José Ignacio Torreblanca

Naranjas de la China: ¿es China igual o diferente?

Por: | 13 de julio de 2012

Naranjas
¿Qué quieren los chinos: libertad o democracia? ¿Qué fracturas recorren a la sociedad china? ¿Qué piensan los jóvenes chinos sobre Occidente? ¿Qué diferencias hay entre los chinos de la ciudad y los chinos del campo? ¿Saben los hijos lo que sus padres hicieron y sufrieron durante la Revolución Cultural? ¿Por qué no se lo cuentan a los extranjeros? ¿Por qué la China que se abre comercialmente al mundo no termina de abrir también su mente y nos cuenta lo que piensa? ¿Tienen miedo o es que simplemente son distintos?

Estas son las preguntamos que tuvimos la oportunidad de debatir el miércoles pasado en la Fundación Mapfre con motivo de la presentación del libro de Julio Arias, “Naranjas de la China”, un acto organizado por la revista “Foreign Policy edición española” y que contó también con la presencia, además del autor, de Andrés Ortega, José Félix Valvidielso y Cristina Manzano.

El libro no es un libro de análisis ni de teoría política, sino un libro de vivencias y experiencias que modestamente quiere aportar su granito de arena. Su pretensión no es evitar los grandes debates sobre China, sino dar una perspectiva complementaria, desde dentro.

Son pocos, aunque afortunadamente cada vez más, los españoles que se aventuran a conocer China hasta el fondo, aprenden su lengua y, como Julio Arias, deciden abandonar los cómodos ghettos donde vive la clase expatriada y moverse a vivir a un hutong, los barrios tradicionales de callejones que han sido siempre la esencia de las ciudades china y que están desapareciendo bajo la presión inmobiliaria y de una mal entendida modernización. También son cada vez más, afortunadamente, los españoles que escriben sobre China y que nos ayudan a entender ese mundo sirviéndose de una mirada, la nuestra, que nos puede ayudar a entender muchas cosas. Entender China es crucial, y entenderla en español y desde España, mucho más,  de ahí el valor de la aportación de Julio Arias.

Del debate, me quedo con dos elementos que traslado a los lectores. Uno, el debate sobre el crecimiento de China. Llevamos años asustándonos por las cifras de crecimiento de China, que le permitan doblar su PIB cada década , sacar a cientos de millones de personas de la pobreza y convertirse en la potencia mundial de moda. Pero ahora resulta que nos estamos comenzando a asustar todavía más por las posibilidades de un colapso económico de China: hay un enfriamiento notable de la actividad económica y del empleo, una burbuja inmobiliaria y crediticia que en nada tiene que envidiar a la española, un masivo problema de corrupción y casi doscientos millones de inmigrantes en situación de desarraigo y explotación que tienen que decidir si volver al campo o quedarse en las ciudades. ¿Qué nos interesa más, preguntó Andrés Ortega? ¿Una China en auge, o una China en crisis?

El segundo debate que traigo a los lectores es el de la democracia. ¿Se democratizará China¿ ¿Y si lo hace, de qué manera lo hará? ¿En qué nos fijamos de China? ¿En lo que es totalmente diferente, es decir, un imperio y una cultura milenaria con unas experiencias históricas únicas e irrepetibles? ¿O nos fijamos en lo que tienen en común con otros procesos de transformación económica seguida de transformación social y luego de transformación política, como la propia España? ¿Quién tiene razón: los que dicen que China es distinta, o los que dicen que no es más que otra dictadura desarrollista que gobierna sobre la legitimidad de resultados pero que en ausencia de resultados económicos se colapsará? 

 

 

 

Hay 10 Comentarios

La economía china colapsará, y a partir de ahí podemos especular con múltiples escenarios posibles. Nuestros banqueros y políticos en occidente son hermanitas de la caridad al lado de los chinos. Lo veremos muy pronto.

El coste de gestión de la corrupción es inmenso y puede ser el verdadero freno al desarrollo de China: sobornos, retrasos, complicación administrativa (oportunidad para más sobornos). Eso los chinos lo saben mejor que nadie, quienes lo sufren y quienes intentan administrar todo eso.
Creo que el estado de derecho es previo y más eficaz para el avance social que la implantación del teatro electoral-parlamentario. ¿De verdad es relevante la apariencia democrática sin esto?¿que alternancia real hay en Rusia, Argentina, Kazajztan, Ucrania?.
Se puede argumentar que es todo al mismo tiempo, pero creo que la idea de "revolución", de "renacer", "cambio total" es un invento francés que salió mal y que habría que abandonar. La magna carta hizo mucho más por la libertad que Robespierre, la guillotina, Lenin o Che.
Frentea la autocracia/meritocracia que gobierna China, que actúa con una cierta racionalidad previsible, aquí tenemos el cáncer financiero que confunde a nuestro sistema de defensa democrático hasta el suicidio.
Si el directorio chino gobernara Europa, Draghi estaría imprimiendo bonos hasta llegar a un crecimiento nominal del 3%, y cuando antes se consiguiera esto, menos costaría y menos inflación produciría (no me lo acabo de inventar, está en un estudio de Goldman Sachs).

Ha circulado una foto en internet en las últimas semanas que ha causado un gran revuelo. No la he visto en ninguna publicación espanola, pero en ámbitos internacionales ha provocado una gran discusión...y es que pone los pelos de punta. La escena es la siguiente: Una sala de estar familiar con una nina china y una mujer china de mediana edad sentada en el sofá senalando a una criada joven -de rasgos claramente europeos (sureuropeos diría yo)- que está pasando un aspirador, lo que tiene que limpiar. Abajo una fecha: 2050. No creo que merezca más comentario.

Carlos Surroca Surroca: En principio te felicito porque apuntas a altos logros para todo el Pueblo.No obstante te señalo que en España quedamos MUY LEJOS DE UNA TRANSICIÓN MODÉLICA.El pueblo fué traicionado por quienes debieron haber obrado con total generosidad y sentido de UNION. Algo que no existió nunca.Seguramente todos hemos visto alguna vez perros abandonados lamerse sus llagas unos a otros.Pero en España no se curaron las llagas dejadas por el franquismo.Lejos de ello,vemos como ministros del actual gobierno utilizan frases completas tomadas de los discursos de Franco, frases que encienden odios que estan ahí,presentes en cientos de miles de familias.A ello hay que señalar que la misma Iglesia Católica no ha dicho jamás una sola palabra para que una verdadera RECONCILIACIÓN se lleve a cabo en el seno de este Pueblo.Caminamos pues, sobre un endeble puente tendido sobre 130 MIL MUERTOS que yacen en las cunetas,a los costados de los caminos cuyas familias no han podido enterrar como corresponde.Es loable lo que dices. La Paz debe construírse cada día mediante la voluntad de un verdadero consenso por parte de quienes tienen la obligación impuesta por el voto ciudadano de conducir este particular momento que vive España. Hasta el momento, no hemos visto ni oído esa voluntad ni ese accionar. Al contrario. Al único Juez que sí tenía muy en claro esta situación, BALTAZAR GARZÓN REAL, se lo condenó de un modo miserable.

Qué notable. Uno piensa que en un país con 1400 millones de personas no debe quedar sitio para el pensamiento.Son tantas las necesidades y la precariedad de la mayoría de los chinos,que,con solventar su dia a dia ya no les permite más. Lin Yu Tang,en su tiempo,decía que los chinos nunca podian destacar en Ciencias,porque a la vista de cualquier animal su único pensamiento era como resultaría con tal o cual salsa,lo cual les invalidaba todo pensamiento objetivo acerca del ejemplar.

Sin duda, una China próspera. Un país con bienestar acostumbra a no desear perturbar ese bienestar conseguido con tanto esfuerzo, y a buscar soluciones pacíficas y a largo plazo con sus vecinos.

P.D.

El desarrollismo económico si no va a acompañado de una evolución cultural (normalmente no suelen ser parejos en procesos semejantes) acaba creando sustratos económicos endebles. Esa es la lección histórica que podemos ver en muchos países. Lo duradero y resistente lleva tiempo, esfuerzo y dedicación realizarlo y conservarlo, pero a cambio, es estable y confiable. Hablo, por supuesto, de la inversión en el desarrollo científico, por ejemplo, y de la ingeniería en todas sus ramas y la mejora de la capacidad productiva, en provisión de malos tiempos. Irónicamente, esto requiere de una política de Estado a largo plazo.

Creo que nos interesa más una China que progrese que un país gigantesco en situación de crisis y inestabilidad, aunque paradójicamente también creo que mientras las cosas vayan bien, no habrá democratización, la gente seguirá apoyando al gobierno comunista mientras este le garantize crecimiento económico y estabilidad.

A tu pregunta ¿Qué nos ha llevado a este fracaso colectivo español?, que planteas en tu artículo FRACASOS COLECTIVOS, y siguiendo tu indicación final, José Ignacio, aporto aquí mi visión:

La mente puede crear todas las razones que queramos. O quizás, precisando más, la mente crea todas las razones que aparentemente nos suavizan la existencia y nos protegen de entrar en contacto con una parte esencial nuestra que es nuestra propia emocionalidad, procedente de varias fuentes. La mente busca el poder, pero la clave está en la emocionalidad. Nuestra sociedad está empeñada en lo racional, en los títulos universitarios, y se ha olvidado de lo que arrogantemente despreciamos bajo el nombre de lo irracional, donde se encuentra lo emocional. Nunca ha habido en el mundo más economistas sabios que ahora. La crisis económica actual no se puede deber, pues, a falta de conocimientos. ¿Qué ha fallado pues? Pues justamente lo que no miramos, lo que no vemos porque no lo queremos ver. Lo irracional que hay en nosotros muestra tener mucha más fuerza que lo racional. Ya empieza a ser hora de mirarlo y tenerlo en cuenta. Es un campo inmenso de mejora del que ignoramos casi todo. Cuando observo los hipotéticos debates del Congreso, no hay escucha, no hay debate, hay lucha de trincheras. Defiendo lo mío y de aquí no me moverán. Cuando todo cambia, yo permanezco fiel en lo mío. Yo, socialista hasta la médula. Pues yo, defiendo visceralmente el liberalismo. No es racional, es emocional bajo una careta racional. PP versus PSOE. PSOE versus PP. Da igual. Ambos buscan el poder, en ambos ha habido rapiña, corrupciones y cortedad de miras. Me cuesta ver responsabilidad y agradecimiento por la confianza depositada en ellos. Me cuesta ver un espíritu de servicio a la sociedad a la que pertenecen. Tienen su foco en la confrontación y no en la solución. Cada uno en su bloqueo emocional. Cuando las emociones dolorosas no se han podido soltar, permanecen en nosotros y pasan a las generaciones siguientes de una manera inconsciente. No nos damos cuenta de su gran influencia. Somos leales a ellas aunque muchas constituyen una gran carga para nosotros. Vienen de nuestras propias vivencias y de las de nuestros padres, abuelos, bisabuelos,……… Cada miembro de cada familia lleva lo suyo. Cada miembro de nuestra sociedad lleva lo suyo. La Guerra Civil está a solo dos o tres generaciones de distancia. PP y PSOE en confrontación emocional bajo la careta racional. ¿A qué se debe su permanente confrontación? ¿Y los medios de comunicación? ¿Y los…..? Nuestro país realizó una Transición Política modélica. Me atrevo a enunciar que fue la primera fase de un proceso llamado Reconciliación que no se ha hecho. La confrontación constante consume una cantidad ingente de energía y desvía nuestro foco de lo esencial. La Reconciliación puede liberar la enorme cantidad de energía que nuestro país está ahora dedicando a la constante confrontación. El día que decidamos hacer una verdadera Reconciliación (El cómo hacerla es otro debate, aconsejable y cuanto antes mejor), nuestros antepasados descansarán y nosotros, con una emocionalidad serena, dedicaremos toda nuestra energía a la vida. Nuestra focalización en lo vital hará que hagamos bien nuestros deberes, estructuremos un país sobre unas fundaciones sólidas y eficaces, construyamos una sociedad más justa y próspera, e impedirá que los perros, sean galgos, podencos, mercados u otros buitres, se nos echen encima sin darnos cuenta porque estamos enfrascados en batallas estériles en las que solo hay perdedores.

¿Cuantos ciudadanos españoles han viajado a China? Muy pocos. Lo lejos que esta China y lo cerca que desean hacernos creer algunos que esta ese país.

El enorme crecimiento de China se ha producido sobre todo como consecuencia de su entrada en el 2001 en la OMC. China es el primer exportador mundial y el segundo receptor de inversión extranjera, después de los EEUU, lógicamente son datos preocupantes porque provocan enormes desequilibrios mundiales.

Personalmente creo que nos interesa una China rica, prospera, en auge pero una China con un fuerte mercado interior, una China que no solo produzca para exportar, y una China que invierta en el exterior por lo menos el mismo volumen de capital que recibe, porque si no se convertirá en actor mas a favorecer que se empobrezcan otras zonas del mundo.

La UE no llega a los 450 millones de habitantes y somos mil estados que no hay quien ponga de acuerdo. ¿Puede haber democracia en un país de más de 1200 millones de habitantes? Personalmente creo que la democratización de china requerirá algún tipo de fraccionamiento previo de ese país. Es muy significativo que los EEUU esté incrementando de forma importante su presencia militar en el Pacifico. Lo que si se puede producir a corto plazo es una mayor defensa de los derechos humanos por parte del Estado.

Me gusta y admiro la cocina china , los sabrosos platos que son capaces de hacer con ingredientes sencillos y muy económicos.

China, el coloso oriental, y Estados Unidos, el coloso occidental tienen en común la ideología imperial. Y también tienen en común las diferencias étnicas dentro de sus respectivos territorios. En China están los han, los tibetanos, los mongoles, y otros; y en Estados Unidos están los anglosajones, los indios nativos, los africanos y los llamados hispanos. Por consiguiente, ambos cítricos tienen sus respectivos sabores y colores. Otra cosa es la filosofía. Si me dan a escoger me quedo con la cutura del TAO, no con la política, que es igual de avariciosa en ambos imperios.

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Sobre el autor

es Profesor de Ciencia Política en la UNED, director de la oficina en Madrid del European Council on Foreign Relations y columnista de EL PAIS desde junio de 2008. Su último libro “Asaltar los cielos: Podemos o la política después de la crisis” (Debate) se publico en abril de 2015. Ha publicado también "¿Quién Gobierna en Europa?" (Catarata, 2014) y "La fragmentación del poder europeo" (Madrid / Icaria-Política Exterior, 2011). En 2014 fue galardonado con el Premio Salvador de Madariaga de periodismo.

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