José Ignacio Torreblanca

Acabar con la salmodia del Más Europa

Por: | 08 de abril de 2013

 

La-ue-suicidio-o-rescate-9788415442967

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Traigo a los lectores de Café Steiner un comentario del libro “La UE: suicidio o rescate” (Tirant Humanidades, 2013, acceso aquí) de Juan Fernando López Aguilar, ex Ministro de Justicia, cabeza de lista por el PSOE en las elecciones europeas de 2009 y, en la actualidad, presidente del Comité de Libertades y Derechos de la UE. Su libro, apasionado y muy crítico, me parece enormemente necesario en estos momentos.

 Es encomiable que en estos momentos de crisis un representante electo quiera entablar un diálogo con la ciudadanía acerca de una cuestión tan importante y que de forma tan central está afectando a nuestras vidas. No hace falta por tanto estar de acuerdo con López Aguilar, aunque es difícil discrepar de muchas de sus afirmaciones, para dar la bienvenida a un libro que, ¡por fin!, antes de pedir “más Europa”, intenta entender cómo hemos llegado hasta aquí y llevar a cabo un análisis crítico y realista.

¿Cuáles son las claves de la crisis actual?, se pregunta López Aguilar. “Un diagnóstico erróneo (pues el origen de la crisis no fue fiscal, sino financiero), una estrategia fallida (la austeridad estrangula el crecimiento, destruye tejido productivo y genera paro y desempleo) y un recetario desastroso (penalidades sociales y sufrimientos indecibles en los países periféricos, condenados a la desesperanza, la eurofobia, al resentimiento nacional y el auge del populismo y de la extrema derecha)” (p.48).

¿Y cómo evalúa el autor la llamada “consolidación fiscal? Como “Parcial, por llamar ‘fiscal’ a un paquete de medidas que sólo imponen restricciones y corsés presupuestarios pero que no incorporan ninguna medida tendente a combatir las insufribles injusticias tributarias entre los Estados miembros de la UE y dentro de ellos. Insuficiente porque continúa sin asumir ninguna política tendente a estimular el crecimiento y a la adopción de herramientas con la que financiarlas (eurobonos, etc). Y sesgada, porque el enfoque no sólo es conservador sino que favorece impúdicamente a Alemania” (p.49).

Central en la propuesta de López Aguilar es la afirmación (p.83) de que Europa tiene un déficit de ambición política y constitucional más que un déficit de representación o representatividad. Y aún más lo es la preocupación que manifiesta sobre el llamado déficit democrático en la UE y el futuro de la integración. Señala con mucho acierto el autor el riesgo de “desparlamentarización” de la democracia en Europa pues muchas de las normas de control de déficit que se han aprobado (especialmente el llamado six pack) ponen en peligro el vínculo esencial entre parlamentos, ciudadanía y fiscalidad que está en el origen de todas las revoluciones democráticas desde tiempo inmemorial (¿recuerdan el no taxation without representation?)

En estas circunstancias, como señala el autor con total lucidez “la ciudadanía no puede (ni debe) implicarse sin más en un proyecto de transferencia y concentración de poder que no venga acompañado de cómo mínimos, los mismos controles y responsabilidades en una medida emparejada a las que se han conquistados en los Estados miembros. (p.84). Ojo con esta Europa, advierte López Aguilar, que ha trocado su divisa “unida en la diversidad” por “desunida en la adversidad”. Y concluye con un valiente y provocador: “Hay que acabar con la salmodia de ‘hace falta más Europa’ [..] No ‘esta Europa’: Otra Europa”. Coincido plenamente con López-Aguilar en que el europeísmo, si quiere sobrevivir, debe ser crítico. 

 

 

Hay 13 Comentarios

Habría sido mejor que, desde el principio, los "sabios" políticos europeos que tuvieron la idea de la construcción europea, hubieran sido conscientes de las limitaciones de dicho proyecto. Lo pero que a uno le puede pasar es pretender "forzar" ralaciones antinaturales que nunca pueden salir bien. Nunca habrá "otra Europa" por que los países que la integran tienen intereses muy distintos. Cuando se comete un error, lo mejor es asumirlo y no seguir recreándose en él, pero el problema es que tenemos unos políticos que no creen en su propio país ni en sus ciudadanos, y viceversa. De ahí el discurso fácil de " más Europa" , por que en el fondo queremos salvarnos de nosotros mismos acudiendo a los brazos de un extraño. Ni siquiera se han planteado un escenario de desintegración de la UE, lo cual podría ocurrir. ¿Hay plan B si fracasa la UE?. Esto demuestra que tenemos unos políticos irresponsables. Alemania hizo ajustes cuando la coyuntura externa era favorable, y el denostado sur de Euroya y USA tiraban de su economía, siendo sus principales clientes. Ahora las cosas son distintas. No es posible hacer ajustes con una coyuntura desfavorable por que nadie tira, o no quiere tirar, de nosotros. No a la UE. Así de claro.

Alemania tuvo la ayuda de una periferia que crecía y de un banco central pendiente de sus necesidades. Ésta no es hoy la situación, toda Europa está en recesión.

Nadie quiere pagar la olla de grillos que es Europa, con cada grupo de interés (naciones, regiones, municipios, lobbies empresariales, entidades financieras, grupos culturales, etc) intentando muñir el sistema para provecho propio. Europa es demasiado grande y demasiado diversa como para que el mutualismo en que el se basan los estados modernos tenga sentido. El problema es cultural, de valores. En Europa no existe un 'bien común' lo bastante aceptable como para que el europeo medio apoquine por él. (Siento si esto suena pesimista.)

A falta de leer el libro (que he pedido) Juan Fernando López Aguilar es uno de los socialdemócratas más sólidos que nos representa en Europa. Si en el equipo de dirección del PSOE se tuviera más en cuenta su opinión sobre la crisis, tanto a nivel global, como europeo y español, las ideas (?) que tendría ese partido sobre estos temas serían mucho más claras.

Está claro que la cuerda se rompe siempre por el lado más débil. La clase rica cada vez mucho más rica, y las clases medianas (que las había) y pobres, cada vez más pobres. ¿De qué nos vale tantos políticos? europeos, centrales, autonómicos. Menudo chollo...

El sur de Europa, lo que la Europa del norte, la troika y la élites de Bruselas llaman PIGS (cerdos en inglés!), vivimos en una situación de emergencia social provocada por haber hecho recaer las duras consecuencias de la crisis sobre las clases medias y las más desfavorecidas, sobre quienes precisamente no la hemos provocado. Sin embargo Islandia, quebrada en 2009 por el colapso de sus tres principales bancos, actualmente ha revertido esta situación: se negó a pagar la deuda de sus bancos y se ha convertido en un foco de democracia participativa en toda Europa, un ejemplo que deberíamos de tener en cuenta... Información y reflexiones en ambos posts (escritos en valencià): http://blocs.mesvilaweb.cat/node/view/id/231929 / http://blocs.mesvilaweb.cat/node/view/id/238962 ... Mi blog en clave crítica y constructiva, integramente escrito en valencià: http://blocs.mesvilaweb.cat/bloc/view/id/7237

Ni en Europa ni en ninguna otra parte, la viabilidad de un proyecto político puede quedar al margen de la responsabilidad de los gobernantes y el control de las cuentas públicas.A quienes hicieron sacrificios para ahorrar y recuperar la senda del crecimiento, como los alemanes en su día, difícilmente es posible reprocharles que pidan a los demás comportamientos parecidos cuando es precisamente a esos ahorros y a ese crecimiento conseguido con esfuerzo a los que se demanda ayuda tras dispendios sin medida. Hace falta “más Europa” porque la existencia de la moneda única convierte en perentoria la armonización de los ciclos económicos y de las políticas de gasto de los socios europeos. La troika es, en verdad, un insuficiente sucedáneo de la gobernanza armónica de la Unión. Pero no se le puede criticar que haga aquello que va en interés del conjunto del continente y no de porciones concretas que no se habían avenido a los fundamentos de la racionalidad económica y sí, en cambio, a un derroche sin sentido. Todavía está por realizar una reforma de estructuras que acabe con los vicios irracionales de los países del sur: el exceso de burocracia, la extensión sin freno del gasto corriente, la consolidación de subvenciones sin apoyo en los rendimientos de la economía real… Lo cierto es que la crisis tiene en el sur de Europa un carácter más político que económico y es, en esencia, una crisis de la socialdemocracia tradicional.

Bienvenidos al club del "ESTA EUROPA NO, GRACIAS", aunque sea de forma tardía, tibia y un tanto confusa. Moraleja: la sociedad sigue yendo muy por delante de "los mejores análisis".

Oscurantismo, opacidad en la toma de decisiones, irresponsabilidad (nadie asume los errores), distanciamiento, dogmatismo, déficit democrático... !pues claro que cualquier apoyo a la UE habrá de ser crítico! ¿O es que alguien puede ser complaciente con semejante deaguisado? Es imposible ser europeísta y no caminar hoy con la cabeza baja.

EUROZONA, UN PROYECTO… ¿SEGURO? – Análisis gráfico del drama Europeo y de un sistema social que no es sostenible en 3 gráficos sobre su deterioro temporal – www.miguelangeldiez.com/2013/03/06/crisis-eurozona

... totalmente de acuerdo; desde ahora "CAFE CATAR": sobrevivir con espíritu crítico.

Sigue siendo tremendamente dudoso, a mi juicio que sea posible formar un demos europeo, condición necesaria para que pueda haber democracia en el continente en las condiciones de presión de la economía sobre los pueblos que tenemos actualmente, por lo que quizás tendríamos los europeos que buscar otro tipo de articulación para defender nuestros intereses globales, de modo que sí se pudiera salvaguardar la democracia, pero ¡bienvenido a la crítica a la UE, señor Torreblanca!

Hay que celebrar que alguien con conocimiento de causa provoque la reflexión en torno al futuro de la Unión Europea. ¿Vamos a una unión política? Yo estoy de acuerdo, pero por favor discutamos cómo ha de construirse para que no implique un vaciamiento de la democracia que tenemos y, a poder ser, un avance en la misma. Si la unión política conllevase un proyecto creible de avance en la democracia, este sería uno de esos proyectos ilusionantes que nos ayudarían psicológica y moralmente a salir de esta crisis.
Echad un vistazo a este artículo:
http://www.otraspoliticas.com/politica/la-union-politica-europea-%c2%bfno-querias-una-taza-pues-ahi-van-dos

Los comentarios de esta entrada están cerrados.

Sobre el autor

es Profesor de Ciencia Política en la UNED, director de la oficina en Madrid del European Council on Foreign Relations y columnista de EL PAIS desde junio de 2008. Su último libro “Asaltar los cielos: Podemos o la política después de la crisis” (Debate) se publico en abril de 2015. Ha publicado también "¿Quién Gobierna en Europa?" (Catarata, 2014) y "La fragmentación del poder europeo" (Madrid / Icaria-Política Exterior, 2011). En 2014 fue galardonado con el Premio Salvador de Madariaga de periodismo.

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal