José Ignacio Torreblanca

Deseuropeización y re-europeización de España

Por: | 18 de marzo de 2013

Boxeo
Si alguna vez España boxeó por encima de su peso en la UE, hoy lo hace muy por debajo. La pérdida de autoridad es real y la crisis no es la única explicación. Es necesario diseñar una nueva política europea para España que sirva a la hora de moldear la UE poscrisis”.  Esta es la reflexión con la Ignacio Molina, Profesor de Ciencia Política en la UAM e Investigador en el Real Instituto Elcano abre su artículo titulado “Una nueva política europea después de tocar fondo”  en el último número de la Revista Política Exterior

En el artículo, el Profesor Molina plantea una tesis provocadora, que la evidente pérdida de peso e influencia de España en las instituciones internacionales no se debe solo a la crisis, sino que refleja un problema de fondo al que debemos prestar atención. Dicho de otra manera, quien quiera confiar la recuperación del peso e influencia de España a la salida de la crisis y, en consecuencia, no preocuparse mucho, hace mal. “Ese razoniento”, dice, “hay que impugnarlo: [..] la sensación de irrelevancia no puede mitigarse [..] achacándola a su actual vulnerabilidad en la crisis”.

Arguye el Profesor Molina que, al igual que ha ocurrido con otros ámbitos de nuestra vida política, económica y social, España desaprovechó los años de bonanza económica para construir una presencia y una posición de primer orden en los asuntos europeos. La política europea ofrecería otro caso de autocomplacencia y falta de atención a los desafíos a largo plazo ante la embriaguez provocada por el crecimiento económico.

Según esta tesis, España habría pasado de ser “el alumno virtuoso” de Europa en el período 1986-2000 para, a posteriori, durante el periodo 2000-2010 embarcarse en lo que Molina denomina la “deseuropeización de España”, que define como “desorientación económica, institucional y de política exterior”.

Claro que a partir de 2010, España despertaría tan súbita como violentamente de ese sueño y tendría que ponerse manos a la obra de la “re-europeización”.  Pero lo ha hecho de una manera pasiva, como mero receptor de decisiones, no como un forjador de grandes acuerdos ni doctrinas. Por tanto, España no sólo está pagando por las decisiones que se ve obligada a adoptar sin prácticamente ningún margen de maniobra sino que tiene que re-construir la capacidad de influencia que perdió durante la década pasada. España, concluye Molina, tiene que “pensar en español, pero actuar en Europeo”, para lo cual sugiere un decálogo de medidas prácticas de gran interés.

Esperemos que le hagan caso y que España pueda volver a boxear en su categoría.

Hay 6 Comentarios

Europa es un WTF completo... No está preparada para actuar como un Estado, ni tiene los mecanismos para hacerlo. De ahí su lentitud, y las decisiones que toma ( fruto de intereses encontrados) que parecen absurdas a veces. Sencillamente, la crisis la va a fulminar, si no es capaz de reciclarse, o proteger a sus ciudadanos. En cambio, EEUU y China tienen mecanismos de decisión mucho más rápidos, y los intereses internos están controlados dentro de un cierto margen, haciendo que la toma de una decisión sea. De acuerdo a un interés común ( que se suele personar en la integridad de la Nación). España ahora mismo se encuentra de bruces con una realidad: sin poder dentro de la UE, es fácil ser pasto de lobos ( y mercados). Sin control de su moneda, ya no puede jugar a la clásica carta de la devaluación monetaria (tantas veces usada en su historia) sino tener que afrontar una devaluación interna extrema, pero progresiva. Las políticas de la UE no están contemplando el impacto que tienen, y carecen de flexibilidad, ni tampoco están pensando en formas nuevas de afrontar esta situación de forma que proteja a los ciudadanos. Esta miopía muy bien puede costar la Unión.

¿Pero como va a mandar algo España en Europa, si aquí nos tiene a todos cogidos por la golilla Alemania y hace lo que le sale de dentro? Lo que hay que hacer es salirse, antes que la Merkel decida que tenemos que volver a la esclavitud.

España es sinónimo de atajo, de dinero fácil, de irrealidad, de burbuja y pelotazo, de cortoplacismo. Cuanta menos infuencia tengamos en Europa, mucho mejor para Europa.

Este comentario me suena a lo que me dice mi jefe " Tú ha trabajar que para pensar ya estoy yo" y que tantas veces suena en las empresas. Especialmente atinado lo puntual de este comentario para lo que ha ocurrido en Chipre. Digamos que el Jefe es la Merkel y el trabajador es Rajoy: ¿Pero de verdad , creemos que alguien en europa hoy puede dar alguna idea y que sea admitida por la cada vez menos señora Merkel conociendo el carácter de los mismos. Lo único que tendría vigor seria un bye bye merkelandia,,,

La Eurozona impone a nuestros hermanos chipriotas un corralito parcial sobre sus cuentas bancarias. Si el experimento les funciona, sospecho que nos aplicarán la receta. http://www.elsenorgordo.com/2013/03/de-verdad-no-somos-grecia_17.html

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Sobre el autor

es Profesor de Ciencia Política en la UNED, director de la oficina en Madrid del European Council on Foreign Relations y columnista de EL PAIS desde junio de 2008. Su último libro “Asaltar los cielos: Podemos o la política después de la crisis” (Debate) se publico en abril de 2015. Ha publicado también "¿Quién Gobierna en Europa?" (Catarata, 2014) y "La fragmentación del poder europeo" (Madrid / Icaria-Política Exterior, 2011). En 2014 fue galardonado con el Premio Salvador de Madariaga de periodismo.

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