José Ignacio Torreblanca

País busca sueño

Por: | 13 de abril de 2012

 Si hay una palabra manoseada es “narrativa”. “Debemos construir una narrativa”, “necesitamos cambiar la narrativa”, etc. En la mayoría de los casos, no se trata más que un subterfugio utilizado por políticos que se resisten a entender que la gente no les vota porque no les entiende (de ahí la continua apelación a un “debemos comunicar mejor”, “es que no nos explicamos bien”) sino porque les entiende demasiado bien, pero no les gusta lo que dicen.

Claro que todo eso cambia cuando escuchas a Obama defender una reforma fiscal (la llamada regla Buffet, en honor de Warren Buffet). Quien en España ande preocupado por las capacidades de comunicación del Gobierno, molesto por las reticencias de Rajoy a comparecer ante la prensa o sencillamente confuso por la descoordinación comunicativa que reina en todo lo relacionado con la crisis, seguramente entrará en estado de shock al ver y escuchar a Obama el pasado martes en la Universidad de Boca Ratón, Florida (en este vínculo está el texto transcrito).

En mangas de camisa, citando a un presidente republicano como Lincoln, Obama es capaz de hablar del papel del Estado, del mercado, de la igualdad, de la historia de EEUU en un lenguaje sencillo y directo. Todo ello sin papeles. “Este país se basa en una sola creencia”, dice Obama, “que si trabajas duro y eres honesto te irá bien y podrás prosperar”. Atentar contra la igualdad de oportunidades es destruir el fundamento de la riqueza de este país, recuerda Obama. Y la excesiva concentración de riqueza en manos de unos pocos, a costa de la posibilidad de que las clases medias se expandan, amenaza el principio meritocrático en el que se basa EEUU. La igualdad de oportunidades, recuerda Obama, es clave para la movilidad social, sin ella no hay auténtica democracia. Como recuerda Obama a la audiencia en tono irónico, aún llamándote Barack puedes llegar a Presidente. La sanidad, la educación, la investigación, dice Obama, son instrumentos que nos hacen más libres y, a la vez, más iguales, por eso hay que preservarlos y financiarlos vía impuestos.

Apagas CNBC y vuelves a España y escuchas al Ministro de Economía, Luis de Guindos, defendiendo los recortes en sanidad y educación con el único argumento de que si los recortes los hicieran desde Bruselas serían mucho peores y ves al Presidente del Gobierno saliendo por el garaje del Senado y te empiezas a preguntar si todo eso de la narrativa, incluso aunque fuera mentira, no estaría bien.

¿Qué tipo de futuro queremos? La narrativa dominante de la España democrática, además de la democratización, ha sido la modernización del país, política, económica y social, que se ha igualado a “europeización”.  ¿Cuál es la narrativa dominante ahora? ¿La competitividad? ¿La eficiencia? Todo eso son medios, no fines. Como se señalaba esta semana en la presentación del Sexto Informe sobre la Democracia en España de la Fundación Alternativas, los recortes en derechos sociales y laborales, así como en sanidad y educación inevitablemente provocarán un aumento de las desigualdades, ralentizarán la movilidad social y afectarán a la igualdad de oportunidades. Que lo hagan coyuntural  o estructuralmente dependerá de qué narrativa se adopte y qué futuro imaginemos. Así que, además del “en reformas, disculpen las molestias”, deberíamos ir pensando en que lo que queremos poner en pie. ¿País busca sueño? ¿O sueño busca país?

Hay 12 Comentarios

Ello provoca que España no tenga en estos momentos ningún sueño colectivo. Las decisiones de los que dirigen el país van todas en la misma dirección, dicho a groso modo, mantener los privilegios de los que están arriba y recortar derechos a los de abajo. Para contentar a los de abajo recurren a la vieja falacia de es duro pero es lo mejor para las próximas generaciones.

¿Qué tipo de futuro queremos?

Uno bien distinto del rancio pasado inacabable que soportamos.


RENOVACIÓN de CARAS y de IDEAS.

En todo este vergonzoso asunto, donde se han confabulado güelfos y gibelinos, para atacar a un hombre solo, a un artista, a una persona, como Günter Grass, solo faltaba esa especie de remedo de intelectual devaluado, que es Bernard-Henri Lévy ,para llegar al duro, que decimos en mi país. Su cobarde libelo de hoy en El País, además de mentir no da opción a la réplica. Un petit dilettante que expresa sus frustraciones, un fantasma, un sionista camuflado que aprovecha el espacio que le brinda un periódico democrático para soltar su discurso fascista; una persona sin recursos éticos, un resentido, un farsante. A este nuevo filósofo, este niño giscardiano, que tiene la mala conciencia de un burgués impotente ante la realidad que lo supera, le gustaría ser realmente un pensador, pero solo se ha quedado en niño bien, lector de reseñas en contraportadas. Insulta a Günter Grass como lo haría una verdulera, utilizando un lenguaje bajo, impropio de un “intelectual”, aunque sea glass como él. Después habla, en su engendro de hoy, de Israel como "pequeño país", aunque se distrae y se le olvida añadir que con pequeñas bombitas atomiquitas que pueden traer el infierno al planeta pequeñitamente. Falso y cínico -bueno no llega ni a esto-, es como el gorrón en las bodas: llega a la escritura sin que nadie lo haya invitado...no sé cómo El País consiente a personajes de todo a cien como este. De cualquier modo, ¡cómo están honrando a Grass cuando han mandado a lo mejor de cada casa de los esbirros, amanuenses, manipuladores y otras yerbas venenosas del Estado de Israel para atacar a un escritor, un poeta, una persona digna que se ha limitado a decir la verdad con un poema! ¡Qué fuerza la de la poesía!

Las elites que gobiernan, lideran y dirigen España están en estos momentos muy satisfechas. Se sienten en las mesas internacionales que deseaban y económicamente están muy fuertes, solo hay que ver como han crecido sus patrimonios en la época de bonanza. Ello provoca que España no tenga en estos momentos ningún sueño colectivo. Las decisiones de los que dirigen el país van todas en la misma dirección, dicho a groso modo, mantener los privilegios de los que están arriba y recortar derechos a los de abajo. Para contentar a los de abajo recurren a la vieja falacia de es duro pero es lo mejor para las próximas generaciones.

El contexto determina nuestras decisiones pero a la vez se modifica a través de ellas. El actual contexto nacional es consecuencia de decisiones políticas tomadas por aquellos que gobernaban España. Personalmente creo que el problema no esta en las decisiones que se adoptan en los niveles BCE, UE sino en los mas bajos, a nivel ayuntamiento, comunidad autónoma, etc, pues son muchas veces las decisiones que se adoptan en los niveles mas bajos las que condicionan la evolución de la economía.

¿Qué más da cómo lean los discursos o cómo de fotogénicos son, si luego se comportan como perfectas marionetas de la dictadura financiera ?

En Europa y el mundo en general se está produciendo un enorme atentado social que busca reproducir las condiciones previas a la Revolución Francesa: un grupo de privilegiados que ni siquiera pagan impuestos y no admiten a otros en el club se separan de una inmensa mayoría carentes de derechos y esperanzas de mejora social. No importa que las barreras sean estamentales o económicas, no son menos infranqueables. Tras el hundimiento de la URSS los ricos no encuentran razones para repartir nada del pastel con otros. Fuera estado de bienestar, pues nadaes suficiente para los saco-sin-fondo.

"Todo ello sin papeles"

¿Sin papeles? Claro, OBAMA USA APUNTADORES ELECTRÓNICOS claramente visibles en la posición 00:00 del vídeo. Se ven a la derecha e izquierda de podio los dos soportes verticales con los dos vidrios reflejantes inclinados. Abajo hay dos monitores (invisibles) que proyectan el discurso. Por esta razón Obama cabecea de lado a lado pero nunca al frente. Papeles son para políticos tercermundistas.

Tanto así de dependiente de su apuntador electrónico es Obama que hasta tiene nombre el apuntador: TOTUS (Teleprompter of the United States).

Los "grandes discursos" de Obama son lecturas, nada más. Obama es incapaz de hablar sin el teleprompter, por esta razón casi nunca acepta preguntas en las conferencias de prensa.

País busca despertar de la pesadilla.

De hecho, el continente entero lo busca.

Lo más irónico es que el mensaje de Rajoy cuando estaba de campaña electoral era más "ilusionante". En fin, que es terrorífico tener que comparar los perfiles personales de Rajoy y Obama. Rajoy tiene un perfil más cercano al de administrador, o al de un cargo administrativo de mediana responsabilidad. De hecho, si está en la cúspide de su partido no ha sido por su capacidad oratoria o un planteamiento original de hacer las cosas. En contraste, Obama cursó abogacía, está imbuido de esa necesidad tan americana de ser un buen comunicador. Otro detalle es que es muy consciente del valor de la tecnología y la investigación. Por otro lado, ha demostrado ser realista y capaz de escuchar y debatir.
La verdad, es asqueroso tener que comparar a dos políticos tan abismalmente diferentes.
¿Tiene Rajoy empuje, ilusiona, comunica, además de mandar? No. No sabemos hasta que punto está en la sala de máquinas, pero desde luego, no se le ve. Una de las cosas que se le exigen a un lider cuando las cosas van mal es dar la cara, liderar. Zapatero al menos se asomó y trató de explicar porqué hacía lo que hacía. Sin esconderse ni huir por la puerta de atrás. Es lo mínimo exigible.

Gracias por este articulo, demuestra que no todos los politicos son iguales y que el objetivo de un pais no ha de ser obligatoriamente el favorecer solamente a los ricos ya existentes y que puede ser que todos sus ciudadanos vivan con dignidad, sugiero que alguien que lo pueda hacer correctamente traduzca el discurso de Obama, ya que el traductos de Google no lo hace demasiado bien.

Si hay algo de lo que carece escandalosamente nuestro actual Gobierno de Mariano Rajoy es, precisamente, la capacidad para ilusionar. Desde el mismo día en que ganaron las elecciones generales, el pasado 20-N, Rajoy se encerró en su despacho y empezó a diseñar su estrategia económica a toda prisa, como si no la conociera suficientemente bien de antemano. Semanas después, con el Gobierno ya constituído, dio comienzo una carrera acelerada de reducciones presupuestarias, recortes y subidas de impuestos, que aún continúa y continuará, pero caracterizada por una falta clamorosa de comunicación sobre todo por parte del propio Presidente. Nada de explicaciones en público, nada de debate y nada de desvelar un futuro mejor para el conjunto de la ciudadanía una vez que este período de ajuste pase. Está claro que el Gobierno sigue una senda prefijada y señalada por otras fuerzas más poderosas que él, cuya única finalidad es reducir el déficit público al mínimo, cueste lo que cueste y caiga quien caiga. La gran pregunta es cómo llegaremos todos a esa meta, si es que se logra, y en qué condiciones estará la economía real del país es ese momento.
Todo se ha supeditado a la consecución de los objetivos de déficit que ha impuesto la Canciller Angela Merkel y, claro, en esas condiciones, pedir al Presidente Rajoy que sea sincero ante el pueblo que le ha elegido y sea capaz de ilusionarnos de verdad, sin engaños ni mentiras, es un auténtico imposible.

¿Cómo es posible que alguien que nunca vendió nada, mande un país?. Quien haya sufrido un jefe español sabrá que la iniciativa está mal vista, que una idea innovadora es percibida por el que manda como una crítica, un cuestionamiento de su autoridad. En el sistema político es incluso peor. Los cargos no se consiguen con votos sino entrando en la lista cerrada, donde entra quien no cuestiona al jefe. Así, a lo lago de todo el escalafón (la carrea política parece la de un ministerio). La consecuencia es una selección de personal mala, donde mandar a los de abajo y obedecer a los de arriba llena los cuadros de lo que los llena. ¿Y cuando están en la cúspide?. Entonces tratan de averiguar quién manda, a quién obedecer. Aznar con Bush, Zapajoy con merkel. ¿Hay manera de cambiar de rumbo?. Si alguien dijera que son necesarios 2 billones de euros nuevos (ampliar la masa monetaria) para relanzar el empleo y el crecimiento y poder pagar la deuda, debería ser capaz de plantar cara a los usureros y hacerles saber que sin un plan marshal, eurobonos del crecimiento, nos vamos. Y entonces los billetes y bonos que tanto atesoran no valdrán 1,34 U$S, ni 1,20, ni 0,90: valdrán un boñigo. También es cierto que sería imprudente darle el dinero a gobiernos y autonomías. Alguien debería ocuparse de invertirlo bien (si la soberanía se acabó, se acabó). En fin, salidas hay, Europa es rica. Lo que no hay son líderes, especialmente en España.

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Sobre el autor

es Profesor de Ciencia Política en la UNED, director de la oficina en Madrid del European Council on Foreign Relations y columnista de EL PAIS desde junio de 2008. Su último libro “Asaltar los cielos: Podemos o la política después de la crisis” (Debate) se publico en abril de 2015. Ha publicado también "¿Quién Gobierna en Europa?" (Catarata, 2014) y "La fragmentación del poder europeo" (Madrid / Icaria-Política Exterior, 2011). En 2014 fue galardonado con el Premio Salvador de Madariaga de periodismo.

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