que aquí se dice..

Esto es un lío, ¿acusan a GG de ser nazi? O simplemente de ver la complicada situación de Israel encuanto a sus vecinos ¿No es lo mismo ser judío que pertenecer a Israel? Otra pregunta, esos ortodoxos de marras ¿no son igual de impresentables con el trato a la mujer que los islamistas?¿Tienen que ver con ellos? Bueno lo dejo,creo que lo único que escribiría sería preguntas y mas preguntas

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Sobre el autor

es el corresponsal de EL PAÍS en Berlín desde 2008. Fue becario de José Comas, que lo reclutó en 2006. Vive en la ciudad desde 2002. Estudió en Friburgo.

Correo: mail.berlinblog@gmail.com

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