José Ignacio Torreblanca

Me llamo Bond, Euro Bond

Por: | 30 de noviembre de 2011

Conneryas007
Nada por aquí, nada por allá y, en un abrir y cerrar de ojos, ¡zas!, los eurobonos. De repente todo el mundo parece haber encontrado la solución a la crisis europea: se llama “eurobonos”. De ahí la comparación con Bond, James Bond (un excelente juego de palabras usado por Charlemagne en The Economist el 20 de enero de este año). ¿Pero son los eurobonos la varita mágica que resolverá la crisis?

Jean Pisany-Ferry, el director de think-tank Bruegel, uno de los institutos de investigación que está liderando el debate sobre la crisis y sus salidas, es uno de sus principales defensores. La propuesta de Bruegel lleva en la mesa algún tiempo, y ha sido secundada con el tiempo por políticos e instituciones europeas de primera fila, desde Jean Claude Juncker, Presidente del Eurogrupo y Claudio Tremonti, ministro de hacienda con Berlusconi, hasta, más recientemente, el Parlamento Europeo y la propia Comisión Europea, que han puesto sobre la mesa varias opciones, de menos a más ambiciosas.

¿Por qué los eurobonos pueden ser la solución? Hasta ahora, como España ha experimentado y va a seguir experimentando, las reformas estructurales y los recortes fiscales son obligatorios para los Estados, pero a cambio no obtienen nada más que: uno, la satisfacción de cumplir las normas; dos, la promesa de que la austeridad generará crecimiento y empleo en algún futuro no muy lejano pero sin precisar. La verdad, a no ser que uno sea economista y alemán a la vez, son dos satisfacciones algo escasas: para el común de los mortales, cumplir las normas es una fuente de satisfacción siempre y cuando los beneficios sean mayores que los costes y, segundo, sólo un puñado de economistas muy fundamentalistas parecen creer todavía hoy que la austeridad fiscal, en unas circunstancias de estrangulamiento del crédito y los mercados como las actuales, genera crecimiento y empleo vía los aumentos de productividad.

Por tanto, si la fe se define como “creer sin ver”,  lo que Alemania ofrece hasta ahora a los gobiernos no es un acuerdo político, sino un acto de fe, es decir, se les pide es que hagan reformas, sí o sí, y que se sienten a esperar los resultados. Si mientras el paro sube, la productividad no mejora, el crecimiento se ralentiza o pasa directamente a recesión y los mercados comienzan a creer que en esas condiciones es muy posible que acabes siendo insolvente y te elevan los tipos de interés al 7%, la respuesta es que no te preocupes, sino que refuerces tu fe. Si no duele, es que no es bueno: “no pain, no gain” que dicen los anglosajones.

Ahí es donde entran los eurobonos. Jean Pisany-Ferry defendía ayer otra vez los eurobonos en un artículo en Financial Times en el que señalaba, dando en el clavo, que las medidas de control y vigilancia presupuestaria que se están discutiendo estos días son tan sumamente limitantes de la soberanía de los estados que sólo tiene sentido que los gobiernos las acepten si a cambio obtienen una mejora sustancial de las condiciones en las que se financian en los mercados. Por tanto, lo que se le está pidiendo a Alemania es que abandone el plano de la fe y se sumerja en el plano de la política, en otras palabras: hacer un acuerdo en el que se intercambie austeridad por liquidez, es decir, por eurobonos. Pero aquí es donde Alemania opina que el acto de fe se le exige a ella al pedirle que mutualice sus (bajas) tasas de riesgo antes de ver la austeridad en pie en el sur de Eurpa. Y en ese juego estamos, “tú primero”, “no, tú primero”. Con una limitación adicional: que a las resistencias de Merkel y el Bundesbank a ser los primeros que cedan se añade una prohibición muy clara del Tribunal Constitucional alemán, que ha avisado por activa y por pasiva que el compromiso representado por los eurobonos implica una unión fiscal que debe ser sancionada por un Tratado que a su vez debe ser examinado por ese Tribunal para garantizar su compatibilidad democrática y constitucional.

Por tanto, los eurobonos tienen que sortear no uno, sino tres obstáculos: Merkel, el Bundesbank y el Tribunal Constitucional alemán. Nunca una propuesta con tanto sentido común lo tuvo tan difícil. Seguro que Ms. Moneypenny (nótese cómo Ian Fleming cargó de referencias monetarias a sus personajes) está convencida de que Mr. Euro Bond podrá salvar al euro. Sin embargo, en la realidad, las cosas no están tan claras o, dicho de otra forma, los eurobonos están claros, pero todo lo que los rodea y que eventualmente los haría posible está por hacer. Así que, los eurobonos son la varita mágica, sí, pero primero es necesario que Angela Merkel se convierta en el hada madrina y que el Tribunal Constitucional alemán y el Bundesbank dejen a un lado las creencias más profundas en las que han basado toda su actuación desde que fueron fundados.

 

Hay 6 Comentarios

El señor Torreblanca ha escrito un artículo intereseante y me he limitado a dar mi opinión. para mí la principal cuestión es Eurobonos, ¿ Para qué?, para crear otras burbujas? ¿para seguir favoreciendo mercados especulativos? ¿para qué los bancos viendo que hay otros sectores dónde se pueden obtenerner mayores beneficios que invirtiendo en la "economía real" orienten sus fondos hacia esos "chiringuitos financieros" en vez de empresas y personas que crean valor, que trabajan duro, que investigan e innovan? La batalla de los Eurobonos al fin al cabo, es una batalla por el control de la economía, queremos que el sector financiero controle el sistema, o queremos que el sistema financiero esté al servicio del sector industrial y de servicios, que son los que crean el verdadero valor y no especulación. Yo abogo por qué el segundo sea el que tire del carro de la economía, y no el primero, y eso es lo que plantea Merkel. El problema es que los Eurobonos, sin cambios estructurales, sólo van a servir, mucho me temo, para que la economía española salga de una burbuja para meterse en otra, es muy tentador, creas empleo rápidamente (eso sí, node calidad y sostenible) y todos contentos, los bancos presentando beneficios, los grandes constructures volviendo a hacer pelotazos urbanisticos el gobierno de turno presentando la estadística de paro a la baja, pero a costa de pasar de "Guatemala a Guatepeor". Eso no es futuro eso es pan para hoy y mucha más hambre para mañana. Mientras se habla de que mala es Merkel, no se habla de reformar la banca, de volver a regularla y separar sector bancario del financiero, de limitar su poder, es más se va a incentivar lo contrario y para convertirse cada vez más entidades financieras en "demasiado grandes para caer", a ese va a ser el destino de los Eurobonos de Sarkozy, a crear un macrosistema financiero que siga beneficiando a unos pocos, que puedan correr riesgos que les hagan inmensamente ricos (más de lo que son ahora) a costa de ser sangüijuelas de la economía real. Lo hemos visto en España con el sector de la construcción llenar los bolsillos de los especuladres financieros y grandes constructores con el dinero sacado de la economía real. Eso es lo que no quiere Merkel, por eso es la mala, por eso quiere imponer una "tasa Tobin" y controlar el sector financiero. Por eso es atacada desde la prensa anglosajona controlada por Wall Street y la City de Londres, porque los banqueros son allí lo que los constructores aquí. quieren volver al sistema de los años de la burbuja, escapar de sus responsabilidades y como en el crimen perfecto, solucionarlo con un falso culpable.Presentan su oferta en un caramelo envenenádo, promesas de fácil y rápido crecimiento, una vez la gente está desesperada, han jugado bien sus cartas, ahora la gente odia y quiere apalear a Merkel y todo aquél que está en contra de los Eurobonos, hace uns años queriamos apalear a los de Wall Street, a los banqueros y al Pocero, pero resulta que ahora son la solución. El problema no son los Eurobonos tanto como que se busca hacer con ellos, y mucho me temo es continuar con un paìs que genera empleos del pasado y no del presente ni del futuro, empleos dònde con saber el abecedario basta, empleos dònde ingenieros tienen que irse fuera porque aquì lo que los empresarios necesitan es mano de obra barata, ya que s¡olo compiten en precio y no saben genrar valor, y sueñan màs con tener un BMW que un laboratorio de I+D en su compañìa, no necesitas investigadores ni universitarios. En Euskadi quièn pone una empresa es para trabajar, en España quièn pone una empresa es para forrarse, lo que fomenta la explotacìon, el fraude fiscal y la especulaciòn, por eso hay que hacer una "limpieza" en la economìa, y los Eurobonos son lo todo lo contrario a esa limpieza, van a caer en las manos equivocadas y favorecer a los de siempre. Es mi opiniòn.

Sí, Alberto. El camino es el vasco: industria puntera, inteligente y mucho en régimen de cooperativas. Pero se cuenta con la sociedad vasca (de toda clase) que, paradóijicamente, está muy cohesionada en esfuerzo y rigor, sí, pero ni un paso atras en protección social. Así la gente está mínimamente tranquila de que puede reorientarse porque tendrá una red. No asustada como un conejo a palos. Viví la reconversión de los 80: no hubo colas en ningún momento en comedores sociales, no se dejó a la gente sin atender en los hospitales, no se desatendieron materialmente las escuelas. Y al tiempo la gente, organizada y cohesionada en estos mínimos, también lo estuvo para reinventarse en mucha proporción cooperativamente. En el resto de España se desindustrializó (aquí se decía que "sufragado por Europa" para convertirnos en un país de servicios, precario futuro, pero no se reconvirtió la industria. Quizá a la falta de cultura económico y social entre la gente se unió el que desde Europa se vendiera la moto (alemana y francesa, entre otras) de no volver a reinventar industria y agricultura (se pagaba por dejar campos baldíos, arrancar cultivos, desmantelar industria, pero no por CAMBIARLA) para evitar una posible competencia (industrial y agraria, respectivamente) y convertirnos en un país de camareros y oficinistas. Y albañiles. Y tragamos. Ay, qué pena! El ejemplo vasco es el único que no sale en este desolador panorama.

Así que ahora EUROBONOS BASURA. ¿Nos toman el pelo o qué?

Exactamente lo mismo, que ha explicado A. Santos, me lo explicó otra persona, (Lambda). Está claro, que sin pelea, no hay solución aconsejable. No entiendo de economía, ni tampoco que si esta es la solución, por qué no la han puesto ya en marcha, nuestros representantes, (que digo yo, que para eso están). ¿Cómo se puede vivir, de esta manera? Y si esto es cierto, (pregunto, si puede ser),¿ Qué sentido tiene, hablar de "reforma laboral"? ¿No es nuestro problema, el no tener dinamizada convenientemente, nuestra economía, (más I+D, Proyectos informáticos, etc? También he leído, que el gran problema de la zona euro, es una falta de una hacienda pública, que redistribuya las rentas. Y una auténtica unión federal, (con reales poderes, no como ahora, explicaba el escrito), que supervise y regule, los presupuestos de toda la UE. También explicaba, que los eurobonos, aunque es una solución que busca ser conjunta, sería un parche temporal. Por razones como por ejemplo, las explicadas por A. S. Y por haber empezado la casa por el tejado. (En la UE). Esto es lo que entendí, de aquel artículo. (Era economista, no como yo).
Si hay algo de cierto en esto, no entiendo, por qué, no se pone en marcha. Por qué, no se trató de corregir, cuando ZP, se jactó ante todo el mundo, que habíamos superado a Italia en renta per cápita, y estábamos cogiéndo por detrás, a Francia. Como ciudadano, digamos que me duele. (Y creo que debo preocuparme por entender, lo que sucede en mi país).
Porque yo, nunca he concedido un sólo crédito. Fueron los bancos. Que a su vez, creo que, cuando agotaron existencias, se fueron a Francia y Alemania, a pedir prestado, para seguir prestando. (Aquí, me refiero). ¿Pusieron pegas, aquellos bancos? No, que yo recuerde. Ahora vuelvo a leer, las mismas aseveraciones, y estos "Merkozy", (y demás), siguen mareando la perdiz (hay quién dice, por motivos electorales, recuerden lo de los Länder, y Grecia, que encima, perdió Merkel, y a Sarkozy, tampoco le fue bién, precisamente). ¿Qué buscan, si la zona euro, tengo entendido, que su principal mercado? Si al cliente se le debe cuidar, "porque forma parte, también, de la empresa, y se le debe ayudar, a desarrollarse, porque es beneficioso para ambos", ¿Cómo va a quedar la confianza, en el eje franco-alemán, con el tiempo, o cuando acabe esta crisis, ( y así, hasta la siguiente)? ¿Y los españoles, nos tenemos que conformar con leer y oír, una y otra vez, la misma perorate, como la de A. Santos, (por ejemplo) ¿No tendríamos que exigirles algo, a nuestros representantes, como sociedad civil, no es nuestro deber?
Creo que responder a esto, no es responderme, sólo a mí. Así que si alguien tiene a bien, arrojar luz, sobre estas cuestiones, mas de uno, se lo agradeceríamos.

Incluso en el caso de que la propuesta de Bruegel fructificara no augura el exito. Miremos el caso de Italia, 60% del PIB en dueda estaria debajo los "blue" bonds (los eurobonos) a una tasa de, por ejemplo, un 3%, y el restante 60% serian red bonds, a una tasa del 7%. El tipo promedia seria de un 5%. Con un crecimiento zero, la deuda italiana a un 5% segiria siendo insostenible.

Los Eurobonos perpertuarian la España del ladrillo y "la picaresca" del fracaso y del abandono escolar, y las obras públicas sin sentido y la especulación inmobiliaria. El PP y otros piensan que de esta se sale con un simple maquillaje y aquí hay que hacer reformas serias, más que reformas estructurales, reconversiones estructurales. Entiendo que la Europa que invierte en I+D y ha pasado por duros procesos de reconversión industrial, no quiera poner dinero para que otros derrochen el dinero que tanto les ha costado crear y ahorrar. El problema de los Eurobonos no es Merkel, es la falta de credibilidad de otros. Alemania no está pidiendo a otros "que hagan lo que ella misma no ha hecho". España no sufre tanto de una restricción crediticia como de un modelo económico obsoleto y un modelo de gestión más que deficiente. El problema es que muchos van a utilizar a Merkel para hacer reformas que a ellos les conviene. La España de la "no" prestación social para privatizar servicios públicos descaradamente pero con un montón de televisiones autonómicas deficitarias, con no se cuantos parlamentos y órganos para enchufar amigotes, con trenes AVE circulando vacios, y un largísimo etc pero claro, como eso también lo decide Merkel ¿verdad?. Se critica el Plan E del pasado gobierno, pero no este nuevo plan EuroE, como si los Eurobonos por si sólos nos van a salvar, como si por ganar Rajoy las elecciones se va a acabar con el paro. La España de los milagros.Esto no es el dilema de quién fue primero, el huevo o la gallina, los que tenemos que cambiar primero somos nosotros. va a ser doloroso y va a costar. Un buen ejemplo es Bilbao, a finales de los 70 principio de los 80 y la "bomba atómica" de la reconversión industrial en forma de cierres de los astilleros y la industria siderúrgica, pero ahora tras reinventarse y con mucho dolor, mira dónde está Bilbao y la economía vasca. ahora le toca hacer lo mismo a España.

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Sobre el autor

es Profesor de Ciencia Política en la UNED, director de la oficina en Madrid del European Council on Foreign Relations y columnista de EL PAIS desde junio de 2008. Su último libro “Asaltar los cielos: Podemos o la política después de la crisis” (Debate) se publico en abril de 2015. Ha publicado también "¿Quién Gobierna en Europa?" (Catarata, 2014) y "La fragmentación del poder europeo" (Madrid / Icaria-Política Exterior, 2011). En 2014 fue galardonado con el Premio Salvador de Madariaga de periodismo.

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