José Ignacio Torreblanca

Obama 2.0: un Nobel con petróleo y gas

Por: | 14 de noviembre de 2012

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En una entrada escrita hace ahora una semana (“La próxima revolución americana”), señalaba que el próximo Presidente de Estados Unidos tendría delante de sí el regalo inesperado del “boom” energético generado por el aumento de la producción de petróleo y gas no-convencional. La entrada desató un intenso debate entre los lectores.

Ahora (ayer) hemos conocido el último informe de la Agencia Internacional de la Energía donde se anuncia que Estados Unidos se convertirá en 2015 en el primer productor mundial de gas y en 2017 en el mayor productor mundial de petróleo. Como resultado de las nuevas técnicas de exploración y explotación, Norteamérica, esto es Canadá, EEUU y México [corregido] se convertiría en 2030 en un exportador de petróleo y en prácticamente autosuficiente en términos energéticos en 2035.  El informe ha sido portada de los principales periódicos del mundo.

Detrás de anécdotas como que Dakota del Norte, con sus casi 700.000 barriles de petróleo diarios se ha convertido en un pequeño emirato árabe (más o menos con la producción de Omán, o Malaisia),  lo cierto es que, como señalé en mi entrada anterior, dada la importancia central de la energía, y su íntima relación con la política exterior, este cambio tendrá profundísimas consecuencias sobre la configuración de las relaciones internacionales en el siglo XXI y nos obliga a contemplar de otra manera la transición de poder entre Estados Unidos y China, que antes dábamos por hecho y ahora debemos examinar con algo más de cuidado.

[Facilito aquí el resumen ejecutivo en castellano del informe (15 páginas), Descargar IEA 2012 Resumen ejecutivo y la nota-resumen con los principales datos en los que se basa el informe (6 páginas) Descargar IEA 2012 factsheets].

Que las cosas le vayan a ir bien a Estados Unidos no significa sin embargo que la cuestión energética global esté resuelta. A corto plazo, dice el informe, si Irak consigue mantener su producción estable y Estados Unidos sigue aumentándolahabrá petróleo para todo el mundo. Pero de aquí a 2035, la demanda mundial de energía será un tercio mayor, con casi el 60% de esa demanda localizada en China, India y Oriente Medio, lo que añadirá nuevas tensiones políticas y presiones medioambientales. Con medidas de eficiencia energética, dice la IEA, se podría ahorrar 13 millones de barriles de petróleo en 2035, más que toda la producción actual de Arabia Saudí o Rusia. Pero si no se adoptan, especialmente en el sector del transporte, que llegará a los 1.700 millones de vehículos, el objetivo de mantener el calentamiento en el 2% será imposible de cumplir, alcanzándose en 2017 el techo de emisiones globales de CO2 comprometidas para 2035.

Europa está en el reverso de la noticia. Este boom, que ya esta significando nuevos empleos e inversiones en Estados Unidos, está convirtiéndose, paradójicamente, en un problema para Europa ya que la industria estadounidense está ganando productividad a pasos acelerados (el gas en EEUU cuesta un tercio de lo que cuesta en Europa) mientras que las industrias europeas están cada vez más atrapadas en una crisis que impide llevar a cabo las grandes inversiones y subsidios que las energías renovables requieren para ser rentables en los momentos iniciales. A la par que, como en Alemania, se proyecta el fin de la energía nuclear para 2022, falta un marco regulatorio único en Europa que permita acometer estas inversiones de manera rentable y con seguridad jurídica. Por eso, aunque Alemania ya obtiene el 25% de su energía de fuentes renovables, el panorama es sumamente incierto (véase “High energy costs could hurt energy German industry”, Reuters, 8/11/2012 y “Eon warns on conventional power, Financial Times 13/11/2012”). ¿Una razón más para más Europa?

Hay 7 Comentarios

Europa si muere, será por las luchas intestinas. Yo veo repetirse el patron de cegueras y egos nacionales, que ademas no son capaces de asumir que sin recursos propios, y divididos, solo serán potencias de segundo orden. Yo abogaría por un parlamento y presidente europeo elegibles por voto universal, con los parlamentos nacionales convertidos en cámaras de representacion federales, reducidas en tamaño. Un senado europeo al estilo americano seria tb interesante. Los estados europeos cederian competencias a la UE, que las unificaria: ejercito, vigilancia de costas, diplomacia, economia y energia. Reformar a la UE como si fuese un gran Estado federal de verdad tiene sus ventajas e inconvenientes, pero creo que saldriamos ganando.

Un EEUU con independencia energética es una buena noticia para la estabilidad mundial y, acaso, para el Oriente -para nosotros- Próximo. Los Países Árabes ya no tendrían el peso desproporcionado con que gravitan sobre las decisiones de la primera potencia del planeta y hasta la estructura del poder en las dictaduras islámicas podría verse sacudida por esa circunstancia.
El problema es Europa. ¿Cómo podría nuestro continente, cada día más dependiente del exterior, ya sea de Rusia, ya del Golfo Pérsico, mantener cierto nivel de liderazgo en los asuntos mundiales?. Europa va camino de convertirse en un apéndice de Asia si no encuentra pronto la fórmula para escapar al dogal que, entorno al cuello de su desarrollo, ha colocado la carencia de fuentes de energía propias. ¿Qué podría hacer Europa frente a una Asia pujante y un América sin restricciones? El peso de la historia no la libraría del peso de la realidad.
Por eso resulta tan incomprensible, en términos estratégicos, el abandono de la energía nuclear. En ausencia de un sentido global de peligro acerca del riesgo que entrañan los combustibles fósiles, Europa parece encaminarse hacia el suicidio sociopolítico.

Tres cosas que los merkelitas que nos gobiernan podrían empezar a hacer hoy mismo y sin demasiada inversión: disociar totalmente la red eléctrica del fluído. Si puedo ver 400 canales de tv por el mismo cable y con un solo decodificador, nada impide que compre electricidad a quién me da la gana, incluso al vecino de 8º. Eso, la red inteligente, supone actualizar los medidores/gestores en 10 millones de hogares, crear tecnología, empleo, etc. Por supuesto los oligopolios que sientan a los merkelitas en sus consejos encontrarán una forma de decir que esto es imposible en un lenguaje que nadie entienda. Segundo: transvasar impuestos del trabajo (IRPF) a los hidrocarburos: gasolina más cara pero más dinero disponible para quien no la use (¿para comprar pisos, coches eléctricos?), salarios más competitivos, menos contaminación, más salud, menos obesidad. Incluso podré comprarle la energía al vecino del 8º cuando está de viaje. Ah... los distribuidores de gasolina (primos de las eléctricas, igual de franquistas) nos demostrarán que es imposible (¿porqué nadie me da una silla en un consejo de administración, con lo bien que me vendría?). Y tercero: invertir el doble en acelerar el desarrollo de tecnología: lo de las olas, las mareas, las algas y las baterías va lento porque los merkelitas solo entienden de castigos, no de creación.

¿A qué hora comienza la nueva invasión europea de países petroleros? Ay, no hay ejércitos capaces de pelear y ganar. Caramba, ha que hacer que Alemania se rearme de nuevo.

No pinta bien para Europa en los próximos años. Estamos luchando contra una crisis de varios países que pertenecen a una organización que aglutina estados europeos pero que no pertenecen al mismo país, con lo que las energías se gastan en tiras y aflojas para ver quién pone menos y quién recibe más.

Si no cambian las cosas y todos los países de la Comunidad Económica Europea reman en la misma dirección nos espera un futuro oscuro, ya que no sólo no tenemos petróleo, tampoco tenemos gas, y las energías renovables no son suficientes para cubrir las necesidades de los países.

Muy buen artículo, desde luego que no solucionada nada pero es muy ilustrador de la situación actual, eso sí, el precio de estas materias primas si la situación sigue igual se van a disparar:))

En este artículo Jose Ignacio nos ofrece, con los datos proporcionados sobre el futuro del suministro de energía, otro ejemplo más de que Europa tiene que dejar de ensimismarse en su proceso de construcción, enfocarlo cuanto antes y prestar ya atención a los grandes desafíos que tenemos por delante. Desgraciadamente, entre la crisis económica que tenemos entre manos y la agónica construcción europea, la UE no parece enterarse de la que se nos viene encima. Y el problema energético es sólo un ejemplo, en el artículo que adjunto se citan otros dos.
http://www.otraspoliticas.com/politica/la-burbuja-mas-peligrosa-de-europa-no-es-financiera

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Sobre el autor

es Profesor de Ciencia Política en la UNED, director de la oficina en Madrid del European Council on Foreign Relations y columnista de EL PAIS desde junio de 2008. Su último libro “Asaltar los cielos: Podemos o la política después de la crisis” (Debate) se publico en abril de 2015. Ha publicado también "¿Quién Gobierna en Europa?" (Catarata, 2014) y "La fragmentación del poder europeo" (Madrid / Icaria-Política Exterior, 2011). En 2014 fue galardonado con el Premio Salvador de Madariaga de periodismo.

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