José Ignacio Torreblanca

Lecturas de verano para presidentes y jefes de oposición

Por: | 18 de julio de 2012

Leyendo-playa
Ross Douthat, columnista del New York Times, ha elaborado una lista con los libros que, en su opinión deberían leer Obama y Romney durante este verano.

A Obama le recomienda para empezar su descanso estival un libro sobre las dificultades de cambiar las cosas desde el Gobierno (“Government’s End: Why Washington Stopped Working” de Jonathan Rauch). ¿Por qué debería Obama leer ese libro, se pregunta Douthat? Porque demuestra, dice Douthat, que en el pasado el Estado era un reformador innovador e eficaz, que podías contar con él para cambiar las cosas. Hoy, sin embargo, ese mismo estado, capturado por lobbies, burocratizado y sometido a múltiples presiones es refractario al cambio y se ha convertido en el principal problema. De ahí que Obama, en comparación con Roosevelt haya tenido que dejar todas sus ambiciones a medias o a mitad de camino.

Para continuar le recomienda seguir con un libro que debería atemperar el optimismo de Obama acerca de la inversión en nuevas tecnologías (verdes, en este caso). Se trata de Railroaded: The Transcontinentals and the Making of Modern America,” de Richard White que demuestra cómo la construcción de los ferrocarriles que hicieron a América fueron menos heroicos de lo que se piensa y más bien plagadas de corrupciones e ineficiencias.

Y para concluir, a cuenta del reciente enfrentamiento de Obama con la Iglesia Católica americana a costa de la obligatoriedad de incluir los anticonceptivos en el catálogo de prestaciones sanitarias que las empresas están obligadas a ofrecer a sus empleados, le prescribe un libro sobre la religión y los valores americanos (American Grace: How Religion Divides and Unites Us,” del reputado sociólogo Robert Putnam, en co-autoría con David Campbel), un libro que trata de cómo las creencias religiosas interactúan con la necesidad de convivencia social en una sociedad extremadamente diversa de tal manera que, al final, hay un gran grado de convivencia entre religiones distintas entre sí.

Con Romney, Douthat, se inclina por recomendarle que empieza con un buen estudio sobre la política exterior de los republicanos a lo largo de la historia (Hard Line, de Colin Dueck), un libro que le hable de los fracasos del intervencionismo republicano y, especialmente,de los errores de la era G.W. Bush, algo que, dice Douthat, Romeny parece no haber terminado de percibir.

También le anima a que lea un buen libro sobre finanzas ( “The Big Short,” de Michael Lewis), uno que le ayude a entender por qué esa imagen que Romney tiene de si mismo como empresario exitoso no es compartida por los votantes, que más bien perciben en él, en su empresa de inversiones, Bain Capital, y en la fortuna que ha acumulado el ejemplo perfecto de la necesidad de regular el sector financiero y poner fin a sus desmanes fiscales y laborales.

Y para concluir le lanza una acerada recomendación: que se lea con detenimiento las memorias de Bill Clinton. Le ayudarán, dice, a entender cómo conectar con la gente que le tiene que elegir. Auch!

La iniciativa me ha parecido interesante. Se admiten sugerencias, aquí o en cafe.steiner@gmail.com sobre qué libros piensan que deberían leer Rajoy y Rubalcaba este verano.

Comenzaré por uno para Rajoy: “Esta vez es diferente: ocho siglos de necedad financieras”, de Carmen Reinhardt y Kennet Rogoff, donde se explica con todo lujo de detalle cómo el ser humano puede tropezar vez tras vez con la misma piedra (financiera), ignorando cualquier experiencia anterior y engañándose a sí mismo. Véase pinchando aquí esta reflexión-reseña sobre el libro, que destaca cómo, históricamente, los países que han superado el 90% de deuda sobre el PIB han acabado en bancarrota.

Y seguiré con otro para Rubalcaba: “Organizándose para la derrota: las estrategias organizativas del Partido Socialista Obrero Español 1975-1996) una tesis doctoral donde se explica cómo un partido político se puede ir alejándose progresivamente de sus bases de apoyo, sean votantes, militantes o simpatizantes.

Espero sus sugerencias.

 

Hay 9 Comentarios

Es una buena imagen que me gusta mucho! Verano, sol, playa y más que nada un libro a orillas del mar en el crepúsculo o bien por la mañana ¡Es fantástico!

El capitalismo necesita del Estado que sus principios no sean conculcados: En muchas Constituciones se dice que el Estado garantizará la propiedad privada. El capitalismo sin el orden que concede un Estado de Derecho sólo sería lo mismo de siempre: la ley del más fuerte y la venalidad que en que ello deriva. Y aún así siempre hay puertas traseras, como en todas las ideologías económicas. Es inevitable. Por cierto, lo de los rescates empezó bajo el mandato de Bush Jr. obama no hizo más que continuar esa política (rodeándose de asesores economicos de historial conservador). En cierto modo, la democracia es la única frontera contra una concepción del mercado que no necesita moral alguna, pues se adapta a lo que sea. Un amigo mío me dijo que lo que hoy existe no es capitalismo, sino corporativismo de las élites economicas y políticas. Y yo le digo: por esa regla de tres, el comunismo tampoco existió porque el leninismo, el estalinismo y el politburó ruso sentaron las bases de lo que se repetiría después en otros países. Es un axioma logico reductivista llevado al absurdo. Y es por eso por lo que yo recelo directamente de cualquier ideología , sea política o económica. Ninguna será perfecta ni ideal, no obstante, sí que podemos hacer lo que esté en nuestra mano para controlar sus excesos y defectos.
En mi opinión, lo que vivimos hoy en día es muy distinto a lo que Adam Smith vivió. El nunca previó una economía financiera que moviese en conjunto el doble o triple del dinero en curso real en todo el mundo. Y eso que en su momento la especulación ya era una realidad.
Al final, la politica no es neutra. Lo que hace o no hace siempre nos va a afectar. "Tomar partido, a veces, no es más que la profesión de fe (fundado o no en expectativas reales, y esfuerzo) en que un proyecto (de vida, de pueblo, de nación) se realizará. Aquellos que siempre se quedan en medio nunca harán nada, ni construirán nada que perdure"
La democracia viene antes que el capitalismo, porque antecede un ideal de organización humana. Mucha gente olvida que sin democracia, la falta de libertad y garantías haría que volviesemos a un clientelismo aún más salvaje, y un uso de la fuerza incontestatable.
Al capitalismo no se le puede asignar causa moral ninguna, no es más que un modo de intercambio y comercio que se ha revelado bastante adaptable. Pero tampoco es un recurso completamente inocente.
La economía puede transformar la política, pero también sucede a la inversa. La voluntad humana, que solemos menospreciar, puede hacer cosas insospechadas.
¿Qué rostro tendrá Europa a finales de este siglo?

"A ver cuanto les duraria el capitalismo en esas condiciones." ¿Cuántos años? Pues parece que te falla la historia, y solo piensas socialista. NO ES DE CAPITALISMO ESO DE LOS RESCATES. Es más, es Obama, el socialista, quien ha abusado para meter mano en banca y grandes industrias. Otra vez la enfermedad socialista: METER MANO EN LO AJENO. Para contestar tu pregunta, el Capitalismo ha sobrevivido MÁS QUE EL SOCIALISMO Y EL COMUNISMO COMBINADOS y en serie. ¿No lo sabías? Saca cuenta desde lo 1600s hasta la llegada del comunista...

La paradoja de la Globalización, de Dani Rodrik (para entender el mundo)
El despertar de los demonios, de Jean Pisani Ferry (para entender la crisis del euro)
Ambas traducidas por Antoni Bosch.

El sueño dorado de los neoliberales: un Estado mínimo, pero con ingresos suficientes para ser capaz de rescatarles si la diñan demasiado. "Total, too big to fail".

Para eso que se carguen el Estado entero. A ver cuanto les duraria el capitalismo en esas condiciones.

El sueño dorado de los sociocomunistas: Hacer creer a los Capitalistas que están equivocados y que el socialismo crónico funciona. Buena suerte, esa "lógica" solo es compartida por ineptos, bobos, tercermundistas e idiotas (quienes al final son los mismos.) Si el socialismo fuese mejor que el capitalismo, la Urss estuviera viva, y fuese un paraíso. TODOS sabemos lo que fue y en que terminó: igual que España.

Ya lo dijo la Sra. Thatcher: "Para ser socialista no se requiere ser estúpido, pero ayuda muchísimo." No espero que los sociocumunistas abandonen sus creencias erróneas, y dejen de repetir sus errores. Esa es su patología.

Pues yo los pondría a todos a leer La carretera (The Road), de Cormac McCarthy, para que no pierdan de vista qué es lo que realmente está en juego.

Rubalcaba y Rajoy, que difícil, esos dos no tienen remedio. Si al menos uno fuera Josep Borrel.
A Rubalcaba: la biografía de Tomas Moro, quien se quito de en medio por apoyar aquello que creía mejor para su país.
A Rajoy: España y los españoles de Juan Goytisolo. Cartas desde España de Blanco White. Y por supuesto la biografía de Ataturk.

Para todos: Stabilizing an Unstable Economy de Hyman Minsky.

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Sobre el autor

es Profesor de Ciencia Política en la UNED, director de la oficina en Madrid del European Council on Foreign Relations y columnista de EL PAIS desde junio de 2008. Su último libro “Asaltar los cielos: Podemos o la política después de la crisis” (Debate) se publico en abril de 2015. Ha publicado también "¿Quién Gobierna en Europa?" (Catarata, 2014) y "La fragmentación del poder europeo" (Madrid / Icaria-Política Exterior, 2011). En 2014 fue galardonado con el Premio Salvador de Madariaga de periodismo.

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