José Ignacio Torreblanca

No digan más esa madre de crisis

Por: | 24 de octubre de 2012

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Recientemente, en Berlín, en un seminario en el que discutíamos la situación de España, uno de los asistentes hizo una pregunta demoledora: “¿Cuándo nos van a dar alguna buena noticia?”. Reconozco que estuve lento y no encontré una respuesta rápida e incisiva.

Pero pensándolo, una buena noticia que podíamos dar y no damos, podía haber sido la relacionada con las actitudes hacia la inmigración. Resulta, no diré sorprendente, pero sí llamativo en un contexto comparado, que esta crisis, pese a la devastación social y laboral que ha provocado no haya generado un auge paralelo de la xenofobia como el que hemos visto en otros países europeos. Desde Dinamarca a Holanda, pasando por Finlandia, Alemania, Francia, Italia y Reino Unido, en todos esos países, la crisis ha fracturado a los partidos tradicionales y dado alas a partidos xenófobos que han querido azuzar y luego capitalizar sentimientos anti-inmigración.

En España, con un influjo espectacular de inmigrantes en la última década y con una tasa de desempleo del 25%, no hay nadie (con excepciones municipales, como Badalona, que confirman la regla) que se esté presentando ante el electorado con un “españoles primero” o “compremos productos españoles”.

Será porque el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero construyera un discurso sobre la inmigración basado en derechos y no sólo en beneficios económicos, o por otras razones que a los lectores se les pueda ocurrir,  el caso es que la crisis no ha generado una demanda de “devolución” de los inmigrantes. Al contrario que en otros países, los trabajadores “invitados” no han sido “invitados” a volver y no han sido catalogados como “prescindibles”. Es algo de lo que estar orgulloso, porque pese a la crisis de la democracia, muestra la interiorización de valores democráticos y de derechos y la madurez democrática de una sociedad. Esperemos que aguante.

 Y concluyo con una pequeña anécdota, y quizá, si me lo permiten, con una petición a nuestros amigos latinoamericanos, que sé que son buenos lectores de este blog. A su paso por Madrid recientemente, un amigo latinoamericano, amigo personal y amigo de España, nos regañó cariñosamente por pesimistas y derrotistas. “Son ustedes un país increíble”, dijo. “Han estado peor que hoy, mucho peor, en infinidad de ocasiones”. “¿Con qué se quieren comparar? Con el franquismo, la guerra civil, el siglo XIX?” “Lo miren como lo miren”, dijo, “no es ni mucho menos su peor hora”. “Por todos lados no oigo más que crisis, crisis, y crisis”. Y concluyó con el título de esta entrada: “No digan más esa madre de crisis y salgan adelante”. Muy agradecido por la confianza, dije, lo intentaremos.

Hay 16 Comentarios

La inmigración ilegal en España ha sido explotada por muchos años - con el paro galopante, éstos han sido los primeros que han quedado en la calle o nos olvidamos las veces que la prensa española se ha ocupado de mostrar los campamentos de gitanos rumanos y de otras etnias en condiciones míseras? Si en una época a estos inmigrantes se les concedía la tarjeta sanitaria, hoy en día, no gozan de esta prestación. Esta gente tendrá que acudir a emergencias, porque no tienen derecho a una hospitalización, si no la pagan; menos podrán contratar un seguro médico. Muchos inmigrantes que habían legalizado su situación, también han caído en las garras de los bancos con las llamadas 'hipotecas basura'. Ofertas a los inmigrantes de retornar a sus países de orígen, sí que ha habido. Igualmente, existe un cierto colectivo de españoles que reclaman de que los inmigrantes abandonen España y a que se consuman únicamente productos españoles. Por último, son innumerables las veces que han culpado a los ciudadanos de países de la UE de aprovecharse del sistema sanitario español. Mientras un informe del Tribunal de Cuentas de España, descubrió de que el Sistema de Salud español no facturaba la atención médida prestada a los países de origen del paciente; tal y conforme está en el acuerdo firmado entre los 27 países de la UE y amparado por la Tarjeta Sanitaria Europea que todo ciudadano europeo debe llevar consigo cuando viaja a cualquiera de los países de la UE.

Me falta un dato en este relato: ¿quién pregunta, a quién debemos darle una buena noticia?.
Esa pregunta se la haría yo al gobierno y también tendría sentido. Han descubierto que el desaliento diario, el goteo de malas noticias sucesivas, baja las defensas, el impulso de defenderse.
Creo que para los españoles nativos el recuerdo del desarraigo está muy cercano, nos tratan bien a los de adopción.
Tal vez con la esperanza de que los jóvenes que hoy atestan los cursos de alemán sean bien tratados en schuldland, la tierra de la acusación, la culpa y el castigo. Son muy formales y educados, si, pero los diferentes les dan asco y nunca pierden la oportunidad de unirse para expresarlo.

"una petición a nuestros amigos latinoamericanos"

Me imagino que puedes esperar una respuesta muy positiva a tu petición de ayuda a Argentina y su Reina del Botox, de Evo Morales y los bolivianos, Chavez y sus churumbeles y Venezuela, y el resto de los decerebradillos.

No sé que es más patético, sufrir la crisis como valientes, o andar de pedigüeños por todos lados. Ya esto da vergüenza. Nos hemos convertido en un país de paletos colgadotetasestatales. !Qué vergüenza nos hacen pasar los sociatas!

Con tantos desahucios,embargos,"extinción"de la clase media,hambre,desesperación,dolor,sufrimiento y agonía que tenemos cada día es grato leer buenas noticias..me alegro que nos animen a tirar para adelante,que den inyecciones de optimismo dentro de esta espiral de nubes negras donde estamos metidos(o donde nos han metido..)
Me alegra saber que dentro de todo esto somos civilizados y muy solidarios espero que siga así..y el que llegue aire fresco también.

LAS CRISIS SE DEBEN DE ENFRENTAR SIN TANTO ESPAVIENTO, PERO HACERLO APLICANDO LA EQUIDAD, ESO ES LO MAS IMPORTANTE PARA SALIR ADELANTE. SALUDOS DESDE MEXICO

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Lean este otro articulo para completar el punto de vista.....
http://www.eldiario.es/sociedad/hijos-inmigrantes-precariedad_0_55644569.html

La crisis no es social ni nacional, la crisis es de la economía global que ha convertido las finanzas en un centro de poder, es decir, en una verdadera tiranía. Un poder sin ninguna ética. Y los políticos, en su mayoría, son simples lacayos del nuevo poder, un poder que se oculta debajo de los colchones de dinero. Ahora bien, todo tiene su tiempo. Y si no rectifican les espera la guillotina. Siempre han habido movimientos migratorios, antes con espadas y lanzas, y es en estos tiempos que las migraciones tienen un carácter pacífico, gracias a una nueva visión social del homo sapien.

Estoy de acuerdo con Alfredo, creo que al margen de que haya partidos más radicales, son ellos los que han tenido menos suerte con la crisis al tener sus trabajos en los sectores más afectados en cuanto a empleo.

Es algo que no se suele resaltar. España fue durante varios años de la etapa 1995-2007 el país del mundo con mayor saldo positivo de emigración por habitante (y segundo en términos absolutos) sin tener en cuenta conflictos y catastrofes naturales. Y lo ha llevado razonablemente bien. Ahora, eso sí, la ola nacionalista se deja notar como en todas partes. Fantástico el post de hoy Nacionalismo emergente, nacionalismo decadente para ver el cambio a nivel global: http://www.passimblog.com/nacionalismo-emergente-nacionalismo-decadente

Alguno ha leido el artículo "La izquierda zombi"?

Estoy de acuerdo: toda crisis conlleva también oportunidades. Cuando estás confortablemente instalado no quieres cuestionar nada no sea que lo vayamos a estropear. Ahora, cuando tenemos asumido que habrá que hacer muchos cambios, es cuando podemos replantearnos muchas cosas que estaban ahí, en el congelador.
Recomiendo la lectura del siguiente artículo:
http://www.otraspoliticas.com/politica/la-crisis-tambien-es-una-oportunidad-2

Yo creo que es porque a todo el mundo le resulta evidente que los primeros en sufrir la crisis han sido ellos. Algunos elementos que pueden estar detrás de esa percepción que yo también tengo:


-Fueron los primeros en perder masivamente sus empleos ya en 2008 y 2009: construcción, empleo doméstico y similares. Sus tasas de desempleo son mucho mayores que las del 25% de la población general.


-Fueron los más afectados (en términos relativos) por la estafa masiva de los créditos hipotecarios, porque empezaron a comprar más tarde que los autóctonos y la mayoría compró sus pisos cuando estaban en su máximo de precio.


-Porque, sobre todo por las dos cuestiones arriba expuestas, muchos de ellos se están yendo y el flujo actual de inmigrantes es negativo, son muchos más los que se van que los que llegan.


-Y "last but not least" porque ahora los migrantes somo nosotros. Porque, el que más, el que menos, todos tenemos amigos, familiares o gente cercana que está emigrando y no nos parecería bien que donde estamos yendo argumentaran contra nosotros con los argumentos que nosotros hemos usado en estos últimos años.

Ciertamente, nos hemos librado de brotes xenófobos significativos, excepción hecha de lo ocurrido en su momento en El Ejido y de cuanto rodea a PxC y al PP de Badalona; en términos comparados con el conjunto nacional, una excepción poco relevante. En cuanto a facilitar, con financiación incluida, los retornos de los inmigrantes a sus países de origen, es una política pública susceptible de estigmatizar a ese 'otro' en función del discurso con que se argumente, pero no fue el caso y de ello debemos congratularnos. Ejemplo claro de estigmatización xenófoba sí lo tenemos en la justificación del recorte sanitario en 2012 que hace del inmigrante alguien que abusa y defrauda; el discurso gubernamental es tanto más dañino y (mal)intencionado habida cuenta de que confunde interesadamente residentes extranjeros en situación irregular y lo que llaman (sin definirlo) 'turistas sanitarios'. Convierten en un problema de convivencia entre ciudadanos de distintas nacionalidades lo que es ineficiencia en la gestión del sistema nacional de salud. Con todo, la ciudadanía está demostrando estar por encima de tanta irresponsabilidad.

Cómo si la ausencia de una mala noticia se convierte automáticamente en buena noticia. El fenómeno xenófobo europeo no lo es tanto, es más bien un tema de nacionalismos y de eso si que tenemos bastante, tambien en España. En todo caso el campo tema de este artículo da para desarrollarlo y encontrar factores positivos, siempre y cuando se tome el tema en serio y no en forma superficial como me parece ocurre en este caso.

Buenos días Nacho,

En estas horas tempranas viene bien leer textos que no te dejen la sensación de que el café que te estás tomando tiene mucho de amargo...Gracias.
Pero...(siempre aparece un pero en todo lo que es humano), creo que tu afirmación "la crisis no ha generado una demanda de “devolución” de los inmigrantes", se puede entender como referida al comportamiento de la sociedad en conjunto, de acuerdo, sin embargo ha habido algún intento, por parte de los poderes públicos, en sentido contrario. Te recuerdo la inicativa del gobierno para facilitar, con financiación incluida, los retornos de los inmigrantes a sus países de origen. Desconozco su incidencia y, por supuesto, no invalida tu reflexión general, que yo comparto y de la que nos congratulamos la mayoría de gente que ve en los inmigrantes a personas humanas antes que a competidores interesados de nuestro , cada vez más, cuestionado Estado de Bienestar. Un saludo

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Sobre el autor

es Profesor de Ciencia Política en la UNED, director de la oficina en Madrid del European Council on Foreign Relations y columnista de EL PAIS desde junio de 2008. Su último libro “Asaltar los cielos: Podemos o la política después de la crisis” (Debate) se publico en abril de 2015. Ha publicado también "¿Quién Gobierna en Europa?" (Catarata, 2014) y "La fragmentación del poder europeo" (Madrid / Icaria-Política Exterior, 2011). En 2014 fue galardonado con el Premio Salvador de Madariaga de periodismo.

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