José Ignacio Torreblanca

¿Está Alemania enamorada de sí misma?

Por: | 17 de febrero de 2012

Narciso Caravaggio_065
¿Existe el narcisismo económico?
Al menos, esta es la tesis que sostiene Hans Kundnani en un interesante artículo publicado recientemente en The Guardian y que provocó una interesante polémica. Kundnani es un especialista en Alemania, autor del libro “Utopia and Auschwitz: Germany’s 1968 Generation and the Holocaust”, un texto que analiza la evolución de la izquierda alemana desde el radicalismo de 1968 hasta el realismo político demostrado por gente como Joschka Fischer en política exterior o por Gerhard Schröder en el ámbito económico.

En esta tribuna, anticipo de un trabajo más extenso que se publicará pronto, Kundnani argumenta que la lentitud y falta de reacción de reflejos de Angela Merkel y su gobierno ante la crisis griega no se debe, como se critica tantas veces, a una conspiración alemana para sojuzgar al sur de Europa. Cierto que Alemania se beneficia de un tipo de cambio bajo para sus exportaciones y unos costes de financiación ridículos para su economía como consecuencia de la crisis. Pero también cabría argumentar que Alemania se está perjudicando a sí misma de dos maneras.

Por un lado, la propia economía alemana está viéndose perjudicada por la debilidad económica de la eurozona, que no compra productos alemanes. Por otro, el coste para Alemania de los sucesivos paquetes de rescate a Grecia y contribuciones extraordinarias a los diversos fondos de estabilidad financiera (FEEF y MEDE) creados desde el principio de la crisis es mucho mayor del que Berlín tendría que haber tenido que aportar si hubiera intervenido a tiempo y de forma decisiva.

En consecuencia, nos dice Kundnani, el argumento del “interés alemán” no parece decisivo a la hora de explicar el comportamiento de Berlín en esta crisis. ¿Y si en lugar del interés, se pregunta Kundnani, fuera la “ideología”, o incluso la psicología la que explicara el comportamiento de Alemania? La pistola humeante, nos dice Kundnani apunta al ordo-liberalismo, la escuela de pensamiento económico que debe su origen a Walter Eucken y la Escuela de Friburgo de los años 30-40. Se trata de una doctrina centrada en la estabilidad de precios y en la austeridad fiscal (¿les suena?) que el propio economista jefe del Banco Central Europeo (hasta su dimisión el año pasado, no por casualidad, por su desavenencias con el escaso rigor monetarista del entonces presidente Trichet), Jürgen Stark, confesó en su despedida haber constituido una “constante fuente inspiración a largo de toda mi carrera”.

El ordo-liberalismo, sostiene Kundnani, se ajusta como un guante a las necesidades económicas y psicológicas de Alemania, ya que incorpora como un pilar de la política económica el miedo a la hiper-inflación que destruyera la República de Weimar dando paso al nazismo, como la necesidad de Alemania, como país exportador, de priorizar a toda costa la competitividad.

¿Pero se trata de una teoría económica adecuada para gestionar las interdependencias y desequilibrios que tienen lugar en una economía integrada bajo una misma moneda que a su vez está inserta en una economía global sumamente liberalizada, especialmente en los aspectos financieros y comerciales? Claramente, no. Por esa razón es tan difícil discutir con Alemania estos días: su modelo les funciona, ¿por qué deberían escuchar? ¿por qué deberían cambiar?  Como señala Jan Techau, Alemania opera en el siglo XXI con una cultura estratégica propia de los años 50 que a su vez se inspira en los años 30. Más que liderar, lo que querría es que la dejaran en paz y poder dedicarse a aquello que se le da bien: exportar y pasar desapercibido. ¿Enamorados de sí mismos? ¡Qué envidia! ¿Quién pudiera permitírselo?

P.D. En la foto, Narciso de Caravaggio, Galería Nacional de Arte Antiguo (Roma!)

Hay 25 Comentarios

bueno, Haber un cosa, Alemania le esta dado mucha atención aun país que se va quitar dentro de nada la moneda(Euro), no entiendo como una potencia que es Alemania se preocupe tanto por ayudar alguien(Grecia) que se van dentro de un año romper este vinculo, creo que debería preocuparse mucho los Griegos y por no pensar en las futuras propuestas que hará Alemania para España.

@Europeo: Más o menos lo que yo dije, pero desde el otro lado de la cancha. Competir con China, que emplea a sus trabajadores por una miseria... Sólo nos queda la automatización (que al final, redunda en más paro) y la industria high tech. Pero ésta última cuesta mucho tiempo y dinero de desarrollar. Conclusión: Media Europa está con los cueros al aire... Hace falta una inversión fuerte en sectores críticos y avanzados para combatir una economía recesiva, o esperar (oh ironía) que otros se decidan a llevar la batuta del consumo, y nosotros nos coloquemos a su vera, produciendo para ellos. Así han crecido ellos.

P.D. El concepto de inversión crítica fue importante para el desarrollo industrial Estadounidense después del crack del 29. El Estado establecía unos baremos de calidad y ventajas fiscales para las empresas que descollaban en tecnología. Eso derivó en la creación de excelentes centros como el MIT, Stanford... y en una potente asociación entre industria e investigación avanzada. Por no hablar de el desarrollo de importantes empresas como Northrop, Boeing, Rockwell. Eso es lo que nos falta completar a nivel Europeo, de forma que se reparta el beneficio de ese conocimiento (aunque Alemania desarrolló un esquema similar en 1891..), y lo que China sí está empezando a desarrollar. Un buen ejemplo del que deberíamos aprender sería el modelo de hubs entre comercio e industria que se ha establecido en Corea del Sur.

"El problema de Portugal y España no es Alemania, sino China. Los sureuropeos deben comprender que su actual estilo de vida en un mundo globalizado es insostenible sin reformas económicas profundas", sostuvo el economista estadounidense, Kenneth Rogoff, en una entrevista que ha salido publicada en el semanario, "Der Spiegel". Además, agregó: "Los sueldos en el sur de Europa han aumentado considerablemente en los últimos años pero los países siguen fabricando productos tradicionalmente sencillos como los textiles. Han dejado de ser competitivos en una economía globalizada. Por eso la producción se trasladó a Asia". Rogoff se manifestó contrario a los reclamos dirigidos a Alemania para que suba los sueldos y para que impulse así la demanda en Europa. "Alemania compite también con Estados fuera de Europa, que se alegrarían de ver mermada su competitividad. Hay solamente dos opciones: por un lado, los Estados sureuropeos deben invertir mucho más en educación y velar por la producción de bienes más valiosos. Por el otro, deben bajar los salarios en algunos sectores para poder estar a la altura de países emergentes como China, India o Brasil". Manifiesto tan claro como el agua.

Sencillamente, no dimos la talla. Los países del Sur de Europa van a tener que asociarse entre sí, o realizar de nuevo la andadura solos. Aunque de esta situación, el que más va a perder es el trabajador de clase baja-media en toda Europa. Perderemos muchos derechos por el camino, que fueron ganados con sudor y lágrimas. Francamente, es lo que veo, porque no hay ninguna alternativa política o económica enfrente , capaz y organizada. Ah, y Alemania es sólo Alemania, nada más. Es estúpido concederle un poder, que realmente no tiene.

Se habla de Alemania como la causante de la recesión y de todos los males económicos en general que aquejan a la Eurozona, como consecuencia de su impuesta política de austeridad económica combinada con la crisis de la deuda.
Yo considero poco probable que Alemania, por poderosa que sea, tenga tanta capacidad por sí sola como para hacer lo que se dice que hace.
En mi opinión, lo que hace Alemania, o mejor dicho el tándem Alemania-Francia o Merkozy, es ejercer de portavoces del gran capital de la Eurozona y de casi todos los países miembros de la UE (excepto Gran Bretaña y Chequia), cuyo reto más importante ahora, es conseguir una unión económica más fuerte; pero, sobre todo, poner en marcha el embrión de una unión política que les permita presentarse en el escenario mundial como una potencia, no sólo económica sino, y sobre todo, política, para poder participar en el reparto de la tarta global que cada vez tiene más comensales (EE.UU., China, India, Brasil, Rusia, etc).
Y es para lograr ese objetivo fundamental para lo que yo creo que, aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid , es decir, aprovechando la crisis financiera, se han dedicado a combinar una, autoinducida y controlada, crisis de la deuda con una fuerte política de austeridad, de manera que, temporalmente, dejan a los ciudadanos de los estados más débiles de la Unión, con el miedo en el cuerpo de sentir que su estado está al borde de la quiebra. Eso, sin duda, debilita la protesta social intensa.
De esta manera consiguen varios objetivos:
- Disminuir o desmantelar el estado del bienestar como consecuencia de que los recursos necesarios para mantenerlo se gastan en pagar los altísimos intereses de la deuda.
- Hacernos lo que ellos llaman más “competitivos” como consecuencia de los aumentos de impuestos, disminución de salarios y las nuevas leyes laborales tremendamente desfavorables para los intereses de los trabajadores.
- Convencernos de que fuera del Euro está la nada. Y, lo que les va a resultar más difícil, convencernos de que “la patria” que nos han estado vendiendo siempre, ya no tiene los límites que desde la fundación de los actuales estados ha tenido, sino que ahora nuestra patria es la Unión Europea (al gran capital de cada país de la Unión Europea “la patria” se le ha quedado pequeña).
Pero lo anterior era sólo soltar el lastre (los kilos de más) para estar en forma para posicionarse bien ante el nuevo orden mundial que ya está en marcha. Pero les quedaba un gran escollo por salvar para conseguir una unión política y económica fuerte.
Se trataba de cómo acabar de una vez por todas con los miembros de la Unión que no paran de poner palos en la rueda a una mayor integración.
Y hay que reconocer que lo han solucionado con nota.
Para sacarse de encima a los euroescépticos, obvian los acuerdos por unanimidad a que obliga la Unión Europea y los cambian por acuerdos interestatales. Así matan varios pájaros de un tiro: echan a los Británicos y Checos (ellos, para quedar bien ante su gente, dicen que se han ido), desactivan Bruselas (Parlamento y Comisión Europea) y dan un ultimátum a los tibios, que se pliegan a las condiciones de la Eurozona. Eso sí es una jugada maestra.
Cuando hayan conseguido sus objetivos y todos estemos "in extremis", el BCE abrirá el grifo del dinero y encima aparecerá como el séptimo de caballería que vendrá a salvarnos de la ruina total. Se crearán empleos con salarios miserables y condiciones draconianas; pero nos venderán, a bombo y platillo, que Europa nos ha salvado. ¡Viva Europa!.
Lo peor y más triste es que eso, sería lo menos malo que nos podría pasar. Fuera de Europa, la nada. Bien lo sabe Grecia
Pero como esa no es la Europa que queremos la mayoría de los ciudadanos europeos, ya podemos empezar a ponernos las pilas (la calle es nuestra), y darle la vuelta a ese nefasto proyecto europeo ultraliberal y ultraconservador que no queremos. Por lo tanto, vamos a pelear por la Europa Social que es la Europa que sí queremos y que, nos cueste lo que nos cueste, vamos a conseguir.

Paul Robin Krugman (Albany, Nueva York, 1953) premio Nobel de economía (2008), pasó unos días en Islandia para estudiar la forma como ese pequeño país ártico salió de su crisis avasalladora. Siguieron el camino correcto que otros también deberían haber seguido: dejaron quebrar a los bancos, pusieron en prisión a los banqueros y especuladores que practicaron desfalcos, rescribieron la constitución, garantizaron la seguridad social para evitar el colapso generalizado y consiguieron crear empleo. Consecuencia: el país salió del atolladero y es uno de los países nórdicos que más crece. El camino islandés ha sido silenciado por los medios de comunicación Imperialistas y europeos por temor a que sirva de ejemplo a los demás países. Krugman considera que no hay “recetas” para aplicar para cualquier caso, sino que se debe responder de acuerdo con las diferentes situaciones, y además, propone analizar a fondo el carácter de las crisis, pues son evidencias de problemas estructurales que deben ser solucionados. Como sucedió en los años treinta, los cambios necesarios son obstaculizados actualmente por doctrinas dogmáticas de una ortodoxia ya obsoleta e intereses económicos por encima de los nacionales (Imperiales). sc

Dicen que en el país de los ciegos, quien ve por un ojo es el rey.
Alemania ha demostrado que es el alumno aventajado de la clase, y eso siempre supone un reconocimiento por parte de los demás.
En todas partes cuecen habas, pero quien se presenta con el campo bien labrado, tiene casi siempre la mejor cosecha y eso es siempre ejemplo a seguir.
En nuestras propias carnes reconocemos los errores públicos, que cada día ponen los medios encima de la mesa.
Es normal que se sientan orgullosos de si mismos cuando miran como funcionan los demás y como funcionan ellos.
Los españoles que emigraron allí hace años cuentan las ventajas de un sistema basado en el orden y en la disciplina.
Así que es para estarlo.

Espero sí que se acabe tanta cojudez de los países ineficientes del sur de Europa y se salgan de una buena vez de la zona del Euro. Así no vendrían en éxodo para acá a quejarse: Ay y por qué se trabaja tanto en Alemanía? A los alemanes les gusta trabajar. También les gusta divertirse, viajar y consumir pero no por encima de sus posibilidades. Alemanía no es perfecta pero no se ve a menores trabajando; calles sucias y otros problemas sociales comunes en los países latinos.

A qué se debe de que hay quienes les encanta recordar el pasado de los demás y se olvidan del propio; y, de tanto 'machacarlo' se les termina olvidando el presente; más aún cuando tienen una serie de tareas aún pendientes que resolver. Con un paro galopante del 23% y uno juvenil del 50%, sí que hay que ser muy caradura para culpar a los demás de la precaria situación de España. Alemania, desde hace años no ha dejado de hacer ajustes y reformas para contrarrestar cualquier peligro que fuese a perjudicar o mermar la economía y el bienestar de sus ciudadanos; se le puede recriminar a sus gobernantes haber tenido más visión que todos aquellos dedicados únicamente a las corruptelas y al despilfarro con proyectos que no han dejado beneficios, ni al país ni a la ciudadanía? Los resultados de los desmanes de sus políticos, lo tienen a la vista. Todos los gobiernos en la UE, sin excepción, tienen YA que haber dado muestras de voluntad política para emprender las reformas estructurales indispensables y aunar esfuerzos para evitar desestabilizar aún más la eurozona. Emulen a Islandia e Irlanda que se van recuperando de su estancamiento económico. Italia, con Mario Monti a la cabeza, haciendo lo que le corresponde, sin esperar que otros le den la mano. Esos son países que merecen todo el respeto, no los quejicas, faltos de ideas, ocupándose aún de temas del aborto, uniones homosexuales (no matrimonios), violencia machista, que otros países lo tienen regularizado desde hace años; cuando aún están aquejados con problemas de sanidad (quirófanos clausurados), que si copago que si no copago, pésimo sistema educativo y, una reforma laboral que no termina de aplicarse, después de cuatro años de perder el tiempo, sin llegar a decidirse qué modelo copiar, sí el alemán, el austriaco o el holandés. Por qué no un modelo propio aplicable a España? Dónde ha quedado toda esa gente capacitada - la generación mejor cualificada de todos los tiempos? Si no se encuentra en España, entonces, 'algo' hicieron equivocado; no hay duda. Es necesario practicar la autocrítica.

Parece mentira la memoria de pez que tiene Alemania, como si nunca hubieran necesitado ser rescatadas. Tras una guerra que ellos provocaron y perdieron, varios inviernos de hambruna, salieron adelante gracias a los billones del Plan Marshall. Y no hay que remontarse tanto en la historia... Hace veinte años durante la reunificación, los alemanes occidentales trataban a sus propios compatriotas orientales como perros.

Atractivo enfoque.

Trabajar, ahorrar y vivir dentro de tus posibilidades es de sentido común. Alemania no le debe nada a nadie, se lo han currado para estar ahí, mientras España es uno de los países con peor balanza comercial del mundo, pero es que es una conspiración entre los alemanes, que fabrican coches buenos y "nos hacen" desearlos y los árabes que nos quieren vender petroleo. Qué malos son! El problema no es Alemania, somos nosotros que somos los que nos creemos el ombligo del mundo, los griegos preguntan, quién van a comprar los Mercedes, sin saber que ya hay 200 millones de personas que forman ya son clase media China, son otros los que siguen pensando que el mundo no ha cambiado.

Torrealba,platonicamente!!.Basta oir las primeras estrofas de su Himno Nacional.....ALEMANIA SOBRE TODOS!!!.....Help!......sc

No toda Alemania esta de acuerdo con el camino que traza las cancillera Merkel, pero ella determina lo que esta sucediendo. El excanciller Kohl, su mentor, dijo recientemente que ella le estaba destrozando la UE. Se podra entender que una profesora de fisica de la antigua RDA no puede ser experta en economia ni trener una afinidad europea, es decir, del comlejisimo tema Eurogrupo y su crisis entiende bastante menos que yo, y por tanto no sabe, repito, no dabe gestionar la crisis, ni actuo a tiempo, siendo el pais determinante y que hasta ahora mas se ha beneficiado de la crisis de otros miembros del Eurogrupo. No cabe duda, Alemania ha hecho sus deberes para estabilizar su economia, mas no es el merito de Merkel, sino que la undustria tiene un altisimo nivel innovador, Alemania no necesita vender, le compran sus productos industriales de alta calidad y rentabilidad y fiabilidad, esto esta fuera de toda duda por mi parte. Pero hay muy p0ocos alemanes politicos que sepan realmente manejar las relaciones con resto de sus socios. La cancillera solo habla y se pone de acuerdo con Sarkozy, y el tandem no hace politica inteligente en la UE y tampoco con el Eurogrupo, solo reaccionan a los sucesos de crisis en cada momento, se le llama accionismo, para salir del paso, y ni Merkel ni Sarkozy tienen ni idea de como cojer al toro por los cuernos, Sarkozy es un oportunista polìtico, un politicastro y poco honesto, y èl se deja llevar por la locomotora Merkel porque ella es la que mejor puede responder financieramente. La UE y en especial los problemas del Eurogrupo les viene demasiado grande. Y la mayor parte de alemanes se dejan influenciar por la profesora de fisica, salvo un exitoso empresario que ha dicho o a llamado as las cosas por su nombre, y es que las estructuras de la UE y del Eurogrupo no fueron ideadas bien, e incluso que Alemania conocia basicamente los problemas de Grecia, y politicamente asumieron la integracion de Grecia en la UE, es solo un ejemplo, y que Alemania depende y se beneficia de la UE mas que ningun pais, el 60-70% de las exportaciones se realizan a paises del Eurogrupo, y Alemania deberia tener sumo interes en la estabilidad de tal, y que ahora deberia contribuir no solamente con dinero y compromisos crditicios, sino a la reestructuracion y modernizacion de economias cono la griega. El ejecutivo griego no esta en condiciones de sanear la economia griega, los politicos y los que tienen muchos euros solo piensan en como salvarlos. Conozco tambien Grecia en su salsa. Solo si Alemania y Francia contribuyen a la modernizacion y estabilizacion de un buen numero de paises del Eurogrupo podra sobrevivir la UE. Las condiciones de "competitividad! reales no son leales, p.e. entre Grecia y Alemania y otros tantod paises, y esto no se supera apretando un boton o dando ordenes de ahorro. Hay que hacerse una idea de como estan las cosas en Grecia y en otros paioses que al ejectuvo griego solo se le ocurre despedir funcionarios, que en buena parte estan de mas y recotar las pensiones de los mas pobres, pero no se les ocurre pedir dinero a los que durantete decadas han amasado fortunas increibles y a costa del herario publico. Posiblemente, salvo en las olimpiadas, no se hayan hecho reformas estructurales de ningun tipo, todos los fondos estructurales de la UE desaparecieron en canales desconocidos. Comprendo el escepticismo de los expertos alemanes sobre Grecia, pero no saben gestionar el problema, si es que verdaderamente desean que Grecia siga perteneciendo al Eurogrupo, y este no es el ultimo problema que de este tipo que se presenta. Si Europa desea sobrevir como bloque debe gestionar el problema en su fondo, y no creo que nadie dude que los europeos necesitamos la UE e incluso una moneda unica. Merkozy no es el team apropiado para resolver el problema, y los que se pongan a solucionarlo deberan integrar y civencer al resto de las medidas necesiarias.

Va a ser que no. Los hechos son diferentes. Cierto que habría salido más barato, y era obvio desde el principio, pero Alemania quiere meter miedo. Eso de que le ha perjudicado la crisis es falso: record de exportaciones. Eso de que se beneficia de un tipo de cambio bajo, es falso: se bebeficia de un euro fuerte, como acreedora que es y vendiendo en euros. Demasiadas coartadas para una Alemania que no ha cambiado NADA o muy poco

Yo de política no tengo ni idea, pero por opinar que no quede. Como este es un espacio abierto, quiero decir:
Alemania es envidiable, no iba a ser de otro modo; pero me pregunto yo : No será porque solamente nos llegan las buenas noticias económicas? El pueblo llano, como yo, no nos enteramos de las malas noticias; no todos los alemanes disfrutan de alegría económica. La prensa alemana, merece todo mi admiración en términos estrátegicos:, no mienten ni engañan pero tampoco dicen toda la verdad...Alemania definitivamente es un buen "vendedor".

Creo que la entrada de Ignacio da en el clavo del tema: Alemania está enamorada de su modelo, y entiende que actúa de manera benefactora al intentar exportarlo al resto de Europa. No se dan cuenta de que su modelo ha funcionado porque (al margen de la emergencia de China) los países periféricos han recibido flujos de capital desde Alemania que les han permitido comprar productos alemanes. Ahora que estos flujos de capital se han invertido, lo que tiene que hacer Alemania es reciclarlos (aprovechando los mínimos -incluso negativos- costes que paga por su deuda) con políticas de impulso de demanda para sostener la demanda agregada de la eurozona. En lugar de eso añaden a la necesaria austeridad periférica una innecesaria austeridad teutona que nos está complicando la vida a todos. Sólo el pragmatismo de Draghi (y su separación de la nefasta doctrina Trichet-Stark) nos ha podido salvar del abismo al que estábamos a punto de caer en noviembre.

Por otra parte, proyectar la política de aumento de competitividad alemana a escala europea plantea problemas geopolíticos importantes: un mundo en que EEUU y la UE ganan "mucha" competitividad (vía salarios o tipo de cambio) a costa del mundo emergente es un mundo donde el tejido industrial de países como China, México o Brasil se va a ver notablemente amenazado, y éste es un tema sensibilísimo en este tipo de países. Europa y EEUU no pueden confiar en vivir de la demanda agregada de los países emerngentes porque eso inevitablemente va a provocar respuestas proteccionistas y agravar más la coyuntura mundial. Es necesario un equilibrio razonable en la demanda agregada de los distintos bloques, y la política deflacionista que Alemania impone a Europa va contra ese objetivo.

Por cierto que el tema de la hiperinflación alemana y su impacto sociológico en Alemania (que Ignacio menciona de pasada) es digno de más estudio: la hiperinflación ya se había dominado varios años antes de la llegada de Hitler al poder, de manera que no fue la causa principal de ésta (más bien -en los años 1929 a 1933- lo fueron la retirada de los flujos financieros desde EEUU, las quiebras bancarias y el paro asociado a la depresión internacional). Si el trasfondo económico de la llegada del nazismo al poder hubiese dejado huella en Alemania, debería haber dejado un temor enorme al desempleo, y una sensibilidad especial hacia las consecuencias de la retirada súbita de flujos financieros internacionales supuestamente estables... y ya sabemos (y sufrimos en carne propia) que ni una cosa ni la otra. En su lugar, el trauma sociológico de los alemanes continúa siendo el periodo durísimo pero muy corto (3-4 años) de la hiperinflación, y la "conventional wisdom" teutona en economía continúa consistiendo básicamente en recetas para prevenir su repetición. No parece fácilmente explicable.

yo no deberia opinar sobre este asunto, por que no tengo conocimiento , pero lo que veo durante estos años que vivo en españa ,es que todavia estamos muy lejos de ver una union europeo fuerte y estable en la economia ni en lo exterior ,hay sensaciones psicologicas de distintas razones culturales y idiomas y heridas no cicatrizdas y la invidia entre pueblos y politicos.

Claro, la que vale es la tecnología española, ja, ja, ja.

¿Autismo? ¿Irracionalismo? ¿Prepotencia? Eso me suena a España.
Los que joden a los demás son los vagos que viven por encima de sus posibilidades y reciben dinero de la UE para sus derroches...
Los mediocres siempre envidian el éxito de los laboriosos.

Conozco Animalia: ni enamoramiento ni narcisismo. Más bien autismo, irracionalismo e infundada prepotencia. Mucho analizar para no entender lo que unos años en Alemania dan a entender a cualquiera con algo de seso.

Conozco Animalia: ni enamoramiento ni narcisismo. Más bien autismo, irracionalismo e infundada prepotencia. Mucho analizar para no entender lo que unos años en Alemania dan a entender a cualquiera con algo de seso.

Si Alemania tuviera una visión "global" sobre Europa ya pueden imaginarse de qué la acusarían: de avivar el pangermanismo, el sacro imperio y vayan ustedes a saber qué más. Si en cambio se ocupa de sí misma la acusan de egoísta e insolidaria.

En cualquier caso, que no ande jodiendo a los demás. Que no se puede estar viviendo siempre de una tecnología que fué, pero que no es ya.

Ni de sí misma ni de nadie, para eso hay que saber lo que es el amor.

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Sobre el autor

es Profesor de Ciencia Política en la UNED, director de la oficina en Madrid del European Council on Foreign Relations y columnista de EL PAIS desde junio de 2008. Su último libro “Asaltar los cielos: Podemos o la política después de la crisis” (Debate) se publico en abril de 2015. Ha publicado también "¿Quién Gobierna en Europa?" (Catarata, 2014) y "La fragmentación del poder europeo" (Madrid / Icaria-Política Exterior, 2011). En 2014 fue galardonado con el Premio Salvador de Madariaga de periodismo.

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