José Ignacio Torreblanca

El amigo chino de Alemania

Por: | 18 de mayo de 2012

China_alemania

La vida internacional está regida por paradojas y asimetrías. El Reino Unido tiene una “relación especial” con Estados Unidos. Sin embargo, Estados Unidos no tiene una relación especial con el Reino Unido. La tuvo, sí, pero hoy Londres ya no es tan importante para Washington. Eso no quiere decir que los primeros ministros británicos no se beneficien de algunas atenciones extras cuando visitan la Casa Blanca (Cameron pudo comer perritos calientes y ver un partido de baloncesto con Obama, pero en lo sustancial no obtuvo nada), pero en general, es una relación bastante asimétrica.

Algo parecido le pasa a Francia, que tiene una relación especial con Alemania mientras Alemania tiene relaciones especiales tan o más importantes con otros. Todo comenzó con Rusia, cuando el canciller Schröder comenzó a cultivar los pasillos del Kremlin como vía de abrir las puertas a las empresas alemanas. Pero ahora, la verdadera relación especial de Alemania es la que mantiene con China. Eso sostienen mis colegas del European Council on Foreign Relations, Jonas Parello-Plesnser y Hans Kundnani en un reciente estudio (China and Germany: Why the emerging special relationship matters for Europe).

Que Alemania, con su vocación exportadora y su preferencia por el poder económico y comercial, se parecía a China, ya era evidente. No en vano, algunos malintencionados han acusado a Alemania de ser “la china de Europa”, debido a la coincidencia de un poder exportador similar con una visión pragmática de las relaciones internacionales  y una actitud respecto al uso de la fuerza muy diferente a la mantenida por británicos y franceses (recuérdese la abstención de Alemania en la resolución sobre la Libia en el Consejo de Seguridad).

Pero más allá de esas valoraciones, hay algunos datos bastante poco discutibles: la mitad de las exportaciones europeas a China provienen de Alemania y, a la vez, Alemania es el primer socio comercial de China en Europa. Mientras Europa se sumía en la crisis, las exportaciones alemanas a China han crecido a un ritmo tan sostenido que están a punto de alcanzar a las exportaciones alemanas a Estados Unidos. La interdependencia entre ambas partes es muy estrecha: China codicia la tecnología alemana, y Alemania un mercado que contrasta marcadamente con el anémico mercado europeo.

Esto, señalan los autores del informe, ofrece tanto una oportunidad como plantea un riesgo. Una oportunidad de ayudar a que Europa consiga un mayor poder negociador con China; un riesgo de que China decida que puede permitirse ignorar a la Unión Europea y tratar bilateralmente todos sus problemas con Berlín. En el primer caso, Europa encontraría en la tecnología y las exportaciones alemanas una manera de equilibrar lo que hasta ahora ha sido una relación muy asimétrica; en el segundo caso, Europa tendría que resignarse a dejarse llevar por Alemania en todo lo relacionado con China.

Al final del día, la visión alemana recoge la herencia de la vieja Ostpolitik. En lugar de enfrentarse con la República Democrática Alemana, las elites de Alemania Occidental llegaron al convencimiento de que el cambio vendría de la reaproximación, y la reaproximación vía los intercambios económicos. Precisamente porque las diferencias políticas y las incompatibilidades de preferencias respecto a la democracia y los derechos humanos se daban por hecho, se buscó mantener las relaciones en un plano económico y comercial. De ahí que las estridencias políticas relacionadas con los derechos humanos debieran quedar en un segundo plano.

Esta agenda interesa a ambas partes, Europa y China, también a Estados Unidos, que prefieren mantener los asuntos delicados, como los derechos humanos, lejos de los focos. Sin embargo, como muestra el caso del activista Chen Guancheng, hay veces que algo tan imprevisto como la obstinación de un invidente por ser tu amigo puede someter una cuidadosa estrategia de política exterior a un gran stress. 

Hay 7 Comentarios

"el país caribeño pesa mas de medio siglo un salvaje embargo económico" RAMON, tus estadísticas son más viejas que tus ideas. Usa es el país que más comercia con Cuba, y que más le dona dinero. Revisa antes de escribir falsedades.

La verdad es que al "Imperio" Cuba ni le va ni le viene, es a LOS CUBANOS que hoy son Americanos a quienes les importa y mantienen la presión.

Pero dime una cosa, ¿Si a mi me caes mal, tengo obligación de hablarte? No. Pues igual Usa no tiene obligación de alimentar a los criminales gallegos Castro.

La Hipocresía política en este mundo es prodigiosa. Estados Unidos mantiene lazos diplomáticos y comerciales con China, un régimen supuestamente comunista, y fundado sobre la base del totalitarismo. Pregunto, ¿por qué con Cuba sigue otro criterio? Sobre el país caribeño pesa mas de medio siglo un salvaje embargo económico, sin relaciones diplomáticas con el Imperio. La respuesta es sencilla. Cuba no es una potencia nuclear y fue una semi-colonia de Estados Unidos hasta 1959, algo que no soporta el Imperio.

El arte (inteligencia quizás, aunque inmoral) de los políticos alemanes consiste en parecer ejemplares. Fastidian a la UE pero parecen sus salvadores; negocian con violadores y parecen los más antibélicos y morales del continente; endeudan y parecen los reyes magos del prójimo.
Felicitaciones por el artículo

En el futuro, Francia tendrá que hilar muy fino - por el momento, Francia es el primer socio comercial de Alemania. Tres centros científicos alemanes están instalados en China, dedicados a crear tecnologías adaptables a la industria de ese país. En la Feria Industrial de Hannover en Abril, China fue el país invitado de honor. Para los constructores de maquinarias e instalaciones, China se ha convertido en el mercado de exportación más importante del mundo. Los chinos construyen con esas máquinas los productos que venden en todo el globo. Volkswagen invertirá 14.000 millones de euros en China hasta el 2017. La VW construirá en la región de Xinjiang una planta para fabricar 50.000 vehículos anuales. Los alemanes no solo invierten en China, sino, transmiten Know-how.

"Estados Unidos no tiene una relación especial con el Reino Unido." Cierto, pero es cosa temporal. Esta situación se debe al odio de Obama contra GB causado por su identificación con su "padre" kenyano y su abuelo. Cuenta Obama que los británicos lo torturaron por ser espía. (¿Alguien nota el parecido con el obama español?) Afortunadamente para los Americanos, y los británicos, las patinadas de Obama no logran dañar las relaciones a largo plazo: GB reconoce a Obama por lo que es.

A pesar del comienzo escabroso entre América y GB, el pasar de los años los ha mantenido unidos, y no solo por razones de idioma. GB es el país más parecido a América que hay en el continente europeo.

Ya quisiéramos los españoles tener una relación parecida con las ex-colonias americanas. El pasar del tiempo no ha hecho otra cosa más que separarnos más, y convertirnos en total extraños. Las ex-colonias españolas tienen más en común con América que con España.

Voilà porque Alemania no acaba de dejar construir Europa. Se entiende por su cuenta con los demas. Ultimamente con los chinos. Claro que tienen su fundamento para todo esto. Exportan productos industriales de alta calidad y a buen precio.
Al final se parecen a los britanicos esperando jugar a dos bandas con Europa. O sea, que nos toman un poco el pelo al intentar dirigir a los europeos a donde les coviene. Tener el mercado europeo y captar dinero barato a costa de los demas. Voilá

Bueno creo que las "relaciones especiales" tendrán todavía muchos "conflictos especiales", ocasionado algo no muy "especial" para los menores país que están en subdesarrollo.

Los comentarios de esta entrada están cerrados.

Sobre el autor

es Profesor de Ciencia Política en la UNED, director de la oficina en Madrid del European Council on Foreign Relations y columnista de EL PAIS desde junio de 2008. Su último libro “Asaltar los cielos: Podemos o la política después de la crisis” (Debate) se publico en abril de 2015. Ha publicado también "¿Quién Gobierna en Europa?" (Catarata, 2014) y "La fragmentación del poder europeo" (Madrid / Icaria-Política Exterior, 2011). En 2014 fue galardonado con el Premio Salvador de Madariaga de periodismo.

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal