José Ignacio Torreblanca

Soy alemán y me siento estafado

Por: | 04 de junio de 2012

Captura de pantalla 2012-06-03 a la(s) 23.29.36En estos tiempos que corren, pasar dos días en Berlín discutiendo sobre la crisis del euro es uno de los ejercicios intelectuales más desconcertantes a los que uno se puede enfrentar. Lean esto y entenderán por qué está constando tanto resolver esta crisis.

Muchos alemanes piensan que fueron engañados al obligarles a abandonar el marco en aras de la reunificación alemana y la paz en el continente. Renunciar al marco alemán fue un duro trago pues esa moneda simbolizaba lo que muchos los alemanes habían construido después de la Segunda Guerra Mundial. De mala gana y con muchas reticencias lo aceptaron, aunque con dos condiciones muy claras: primero, que no habría inflación que se comiera sus ahorros y, segundo que no se mutualizarían las deudas ni los excesos fiscales de los demás miembros emitiendo deuda conjunta (eurobonos).

Desde fuera de Alemania se ve el miedo a la inflación como un producto del pasado. Sin embargo, dentro de Alemania no es la memoria de la hiperinflación que destruyó los ahorros en la época de la República de Weimer la que explica esta actitud sino consideraciones mucho más pragmáticas: Alemania es un país demográficamente envejecido que tiene que ahorrar para un futuro donde la tasa de dependencia (proporción de mayores sobre población en edad activa) será elevadísima. Además, a los alemanes se les ha dicho que el sistema público de pensiones no será suficiente para garantizar sus pensiones. En otras palabras, además de lo que el estado ahorre por ellos vía impuestos y contribuciones sociales, deberán ahorrar por su cuenta para completar sus pensiones con planes privados. Esos ahorros son cruciales para su futuro y dependen de una inflación bajo control.

Además, aunque desde fuera de Alemania se perciba que los alemanes son ricos, poderosos y les va sumamente bien en términos de crecimiento y empleo, las clases sociales más modestas de Alemania llevan una década de reformas y recortes en su sistemas de bienestar y en sus relaciones laborales: los recortes en servicios sociales, el deterioro de las infraestructuras públicas y la proliferación de mini-empleos mal pagados debido las llamadas reformas “Hartz” ofrecen un caldo de cultivo ideal para mensajes populistas como el que prolifera tanto en la prensa amarilla (Bild), como en los libros de personalidades relevantes de la vida pública como Theo Sarrazin y Hans-Olaf Henkel (véase la crónica de Juan Gómez, "Alemania sabe que necesita a Europa") y, sobre todo, para entender tanto la tentación del populismo que a veces invade a Angela  Merkel como las limitaciones reales a las que se enfrenta cuando quiere mover ficha.

No es difícil, en esas circunstancias, entender cómo ven muchos alemanes el debate sobre Grecia  y, ahora, el de los eurobonos. “No saldremos de esta crisis alimentando el crecimiento con deuda” es la frase que más veces he escuchado en estos los días que he pasado en Berlín la semana pasada. Grecia es la prueba palpable de que han sido engañados y los eurobonos la prueba palpable de que van a ser engañados al tener que asumir las deudas de todos aquellos que no han cumplido. Por tanto, a una década de esfuerzos fiscales (la que siguió a la unificación alemana), siguió otra de recortes salariales, flexibilidad y reducción de beneficios sociales (la década del euro) a la que está siguiendo una década de rescates (Alemania contribuye en más de 200.000 millones de euros a las garantías que constituyen los fondos de rescate europeos).

Como todas las percepciones, hay mucho que discutir sobre ellas ya que no se ajustan a los hechos. Sin embargo, ignorarlas es imposible si se quiere entender cuál es el contexto en el que se está operando y cuáles son las limitaciones que enfrentan los que tienen que tomar las decisiones, tanto en Berlín como en Madrid.

* La portada es del Bild de 3 de noviembre de 2011. Titular: !"Quitad el euro a los griegos"! 

Hay 15 Comentarios

Alemania es un peligro para los alemanes y España es un peligro para los españoles. Pero no olvidemos que en la protección de la precariedad, en el taponamiento de los mercados cautivos, en el detrimento de la democracia y en la implementación de la precariedad en los estados sociales, tanto España como Alemania son responsables.
En España padecemos también la dictadura política debido a la celebración de una ley electoral antiConstitucional. Los partidos de ideologías extremistas, como es habitual en tiempos de precariedad, resurgen. Pero la UE no se ha posicionado policialmente al respecto.
Los ministros alemanes se han subido el sueldo. Pero continúan exigiendo que se baje el del español aún a sabiendas de que la explosión demográfica fue amparada por las grandes empresas que hoy están respresentadas en Brasil al objeto de obtener rédito por la inmigración y conseguir el objetivo de reducir al máximo el sueldo base.
Los billones que llegaron de la UE para repoblar campo y pueblo fueron efectivamente malversados. Mucha gente estaba esperando una oportunidad que no llegó porque su modelo político (el de ambos países) no lo contempla.
Resulta paradójico echando la vista atrás que se vuelva a incidir en el malestar de la población más vulnerable cuando la historia demuestra que es la opción más cara.
Y lo digo con el convencimiento de que eran y son posibles otras opciones que les resultarían más ventajosas a quienes quieren mantener e incrementar su poder económico.
Echar la culpa a los políticos no sirve de mucho. Porque no les sirven ya a quienes manejan el mercado. "Después de utilizado, ya no sirve"
La solución la tenemos en las manos porque lo cierto es que las herramientas de organización, de trabajo y de mercado están internacionalmente al alcance de todos. Por favor, "CEREBROS", NO SE MARCHEN. No se vendan. Podemos generar mercado. No fomenten la opresión, la precariedad ni la dictadura política. Conocen sus consecuencias y lo carísimo que lo pagan las generaciones futuras.

@norte:

Cierto.

El tema ahora es que si nadie se pone de acuerdo, el edificio europeo se caerá patas abajo.
Tienen que tomar varias decisiones, y queda algo muy desagradable para Alemania: ceder poder e influencia. Era obvio que la UE se iría comiendo muchas de las áreas de influencia tradicionales del Estado. la UE tiene un problema: es un proceso político que empezó siendo humanista, luego pragmáticamente economicista, para enfrentarse al relato histórico de los Estados Nación, basado en la diferencia (que tanto dolor y guerras han dado). El fallo es que ha sido un movimiento dirigido desde las élites políticas herederas de la Guerra. Las actuales no sienten ese apego ni el deseo ferviente de los primeros. Os pongo un ejemplo: Roma era un Imperio chovinista, pragmático y mercantilista, pero no hubiese durado tanto ni generado tanta adhesión sino se hubiese basado en la idea de la ciudadanía, a la que podían aspirar desde libertos hasta extranjeros residentes. Era posible prosperar en Roma, básicamente porque las provincias notaban claramente la influencia positiva que recibían del comercio.
Pero en cuanto el liderazgo político se disgregó, el vacío de poder se hizo patente, y la cohesión social en torno a Roma disminuyó en favor de los poderes locales.

Los Estadounidenses nunca han puesto en duda su Unión Federal, porque perciben más ventajas que inconvenientes de ella, excepto cuando el conflicto Norte-Sur, básicamente un conflicto de intereses que luego se transformó en un discurso sobre los derechos de una parte de la poblacion en el Sur, a grosso modo... los esclavos. (lo que en cierto modo, fue bastante extraño el cómo degeneró en una guerra abierta. Lincoln queria mantener unido el país, pero ¿era necesaria la guerra para dirimir el conflicto? Nunca se sabrá, pero los afroamericanos agradecen el esfuerzo de Lincoln).

Se mezclan ahora una serie de "pathos" distintos, la subsistencia, las ideas nacionales, y las perspectivas de futuro se concentran ahora sobre las mentes de los ciudadanos, más que nunca divorciados de la idea de Europa. Complicado reafirmar la expectativa en Europa, mientras éste sea un proyecto difuso y torpedeado desde dentro, y con escasa comunicación real con los futuros ciudadanos comunes. Es un fallo serio, sólo compensado en parte con los beneficios que se han dado en garantias juridicas, derechos humanos y movilidad en el territorio europeo. Todo eso, ahora puesto en cuestión e incluso, revertido. O sea:
El pragmatismo está bien, es necesario, pero sin un objetivo ideal, ni una voluntad firme y decidida, degenera en "realpolitik". Esa que no resuelve nada y ama el statu quo. Considero legítimo que los alemanes defiendan su posición, y que los demás también. Pero si quieren que esto salga adelante, habrá que hacer concesiones por ambas partes, o incluso reforzarse con un golpe fuerte (Ministerio de economía europeo único, Banco central fuerte al estilo de la Reserva Federal, e incluso eurobonos). Sino, mejor dejarlo para otra ocasión, dentro de unos cuantos siglos.

Un punto de vista muy acertado el de este articulo. La gente en Alemania, economicamente precavida y conservadora, piensa exactamente asi y es cierto que añoran el marco. De lo que no se dan cuenta es que sus politicos les engañan tanto como en otros paises. No fue la gente en Alemania la que le vendio mas de 100.000 euros en armamento a Grecia con dinero que le prestaron los bancos alemanes. Tampoco habla nadie de que la economia alemana se sustenta hoy todavia en los grandes apoyos economicos que recibio de EE.UU. despues de la segunda guerra mundial para hacer de barrera al este. Tampoco parece que en Alemania se hable mucho de todo lo que se han beneficiado del mercado comun, hecho a su medida.

Lo que es patético es escuchar todos los días la cantinela de que "los bancos nos engañaron".¿Es que se pensaban que era ONG's y no un negocio? ¿Es que les pusieron una pistola en la sien para que firmaran?.

Pero cómo no se van a sentir estafados de ayudar a un país que despilfarró y donde cualquier desgraciado jugó a la especulación inmobiliaria como si fuera un potentado ¡¡

Es que el problema no es de los ciudadanos de cada nación. Es de sus élites, pero al sur Europa nos ha impuesto una política económica nefasta, con unos tipos de interés que alimentaron enormemente la burbuja y desincentivaron la producción seria. Tando dinero barato hizo que lo rentable fuera el pelotazo inmobiliario, el ahorro más productivo, durante muchos años fue comprar ladrillo y la forma más segura de trabajar fue poner ladrillos. Crear verdadero valor añadido en comparación es un mal negocio, y si los profesionales de la economía no vieron lo que se avecinaba, menos la gente de a pie que está muchos años viendo que eso es lo que funciona y actuando según su experiencia. En España hay mucha picaresca, pero también hay gente seria que se desanima de serlo. Parte de las razones son intrínsicas y deberíamos, aprovechando la crisis, aprender a ser más serios y más críticos, pero las condiciones económicas en que nos hemos desenvuelto fueron nefastas.

Excelente artículo del Sr.Torreblanca, apegado a la realidad y con notable selección de las fuentes.
En el análisis de la crisis económica pensamos con la cabeza y con las tripas, si utilizamos la razón reflexionamos sobre los errores en la conformación de la Instituciones europeas, nombramientos de los máximos responsables actuales incluídos, que ha desembocado en una notable falta de liderazgo, aprovechado por el acrónimo Merkozy para imponerse.
Si pensamos con los intestinos, podemos ver un renacionalismo alemán, con sus "panzer" en lontananza.Incluso, si deliramos un poco, en parte justificado por los cinco años que llevamos pasados los ciudadanos del sur de Europa, podemos ver a Frau Merkel con una fusta, repitiendo, "leña al mono hasta que aprenda inglés".
De todas formas, hay que reconocer que si en el tratamiento del problema griego no se hubieran enrocado Merkel y su equipo, se podría haber solucionado con menos dinero y sin el emponzoñamiento al resto de países .
Grecia no se debe dejar caer, ahí nacieron las esencias más "caras" de Europa. Nuestra civilización nació en ese solar. Los griegos son socios europeos de pleno derecho, el abandono del euro supondría arrojarlos a décadas de penurias y calamidades.
Los errores de la canciller y su equipo han provocado que en los alemanes renazcan fantasmas del pasado: la inflación y el victimismo por la entrada en el euro.
ALEMANIA NECESITA A EUROPA Y EUROPA NECESITA A ALEMANIA.

Cito textualmente del artículo "Lean esto y entenderán por qué está constando tanto resolver esta crisis."

Profesor en la UNED y no sabe la diferencia entre COSTAR y CONSTAR.

La responsabilidad de los medios es tan impune como peligrosa. Hoy Juan Roig de Mercadona salía diciendo que en España somos poco productivos, y que ese es el problema principal. Este tío no sabe que somos más productivos que los alemanes y contribuye a alimentar el complejo de inferioridad que sentimos frente a otros países http://milnochesenvela.carcheky.com/espana-y-el-complejo-de-inferioridad/

@frydman:

¿España como retiro dorado para un jubilado alemán?
Llevan rato haciéndolo (Tenerife, Mallorca, etc...). Pero como sigamos cargándonos nuestro potencial turístico con la hipertrofia de edificación que padecemos, me da que les va a interesar más Croacia... que por lo menos, es muy consciente de conservar sus recursos paisajísticos (No vale la pena engañar al consumidor con postales no ajustadas a la realidad). Véase el asunto Tarifa, que si no se plantea bien será otro ejemplo más de maltrato urbanístico. De todos modos, el futuro del país ya lo tienen planteado nuestras élites políticas desde hace tiempo: Turismo barato. "Haiga" euro o peseta. Sólo un par de Autónomías hacen una tímida apuesta por la inversión industrial en productos avanzados, pero....tarde, mal y descoordinadamente.
Hace falta que la sociedad civil se implique, y sino, pues que tome el mando, aprtando del poder (político, económico, legislativo) mediante los métodos legales(¡que los hay!) a los ineptos. Recogida de firmas, cooperativas ciudadanas (empresas comunes en el PV), exigir, denuncias civiles, juicios, mociones de censura, fiscalización de la corrupción. Si no hacemos esto, lo mismo daría que fuesemos un Länder alemán.
Hay una gran diferencia entre un ciudadano y un súbdito. Uno hace y propone en común, exige en relación al nivel moral que aspira, strives for it. Otro calla, otorga y se queja como un niño desvalido. La diferencia es en positivo o en negativo.
Esto es lo que debemos aprender. Eso es construir una sociedad. "Civil empowerment". Sea como sea, con o sin Europa, tendremos que currárnoslo. De nuevo. YA.

¿El problema son los jubilados alemanes, sus miedos, su futuro?. España puede aportar la solución final a este problema y no es lo que están pensando. A medida que el Estado se vaya quedando, vía nacionalización de cajas y bancos, con más y más pisos sin vender podría hacer de la importación de jubilados alemanes una política pública. Urbanizaciones cerradas con servicios deutschfriendlich, organizadas acorde a sus costumbres y demandas. Esos pisos que antes se ofrecían a 200 mil y que ahora muchos estarían felices de quitarse de encima por 80 mil, serían una compra atractiva que sumada al ahorro de calefacción harían que las jubilaciones alemanas cundan más. Es una tendencia que ya existe, se trata de incentivarla y promoverla. Murcia no esta más lejos de Munich que New Jersey de Florida. 400 mil jubilados alemanes pueden resolver al mismo tiempo la burbuja y el paro. Aquí hay unos 5 millones dispuestos a prestarles servicios por menos de 1000 € al mes.

El problema no es Alemania, el problema es la corrupción política que socava a las supuestas democracias de Occidente, una corrupción a casi todos los niveles... estatal, regional, provincial, y municipal donde determinados funcionarios públicos fueron cómplices del bandidaje que socavó los cimientos de la economía, y gran parte de cuyos fondos se ocultan descaradamente en paraísos fiscales. Debiera crearse un Tribunal Internacional para juzgar a esa clase de delincuentes. Ya sé que eso suena a utopía porque los pueblos, en su ignorancia, siguen votando a los farsantes.

De acuerdo con el primer comentario: se trata de una retórica tendenciosa populista, puesto que Alemania ha sido la gran beneficiada del euro, y por lo mismo será muy muy perjudicada cuando se lo termine de cargar.
A fin de cuentas se maneja la posibilidad de aumentar la capacidad salarial alemana para tirar del resto de la economia europea: su austeridad como receta es falsa hasta para ellos mismos...
http://enjuaguesdesofia.blogspot.com

Si me facilitas un e-mail al que pueda enviarte un archivo excel extraído de Eurostat con los datos del comercio Intra-UE 27 entre 2000 y 2011 podrás comprobar quienes son los ganadores y perdedores del euro en términos de balanza comercial. Sólo un dato: Alemania obtiene neto de sus socios casi 1 billón (millón de millones) de euros. Países Bajos (1,4 billones) encabeza el ránking pero también es el puerto de Europa. En cuanto al ránking de deficitarios: UK (-0,532 billones), Francia (-0,498 billones) y España (-0,322 billones).
Por cierto, otro dato sobre los tan cacareados flujos presupuestarios de la UE. En los últimos cuatro años el promedio del saldo presupuestario positivo para España ha sido de unos 4.000 millones de euros. Necesitaríamos unos 80 años para equilibrar el déficit comercial. En esos mismos 4 años a Alemania le ha costado un promedio neto anual de 8.000 millones de euros, unos 120 euros alemán/año. Visto así salía muy barata la cohesión social en comparación con el beneficio comercial. Algo falló en el diseño europeo.

Escribe usted sobre los sacrificios de los alemanes a causa del euro: salarios más bajos para las clases populares y más deuda para todos. En España, el euro nos ha traído inflación, también deuda y crisis. Entonces, ¿quiénes han ganado con el euro?, ¿los bancos, las grandes empresas?

Los comentarios de esta entrada están cerrados.

Sobre el autor

es Profesor de Ciencia Política en la UNED, director de la oficina en Madrid del European Council on Foreign Relations y columnista de EL PAIS desde junio de 2008. Su último libro “Asaltar los cielos: Podemos o la política después de la crisis” (Debate) se publico en abril de 2015. Ha publicado también "¿Quién Gobierna en Europa?" (Catarata, 2014) y "La fragmentación del poder europeo" (Madrid / Icaria-Política Exterior, 2011). En 2014 fue galardonado con el Premio Salvador de Madariaga de periodismo.

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal