José Ignacio Torreblanca

Mejor no preguntar

Por: | 02 de noviembre de 2011

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¿Realmente queremos saber lo que piensan los griegos sobre el paquete de rescate recientemente aprobado? Con todos los respetos hacia la democracia griega: probablemente no. “Ask no questions, hear no lies”, dicen los anglosajones. Muy oportunamente, la noticia de la convocatoria del referéndum en Grecia me ha sorprendido trabajando en la revisión de la traducción al castellano del capítulo 5 del libro de Simon Hix and Bjorn Hoyland “The Political System of the European Union” (El Sistema Político de la Unión Europea”) para su publicación en 2012 por McGraw-Hill. Precisamente en ese capítulo se analiza los determinantes del apoyo popular al proceso de integración europea y se habla de cómo el proyecto europeo siempre ha sido un proyecto de elites. 

El gráfico que abre esta entrada (Hix 2011, p.108) lo deja bien claro: el apoyo ciudadano a la integración europea alcanzó su máximo histórico en 1991, cuando un 68% de los europeos se mostraban favorables a la UE, y ya no se ha vuelto a recuperar. Como se ve en el gráfico, la integración europea ha estado siempre íntimamente correlacionada con el crecimiento económico [Juan Díez Medrano, Profesor en el IBEI de Barcelona y experto en este tema me escribe después de publicar este artículo para decirme que según sus cálculos, la correlación entre apoyo a Europa y crecimiento económico es de 0.42, lo cual no está nada mal!]. Así pues, resulta evidente que, hasta la fecha, el modo de legitimación dominante de la UE ha sido el “utilitario”, no el identitario: los europeos han simpatizado con la UE en la medida en la que esta funcionaba y generaba crecimiento económico. Parece una perogrullada, pero muchos líderes parecen olvidar que cuando Europa no crece, el europeísmo se resiente.

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Como se muestra en este segundo gráfico (Hix 2011, p.123), el proyecto europeo es fundamentalmente un proyecto desarrollado y apoyado por las elites de los Estados miembros. Sólo disponemos de un estudio que mida la distancia entre las preferencias de los ciudadanos y de las élites: lo realizó la Comisión Europea en 1996, entrevistando a las 500 personas más representativas de la elite política, empresarial, mediática y cultural de cada Estado miembro de la UE. Los resultados inducen a pensar que la razón por la que no se ha vuelto a realizar tal estudio es que a la Comisión Europea se le quitaron las ganas de repetirlo al ver la increíble distancia que separaba las preferencias europeístas de ciudadanos y élites.

En cuanto a Grecia, es todavía pronto para saber cómo se conformará la opinión pública y qué votarán los griegos. El Eurobarómetro disponible más reciente es el de primavera de 2011 (EB75/2011, p.28, trabajo de campo realizado en mayo de 2011), y en él nada menos que un 82% de los griegos se mostraban de acuerdo con la afirmación de que “las cosas van en la dirección equivocada”. A su vez, mientras que en 22 de los Estados miembros de la UE, una mayoría clara consideraba de forma positiva la pertenencia a la UE, Grecia, un país tradicionalmente europeísta, se sumaba al grupo de euroescépticos encabezado por el Reino Unido, Hungría y Austria. Según esos datos (EB75/2011, p.34), en Grecia las opiniones negativas sobre la UE superaban en tres puntos a la positivas (50 contra 47, respectivamente). Más recientemente, en septiembre de este año, una encuesta mostraba que un 26% de los griegos querían abandonar el euro. Es indudable que, por el momento, los griegos quieren seguir en el euro, y así lo mostraba un reciente sondeo del diario Kathimerini donde un 66% estaba a favor del euro. Pero, a la vez, esa misma encuesta mostraba que sólo un 17% confiaba en la capacidad del gobierno de Papandreou de sacar a Grecia de la crisis. La impresión es que Papandreou ha encendido una cerilla para buscar una salida en una sentina llena de gasolina. No sabemos cuál será la respuesta, pero viendo la reacción de los mercados, lo que está claro es que Europa no está preparada para la pregunta.

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EL 14 de septiembre de este año, el mercado exigía a Grecia hasta un 100% de interés por sus bonos, obviamente por el riesgo que comportaba, no obstante si un país está al borde la quiebra, no podrá soportar estos intereses. No soy economista, pero es lógico.

Si los bancos han comprado deuda griega, aunque sea con anterioridad a esta fecha, porque sus intereses eran los más interesantes (valga la redundancia), tienen que ser responsables con su decisión, ya que esos intereses altos comportaban más riesgo que otros más moderados. Es como jugar en bolsa, te arriesgas a perderlo todo.

No seamos necios. Si a Grecia se le ha concedido un paquete de rescate, no es por salvarles a ellos, sino por el miedo de caer todos juntos.

Si todas estas decisiones que están afectando al futuro de todos los habitantes de la eurozona han sido tomadas por el mercado, los bancos y nuestros representantes, algo tendrá que decir el "estado llano". Eso sí, siempre desde un punto de vista crítico, con información transparente.

LA AVARICIA Y CODICIA DE LOS BANQUEROS JUNTO CON LA CORRUPCION DE LOS FUNCIONARIOS PUBKICOS ES LO QUE HA PROVOCADO ESTA CRISIS

Sorprendente la distancia entre élites y masas. Pero más sorprendente aún la supervivencia del despotismo ilustrado en pleno siglo XXI.

Uf, ya salimos con lo de la deuda de los mentirosos griegos. Me preocupa mucho más la deuda de los bancos que se tenían que haber caído y no se cayeron, más bien lo contrario, se forraron a pesar (o gracias a) sus riesgos. Si alguien quiere echar a Grecia que se apunte también a echar a las instituciones financieras que sobran. Ya es hora de que esta Europa cogida con alfileres dé paso a algo que sí les valga a los ciudadanos.

Mejor no preguntar... o mejor informar bien antes de preguntar. Cuánto realmente se informa el ciudadano de lo que hace la UE por él? De cómo funciona la UE realmente? Han entrado alguna vez en la página web de la UE? Saben la diferencia entre Consejo y Parlamento y Comisión? Creo que estamos muy mal acostumbrados a criticar sólo negativamente a la UE, cuando allí trabaja también gente muy capacitada que cree en una estructura política que pueda mejorar las condiciones de vida de la población. Y Grecia mintió en sus datos, no lo olvidemos, ellos también tiene que estar a la altura de las circunstancias y asumir responsabilidades, políticas y penales.

Habría que encontrar la manera de echar a Grecia del euro y que devuelva todo el dinero que ha recibido en fondos de compensación, pues han mentido a el resto de los europeos con sus cuentas para ingresar a la EU y ahora que se destapó el pastel, no quieren pagar.

Llama la atención lo exagerada que es la reacción de los sumos sacerdotes de la economía, ya sea que se dediquen al dogma en Bruselas o en la banca. Grecia, España, Italia y en general todos los países que hoy no pueden devolverle los prestamos a Francia y Alemania, han estado el 99% de su historia fuera del Euro y no paso nada. Cuando los judíos se hicieron monoteístas y los griegos y los romanos dejaron de creen en sus dioses originales y se hicieron cristianos, no paso nada. Cuando Roma cayo, no paso nada, y así es la historia humana.

Los que creen que Grecia saldrá del euro, deberían apostar a que primero lo haga Alemania. Porque?, muy simple. La UE es un negocio montado para repartir el mercado ( causa de guerras), el negocio consiste en que yo produzco y te vendo y tu compras y me atiendes en tus hoteles cuando cansado de ganar dinero me vaya a pasar unos días en Mayorca o alguna islita griega.

El error fue que estos tíos “brillantes”, apostaron a que podíamos pagar!, pero se equivocaron pues la productividad no lo permite. Claro esta que podrían instalar sus empresas en España, Marruecos, Italia y Grecia, y dejar graciosamente a su población en el paro, invocando el principio de la solidaridad europea que para esos entonces seria conocido como el principio de la estupidez alemana.

Cuando Alemania caiga en cuenta que el inventillo ( y lo harán rápido), para mantenerlo funcionando deben institucionalizar las trasferencias para para pagar sus propias exportaciones… adivinen? Boom!, Explota la UE. Alemania y Francia van a mantener esto hasta que el negocio sea rentable, es decir muy poco más. Alemania saldrá del Euro antes que Grecia.

Los pobres griegos solo han tenido a Socrates y el Euro, los españoles a un campeón mundial de futbol y al Euro ( y a Franco), Italia a Berlusconni y al Euro, Portugal , sólo al Euro. Lo siento pero estos tíos no van a salir ni aunque el referéndum solo tenga una respuesta posible, “Si quiero salir del euro”. La gente llevara lápiz y cambiara el “si” por “no”. Y Si llegaran a hacerlo , seria “ bueno” para todos, como lo fue para Argentina, dejar el dólar hace 10 años!.

Así que nada, después que Grecia salga del Euro, no pasara nada. En realidad me equivoco un poco, podrán apreciar algunos cambios como:

1. Muchos tíos de Bruselas que llevan un colorido cartel de “experto” en la espalda, y que tienen toda su dentadura sin caries, pasaran a tener que buscar trabajo en algún retailer como vendedores de ropa femenina.

2. La economía y las finanzas volverán a donde deberían haber estado siempre, en el departamento de religión. Se enseñaran como parte de terapias para gente con “ansiedad” donde la frase diaria será “teorizar en exceso y confundir el mapa con el territorio produce jaqueca y diarrea”.

Hombre, yo veo ese 0.42 (supongo que será el coeficiente de correlación de toda la vida) que no me impresiona, luego veo la imagen de wikipedia http://en.wikipedia.org/wiki/File:Correlation_examples2.svg donde hay un ejemplo de 0.4, y me sigue pareciendo fantasiosa esa íntima relación, pero no insisto más en cuestiones literarias, dado que ahora hay un dato objetivo más sobre el tema. Gracias por la aclaración.

[Juan Díez Medrano, Profesor en el IBEI de Barcelona y experto en este tema me escribe después de publicar este artículo para decirme que según sus cálculos, la correlación entre apoyo a Europa y crecimiento económico es de 0.42, lo cual no está nada mal!].

Le queda por decir al titulo "SI YA LO SABEMOS", no sabemos nada, quien sabe si bien informados y con todas las alternativas en su mano, que pueden votar, y si votan o que todos sbemos, apechugaran con las consecuencias de sus propios actos y decisiones, y cuando memos no se sentiran minguneados.

Europa no está preparada para la pregunta... ¿o no será que Europa no está preparada para la democracia? ¿Puede imponerse una institución que teme a la ciudadanía? ¿Qué papel está jugando el Parlamento Europeo -representantes directos de los ciudadanos- en la solución a la crisis? ¿Qué papel las instituciones comunitarias, completamente marginadas en la toma de decisiones por Merkozy? Uno se acuerda de las peleas estériles entre los países por el sistema del voto en el Consejo Europeo, que si Masstricht, que si Niza, total, ¿para qué? Para que decida Frau Merkel. Si al menos la UE hubiera hecho pedagogía durante todos estos años para tratar de ilusionar a la ciudadanía pero no hay manera. Cada vez que se plantea un referéndum, se deja escuchar la voz de la ciudadanía, todos a temblar. No puede ser. ¿Será ya demasiado tarde para empezar a hacer las cosas bien?

Buenas, escribo porque hay algo que no me cuadra en el artículo: "Como se ve en el gráfico, la integración europea ha estado siempre íntimamente correlacionada con el crecimiento económico" ¡pero yo no lo veo! Las dos cosas van marcadamente en sentidos contrarios en 88-90, 93-94, y 2000-3; van bastante desparejadas en otros momentos; y el mayor pico negativo de crecimiento corresponde casi exactamente con el mayor apoyo popular. Es decir el "siempre" se queda como mucho en las dos terceras partes del tiempo, y de "íntimamente" nada, diría yo.


En el gráfico parecen coincidir en general las dos líneas pero eso no es más que una elección de coordenadas; si centramos en el gráfico la línea de apoyo popular, tal y como la otra lo está, la ilusión de correspondencia se pierde bastante. ¿Cómo se justifica la elección de coordenadas? Me da la impresión de que han intentado poner las líneas lo menos separadas posible para dar esa ilusión de emparejamiento, aunque no puedo asegurarlo porque no me he mirado el artículo original.

Hasta ahora siempre hemos leído que la salida de un miembro de la UE y del Euro tendría consecuencias desastrosas. Pero hasta ahora, al menos yo, no he leído una explicación clara de esto último. Atendiendo a la economía real, el peso de Grecia es insignificante. ¿Se trataría entonces, una vez más de un efecto psicológico?, ¿de la histeria de los mercados?, ¿de la economía virtual?
Si, como parece, Grecia engañó a la UE en su supuesto cumplimiento de las Condiciones de Convergencia, si la enorme corrupción del sector público le ha llevado a la bancarrota... ¿No sería su salida del Euro la manera, tardía, de reestablecer la correcta posición?

Ante los datos que muestras José Ignacio, cabría pensar que efectivamente, sólo hay una alternativa en la elección entre democracia y economia. Parece la constatación de la rendición definitiva de las soberanías nacionales, como hasta ahora las entendíamos. Posiblemente ese sea el escenario al que nos veremos abocados todos los países de la Eurozona, si queremos seguir formando parte del espacio económico común...pero, ¿seguro que ese es el futuro más deseable?; ¿dimitimos definitivamente de poder conformar la sociedad en base a lo que piensan los ciudadanos?; ¿acabamos de una vez con el paradigma de la democracia representativa?..Siento estar en total desacuerdo con esas evidencias que nos planteas...No todo es economía, creo.

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Sobre el autor

es Profesor de Ciencia Política en la UNED, director de la oficina en Madrid del European Council on Foreign Relations y columnista de EL PAIS desde junio de 2008. Su último libro “Asaltar los cielos: Podemos o la política después de la crisis” (Debate) se publico en abril de 2015. Ha publicado también "¿Quién Gobierna en Europa?" (Catarata, 2014) y "La fragmentación del poder europeo" (Madrid / Icaria-Política Exterior, 2011). En 2014 fue galardonado con el Premio Salvador de Madariaga de periodismo.

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