José Ignacio Torreblanca

Faltan 24 mujeres en el Tribunal Constitucional

Por: | 14 de junio de 2013

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Desde que se fundó el Tribunal Constitucional ha habido un total de 58 magistrados y magistradas (contando los nuevos nombramientos). De ellos, sólo 5 han sido mujeres, es decir un 8.6%. Si hubiera paridad en el Constitucional habríamos tenido 29 mujeres. Por lo tanto, a la hora de hacer futuros nombramientos, tengan en cuenta que faltan 24 mujeres en el Constitucional, o lo que es lo mismo, los dos próximos Tribunales Constitucionales deberían estar formados íntegramente por mujeres. ¿Se imaginan? Una bonita visualización del problema.

No se puede decir que el Tribunal no sea sensible a este tema. El propio Presidente, Pascual Sala, se ha quejado públicamente de que el Parlamento no se tome este tema en serio lo que resulta muy revelador de cuáles son las prioridades de gobierno y partidos políticos a la hora de renovar el Constitucional.

Este problema de inequidad de género afecta a toda la carrera judicial española. España ocupa el vergonzoso puesto número 34 en esta materia en la Europa democrática que forman los 39 países del Consejo de Europa (ver enlace) así que parece que uno de los poderes del Estado, el judicial, se considera exento de los criterios sobre igualdad que inspiran la Constitución que deben aplicar todos los días, especialmente los artículos 9 y 14, y la Ley Orgánica 3/2007 [corregido] que afirma: “la igualdad de trato y de oportunidades entre mujeres y hombres es un principio informador del ordenamiento jurídico y, como tal, se integrará y observará en la interpretación y aplicación de las normas jurídicas".

En este documento, elaborado por "varias juristas enfadadas" (Descargar Mujeres en el Tribunal Constitucional JUNIO 2013[1]) se ponen de manifiesto algunos datos sangrantes, como que en la Junta de Fiscales de Sala hay 7 mujeres sobre 29 y en la Junta de Fiscales Superiores de las Comunidades Autónomas hay 2 mujeres sobre 16. Dado que en el Tribunal Supremo hay un 11.3% de mujeres y un 34.4% en la Audiencia Nacional, un 33.3% en las Audiencias Provinciales, un 52% en los Tribunales Superiores de Justicia y un 37% entre los Profesores de Universidad, no se puede decir que fuera muy complicado encontrar cuatro mujeres idóneas para entrar en el Constitucional. Otro déficit....

Hay 6 Comentarios

¿ así qué se entra por ser mujer en lugar de por concurso de méritos ? Paya país de mi...a !

El artículo 9.2 de la Constitución no dice nada de eso que el autor del artículo cita entre comillas, al menos la española

Por cierto, quizá le interese saber que año tras año el ~70% de los nuevos jueces y fiscales son mujeres (media de las oposiciones de la última década). Y ahí no hay ninguna cuota de género.

[Nota: Gracias por la observación, ya está corregido, se omitió la referencia a la Ley de Igualdad]

El constitucional esta formado por excelentisimos pimpollos que en su mayoria los 65 años ya no los cumplen (el mayor es de 1936). Si se mira el numero de mujeres en su promocion (alla por los años 70) y el numero de las que llegaron a ejercer (en aquella epoca las mujeres trabajaban, las señoritas no) se podra calcular cuantas mujeres faltan. Y no seran 24.
Y por cierto, en la ultima promocion de la escuela judicial hay 145 mujeres y 86 hombres. Si algun despistado llegara por alla hablando de cuotas paritarias tendrian que identificar sus restos por el adn.

Ramón, con todo respeto, si bien EEUU a veces es un lugar de extremos, sí es un sitio donde la individualidad no cede ante la coerción de los absolutos. Es decir, allí la justicia por ejemplo, puede fallar a favor de la libertad de expresión o los derechos civiles, y el gobierno tiene que respetarlos ( aunque intente buscar puertas traseras como las actividades de la NSA). En cuanto a la pena de muerte, hay que pensar que en EEUU los Estados Federales tienen amplias potestades . Algunos no aplican la pena de muerte, otros sí. Yo por mi parte, concuerdo que la pena de muerte no resuelve nada, excepto el deseo de venganza (sancionado por el estado). Pero la decisión de revocarla en todo el territorio estadounidense es decisión de sus ciudadanos. En España, afortunadamente, la democracia quiso no tener el recuerdo del paredón y el garrote vil, muy usados en la dictadura.

No comprendo muy bien el término idóneo porque no se explica. En mi opinión jueces y fiscales tienen la obligación de velar en todos los casos por el cumplimiento de las disposiciones de dos Constituciones: la española y la europea.
Lo cual, parece no ser de rigor no solo en primera instancia.
Lo comento no solamente en relación a la información expuesta sino porque recientemente se tuvo que recurrir a un alto tribunal europeo para que se tuvieran en cuenta las practicas abusivas de entidades bancarias sobre y contra el ciudadano de derecho. Un asunto que era notorio a nivel nacional y que escondía delitos de estafa por parte de "subrrogadores" de préstamos cuya cantidad es ocultada.
Volviendo al asunto, la discriminación por sexo en el alto funcionariado potencia la dependencia o la subordinación de unos individuos sobre otros. No tiene sentido ni puede justificarse legalmente. Injusticia, por lo tanto.
¿Habrá que elevarlo también ante elTribunal de Justicia de la UE?

Masculino = reflexión Femenino = afectividad Luego, el equilibrio del poder judicial no debe olvidar que ambos aspectos se complementan, no se oponen. Es lo que pone en evidencia la antigua filosofía china del Tao acerca de la dualidad Yang y Yin La ausencia de equilibrio es lo que ha llevado a la justicia, en Estados Unidos, a cometer verdaderas barbaridades, aplicando la pena de muerte a inocentes.

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Sobre el autor

es Profesor de Ciencia Política en la UNED, director de la oficina en Madrid del European Council on Foreign Relations y columnista de EL PAIS desde junio de 2008. Su último libro “Asaltar los cielos: Podemos o la política después de la crisis” (Debate) se publico en abril de 2015. Ha publicado también "¿Quién Gobierna en Europa?" (Catarata, 2014) y "La fragmentación del poder europeo" (Madrid / Icaria-Política Exterior, 2011). En 2014 fue galardonado con el Premio Salvador de Madariaga de periodismo.

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