José Ignacio Torreblanca

Una vez fuimos como Polonia

Por: | 28 de septiembre de 2012

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Regreso de Sopot (Polonia), donde se celebraba algo así como la feria de las ideas sobre Europa (European Forum for New Ideas). Tres días de debates con expertos de toda Europa, y también de fuera, sobre el futuro de Europa, de su estado del bienestar, de su proyecto de integración, incluso de sus ciudades.

¡Qué sana envidia, con un punto de añoranza, provoca Polonia estos días! Una sociedad en pleno despegue, que funciona y tiene confianza en sí misma, una élite política que ha superado sus divisiones iniciales, una clase empresarial volcada en la construcción de un país abierto. Es un país que goza de estabilidad, con un gobierno que no sólo tiene el mérito de ser el primero que gana una reelección desde la restauración de la democracia sino, también, de ser el único gobierno europeo que se ha mantenido indemne a través de la crisis.

Por supuesto que quedan enormes problemas por resolver, entre ellos, quizá el más importante, mantener la cohesión social y construir un Estado de bienestar moderno y eficiente, algo que resulta complicado porque para muchos polacos, el estado del bienestar está todavía asociado en gran parte a un pasado comunista e identificado con un Estado pesado y burocrático y unos servicios de mala calidad.

Pero lo más importante es que los polacos creen en sí mismos y en su futuro. Véase si no el activísimo papel diplomático que está desempeñando su ministro de Exteriores, Radek Sikorski, un ministro sin formación diplomática pero que tiene una visión de Europa forjada en sus tiempos de corresponsal de guerra en la antigua Yugoslavia. Como ha contado esta semana Jordi Vaquer en su columna, Sikorski y sus embajadores se han situado en el centro del debate de ideas, promoviendo encuentros, incentivando la generación de propuestas, haciendo valer sus argumentos, organizando todo tipo de foros de debate.

Esta Polonia recuerda a la España de los noventa, la que salió al mundo en tiempos del Quinto Centenario, la Expo, los Juegos Olímpicos, y que además cosechó numerosísimos éxitos diplomáticos, desde la Conferencia de Paz de Oriente Medio a la Presidencia española de la UE en 1995. Fueron los tiempos en los que se logró el máximo de integración europea, con el Tratado de Maastricht, pero también de cohesión social, con las propuestas de ciudadanía europea, que permitieron a los europeos en las elecciones municipales, también de los fondos de cohesión. En un momento en el que España duda sobre sí misma y su futuro, Polonia nos recuerda hasta qué punto los intereses nacionales y los intereses europeos de un país pueden estar tan profusamente entremezclados que sean imposibles de separar. 

Termino con nota amarga. Esta crisis no sólo nos está empobreciendo materialmente, sino intelectualmente, privándonos de la capacidad de debatir, de entender el entorno, de identificar las tendencias que definirán, para bien o para mal, nuestro futuro. Cada vez más, los países promueven este tipo de encuentros: Davos en Suiza, Porto Alegre en Brasil, Arrabida en Portugal. En España hemos tenido iniciativas similares, como Saviálogos, pero la crisis ha puesto todo en entredicho. Y sin embargo, necesitamos más ideas, compartir experiencias, hablar con los demás, escuchar, hacer llegar nuestra voz, pues son las ideas las que nos sacarán de esta crisis.

 

Hay 10 Comentarios

Como Polaca os puedo decir que me siento orgullosa cada vez que leo buenas opiniones de Polonia y su capacidad de sobrevivir la crisis. Por otro lado, se perfectamente que la realidad en Polonia no es tan buena como lo parece, la gente tiene miedo de perder trabajo y como ha mencionado uno de los lectores esta capas hasta que mudar a Alemania en busqueda de trabajo. La diferencia entre Espana y Polonia es la siguente: el plazo en que recibimos los fondos europeos nosotros Polacos contamos en anos no en decadas como vosotros, que resulta que nuestro potencial economico sube, pero yo tengo miedo que en la vida nada es gratuito y las dotaciones efectan que la sociedad solicita cada dia mas, se hace menos cuidadosa, ahorrosa y mas perezosa. La crisis ayuda recoradar a la gente que es importante en la vida y que antes de recibir cualquier cosa hay que penasar como pagarla.

Estimafo Jose Ignacio, no estoy de acuerdo en cuanto a la pobreza intelectual. No es que haya menos intelectuales, lo que ocurre que existe una diáspora a internet, y no parece que haya un verdadero encuentro, sino una contínua búsqueda del todo que nunca encuentras. Existen intentos como se aprecia en las convocatorias, pero considero que existe.

Si bien es cierto que confunde bastante el hecho de tanta idiotez cultivada. Yo la considero una fimosis intelectual: no se permite asomar la cabeza por miedo al dolor ...

Saludos.

Las crisis son los lugares donde la voluntad se afirma o desespera. Por cierto: tambien dan la medida de la talla de los pueblos o las naciones, o nace el consenso decisivo, o aparece un personalismo caudillista resoluto. España ha de resolver de forma convincente su modelo de sociedad, de forma honesta. A que aspiramos? Sapere aude! Dijo Kant.

Los españoles somos arrogantes pero también inseguros, no nos atrevemos a exponer nuestras opiniones e ideas en voz alta (acabaría en pelea) porque no somos capaces de escucharnos y de analizar otros puntos de vista. El que no opina como yo no merece dar su opinión. Nos lo tomamos todo muy por lo personal, ¡así cómo vamos a salir del pozo! Nos falta generosidad, ponernos todos al mismo nivel. Esta crisis nos va a espabilar; lástima que tanta gente lo esté pagando muerta de hambre; espero que al menos las nuevas generaciones crezcan más luchadoras, creativas y valientes.

Es curioso como a los periodistas de un país en la ruina, que durante años y años guardarón silencio mientras se cocia el actual desastre en España, ahora quieren decirle a los alemanes lo que tienen que hacer. Actitud tipica española. Mejor, podian dar las gracias a los alemanes por prestarles el dinero para que puedan salvar sus bancos...

El PSOE tiene su Fundación Ideas; se sabe muy poco de sus 'actividades'. Polonia sí que será un país que, después de recibir subvenciones de la UE equiparadas a las que España viene recibiendo casi 30 años, habrá logrado aventajar enormemente al país ibérico. Desde que se abrió en Mayo 2011 el mercado de trabajo en Alemania para ocho países de la Europa Este, han llegado a trabajar al país germano unos 150.000 profesionales cualificados de Polonia.

Aquí "nos debaten" a golpes e infiltrados policiales para criminalizarnos...
http://enjuaguesdesofia.blogspot.com

Aquí "nos debaten" a golpes e infiltrados policiales para criminalizarnos...
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Los que por aquí vemos en televisión son amargos, feos y disfrutan dándonos malas noticias, evitándonos cualquier visión con algo de esperanza.
La protesta es un estado de ánimo afín con la desesperanza, tal vez resulte perjudicial. Transfiere al destinatario la solución del problema.
¿Y si la rebelión verdadera fuera la esperanza, diseñar el proyecto de salida?. Al margen de esa gente, sin esa gente (me refiero a toda esa gente, incluido PSOE, PP, CiU, PNV y también IU, UPYD).
liquidfeedback.org, una herramienta de democracia interactiva y asistencia en decision making.

Hola Nacho y lectores,
Capacidad de debatir, ideas nuevas, ver los hechos desde otras perspectivas, ampliar los campos de visión, profundizar, ..... Os ofrezco la posibilidad de hacerlo y os invito a ello. ¿Quién se apunta? Quedo a vuestra disposición.

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Sobre el autor

es Profesor de Ciencia Política en la UNED, director de la oficina en Madrid del European Council on Foreign Relations y columnista de EL PAIS desde junio de 2008. Su último libro “Asaltar los cielos: Podemos o la política después de la crisis” (Debate) se publico en abril de 2015. Ha publicado también "¿Quién Gobierna en Europa?" (Catarata, 2014) y "La fragmentación del poder europeo" (Madrid / Icaria-Política Exterior, 2011). En 2014 fue galardonado con el Premio Salvador de Madariaga de periodismo.

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