José Ignacio Torreblanca

Democracia intervenida

Por: | 27 de junio de 2012

Democracia intervenida

Hoy miércoles participaré en la presentación del libro de José Fernández-Albertos, Democracia intervenida: políticas económicas en la gran recesión. En la línea del libro de Krugman que he discutido en la entrada anterior (¡Acabad ya con esta crisis!), Fernández-Albertos plantea una explicación muy completa de cómo hemos llegado hasta aquí y, a la vez, una crítica sumamente incisiva de las políticas que están adoptado para salir de esta crisis.

En cuanto a lo primero (cómo hemos llegado hasta aquí), Fernández-Albertos disecciona con exactitud hasta qué punto la primera década del euro creó una sensación engañosa de prosperidad  y convergencia económica cuando en realidad, los desequilibrios comerciales y los bajos tipos de interés alimentaban la bomba de relojería de deuda pública, privada y pérdida de competitividad que terminó estallando y que estamos sufriendo ahora.

En cuanto a lo segundo (qué políticas hemos adoptado para salir de la crisis), Fernández-Albertos, desmonta con acierto las recetas de austeridad seguidas por los gobernantes europeos, que nos han llevado a una doble recesión de muy inciertas consecuencias. El caso de España es paradigmático del llamado “cuento del hada de la confianza”, que supone que los mercados premiarán al que con más fe practique los recortes fiscales. ¿Cómo puede alguien extrañarse de que tu economía decrezca si paras todos los motores de la economía (el gasto público, el gasto privado y la demanda exterior) y, además, careces de posibilidad de financiar tu deuda a tipos de interés reducidos ya que no tienes una moneda que devaluar ni un banco central que te respalde?

Pero al contrario que otros libros sobre la crisis, el de Fernández-Albertos no se detiene en la explicación económica, sino que se adentra en dos tipos de consecuencias de la crisis que son particularmente relevantes. El primer ámbito tiene que ver con las consecuencias sociales: los estragos sobre la igualdad de oportunidades y sobre la empleabilidad de las personas que esta crisis esta produciendo van a provocar una sociedad más desigual y más injusta. El problema no es por tanto perder una década de crecimiento pues el crecimiento se puede recuperar, sino los daños en el tejido social y de bienestar que se están produciendo y que en muchos casos son irreversibles y mucho más costosos de corregir.

El segundo ámbito tiene que ver con las consecuencias políticas: dado que la aplicación de estas políticas no benefician a la mayoría, y por tanto, esta mayoría no apoya dichas políticas, los gobernantes tienen dos opciones: o bien convencer a la gente de que apoye políticas que le perjudiquen, o bien aplicar dichas políticas sin su consentimiento. El resultado es fácil de prever: al igual que se produce un círculo vicioso entre el endeudamiento y la capacidad de pago, en el ámbito político ocurre algo parecido. Como estas políticas no funcionan, los ciudadanos se rebelarán contra los partidos y gobiernos que las implantan, lo que lleva a estos a ignorar aún más a los ciudadanos y a los ciudadanos a castigar a los gobiernos. El resultado es una democracia intervenida, con grandes desigualdades sociales y unas políticas económicas que no funcionan.

Tomarse en serio las preferencias de los ciudadanos y los valores democráticos es el primer paso para romper este círculo vicioso, nos propone Fernández-Albertos. Todo esto en un libro extremadamente fácil de leer y muy ágil en el planteamiento que se puede leer prácticamente de un tirón y que recomiendo encarecidamente. Es un libro de economía, pero no sobre economía, sino sobre política, sobre democracia, sobre ciudadanía, sobre la cohesión de nuestras sociedades, en definitiva, sobre nuestro futuro

 

Hay 11 Comentarios

Qué mejor manera de cazar a los grandes que pisando la pista de sus adláteres. Te recuerdo, que en Bankia (y en las cajas anteriores a ella) había muchos consultores que eran políticos y sindicados...La vía legal, concreta, de hacerlo, es por ahí. A juicio, porque por la via política... si se han bloqueado propuestas de firmas para la dación en pago en el Parlamento (un sencillo NO, por parte de todos los partidos bastó para que la propuesta en el parlamento fuese echada a un lado como "económicamente perjudicial"), menos aún van a aceptar un proceso político que los salpique a todos.

Si tienes una idea mejor, puedes proponerla. ¿Se te ocurre otra vía legal, efectiva, para tumbar esa corrupción sistémica, o al menos, desnudarla?

¿BANKIA? ¿Ah, tu vas por los pequeños ladrones (si es que llegan a eso), pero dejas libres a las grandes ladrones y traidores? Los verdaderos megaladrones, los destructores de España no estaban en Bankia, estaban en LA MONCLOA y el Psoe. Por un segundo creí que hablabas en serio. Bah, las mismas habladurías de siempre: "ricos ladrones, ricos tiranos, bancos ladrones, bancos malos" mientras ignoran a propósito a los desgraciados sociatas. No hay remedio.

@Sallas, tranquilo que ya hay demanda ciudadana contra algunos gestores de Bankia. Magro comienzo, pero algo es algo.


Lo tremendo es ver cómo hay tanto miedo desde las esferas del poder en mostrar los trapos sucios. Da muy mal yuyu. Hiede cosa mala.

Y sí, a veces hay que limpiar, limpiar tan a fondo que descubres que los cimientos tienen el cemento hecho "alcachofa" por la humedad. Nada, un buen drenaje, y a construir de nuevo, y mejor, con mejores materiales si cabe. ¿O prefieres vivir en una casa en la que sabes que en cualquier momento puede petar algo por una construcción deficiente? Podríamos intentar una "restauración" o una mera intervención, apuntalando aquí y allá pero no sé, no sé. Algunos problemas estructurales del edificio puede que no se corrijan de esa manera.

Lambda: ¿A quién vamos a echar preso primero? Hay necesidad de hacer una lista como la de Sulla en las Prescripciones, o las que pasaba Soros a los nazis en Budapest. Hay que ser claros, a lo mejor alguien hace caso.

¿Quién será, quién será?

Ya me imagino los gritos que dieran si no se hubiera rescatado la banca, y se hubiesen perdido los depósitos, quienes hoy atacan al gobierno por rescatarla. Interesante es que unos posts más abajo Lambda es de la opinión exactamente opuesta a la que ahora expone. ¿Sería pedir demasiado que demostrara ideas coherentes?

Abajo también duda si se pudieran poner de acuerdo 47 millones de personas, y hoy reclama la falta de consulta a los contribuyentes. ¿Qué se lograría consultando esa decisión? ¿Parálisis total? Y España hubiese entrado en IMPAGO por segunda vez.

Puede que la situación sea impotable para absolutamente todos, ¿pero hay alternativa? Adiós euro, bienvenida nueva peseta, y 47 millones de personas más pobres que rata de iglesia. Y para largo futuro. ¿Nadie ha notado que casi todo el papel comercial español y la deuda soberana es ya nivel JUNK?

¿Cuál es la solución? Fácil, pero draconiana: Recortes del 50% a los gastos (sí, gastos y no "inversiones") del estado este año, y 50% el año que viene. España de inmediato podría retirar la deuda externa, y quitarse de encima los pagos de intereses. Ya sé, ya sé, es una locura, pero al mirar la historia, peores situaciones han habido y peores remedios. Si ajustamos el 50% a 45% tal vez acepten más fácil.

Si no se hace algo drástico y ya, el resto es silencio.

La deuda privada de los bancos y cajas españoles se hizo pública desde el mismo momento que el Estado decidió rescatarlos con dinero público.
Un desembolso brutal, en el cual ningún tributante pudo decir mu.
Aparte de eso, España ha sido uno de los países de Europa que más ha respetado los límites de déficit.
De todos modos, ya está hecho. El Estado español después del rescate a los bancos españoles, apenas podía sostener el esfuerzo de mantener tanto el salvaje número de subsidios de paro (vamos camino de tener un 48% de paro juvenil), como las ayudas disponibles, además de los planes estructurales. Eso, junto con la tradicional deficiente administración del dinero estatal que hacen las autonomías, pues está cantado.
Mi gran crítica es que los sectores bancarios y financieros prácticamente están salvados a priori, y junto con ellos, la casta politica que los infiltró y corrompió.
Un buen signo para los inversores honestos extranjeros sería ver enjuiciados por responsabilidades administrativas a todos los gestores y consultores (políticos o profesionales) que permitieron la corrupción del sistema español. Algo que sí se hizo en Islandia. Pero no se hace y es más, se les da palio y solio desde el poder. Y eso es muy mala señal. Basta ver la poca credibilidad que tiene Rajoy dentro del Parlamento europeo. Padecemos una extraña "omertá" en España, una clara falta de autocritica desde el poder y la clase politica en general. Mala señal, en efecto.

Estoy de acuerdo y espero poder leerlo.
Difiero en cuanto a las decisiones políticas que se toman por parte de los gobiernos sin atender a la mayoría de los ciudadanos. No es que los ciudadanos castiguemos a los gobiernos (esto no es real al menos en España) sino que es la Administración "castiga" a ciudadanos concretos (los expedienta) a través de sus Instituciones y organismos públicos. Esta medida de abuso de poder ya se ha llevado a la práctica contra funcionarios y no funcionarios y aunque finalmente los juzgados no puedan actuar en contra de la ley, el objetivo de dañar se supera porque se cumple en varios niveles o ámbitos (volvemos a la interrelación o a combatir la falacia de que los ámbitos sean personales o sociales son estancos).
Por último, se habla de deuda pero no se cifra. Las subvenciones que durante dos décadas se han solicitado y acordado con la UE forman parte de programas que en muchas ocasiones no se han implementado. Cito por alusión a algún comentarista el Plan EQUAL al que se dotó con un presupuesto económico de 2 billones de euros.
El Presidente del Gobierno tiene el deber de comunicar los orígenes, destinos, objeto y montante o cuantía global de la deuda pública.

@Lambda
Islandia es un ejemplo que se ha vuelto muy popular porque sus ciudadanos decidieron no pagar a los bancos pero que no tiene nada que ver, afortunadamente, con ningún país europeo (incluido Grecia). Su crisis fue la de los bancos quebrados en 2008, una crisis especulativa vinculada a las suprimes, una crisis de casino, y la salida que les ha quedado, buscar nuevos préstamos por el mundo, devaluar un 80% la moneda y dejar de pagar a sus antiguos acreedores, la pueden realizar porque es Islandia, un país de 300.000 habitantes con moneda propia y fuera de la UE. Y por cierto, esos acreedores son bancos ingleses y holandeses, no islandeses. Ni somos Islandia ni creo que queramos serlo, pese a la simpatía que nos pueda despertar su situación.

El caso es, que a veces una salida autónoma a un problema es mejor. Islandia crece al 3%, está devolviendo deuda poco a poco, preserva su autonomía estatal y su característica estructura de apoyo social no ha mermado demasiado. Es cierto, los tiempos de la burbuja no volverán, pero sí han logrado mantener su dignidad a salvo. Y su deuda está renegociada de forma asumible, no de forma tan terroríficamente drástica como en Portugal. Es ésta, y no otra, la cuestión. Se trata de una cuestión de elección entre mero monetarismo en lo político (sin contar con la ciudadanía), y el compromiso ciudadano de buscar compromisos y mantener autonomía de decisión, echando a los políticos si es necesario. La reforma Islandesa era necesaria, para poder salvarse a sí mismos y poder elegir.
Se podrá criticarles, pero al menos ellos han elegido poder asegurarse que su futuro y el de sus hijos sólo depende de sus decisiones. Malas o buenas. Como dijo Abraham Lincoln, un pueblo tiene derecho a quitar del puesto a sus gobernantes si lo cree necesario, y empoderarse a sí mismos en común acuerdo. claro que, es infinitamente más facil poner de acuerdo a 450.000 personas, que a 47 millones.

Aquí el enlace a "Lo que España necesita": igualmente desbroza las relaciones entre medidas económicas y consecuencias sociales... en su página 97 en adelante decía ya hace meses que todo esto iba a ocurrir.
http://enjuaguesdesofia.blogspot.com

Puestos a hablar de la relación entre la crisis económica y la calidad de nuestra democracia, creo que hay otros ángulos a tener en cuenta mucho más decisivos. Os sugiero la lectura de este artículo:
http://www.otraspoliticas.com/politica/el-rescate-europeo-y-los-limites-de-la-democracia#comment-367

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Sobre el autor

es Profesor de Ciencia Política en la UNED, director de la oficina en Madrid del European Council on Foreign Relations y columnista de EL PAIS desde junio de 2008. Su último libro “Asaltar los cielos: Podemos o la política después de la crisis” (Debate) se publico en abril de 2015. Ha publicado también "¿Quién Gobierna en Europa?" (Catarata, 2014) y "La fragmentación del poder europeo" (Madrid / Icaria-Política Exterior, 2011). En 2014 fue galardonado con el Premio Salvador de Madariaga de periodismo.

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