José Ignacio Torreblanca

La ampliación interna de la Unión Europea para acoger a Cataluña: buen intento, pero no funcionará.

Por: | 12 de noviembre de 2012

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Tanto Alex Salmon, líder del Partido Nacional Escocés (SNP) como Artur Mas parecen haberse enredado en el mismo asunto: la eventual adhesión de una Escocia o Cataluña independiente a la UE. Pese al descrédito que pueda sufrir la UE a causa de la crisis económica, nadie quiere quedarse fuera de ella, y menos en un contexto de crisis. De ahí que la cuestión de la pertenencia en la UE se haya convertido en un asunto central en las campañas tanto de Salmon como de Mas en pro de la independencia. Eso explica que ambos líderes hayan prometido a sus electorados un camino fácil hacia la UE, incluso sin ni siquiera tener que solicitar la adhesión, lo que ha obligado a la UE a tomar partido (en contra).

Los fundamentos legales y políticos de esa pretensión son, sin embargo, más que discutibles. Alex Salmond ya ha sido pillado en falso al engañar a sus electores acerca de la existencia de informes jurídicos que avalarían una adhesión automática a la UE de una Escocia independiente. Presionado por la prensa para que mostrara esos informes, este se negó en un primer momento a revelarlos, reconociendo posteriormente que dichos informes no eran concluyentes y que sólo reflejaban el estado de la discusión doctrinal, lo que se ha traducido en una merma considerable de su credibilidad (véase este artículo de The Economist “Breaking up is hard to do” con los detalles del caso).

 Pero no parece que Salmond este sólo a la hora de comenzar el camino de la independencia apoyándose en medias verdades. En Cataluña, Artur Mas ha puesto en circulación el concepto de la “ampliación interna”, cuyo supuesto central es el de que Cataluña, al ser ya parte de la UE, lo sería automáticamente al ganar la independencia (véase, por ejemplo, esta referencia a la “ampliación interna” en El PAIS del 5 de noviembre, también esta iniciativa popular patrocinada por el Ayuntamiento de Girona). 

Indagando, Café Steiner ha descubierto que el responsable de la elaboración de este concepto “ampliación interna” es Antoni Abat Ninet, Profesor de Derecho Público en ESADE en Barcelona y autor de un proyecto de Constitución para Cataluña hecho por encargo de la asociación independentista Reagrupement (véase esta entrevista con el autor). El trabajo en cuestión, un documento de trabajo de 30 páginas publicado por “El Cercle d’Estudis Sobiranistes” ( Descargar CES ampliacio_interna) está construido sobre el siguiente supuesto (completamente irreal, a mi juicio):

 “que España sin Cataluña no sería la sucesora automática del Reino de España” (“partim de la premissa fonamental que Espanya sense Catalunya no és la successora automàtica de l’actual Regne d’Espanya a nivell internacional, p.22),

 es decir, sobre la idea de que la independencia de Cataluña daría lugar a dos entidades iguales y que, por tanto, ambas serían sucesores y herederas de las obligaciones internacionales del Reino de España, incluyendo la pertenencia a organizaciones internacionales como la UE. De ahí la idea de “ampliación interna”.

Sobre el papel, una “ampliación interna” podría ser jurídica y políticamente posible si todas las partes (España, Cataluña y la UE, en nombre de los otros 26 miembros) así lo aceptaran aunque, en la práctica, su sentido sería, como se hizo en el caso de la unificación alemana, como solución para el supuesto exactamente inverso: el de la adhesión de un territorio a un estado que ya es miembro de la UE, es decir, para prever un reingreso de Cataluña en la UE vía su incorporación al Reino de España.

Así pues, es muy difícil pensar que la “ampliación interna” sería la solución, y no sólo por razones jurídicas, pues una secesión de Cataluña difícilmente podría considerarse jurídicamente una sucesión sino más fundamentalmente por razones políticas. ¿Por qué? Porque como el propio Mas ha anunciado, su proyecto consiste en construir las estructuras propias de un Estado. Y en tanto en cuanto Estado con unas instituciones y estructuras propias, estas deberían ser “visadas” por la Unión Europea para que, como ocurre en todos los procesos de ampliación, se verificara que cumplen con las normas europeas de derechos humanos establecidas en el artículo 2 del Tratado de la UE.

 “La Unión se fundamenta en los valores de respeto de la dignidad humana, libertad, democracia, igualdad, Estado de Derecho y respeto de los derechos humanos, incluidos los derechos de las personas pertenecientes a minorías. Estos valores son comunes a los Estados miembros en una sociedad caracterizada por el pluralismo, la no discriminación, la tolerancia, la justicia, la solidaridad y la igualdad entre mujeres y hombres”.

¿Qué estructuras jurídico-políticas tendría ese Estado? ¿Cuáles serían los derechos de las minorías? ¿Qué régimen lingüístico debería adoptarse? Todas esas cuestiones serían objeto de escrutinio por parte de la Comisión Europea caso de una eventual solicitud de adhesión. De ahí que, como concluyera en mi columna del antepasado viernes (1960 escalones), el proceso de adhesión a la UE, incluso suponiendo la máxima voluntad de consenso por todas las partes sea un proceso largo y complicado.

Tiene razón Artur Mas en reclamar la legitimidad democrática de su propuesta soberanista. Nada hay que reprochar a la defensa de un objetivo independentista, que puede y deber caber en un marco democrático. Por esa misma razón, sembrar un eventual camino hacia la adhesión de la UE de vetos y amenazas carece de justificación. Pero comenzar una andadura tan importante con medias verdades y ocultaciones tampoco resulta muy democrático. La adhesión a la UE es el resultado de un proceso jurídico-político objetivable, y por esa misma razón insoslayable.

 

Hay 12 Comentarios

Separarse es legítimo, pero es mala idea. La soberanía popular, cuanto más amplia, mejor, porque la división política crea desigualdades que acaban repercutiendo en todos.


Imaginemos que decidimos separarnos de nuestros vecinos porque son unos corruptos, y nosotros construimos un Estado ejemplar, próspero como ninguno. No tardaremos en tener a las pobres víctimas del país vecino llamando a nuestra puerta pidiendo trabajo, comida y techo. Quizá nos habría valido más la pena luchar por mejorar la comunidad en la que vivíamos.


La Europa del norte no quiere ayudar a la del sur. Luego se quejarán de los inmigrantes del sur que les quitan puestos de trabajo.


Francia rechazó aceptar diputados de las colonias en su parlamento nacional y dejó a su población en manos de dictadores. Luego ha tenido una inmigración masiva, degradación de las condiciones laborales, tiene que invertir en barrios pobres con mucho paro, envía a sus soldados a luchar en Costa de Marfil y en Mali.


Con la separación viene la desigualdad, y la desigualdad sólo beneficia a unos pocos. Los trabajadores, de uno y otro lado, acaban perdiendo. Por algo la izquierda era internacionalista. No lo olvidemos.

Arkán: Como se ve que el origen del nacionalismo catalán (igual que todos los nacionalismos) es pura xenofobia. Como llegaron algunas personas humildes de otras partes de España a trabajar a Cataluña surgió ese bonito sentimiento en algunos fachas catalanes. La pena es que ese sentimiento ha sido respaldado por la izquierda muchas veces como respuesta al franquismo ¡grave error! y se ha extendido gracias a la manipulación de CIU y la connivencia de los partidos nacionales que necesitaban sus votos para gobernar . No hay un sentimiento más cateto que el creerse superior. (L´home superió Catalá, ja, ja ,ja) ¡a viajar y a conocer mundo!,

En el hipotetico caso de una independencia catalana, yo pediria doble nacionalidad o seguiria con el pasaporte español. Mas que nada porque a corto plazo me compensaría más. La independencia de un pais. y su homologación estatal con la UE no son cosa de un día. Por otro lado, la UE me da la impresión que se dirige hacia una atomización de su poder. Una UE de un mogollón de miniestados seria ingobernable tal como es ahora. Si siendo 27 estados, todos tirando por su lado, y gastando en ejercitos y cuerpos diplomaticos, ministerios de economia, etc..distintos, en vez de unificar gastos y responsabilidades... No damos una... Mi consejo a los catalanes. No se metan en la UE, vayan por libre. La libertad no es cómoda. Pero mejor eso que vivir acogotados por una moneda mal diseñada. Y luego podran venir como turistas a España, con suerte.

"hay cosas que no pueden ser y que ademas son imposibles"; por Dios! los españoles siempre con su mentalidad tan provinciana y cateta. Decir eso en Europa, donde las fronteras y los paises se han movido mas que una anguila o se han reproducido mas que conejas...Lo dicho, los españoles en Europa siempre asombran por su pensamiento poco complicado, da igual si es ministro o profesor de derecho, unicos.

En el momento que Belgica se divida, a ver cuanto tardan en arreglar las leyes para que ni se salgan de la U.E. menos hipocresia y cuentos de viejas; las leyes son como la Constitucion, para cambiarlas a la minima de cambio,como el pasado agosto. Y ya puestos, cedamos la independendia española a Alemania que mejor nos ira, que los politicos que tenemos aqui dan asco.
Algun dia Croacia sera independiente por mucho que se opongan Belgrado y a la U.E. y por mucho que amenazen con el ejercito serbio. Y hasta puede que Kosovo! Tiempo al tiempo.

Muy interesante la idea de que la UE (y por tanto, España) tendría que revisar cuidadosamente si el nuevo Estado cumple los estándares que el artículo 2 del tratado de la Unión establece en cuanto a la defensa de los derechos, en particular los de las minorías. Incluso con la mejor de las voluntades, (el resto de) España estaría obligada a ser muy rigurosa en el examen del cumplimiento de esos derechos y eso llevaría mucho tiempo y discusión.

Hay cosas que no pueden ser y además son imposibles. El debate en Gran Bretaña sobre la cuestión de la independencia de Escocia ofrece argumentos similares. ¿Alguien cree que el Reino Unido, un segundo después de la independencia de Escocia tendría que solicitar su entrada en la UE como un nuevo estado? Muchos en Westminster creen que no tendrían tanta suerte de salir de la UE sin necesidad de pedirlo. Es políticamente imposible. Lo mismo se aplica al caso catalán. Por otro lado, el nuevo estado hipotéticamente desmembrado, leáse Catalunya o Escocia dejaría inmediatamente de pertenecer a la UE porque sencillamente el protocolo de entrada de un tercer país no lo permite sin una solicitud formal. La ciudadanía europea se adquiere por medio de ser nacional de un miembro de la UE y no es automática. Para comprenderlo gráficamente, en los controles de seguridad aeroportuarios, un hipotético pasaporte catalán debería pasar por la ventanilla de "non-EU member". Eso sin contar quién tendria derecho a adquirir ese pasaporte: ¿los que viven y trabajan en Catalunya? ¿Los que han nacido en Catalunya?¿Los que vivieron un tiempo en Catalunya? ¿Los hijos de los anteriores?¿ Los nietos? ¿Los que hablan catalán?¿Imaginan la negociación y el papeleo para ser ciudadano europeo desde los nuevos estados con sus correspondientes inmigrantes extracomunitarios? Tengan en cuenta que en Escocia votarán también los extranjeros residentes. ¿Mas también lo permitirá? Si se les permite, habrá que darles pasaporte ¿no? En Bruselas cuando piensan en todo esto les entran vahídos, a ellos que son superespecialistas en la burocracia mas compleja y arcana. Los obstáculos políticos para su integración como estado independiente en la UE son tan colosales que aunque técnicamente posible a largo plazo, no parece que esa sea una opción realista. Mas parece que empieza a entenderlo. Y estoy completamente de acuerdo con Torreblanca en que para dar lecciones de integridad democrática hay que ser lo suficientemente honesto como para presentar a la población cuáles son las consecuencias reales de un voto independentista para la nación que pretenden defender. Esto es lo que le está pasando a Salmond en una sociedad mucho menos tolerante que la nuestra a las medias verdades interesadas. Los intereses de Catalunya están mejor protegidos negociando con Madrid que saliendo fuera de pista hacia el vacio político que significa alentar un refrendo que no puede ser representativo de los verdaderos intereses de los catalanes en los tiempos que corren de profunda crisis económica. En fin, es imposible porque no puede ser.

Pues que la separación se produjo mucho antes del ingreso (ya por separado) en la UE: la disolución se produjo el 1 de enero de 1993 y la adhesión de la República Checa y de Eslovaquia en 2003 (con efectos de 2004)

La independencia de los pequeños estados es un puro bla bla bla. Todos son dependientes (o esclavos) de los grandes tiburones que dominan la economía mundial. Creo que la unión hace la fuerza y un país partido en pedazos es pura plasta de mierda. Imaginen por un momento la partición de Francia con la independencia de Bretaña, Lorena, Alsacia, Córcega, etc., o la de Italia con Milán, Venecia, Florencia, Toscana, Cerdeña, Sicilia, Nápoles, etc. Y por supuesto, el cacao no terminaría nunca con las independencias de cada localidad.

Una duda. ¿Qué sucedió cuándo se dividió Checoslovaquia en República Checa y Eslovaquia?

No soy partidario de independencias, pero el sistema juridico y el economico deben estar al servicio del ciudadano, no al reves.

Año 1933, en la Alemania nazi tras las elecciones,a quien defenderia el autor?las nuevas leyes? la respuesta: como la inmensa mayoria de jueces y profesores de derecho de la epoca. Asi son los juristas, amigos de Creonte, que valoran mas las leyes que a los ciudadanos y sus urnas.

Defendera el autor el derecho de las mujeres a divorciare sin el consentimiento del marido? No si es ilegal.

Y las independencias de Eslovenia y Croacia? y Eslovaquia? depende, si es 1992, ilegal como decian todos y como dicen los mismos, y si es 2012 totalmente legal.

Al final, las leyes, dependen mas de los hechos consumados, que de lo que salgan de las urnas; ese aparato de producir leyes al que son alergicos los juristas.

Derechos de minorias en Europa; para ingresar se exige. Una vez dentro no existe regimen sancionador automatico, sino que depende de la buena volundad. Como la corrupcion. Asi va en Bulgaria, Rumania y el resto de nuevos miembros. Hasta que los hungaros de Rumania y Eslovaquia se harten de tanta humillacion y con sangre escriban nuevas fronteras y leyes.

Final; las minorias judias no eran el problema, tampoco las alemanas. El problema era y siempre es, las mayoria que trata de uniformizar.
En Europa, idioma franco el ingles y a partir de ahi que cada uno hable su lengua materna. Por que sino...para que ser una minoria en tu pais si tu puedes serlo en el mio?

Reclamar la independencia puede que sea legítimo (la verdad lo desconozco) pero en cualqueir caso creo que es dada la situación actual de España es muy irresponsable añadir más problemas. La crisis económica ya es suficientemente grave como para unirle crispación y separatismos. En mi humilde opinión, y es probable que sea tremendamente inocente, creo que se debería haber esperado a un momento más adecuado para plantearlo.

Visiten mi blog para reir y olvidar por unos momentos las penas de este país ;) http://diariodeunacleptomana.blogspot.com.es/2012/11/y-de-repente-te-haces-mayor.html

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Sobre el autor

es Profesor de Ciencia Política en la UNED, director de la oficina en Madrid del European Council on Foreign Relations y columnista de EL PAIS desde junio de 2008. Su último libro “Asaltar los cielos: Podemos o la política después de la crisis” (Debate) se publico en abril de 2015. Ha publicado también "¿Quién Gobierna en Europa?" (Catarata, 2014) y "La fragmentación del poder europeo" (Madrid / Icaria-Política Exterior, 2011). En 2014 fue galardonado con el Premio Salvador de Madariaga de periodismo.

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