José Ignacio Torreblanca

Los efectos de la piratería sobre el desarrollo de Somalia

Por: | 16 de enero de 2012

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Café Steiner recomienda este interesantísimo estudio de Anja Shortland titulado "El tesoro cartografiado: el uso de imágenes por satelite para trazar los efectos sobre el desarollo de la piratería somalí" ("Treasure Mapped: Using Satellite Imagery to Track the Development Effects of Somaly Piracy") publicado en la web del think tank Chatham House  ( Descargar 0112pp_shortland).

El estudio, reseñado esta semana por el Financial Times en una nota que llamó la atención de Café Steiner, y que también es mencionado hoy por este diario en una historia en la seccion de interacional, conceptualiza la piratería como una actividad económica más e intenta averiguar cuál es su impacto económico. Dejando a un lado las consideraciones morales, se pregunta ¿es la piratería una actividad beneficiosa? ¿quiénes son sus beneficiarios? ¿cómo se distribuye el dinero de los rescates? Sobre todo, a la luz de evidencia empírica disponible, se pregunta: ¿contribuye la piratería al desarrollo de Somalia?

Se trata, obviamente, de una cuestión delicada, pues nada resultaría más paradójico (y más polémico) que concluir que la piratería es un agente de desarrollo, capaz de suplir las carencias tanto del gobierno somalí como los déficit de la comunidad internacional. Peor aún, si como sugieren algunos, la única manera de acabar con la piratería es emplear la fuerza para atacer las bases en tierra de los piratas, un estudio de este tipo podría alterar los cálculos de la comunidad internacional sobre los costes y beneficios de una decisión de la comunidad internacional sobre una eventual intervención militar.

Consciente del impacto de una investigación así, y también consciente de la fragilidad de las estadísticas oficiales que informarían un estudio de este estilo, la Dra. Shortland nos propone un método novedoso: las imágenes por satélite. Como es natural, los rescates pagados por las navieras internacionales no se ingresan en el Banco Central de Somalia ni tributan impuestos en ese país, así que desconocemos a dónde va el dinero. Pero las imágenes por satélite sí que nos muestran claramente los cambios en la actividad económica en las ciudades y pueblos que viven de la piratería: nos enseñan los nuevos mástiles de telefonía que han instalado los jefes-pirata para comunicarse con sus tripulaciones, las casas que se han construido y vallado, los vehículos que aparcan en dichas casas y un largo etcétera. Con todos esos elementos y con un seguimiento detallado de la evolución de los precios en el país, el estudio llega a las siguientes conclusiones.

Primero, una gran parte de los rescates se convierte en moneda local (es decir, no sale del país). Esto hace que los rescates se hayan convertido en un pilar central del desarrollo de Somalia, en paralelo a las remesas de los inmigrantes y las exportaciones de ganado. Mejor aún: los rescates no han producido inflación (como suele ocurrir cuando hay influjos grandes de moneda extranjera en una economía deprimida). Por tanto, los precios de los alimentos no han subido y, en parelelo, ha aumentado el poder adquisitivo de los somalíes.

Segundo, las ciudades del interior se están beneficiando de la piratería más que las costeras, lo cual significa que las redes piratas son más extensas de lo que se tiende a pensar y que la piratería no es una actividad costera sino una actividad más compleja: el interior proporciona los insumos necesarios para que desde la costa se pueda ejercer la actividad (armamento, equipamiento, transporte, financiación, etc).

Tercero, los rescates tiene un efecto de "lluvia fina" sobre el desarrollo.Dicho de otra forma: de la piratería se beneficia mucha gente tanto en la costa como en el interior. Esas pequeñas cantidades se invierten localmente en tareas de construcción o pequeños negocios. Lo mejor de todo: las imágenes por satélite muestran que los piratas (como la que abre esta entrada) tienen ambiciones muy burguesas: ¡hacerse una casa y comprarse un coche!

Recuérdese que con 300 dólares de renta per capita y un cuarto de su población alimentada por la ONU, Somalia es uno de los países más pobres de la tierra. En el año 2010, los piratas somalíes secuestraron a 1.016 personas y obtuvieron por los rescates de los barcos apresados unos ingresos estimados de 70 millones de dólares. En comparación, las exportaciones de ganado, que representa la otra actividad económica principal, alcanzaron 43 millones de dólares. Y el presupuesto del gobierno regional de Puntland, donde se localiza la actividad pirata es 17 millones de dólares. Conclusión: los caminos del desarrollo son inescrutables.

 

 

 

Hay 6 Comentarios

"Las consideraciones morales" es un asunto mucho más complejo que una simple clasificación "buenista", o que relacionarlo con el crimen organizado. ¿Qué porcentaje de negocios legales perjudica gravemente a muchos individuos, países o recursos naturales? Me gustaría saber ¿donde está la moralidad de una empresa?, ¿cuales son los principios éticos de un accionista?, suelen coincidir con los que marcan y delimitan las leyes que siempre que puedan se esforzarán en sortear. El maximizar los beneficios, única política real del mundo desarrollado, poco tiene que ver con la moral, aunque nos esforcemos en olvidarlo.

Otra importante actividad económica en Somalia es la presencia de ONGs y el sistema de las Naciones Unidas. Aunque la gente se siga muriendo de hambre, los clanes que son dueños de los autos que las organizaciones deben alquilar, de las estructuras, y a los que pertenecen la gente que es contratada, siguen beneficiándose económicamente. Esto es hablando de "operaciones" normales, es decir, de las actividades que las organizaciones tratan de adelantar con el llamado control remoto desde Nairobi. Ni hablemos de la concomitante actividad económicamente ventajosa para los somalíes del secuestro. Dinero es lo que mueven los somalíes, sino hay que ver como se están adueñando de Nairobi. Lo que hay que ver es qué clanes son los beneficiarios. A los otros clanes no tiene acceso ni siquiera el mejor intencionado.

Gracias Mike: un comentario muy interesante!

Hace poco volví de Somalía, donde la situación cada vez nos sorprende mas y mas a los cooperantes que llevamos pasando por allí desde hace mas de 20 años. Me choca pero acepto el debate sobre la piratería como forma de desarrollo, que no es mas que una extensión por mar de la tradición Shifta (bandido)en Somalía. De echo en La tierra del león (significado de la palabra Somalía en antiguo egipcio) siempre se mezclado el bandidaje con la ganadería nómada, Thiesseger el ultimo gran explorador británico de África oriental hacía en 1916 un visionario análisis de las prioridades existenciales de un varón somalí. La "DURA"es un concepto del honor(muy flexible) que hoy sigue tan incrustado en la psicología de lo varones somalies como hace 1000 años.

Magníficos informes, necesitamos transparencia y no hipocresía si queremos resolver problemas. Y por supuesto, el crimen no compensa, pero económicamente sólo a largo plazo, en tranquilidad y satisfacción incluso a corto plazo.

Pablo Escobar se hizo un zoo privado y daba trabajo a media ciudad. Amapolas es lo mas rentable que un afgano puede cultivar. Llevar mujeres de rumania a españa da para hacerse una casa la mar de arreglada y comprarse el necesario todoterreno.
Eso de que 'el crimen no paga' es una tonteria de moralistas.

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Sobre el autor

es Profesor de Ciencia Política en la UNED, director de la oficina en Madrid del European Council on Foreign Relations y columnista de EL PAIS desde junio de 2008. Su último libro “Asaltar los cielos: Podemos o la política después de la crisis” (Debate) se publico en abril de 2015. Ha publicado también "¿Quién Gobierna en Europa?" (Catarata, 2014) y "La fragmentación del poder europeo" (Madrid / Icaria-Política Exterior, 2011). En 2014 fue galardonado con el Premio Salvador de Madariaga de periodismo.

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