José Ignacio Torreblanca

Lo que el Embajador Stevens hubiera querido

Por: | 17 de septiembre de 2012

Stevens
La entrada anterior, “Atrapados en la blasfemia”, intentaba ir más allá del debate sobre la libertad de expresión. Y no porque no sea un debate que no merezca la pena, sino porque es un debate que, por zanjado, no nos conduce a ninguna parte. Está zanjado porque ya lo hemos dicho todo: lo dijimos cuando Rushdie, lo repetimos cuando las caricaturas danesas (véase mi artículo de entonces “Para morirse de la risa”), el asesinato de Van Gogh y lo repetiremos a cada ocasión.

Recomiendo, en ese sentido, el artículo de Aryeh Neier, presidente de Open Society Institute y fundador de Human Rights Watch, “Libertad, Blasfemia y Violencia”, donde explica la diferencia entre, por un lado, “incitación al odio” (hate speech), un delito punible en la mayoría de los países occidentales ya que incita a la discriminación y violencia contra comunidades o individuos y la blasfemia, donde como es el caso estos días, la situación es casi la inversa pues es el que recibe el mensaje, no el que lo emite, el que incita a la rebelión, protesta o violencia. La blasfemia puede ser condenable moralmente, pero no punible legalmente, como es el caso.

Pero este debate es un debate que no lleva a ninguna parte. ¿Por qué? Porque al otro lado no está quien debiera estar. El interlocutor del otro lado tiene otro entendimiento sobre la libertad de expresión, sobre el papel de la religión, sobre Occidente y, especialmente, sobre el poder del gobierno de Estados Unidos. De ahí que Como hemos visto estos días, a lo más que han llegado algunos líderes, como el propio presidente de Egipto, Morsi, es a lamentar la perdida de vidas humanas y a preservar la seguridad de los diplomáticos de EEUU y sus sedes. ¡Faltaría más!  Pero también ha descrito el video como “crímenes contra la humanidad, lo que nos deja atónitos.

 Por tanto, aunque Hillary Clinton tiene razón cuando dice que el vídeo le disgusta y que comprende que pueda ser ofensivo para mucha gente pero que no puede hacer nada al respecto, primero, porque su gobierno no el autor y, segundo, porque ese video no constituye delito en su país, hay poco que añadir. Pero como muestra esta crisis, tener razón es muy  importante, pero a veces es irrelevante a efectos prácticos.

Recomiendo el artículo del canadiense Michael Ignatieff, un icono del pensamiento liberal, bajo el título “Todavía tenemos mucho que aprender de los años de la fatua a Rushdie”, donde reflexiona sobre cómo estos incidentes hacen la convivencia cada vez más difícil, entre países occidentales y musulmanes y peor, aún, dentro de nuestras sociedades, donde la cuerda de la convivencia y el multiculturalismo se tensa de forma insoportable. A un lado, lleva a los laicos a reafirmarse en la incompatibilidad del islam con la democracia y a amenazar con presionar sobre el multiculturalismo (prohibición de velos etc.); al otro, refuerza los sentimientos entre las comunidades musulmanes de que sus creencias no son respetadas y que cuando de su dignidad se trata, no hay ningún tipo de límite a la libertad de expresión.

 Es esto también lo que preocupa a Paul Salem, director de la sede en Líbano de la Fundación Carnegie, que reflexiona sobre el impacto que estos incidentes tendrán en la campaña presidencial americana, especialmente si debilitan a Obama y dan paso a una presidencia de Romney, que se verá muy presionado para cambiar el rumbo impuesto por Obama y dar portazo a la puerta que este ha dejado abierta a los gobiernos surgidos de la Primavera Árabe (“Las relaciones de EEUU con el mundo árabe se definirán por la respuesta al ataque”).

Concluyo con un artículo de Jason Pack en Foreign Policy ("Honrando a Chris Stevens") que contiene un mensaje muy claro. La mejor manera de honrar a Stevens, un brillante diplomático que hablaba árabe desde que de joven se fuera Marruecos de voluntario con el Peace Corps, es redoblar los esfuerzos para construir una Libia democrática. Pese al asalto al Consulado, la imagen de EEUU en Libia es excelente, ambos países están trabajando codo con codo y, para colmo, un libio con pasaporte [corregido] estadounidense ha sido elegido el día 12 como candidato a primer ministro después de las elecciones del 7 de julio, las primeras libres en la historia de Libia que, además, no fueron ganadas por los islamistas. Debatamos, sí, pero también actuemos. 

 

 

Hay 9 Comentarios

José Ignacio, comparto tu artículo publicado ayer sobre que España tiene solución. Sin embargo, los ciudadanos tenemos un problema. Dices:

"forzar una mayor independencia de los cargos electos y militantes frente a las cúpulas de sus partidos, lo que podría lograrse condicionando las subvenciones públicas a los partidos a la existencia de una verdadera democracia interna; segundo, acometer la despolitización de la administración pública, lo que requiere separar claramente las estructuras políticas y administrativas que coexisten en la actualidad dentro de ella; tercero, lograr que el Parlamento y sus comisiones se conviertan en el lugar donde efectivamente se controle la acción de gobierno, no el lugar donde se amplifique esa acción; cuarto, garantizar la independencia de las instituciones y poderes de del Estado que tienen que controlar a los políticos, lo que se puede lograr combinando mandatos largos o vitalicios con renovaciones parciales; quinto, implantar el máximo de transparencia en la gestión de lo público, de tal manera que los gastos y contratos de cada administración pública pueda ser controlados de forma efectiva y en tiempo real por cualquier ciudadano o institución"

De acuerdo. Pero ¿Cómo conseguimos eso los ciudadanos? Los políticos actuales no quieren ni mayor transparencia, ni cambiar las subvenciones a los partidos, ni que en el Parlamento se controle la acción del gobierno, ni garantizar la independencia de las instituciones, ni, por supuesto, modificar ni siquiera mínimamente la ley electoral.

Los ciudadanos queremos esas cosas, pero ninguno de los partidos con dinero, los que "adquieren" votos gracias al marketing, el control de las TVs, la tradición ... Presenta esas propuestas porque intuyen que puede ser el principio de su fin.

¿Qué herramientas podemos crear los ciudadanos para acabar con lo que se asemeja mucho al oligopolio político? Esa es la clave, entiendo yo.

De nada nos sirve dejar el victimismo y proponer medidas si no tienen ninguna posibilidad de llegar al Parlamento.

frydman: La libre expresión está protegida por la Constitución de Usa, y doblemente si es expresión religiosa. El gobierno está totalmente limitado en sus actos. El resto es hablar por hablar. La Constitución manda, por lo menos en América.

No se puede decirlo mejor Muhammed.

Joan Miquel: Estados Unidos de AMÉRICA es el único país en el mundo que lleva la palabra AMÉRICA en el nombre, además Estados Unidos de AMÉRICA se ha llamado tradicionalmente AMÉRICA. Le guste o disguste a quien le dé la gana. AMÉRICA solo concede pasaporte a sus nacionales. Así que saca tus propias deducciones.

Humillación y rencor son sentimientos universales muy fáciles de cultivar y de rentabilizar. Sus fuentes son siempre imaginarias y ningún argumento puede con ellos. Están ofendidos, les han tocado en lo que más quieren a los musulmanes, los vascos, los catalanes... Hitler construyo su maligno imperio sólo con este material.
Muchos liberales tienden a endiosar la libertad de expresión como valor absoluto, aunque a veces no se trate de ideas sino de actos, eslabones necesarios de una cadena.
¿Quién puede juzgar, valorar si el realizador del video, quienes estén detrás, quienes lo difundieron para provocar, quienes organizan el caos son responsables de algo?. Los jueces y leyes actuales, si se detienen en un eslabón sin considerar el conjunto del crimen, son víctimas inocentes.

Aunque griegos y bárbaros sean hombres, civilización y barbarie no son lo mismo ni están al mismo nivel. Multiculturalismo? o es claudicación? Cultura es Platón,Goethe, Mozart, Bach,Dante, Petrarca, Cervantes, Shekespeare, Dostoievski, Abdelwahab Meddeb, Foucault, Voltaire, Montaigne, Étienne de La Boétie....el resto o es otra cosa, o es barbarie.
Por que hay que rebajarse al nivel de la piara? por que negarle a Grecia o Europa el lugar que ocupan en la historia de la humanidad? por que no llamar a lo que es blanco blanco y a lo que es negro negro? (y si alguien es negro y se ofende, por favor, que pase la pubertad ya de una vez)

Como tu dices... y para colmo un libio con pasaporte estadounidense, que no americano, ( América es bastante más grande que los EEUU), elegido candidato a primer ministro... Y va y les matan al inductor de esa política. Aunque no te hayas dado cuenta.

Demuestras que no tienes ni idea de lo que está ocurriendo en Libia, o si sabes te lo callas. Las imprecisiones sobre ese país son hasta de pésimo gusto.

Por mi parte, creo que es imprescindible conocer el análisis que hace Webster Tarpley sobre el origen de los disturbios y los distintos grupos interesados en su creación:
http://www.voltairenet.org/October-surprise-to-Carterize

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Sobre el autor

es Profesor de Ciencia Política en la UNED, director de la oficina en Madrid del European Council on Foreign Relations y columnista de EL PAIS desde junio de 2008. Su último libro “Asaltar los cielos: Podemos o la política después de la crisis” (Debate) se publico en abril de 2015. Ha publicado también "¿Quién Gobierna en Europa?" (Catarata, 2014) y "La fragmentación del poder europeo" (Madrid / Icaria-Política Exterior, 2011). En 2014 fue galardonado con el Premio Salvador de Madariaga de periodismo.

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