Café de Madrid

12 nov 2015

Un penacho en las Ramblas

Por: EL PAÍS

Por JORGE F. HERNÁNDEZ

Art
Artur Mas, tras fracasar la votación de su investidura. (M. MINOCRI)


No entiendo a Cataluña. Intento comprenderla como a España y la gamba, el sabor del jamón y el paisaje de Galicia. No sé si a partir de ahora sea políticamente obligatorio escribir Catalunya, practicar aún más el afán por comprender el idioma y abonar la ya vieja ilusión de que se me permita vestirme de Ninot y escalar esas impresionantes torres humanas de abrazos entrelazados mientras en la plaza retumba una sardana. Imagino que por razones de peso no se me permitirá llegar a la punta del Castell, pero con la misma curiosidad quiero llegar hoy mismo a Barcelona para ver si allá me entero de qué está pasando, qué se dice en la calle y qué tanto entendemos todos lo que los políticos enredan en sus discursos.

Para fortuna del viajero, además del puente aéreo constante que ya llevaba décadas enlazando Madrid con la Ciudad que ya no sé si seguirá llamándose Condal, ahora recurro al AVE que atraviesa la piel de España en dos horas y media para llegar a la estación Figueres Vilafant en el mismo tiempo que tarda un bachiller en viajar de la Puerta de Atocha hacia su beca en Salamanca. A 300 kilómetros de velocidad el tren desata imaginación y memoria; el paisaje se vuelve un óleo en tránsito, acuarela recién lavada por un pincel de ocres lunares que —para un azteca curioso— resultan en literatura visual. ¿Acaso no venía de editoriales y tertulias de Barcelona todo el boom de la literatura, casi todos los ejemplares de escritores ejemplares que abonan la grandeza del arte, la infusión constante de la cultura española, sin problema o trauma alguno con el hecho de que en sus casas y en otras ediciones hablaban y escribían en catalán? ¿Por qué entonces la dama a la que pregunto en castellano si sabe qué tan lejos está del hotel la estación a la que llegaremos me contesta en catalán? (Luego la veo que responde a su móvil y conversa en perfecto francés con un interlocutor que, por lo visto, merece mayor cortesía que la que transpira un mexicano curioso).

Con todo, lo primero que reviso al salir de la estación es mi pasaporte, por si acaso ya pedirán documentación migratoria o transfronteriza en cuanto crucemos Lleida (que no Lérida). Quizá tenga que declarar de entrada que mi equipo alternativo es el Club de Fútbol León (de Guanajuato, allí dónde la vida no vale nada) y que tuvo a bien inventarse un partido de homenaje a Rafa Márquez nada menos que en el Camp Nou. Los buenos aficionados al balompié sabemos del curioso antecedente vocálico que une a mi León con el Barcelona F.C.: el estadio de los Panzas Verdes en León se conoce como Nou Camp, así como Mini-Me es clon a escala del Dr. Evil. Para vergüenza de José Alfredo Jiménez, el mentado partido entre los blaugranas y mis verdes en el Camp Nou resultó en una paliza de 6 a O, donde ya ni llorar era bueno. Temo que esto podría obstaculizar el trámite de la visa, si es que ya abrieron aduana en el Barrio Gótico.

Quedan muchos minutos para llegar, a pesar del vértigo feliz con el que atravieso ahora la entrañable Península que no imagino jamás partida en gajos. Para muchos mexicanos que vimos florecer dolorosamente en nuestra tierra a lo mejor del exilio masivo que huía de la España desgajada, es impensable y muy difícil entender que España —nación de naciones desde siempre, país de todos los países que le caben en su nombre, tierra polifacética, poliédrica, multicultural y siempre generosa— caiga en discursos necios, tertulias a gritos, puestas en escena, verbenas de partidos políticos, enredos ideológicos trasnochados-caducos-revitalizados por necedad o estulticia.

Intentaré leer al filo del paisaje las posibles explicaciones que publica este mismo diario a través de diferentes firmas, pero espero que al llegar encuentre diversas voces, esquinas ochavadas, paseos al oído del Mediterráneo, librerías abiertas como abrazos donde pueda yo comprender un poco mejor lo que está pasando (aunque sea gerundio), lo que le duele y alivia a los habitantes de hoy y a los fantasmas de siglos de esa ciudad a la que voy volando por tierra…. y escribirlo por entregas como viejos telegramas para todos los que me siguen y tantos que queremos tanto a Barcelona, Cataluña y cada uno de sus pueblos en piedra, sus barcas de arena y  sus masías de bosques encantados.

Hay 58 Comentarios

En fin agradezco a mis amigos Tomás de Soria y Antonio de Zaragoza así como a Inés Arrimadas de Cádiz (a quien no conozco y por quien no voto) que se hayan tomado la molestia de aprender el catalán hasta niveles más que suficientes y dignos. Cuando conciudadanos que hablen en Náhuatl, Maya, Mixteco o catalán les respondan en castellano, no lo den por descontado con aquello de...faltaria más! Los que soportan el coste del ajuste linguístico son ellos.

Mala educación? Si yo estoy "obligado" a hablarles a ustedes en castellano y ustedes no estan obligados a hablarme a mí en catalan es por que hay una relación de poder de por medio entre nosotros. Poder democrático, me diran ustedes. Como quieran, pero poder al fin y al cabo. He puesto "obligado" entre comillas porque entiendo que en el caso del pasajero del tren sólo estoy legalmente obligado a responder en castellano a un agente de la autoridad, a un agente de la compañía con la que tengo un contrato de transporte y en caso de que peligre la seguridad de un pasajero. Puedo responder o no y en la lengua que quiera a un pasajero que me interpele a título privado. Digo esto desde una óptica puramente individualista, en ningún modo nacionalista. Yo no tendría este comportamiento pero me interesa que comprendan la situación. Los que hablamos las dos lenguas estamos (democraticamente) obligados a adaptarnos. Los que hablan una sola no. He estado en una fiesta con alemanes. Todos perfectos anglofonos. Cuando se dirigian a mí hablaban en inglés. Pero de vez en cuando cambiaban al aleman y yo me quedaba a dos velas. Aquí claro no habia una relación de poder interpuesta. No podia yo obligarles a hablar en inglés. No creo que fuesen mal educados.

Qué manera de tergiversar las palabras del autor tienen algunos...No me parece que esté diciendo nada que no se ajuste a la realidad. El autor no se queja porque esa persona ´le salude en catalán´ o porque ´hable en catalán con sus amigos´. Que una persona que es totalmente bilingüe conteste en catalán a un extranjero que le pregunta en castellano es una falta de educación. Se mire como se mire.

Qué manera de tergiversar las palabras del autor tienen algunos...No me parece que esté diciendo nada que no se ajuste a la realidad. El autor no se queja porque esa persona ´le salude en catalán´ o porque ´hable en catalán con sus amigos´. Que una persona que es totalmente bilingüe conteste en catalán a un extranjero que le pregunta en castellano es una falta de educación. Se mire como se mire.

Sr. Jorge F. Hernández, no voy a entrar en críticas o alabanzas a su artículo y su blog, solo quisiera hacerle ver que usted como extranjero en España tiene derecho a escribir todo esto y más sobre política española, y me parece perfecto. Mientras que yo como extranjero en México no podría hacerlo porque me aplicarían cierto artículo de su Constitución y me expulsarían del país. Curioso ¿no?

Por mucho que la película emocione, la mayoría no quiere seguir con la fantasía al salir del cine si tiene el coste de perder el trabajo y enfrentarte a amigos y familia. Ha perdido el sentido de la medida, el sentido común.
Blog "Pajas y obviedades - "ObviHoy"
http://pajobvios.blogspot.fr/2015/11/obvihoy.html

Como otros antes que yo, lo de que no te contesten en español es un "topicazo", seguro que se lo habían comentado y pensó..aquí lo saco a pasear.., Si así van a estar todas sus entregas, regrésese usted a México y, cuando recobre la ecuanimidad, vuelva...,que conste que no soy Catalán

Como otros antes que yo, lo de que no te contesten en español es un "topicazo", seguro que se lo habían comentado y pensó..aquí lo saco a pasear.., Si así van a estar todas sus entregas, regrésese usted a México y, cuando recobre la ecuanimidad, vuelva...,que conste que no soy Catalán

Como otros antes que yo, lo de que no te contesten en español es un "topicazo", seguro que se lo habían comentado y pensó..aquí lo saco a pasear.., Si así van a estar todas sus entregas, regrésese usted a México y, cuando recobre la ecuanimidad, vuelva...,que conste que no soy Catalán

Para empezar una buena crónica sobre Cataluña, nada mejor que la socorrida anécdota de que les pregunté en castellano y me respondieron en catalán, eh? supongo que para muchos lectores es lo que quieren oir, en fin... toma topicazo, si es que mira que somos maleducados y provincianos! Por cierto, hablando de provincianismos, sr. Xavier Rius, Catalunya se dice en catalán, y Cataluña en castellano. Catalonia, Catalogne, Katalonien, cada idioma lo dice a su manera, usar la Ñ no tiene nada que ver con el franquismo, sino con el idioma. Así, usted dirá Espanya, ellos España, usted Saragossa, ellos Zaragoza, usted Moscou, ellos Moscú, Moscow, o Moska, no hace falta que ponga más ejemplos, creo que me entiende perfectamente, también verá ahora que lo que ha dicho es una barbaridad, por culpa de comentarios como el suyo luego nos meten a todos catalanes en el mismo saco de victimistas y provincianos.

Para este amigo mexicano y demás amigos del planeta, el punto de inflexión fue Arenys de Munt, pequeño pueblo del Maresme, zona costera próxima a Barcelona en dirección norte.
Aunque de siempre ha existido un latente sentimiento anti-español entre muchos catalanes, bastaba una pequeña chispa para que este sentimiento aumentara como una mancha de aceite
Resulta que un buen día el Ayuntamiento de Arenys de Munt decidiera hacer una experiencia en el sentido de una consulta para saber quien se sentía independentista y quien no; ante el éxito de los que votaron independentismo, este fue el punto de inflexión que se expandió hasta la situación que tenemos hoy en día con las urnas de cartón y las manifestaciones multitudinarias del 11 de setembre. .

Para Eduardo R, totalmente de acuerdo contigo. Nuestro compadre JORGE F. HERNÁNDEZ se ha vendido por un puñado de monedas a Prisa, para seguir con su táctica de desinformación o peor de manipulación. Las cosas están complicadas en México, hay que pedir dinero a otros...Triste ver un escritor que se venda así, quizás le interesaba unos días de vacaciones por Europa, ahora viene tiempo de vacaciones en México. Te puedo asegurar que tiene otro nivel y que Milenio TV donde a veces participa, el Universal, Reforma o la revista Progreso o Aristegui Noticias, conocen perfectamente que pasa en España y Catalunya. Vivo en México, y casi me siento Mexicano, y las cosas desde fuera se ven muy diferentes con más neutralidad. Yo lo dijo el NY Times esta semana, la libertad de prensa inexistente en España.

Un fuerte abrazo, Xavier

Soy valenciano y muchas veces empiezo conversación en valenciano con gente que no conozco, solo con un (Bona vesprà/matí/nit), es MI lengua materna.

Ahora bien, si me contestan en valenciano perfecto. Pero si lo hacen en castellano que problema hay? Continuo la conversación en castellano, y con mucho gusto oiga.

Nunca entenderé a la gente que se ofende por nada mas que un saludo en la lengua materna del que empieza la charla. Vamos, eso es un insulto y desprecio a tus raíces, deleznable.

Pero eso de continuar hablando en tu lengua cuando hablas perfectamente la del otro?¿ Es una falta de respeto igual o mayor que la del ejemplo de arriba.

Nadie destaca la pésima calidad del artículo (en cuestiones de redacción y de calidad informativa), nadie reseña el hecho de que da la apariencia de tener cierta longitud y termina abruptamente, me ha molestado mucho leerlo y sus textos en negritas son de pésimo gusto. Por otro lado y siendo un "Penacho en la Ría de Bilbao" desde hace años recuerdo una de las cosas que han distinguido a los mexicanos en cuestiones políticas extranjeras: La doctrina Estrada, no meterse en asuntos ajenos y menos si no se tiene idea. Una pena que un escritor se preste a los juegos proselitistas de PRISA.

Soy catalán, y estoy hasta el gorro de que se alimente la leyenda de que aquí rehusamos entablar una conversación en castellano. Trabajo día a día con gente que no es de Catalunya pero que trabaja y vive aquí muy a gusto; que no hablan en catalán, y que según me dicen nunca se han encontrado con nadie que les haya negado una respuesta en castellano. No es de recibo que desde la prensa se alimente este falso mito. Lo siento Sr., pero me resulta muy difícil de creer su supuesto intento de conversación con una señora que viaja en el AVE, habla varios idiomas, y se niega a hablar castellano, porque yo uso el AVE a menudo, y puedo decirle que ese es el último lugar donde eso podría pasar.
Y conste que no soy nacionalista, ni catalán ni español, que ambos son bastante malos. Le encomiendo a que abandone su experimento sociológico (o zoológico), porque aquí hay unos cuantos miles de catalanes que no van a ninguna manifestación, ni de unos ni de otros, que no nos hemos metido con nadie, y a quienes no nos gusta que nos etiqueten.

Para José Gutiérrez. Seguro seguro que muchos son así pero, la verdad, también los conozco en mi pueblo (San Lorenzo de El Escorial) que piensan que fuera de la Sierra del Guadarrama no hay nada comparable ... sin haber salido de la CAM. De cualquier modo, me da la impresión de que es más fácil el entendimiento entre personas en el tú a tú que cuando se meten los políticos (y los fanáticos, claro). Estas dos personas que me han contestado lo han hecho de un modo educado y respetando que cada loco con su tema, como debe ser. Eso sí, como quienes manejan estos asuntos son los que son, pues ... a ver qué pasa. Desgraciadamente, me da la impresión que los Rajoys, Mases y demás son causas perdidas movidas por su interés personal y que nos van (nos han) arrastrado a algo que, insisto, nadie sabe cómo va a terminar aunque todos sabemos que todos saldremos perdiendo. En fin, esto es lo que, creo, hay. Saludos.

En todo caso el coste del ajuste lo pagamos los catalanes que llevamos instaladas nuestra lengua y la de ustedes. Tipicamente una conversación en Cataluña empieza diciendo "bon dia" si el otro responde "buenos dias" te quedas con la duda de si comprende o no el catalán. Lanzas otra frase y compruebas si la comunicación es viable en tu lengua o tienes que pasar a la de él. La continuación depende de la ley de la demanda y oferta, en quien es el interesado en establecer la comunicación y en la buena disposición del interlocutor para cambiar de código. Si estás en el Corte Inglés Plaza Catalunya las posibilidades de que el dependiente acepte hablarte en catalan son de 40%, y aquí como las lentejas. El sabe que tu llevas instalados los dos sistemas, pero tu no lo sabes, y lo que te interesa es comprarte un abrigo. Si estás en un restaurante en Barcelona el camarero (como en Madrid) será sudamericano: totalmente imposible comunicarte en catalan. O señalas en la carta como los turistas o cambias de lengua por mucho que estés en tu casa. Te diran: pero estás en España!...lo que quieran pero mi cerebro es mio y a mi cuenta y riesgo utilizo la lengua que quiero y cuando quiero. Muchas veces los castellanos o los catalanes responden con el silencio (señor tienes una moneda para un bocadillo?): es un silencio castellano o un silencio catalán? Expresarte en una lengua no comprensible es una variedad del silencio y forma parte de la libertad de expresión y de la libertad de no expresión. Puede obligar alguien a un señor de Murcia a entablar conversación con otro pasajero que también resulta ser de Murcia? Supongo que no. El Sr Jorge Hernández no haria un artículo explicando que quiso hablar del tiempo o de la dirección de un hotel y el señor de Murcia respondió alzando los hombros o negando con la cabeza. Debe ser catalán, pensaria. Un antipático castellano no da para un artículo, salvo que uno sea Don Mariano José de Larra.

Fernando... A mí lo que me pegaría mucho, es que al rato nos dijeran que Gaudí solo es de ellos y no de todos.

Estimado JORGE F. HERNÁNDEZ, y ahora te habla un cubano, también como tú intrigado, preocupado y deseoso de saber lo que piensa la gente en Cataluña al margen de lo que publican los diarios. Espero que permanezcas apegado a la verdad, la tuya, claro, no hay verdad universal.
Sigue firme y no te dejes empujar.

Y otra cosa mas. Lo que si es cierto es que cuando uno normalmente se expresa en 2 lenguas, la respuesta te puede salir en otra lengua u otra, yo vivo en UK y estando en España a veces me sale una respuesta en ingles, cosas del cerebro, pero, me doy cuenta, y lo cambio. no espero que el otro me diga que no lo entienda y que por favor le hable en castellano.

Para Frederic/Manu. No he estado tantas veces como quisiera, pero cuando he estado en Cataluña he hablado en castellano y me han respondido en esa lengua. Como no me ha ocurrido en ninguna otra parte con diferentes lenguas, he estado en Brujas y no me han respondido en flamenco por hablarles en frances, en Gales no me han respondido en galeico para hablarles en ingles y en Suiza no me han respondido en aleman por hablarles en frances, por ejemplo. Eso de que, por defecto, hablamos en catalan y se establece un extraño protocolo para ver en que se habla para que el interlocutor "condescienda" a hablar en castellano es de una parte - respectable pero una parte - de la gente de Cataluña y solo pasa alli. Por mucha racionalizacion que le querias poner. Lo de que seria racismo hablarle a sudamericanos en castellano directamente, en fin, encima es hasta paternalista.

Qué pesadez, qué pereza, qué rollo, qué aburrimiento, qué hartura, no puedo más. Supongo que si votamos todos los españoles a favor de la independencia de Cataluña, entonces sería legal. Pues justo eso propongo: votar un cambio en la Constitución española para sacar a Cataluña del Reino de España. Fuera! Yo ni quiero seducir ni quiero enamorar a Cataluña, quien me llama ladrón (España nos roba) no merece mi atención.

Constancia queda ;) En cuanto a la dama del tren, como ha dicho un tal krazykat, el investigador podría haber investigado. Yo no espero mucho porque en este periódico ultimamente nos deleitan con unas historias de viajes a Catalunya que parecen crónicas de frailes en las Indias (Bartolomé aparte).

Yo cuando voy a Cataluña y me hablan en catalán respondo en Polaco, o en Ingles o en Portugues o en Italiano o en Frances Según me de el punto si no saben estos idiomas; ¿Español? Es lo que tiene ser poliglota.

Para Frederic y Manu. Cierto es que en mis continuos viajes a BCN por motivos laborales siempre que me han entrado en catalán y he contestado en castellano / español, la conversación ha seguido en castellano / español sin el menor problema. Que quede constancia aunque, en mi opinión, lo que hizo dicha dama es, simplemente, una falta absoluta de respeto. Saludos.

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Sobre el blog

Café de Madrid es un blog que extiende -en párrafos, fotos y dibujos- el ánimo de un cronista mexicano por las calles, biografías y párrafos de la Villa y Corte del Oso y del Madroño. Una mirada a los diferentes pretéritos y presentes que le dan vida, los lugares que han desaparecido y las muchas cosas insólitas que la hacen una de las ciudades más enigmáticas e interesantes del mundo.

Sobre el autor

Jorge F. Hernández

Soy escritor y he publicado dos novelas, una de ellas La Emperatriz de Lavapiés que fue Finalista del Premio Alfaguara en 1998; cinco libros de cuentos y cinco libros de ensayo. Tengo las columnas "Cartas de Cuévano" y "Café de Madrid" en EL PAÍS. Hago dibujos y hace cincuenta kilos fui novillero. Sígueme en Facebook.

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