José Ignacio Torreblanca

Buscando los referentes éticos

Por: | 18 de febrero de 2013

Ronald dworkin
Vivimos un vendaval de corrupción y degradación de lo público. Todos los días nos sacuden noticias que muestran la falta de ética de aquellos que nos representan, pero también de muchas personas privadas que incumplen las leyes o muestran una clamorosa falta de integridad personal. ¿Han desaparecido los referentes éticos? ¿Dónde encontrarlos?

He aquí una pista. “Si vivimos una ‘buena vida’, convertiremos nuestras vidas en pequeños diamantes en las arenas del cosmos”. Es la reflexión de Ronald Dworkin (What Is a Good Life)  el filósofo que dedicó toda su vida a intentar poner los derechos de las personas en el centro de todo pensamiento y que falleció el pasado 14 de febrero (véase obituario en The Guardian o en New York Times).

Dworkin decidió desde el principio de su carrera académica “tomarse los derechos en serio” (ese es el título de su libro más conocido, “Taking Rights Seriously”, edición castellana de Ariel). De ahí surge una obra impresionante por el rigor de sus razonamientos y, sobre todo, por la perseverancia en intentar construir un espacio público basado donde la razón pueda dirimir las diferencias sobre lo que está bien y lo que está mal.

 Sus libros no son fáciles, hay que leerlos subrayando, pensando, volviendo sobre el texto una y otra vez, pero precisamente por eso son una experiencia de aprendizaje y reflexión sin igual. Más asequibles, sus tribunas de opinión tomando posición sobre cuestiones de actualidad son pequeñas piezas de orfebrería que merece la pena leer.  Véase por ejemplo su argumentación sobre la sentencia del Tribunal Supremo que autorizó las donaciones ilimitadas de las empresas a las campañas electorales (los llamados Super-PAC), que Dworkin consideró como una amenaza de primer orden a la democracia estadounidense (The Devastating Decision). También su crítica a la imposición de la teoría del diseño inteligente en el sistema educativo estadounidense en paralelo a la teoría de la evolución de Darwin (“The Questions for America”)

Y como joya su toma de posición, junto con otros filósofos como Robert Nozick o Johan Rawls a favor  del derecho al suicidio asistido (Assisted Suicide: The Philosophers Brief). Un Estado, dice, está legitimado para legislar con el fin de evitar que sus ciudadanos tomen decisiones irreversibles contra sí mismos. Pero eso no autoriza a ese Estado a zanjar la cuestión prohibiendo sin más el suicidio asistido. Un individuo, dice Dworkin, debe tener el derecho y la posibilidad de intentar demostrar al Estado que su decisión de poner fin a su vida no es una decisión arbitraria ni fruto de la desolación, sino una decisión racional. Un Estado, dice Dworkin cerrando brillantemente el argumento, no puede imponer una prohibición absoluta y sin límites a un individuo, ni bajo preceptos religiosos ni morales. ¡Qué pena que los legisladores no asuman la coherencia de ese argumento!

Los estándares morales prescriben cómo debemos tratar a los demás, los estándares éticos cómo debemos vivir nuestras vidas. Pero, qué es una  vida bien vivida? ¿Una vida llena de logros materiales en defensa de los propios intereses materiales? Puede que para algunos sea así. Sin embargo, hay un sentido alternativo de la vida: intentar hacer lo posible por vivir de forma responsable ante nosotros mismos. Discernir lo que es bueno de lo que está bien, lo que está bien de lo que está mal y aplicarlo a nuestras vidas. Y no por miedo o reverencia a una autoridad superior, terrenal o divina, sino por puro deseo de construir. Es un proceso continuo de reflexión y de ajuste, de búsqueda y encuentro, de ensayo y error. Puede que buscar una buena vida nos haga incluso tener una mala vida, no sería la primera vez que esa búsqueda exige sacrificios personales. Pero en último extremo, la felicidad sólo puede venir del encuentro con uno mismo en una vida vivida de acuerdo a una ética personal. Lo mejor del mensaje de Dworkin: que los estándares éticos no hay que salir a buscarlos a ningún sitio; están dentro de nosotros mismos.

Hay 8 Comentarios

Post Data: Parece que todavia no hemos tocado fondo

De la indignacion, al desaucio de valores, me embargan muchos sentimientos cuando escucho y recibo noticias de mi querida España, yo que vivo en el exterior, estoy perplejo y totalmente desilucionado con lo que esta pasando en mi Pais. Siempre me senti orgulloso de ser español, por que nosotros hemos sido grandes caballaros como el mio Cid, grandes conquistadores, como hernan cortez, gente respetable por que teniamos unos valores que habiamos alcanzado por nuestra gran historia. Aqui si aplica la frase que cualquier pasado fue mejor, hace unos años la sociedad estaba en crisis debido a la perdida de valores y otros males como el consumismo y la flexibilidad moral a la que fuimos sometidos por muchos años por algun gobierno, pero ahora, ya no hay moralidad ni etica en ningun sitio, los grandes caballeros ahora son ratas que estan sentados en un festin con comida para cerdos, La gente confiaba en los politicos por que ellos nos sacaron alguna vez de la crisis y estaban dispuestas a hacer sacrificios ,ellos asi nos lo hicieron pensar que esa era la unica manera, ahora que la corrupcion esta salpicando a muchos politicos y se va destapando la alcantarilla, por que todos estan contra todos, españa se desmorona, pero no solo economicamente si no socialmente por que ya no hay credibilidad ni modelos a seguir, osea que ya no hay grandes caballeros como aznar, o el rey cuando firmo la costitucion o tantos otros que hicieron que las gestas y los cantares fueran motivo de orgullo, de esperanza, para mi modesta opinion se debe crear un punto de inflexion y tomar medidas drasticas y contundentes, sin paños calientes, si nosotros mismos no creemos en nuestros dirigentes como vamos a salir, nunca de la crisis, necesitamos nuevos heroes y gente honrada, gente del pueblo que luche por los intereses del pueblo, aunque esto suene socialista esta claro que es el turno de cambiar, y si no va a ser una muerte languida, que llegara, para mi lo mas grave no es la economia lo mas grave para mi es la perdida de nuestros valores que se han forjado por los años para darnos una identidad, ahora somos debiles y tenemos frentes abiertos por todos los lados, independentismos, desahucios, desempleo, corrupcion, nacionalizaciones de nuestra empresas en el extranjero, la prima de riesgo, la deuda, etc, por ultimo quiero decir que el rey , podria haber tomado un papel decisivo si no le hubieran salpicados tantos escandalos, se volvio mundano, Eso si España es mi tierra querida y tiene muchas cosas buenas pero estamos entrando en una espiral sin control y no vale hechar palabreria barata, la gente quiere hechos, ya que los sacrificios siempre los siguen haciendo los mismos el ciudadano de a pie,ahora se le perdio el respeto a la clase politica y son ellos los que tienen que mover ficha.

¿Con qué moral nos piden los gobernantes sacrificios de todo tipo? ¿Con qué ética mienten políticos y empresarios ante las evidencias más claras de corrupción? ¿Con qué patrones de conducta nos piden los codiciosos que se paguen las deudas que ellos mismos no pagan ? ¿Quién generó todo el negocio piramidal de las burbujas (inmobiliaria, la subprime, las preferentes, los sellos, etc.)? ¿Dónde está el dinero? ¿Por qué nadie dice la verdad y nos enredan con discursos explicativos de una realidad que es la suya y solo les beneficia a ellos? Los bancos del norte exprimiendo a los del sur porque los bancos se endeudaron con ellos para beneficio de los banqueros. Por qué reclaman ahora si todos lo hicieron mal ¿Por qué concedieron tantos préstamos a los banquitos como las Cajas gobernadas por políticos de medio pelo sin ninguna formación profesional en su sector. Todos miraron para otro lado a la hora de comprobar la solvencia, no ya de lo ciudadanos (a los que necesitaban para extender su negocio d e enriquecimiento fácil) sino de esas entidades despilfarradoras y corruptas. ¿Quién convenció a la gente de la bondad de ser propietario de casas sobrevaloradas? ¿Quién las sobrevaloró? ¿Quiénes consintieron todo este desmadre que ahora pagamos los de siempre? ¿Cuándo van a ir a la cárcel los embaucadores que hicieron todo esto y no los embaucados? ¿Se ha movido el dinero de algún lado? Supongo que lo que se ha hecho es un asiento en las contabilidades de las deudas privadas a manos de las públicas. Y, para cobrar, comprometen a los gobiernos y sus ciudadanos a ser los avales, los responsables de todo este enredo. Los gobiernos ¿acaso gobiernan? No, hace tiempo que lo sabemos. Como decía Allende "tenemos el gobierno, pero no el poder" El poder lo tienen los Rockefeller, los Rothchild, los Goldman, los Sachs.... etc. Ellos no aparecen por ningún lado, para eso están los santos inocentes. ¿Cuándo va a haber un Gorbsachov que haga una Glasnot en Occidente? ¿Cuándo un Ghandi que eleve el espíritu de la gente hacia metas más sanas, más humanas y más sabias? Desde Maggie Thatcher y Ronald Reagan , pasando por los Bush, no hemos levantado cabeza en Occidente. Ya nos vale.

en Mexico, para los politicos mexicanos, la moral es un arbol que da moras.

La buena vida queda definida desde el Sócrates de Platón y ya ves que a veces hay que pagar con la vida para ser fiel a ella. Pero es una vida digna de ser vivida. No me parece que quede clara la demarcación entre ética y moral que nos propones. Una pista para saber que se hace lo correcto es seguir el imperativo categórico, disciplina que exige atención continuada. Para acabar decir que estoy de acuerdo con todo lo que sugieres sobre la necesidad de llevar una vida ética y su íntima conexión con la felicidad. Pero parece que estamos bastante solos....

Lo mejor del mensaje de Dworkin: que los estándares éticos no hay que salir a buscarlos a ningún sitio; están dentro de nosotros mismos
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Junto a su tesis: que los ideales o principios éticos también son fuente del Derecho

A la mayoría de españoles que cada día intentamos salir adelante, nos sobra conocimiento para analizar la situación actual en que vive el país, y sacar conclusiones bastante cercanas a la realidad.
España, este magnífico país al sur de Europa, con un clima mediterráneo estupendo debería ser uno de los centros de producción mas importantes de Europa y del mundo.
Por su gente, por su suelo, y por su clima.
La gestión emprendedora de su gente se demuestra con la cantidad de empresas y personas que actúan dentro y fuera de España.
Con éxito reconocido.
Ejerciendo desde la eficiencia y el buen trabajo, con hechos demostrados.
En España sin embargo hoy tenemos una deuda desmesurada.
Nos ha fallado el paso tan rápido a una democracia, donde los criterios de la responsabilidad a dedo del pasado, se han colocado y perpetuado por encima de la responsabilidad social compartida y la eficacia en la gestión pública.
La gente nos hemos visto tratados socialmente muchas veces, desde la impotencia de poder revertir casos de clara prevaricación, que se han dado y se dan hoy impunemente.
Donde ningún filtro ni control de organismos oficiales han impedido llevar a la práctica hechos, que a la gente sencilla nunca jamás se nos hubiera dejado hacer.
Por mucho menos se castiga duramente al personal de la calle.
Verificado cada día, con las noticias que se publican.
Ese es el fallo.
El doble rasero impune y a la vista de todo el mundo, en donde se pide sacrificio a quienes no tienen y se les deja a sus anchas a quienes se columpian olímpicamente por encima de reglas y deberes.
Este mundo actual competitivo no comulga con la España trasnochada del pasado.
En nada.
Y hasta que no se arregle, estaremos permanentemente recriminandonos unos a otros los incumplimientos y las malversaciones cometidas.
Eso nada tiene que ver ni con el patriotismo, ni con la lengua, ni con identidad de la gente.
Es pura justicia.


Entiendo que esta reflexión del autor del blog va dirigido a aquellos seres que viven en otras esferas "materiales" , económicas y sociales.

Aterrizando en la realidad del español medio, creo que los cuestionamientos éticos y morales son justamente los que están quedando relegados para mucha gente que está sobreviviendo en España. Por poner un simple ejemplo del escabroso mundo laboral: un trabajador ya ni se cuestiona si miente o no miente en una auditoría -auditoría de cualquier tipo - Si no miente se puede ir a pique la empresa o perder un negocio. A caso un parado dice la verdad en su CV? si no miente perderá muchas oportunidades. Ante una necesidad económica no evadirias impuestos?? El cuestionamiento moral aquí es: Por qué has de dejar tus esfuerzos a una administración pública que hace mal uso de los dineros recaudados ? desde malversación de fondos hasta despilfarro pagándole a funcionarios enchufados que literalmente no hacen NADA.

Muchos españoles ya ni se plantean ser felices si no sobrevivir.

El comportamiento antiético y amoral de los que gobiernan y tienen poder es el germen de la discordia porque genera desconfianza entre los ciudadanos.

La desconfianza hacia la clase política y las instituciones es lo que lacera los resortes morales de la sociedad.

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Sobre el autor

es Profesor de Ciencia Política en la UNED, director de la oficina en Madrid del European Council on Foreign Relations y columnista de EL PAIS desde junio de 2008. Su último libro “Asaltar los cielos: Podemos o la política después de la crisis” (Debate) se publico en abril de 2015. Ha publicado también "¿Quién Gobierna en Europa?" (Catarata, 2014) y "La fragmentación del poder europeo" (Madrid / Icaria-Política Exterior, 2011). En 2014 fue galardonado con el Premio Salvador de Madariaga de periodismo.

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