José Ignacio Torreblanca

El modelo aleman no es exportable

Por: | 13 de mayo de 2013

Dado que estamos en pleno proceso de germanización económica, aplicando reformas que nos asemejan a Alemania, conviene tener un debate sobre los límites y virtudes del llamado “modelo alemán”. Mi colega Sebastian Dullien ha escrito un interesante trabajo (“Las reformas alemanas como modelo para Europa”)* donde se hacen dos precisiones importantes sobre el modelo alemán.

Una, que muchos observadores han idealizado un llamado “modelo alemán” a partir de las reformas del Canciller Schröder sin tener un conocimiento muy profundo de estas reformas. En concreto, dice Dullien, pese a lo que se sostiene comúnmente, las reformas de Schröder no cambiaron el sistema de negociación colectiva, no cambiaron las reglas sobre trabajo temporal y no hicieron el despido más barato ni más fácil (véase gráfico).

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Ello no quita mérito a esas reformas, algunas de las cuales son muy interesantes para España (especialmente las relativas al cobro del subsidio de desempleo, que permiten a los que llevan más de 12 meses en paro compatibilizar la recepción de una prestación con el empleo temporal remunerado, lo que convierte el desempleo en un subsidio al trabajo). El problema es que, como siempre, de los modelos se elige selectivamente lo que se quiere.

Dos, señala Dullien, que la estrategia alemana de salir de la crisis mediante un crecimiento exponencial de las exportaciones no es algo que todos puedan hacer ya que Alemania tiene una industria exportadora particularmente complementaria con las necesidades de los países emergentes, cosa que no todos los socios de la eurozona pueden replicar fácilmente.

Más significativo aún, las increíbles ganancias de productividad alemana no se sustentan en una mejora de la competitividad sino en la pura y dura represión salarial que hizo que los salarios más bajos cayeran en términos reales entre 2000 y 2006. El resultado: un 20% de los trabajadores alemanes  (7 millones de personas) trabaja por menos de 9€ la hora. Si a ese modelo de salario bajos, y en parte subvencionados le sumas una muy baja inversión pública tanto en infraestructuras, incluidas las educativas (otra característica de Alemania que escasamente se hace notar), el modelo ya no lo es tanto (véase el gráfico comparando los aumentos de productividad en España y Alemania, de hecho muy similares).

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“Alemania está moldeando la economía europea a su propia imagen. Está usando su tamaño como la economía más grande y su posición como acreedor para convertir a los miembros de la eurozona en pequeñas réplicas de sí misma y a la eurozona  en su conjunto. Pero esta estrategia fracasará”.

Lo dice Martin Wolf, sin duda el columnista más influyente del mundo, en un artículo “El modelo alemán no es exportable” publicado en Financial Times el 8 de mayo de 2013. Sus argumentos son importantísimos para España, un país que ejemplifica perfectamente cómo el empeño en aplicar ciegamente una receta que funcionó en un contexto (el de la Alemania de la década pasada) a otro contexto (el actual) puede saldarse con un fracaso absoluto.

Sostiene Wolf que la manera alemana de salir de la crisis de 2000 (exportando y reprimiendo salarios) no puede repetirse ahora. ¿Por qué? Porque Alemania  pasó de un déficit por cuenta corriente de 1.7% del PIB en 2000 a un superávit por cuenta corriente del 7,5% en 2007 mientras que, de forma simétrica, los demás países de la eurozona cayeron en déficits equivalentes (15% en Grecia, 10% en Portugal y España, 5% en Irlanda).  ¿Sería posible dar la vuelta a la situación de tal manera que Alemania se convirtiera ahora en deficitaria? ¿Y lo aceptaría Alemania? ¿O se embarcaría en otra ronda de represión salarial que nos llevaría a un mayor depresión? Cuidado con el modelo alemán.

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* De próxima aparición en el libro “Competitiveness in the European economy” editado por Stefan Collignon y Piero Esposito, Routledge 2013 

Hay 34 Comentarios

Exportar 'chatarra' siginifica bajar el salario mínimo. Queremos esto? Hacen esto los países de alto nivel de vida (Australia, Canadá, etc)?

Evidentemente no. Exportar y tener un nivel de vida alto se consigue encontrando un 'niche'. En este sentido: alguien ha pensado en exportar educación? Lo digo porque nuestra cultura y nuestro idioma tienen una 'cierta' importancia a nivel mundial y existe un continente entero que habla español...

Ciertamente exportar educación requiere invertir en mejorar el producto y nosostros (ie: nuestros liberales en excedencia) estamos haciendo lo contrario.

(http://www.telegraph.co.uk/education/universityeducation/9675113/Education-is-a-great-British-export-industry.html)

Quizás los alemanes hayan respondido ya a la pregunta del millón: ¿puede una persona con una cualificación académica y profesional media, que trabaja haciendo una labor mecánica no fundamental (mecánico, fontanero, camarero, etc.) ganar un salario tan alto que le permita disponer de casa en propiedad, un vehículo nuevo por adulto en casa, vacaciones todos los años, segunda residencia y fines de semana sin límite de gasto? ¿Es sostenible la tierra de nunca-jamás? ¿Es posible pagar a un mecánico-fontanero-camarero-jardinero más de 9 euros hora en un mundo globalizado donde millones de personas pretenden ahora desplazarnos de nuestro pedestal? Quizás en Alemania han respondido ya: reducción de salarios PARA TRABAJAR TODOS, mini-jobs PARA AQUELLOS QUE NO PUEDEN O QUIEREN TRABAJAR TODO EL DÍA, protección para los ahorradores ANTE LOS TIEMPOS DIFÍCILES... aquí quizás seguimos creyendo en la "tierra de leche y miel", la tierra prometida donde un currito cualquiera puede vivir como el Marqués de Salamanca

Algo que sí podríamos exportar desde España es nuestro "know how" en inundar al mundo de opiniones, tertulias y comentarios basados sólo en ideología sin analizar datos ni estudiar profundamente los temas. Lo triste es que hasta el Gobierno, que sí debiera manejar bien la información, se deja llevar por esta senda...o a lo mejor es lo que le conviene.
En fin, para imitar a los alemanes, están los chinos...nosotros tendremos que identificar qué podemos hacer bien y aplicarnos a ello.

El modelo alemán no nos vale porque no somos Alemania: no tenemos ni su demografía, ni sus recursos naturales, ni su consumo energético, etc.. Wait a minute...

Es un problema de mentalidad alemana que se puede resumir en dos puntos:
1. Una confianza ciega en su potencial que les permite creer que sus sistemas son superiores al de otros y que por tanto pueden tomar decisiones sobre otros (paises, mercados, sectores) que aquellos no saben tomar.
2. Una falta de consideración en cuanto a las adaptaciones necesarias para exportar cualquier cosa (ideas, productos, políticas).
Un ejemplo: en la industria fotovoltaica nos enviaban productos diseñados para las condiciones ambientales alemanas, que se quemaban en ocasiones con nuestras numerosas horas solares. Nunca lo admitieron aunque era facilmente demostrable.

El modelo alemán sólo funciona en Alemania, porque incluye ponerse como director y cabeza de conductora Europa, por definición ningún país puede copiar eso porque ya está Alemania, y no permitirá dos cabezas. Alemania es la que se lleva todos los desocupados de nivel, eso mejora su economía, y que todos apuntan a sus bancos como más seguros. Ni Francia le sirve de colega, y ha aprovechado de su crisis para mostrarse cada vez como la salvadora en la cruzada contra la crisis. Si se estrellan como los cruzados lo dirá la historia, alguna vez llegaban a tomar Jerusalén pero al final la perdieron, para siempre

Veo que mientras Alemania en el año 2000 afrontaba un plan económico, España (PP) sólo se dedicaba a presumir de que "España va bien" y dejó que los españoles se metieran en unas deudas insostenibles. ¿Cuándo estos señoritos van a dejar de esquilmar el "campo" español?

Lo que España necesita como el aire es medidas eficaces directas de creación de empleo y todo un plan estratégico que, tras el ladrillazo, readapte a los tiempos de la Globalización toda la estructura de nuestra economía de base exportadora. Así seríamos productivos, competitivos y generadores de empleo rentable

Esto es un suicidio

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Sobre el autor

es Profesor de Ciencia Política en la UNED, director de la oficina en Madrid del European Council on Foreign Relations y columnista de EL PAIS desde junio de 2008. Su último libro “Asaltar los cielos: Podemos o la política después de la crisis” (Debate) se publico en abril de 2015. Ha publicado también "¿Quién Gobierna en Europa?" (Catarata, 2014) y "La fragmentación del poder europeo" (Madrid / Icaria-Política Exterior, 2011). En 2014 fue galardonado con el Premio Salvador de Madariaga de periodismo.

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