José Ignacio Torreblanca

Tu crisis no es mi crisis

Por: | 20 de junio de 2013

¿Quieren entender por qué Gobierno y oposición, pese a su pacto, no lograrán que el próximo Consejo Europeo tome medidas drásticas que alivien los problemas que sufre España? Pues simplemente miren este gráfico con algo de detalle y lo entenderán. La fuente es el Eurobarómetro 78/2012 p.13 y la pregunta (QC2: "¿Cuál de las siguientes situaciones refleja mejor su situación personal?) aspira a medir la ansiedad de los europeos por el futuro, no ya su percepción de la crisis en general, sino su situación personal. Las opciones son: ROJO, "No puedo hacer planes para el futuro: vivo al día"; AZUL: "Se lo que voy a hacer durante los próximos seis meses"; NEGRO: "Tengo una perspectiva clara sobre el futuro (1-2 años)".

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Estamos, por tanto, ante una medida de seguridad o inseguridad personal. Pues bien, vean cómo están perfectamente alineados, a un lado, los países deudores y, al otro, los países acreedores. Desde Grecia (barras rojas a la izquierda del gráfico), donde el 70% de la gente dice vivir al día, hasta España, donde casi la mitad de la población (47%) dice vivir al día, pasando por Malta, Chipre, Bulgaria, Portugal, Rumanía o Letonia. Y ahora observen la posición en el extremo contrario del núcleo duro de los acreedores (barras de color negro): en Austria, Alemania y Finlandia, la ciudadanía se siente confiada en el futuro: 46, 56 y 50% (respectivamente) perciben su futuro con estabilidad y sólo 10, 14 y 15% manifiestan vivir al día.

A continuación, hagamos la misma comparación con la situación política de cada país. El gráfico muestra la satisfacción de la ciudadanía con la democracia en cada país de la UE (Eurobarómetro 78/2012 Qa19a p.53. 

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¿Qué observan? En la columna azul, aquellos que más satisfechos están con su democracia, aparecen daneses y suecos (que no son miembros de la eurozona), seguidos de luxemburgueses, fineses, holandeses, alemanes y austríacos, en porcentajes que van desde el 90 al 70% de satisfacción. Y al otro lado, el arco que va desde Grecia, donde el 89% está insatisfecho con el funcionamiento de la democracia hasta España donde el porcentaje es del 66%, pasando por Italia y Portugal (72% de insatisfacción).

Ahora sólo tiene que imaginarse la mesa del Consejo Europeo, donde la semana que viene se sentarán los 27 estados miembros de la UE, y entender a qué presiones están sometidos los jefes de Estado y Gobierno que allí se sientan y cuán grande es la diferencia que le separa: a un lado, ciudadanos agobiados por su futuro como consecuencia de la crisis económica y profundamente insatisfechos con la democracia; al otro, ciudadanos confiados satisfechos con la democracia. Si mi crisis no es tu crisis y tu crisis no es mi crisis es difícil que podamos adoptar soluciones europeas. 

Hay 12 Comentarios


De acuerdo con lo que ha expuesto Avitus , debería propiciarse una lengue Federal a modo de acercarnos a eso de lo que ahora se vuelve a hablar " los Estados Unidos de Europa", por ejemplo yo estaría a favor del idioma Esperanto , ya que es neutral ( y si bien es un idioma planificado, también es verdad que es un idioma sin sus manos manchadas de sangre) , ningún pueblo ha cometido genocidios ni crímenes en su nombre)

Cada estado de la Unión Europea debería tener dos idiomas oficiales , por ejemplo: Portugal: Oficiales (portugués y esperanto) España : español,esperanto, Alemania (Alemán,esperanto)Rumania(Rumano,esperanto), etc etc ya mas o menos captáis la idea) de está manera tendriamos un idioma en común que además no pertenece a ningún pueblo ni nación , es de todos y a la vez es de nadie, ello daría un empujoncito al tema de la identidad europea , nos acercaría más, reforzaría la idea de pertenecer a una cultura y valores comunes.

Obeservad ejemplos en la Historia cómo Indonesia tras separarse de la Corona Holandesa, y el papel que jugó el idioma Bahasa Indonesia( cómo idioma Común) en la unificación de aquel pais formado por cientos de islas e idiomas.

El vocablo "crisis" procede del griego y significa "rotura". Luego, tu crisis y mi crisis tienen un claro sentido etimológico... tu rotura, mi rotura, la rotura de todos. Tal es la historia del homo sapien... una continua rotura del tejido social... miles de insaciables ricos (sedientos de riqueza material) y millones y millones de pobres, (hambrientos y desamparados). Ya lo dijo el sabio Qoelet... ¡Nada nuevo bajo el Sol¡ La historia siempre se repite.

Es que la Unión Europea es una entelequia: no hay unión entre la ciudadanía. Se ha soñado con eliminar los nacionalismos para evitar las guerras, pero todo lo que se consiguió es echar un poco de maquillaje y crear un engendro de estructura que no responde para nada ante una ciudadanía que está completamente dividida. Mandan los lobbys. Porque el ciudadano de a pie solo puede imponer sus intereses si tienen un poco de cohesión, cosa imposible en un conglomerado tan heterogéneo como Europa. Vale, los europeos haríamos bien en ponernos de acuerdo para defender en común nuestros intereses en este mundo globalizado, pero este engendro no sirve.

Vengo escuchando hace tiempo que el problema de UE es que han empezado la casa por el tejado, primero hay que unir a los purblos que se sientan europes antes que españoles griegos alemanes etc y luego formas gobierno europeo parlamento europeo y demas organismos y asi estamos formando u conglomerado de estados sin formar una union efectiva y afectiva y si aeso se añade la crisis eso hace que los paises menos desarrollados que vieron en la UE un apoyo parasu desarrollo ahora la vean como un freno por las excesivas exigencias que no se traducen en mejors al menos de forma inminennte.Mientras mi crisi no sea tu crisis y sigamso defendiendo intereses nacionales launion sera una quimera con mucho gasto y poco fruto
Jose Luis Espargebra Meco un español desde Buenos Aires

¿Es o no es una confrontación entre norte y sur? Yo me pondría en la entrada con una pancarta y estos gráficos nada más. Son humillantes. ¿ Y esto es una Europa UNida? ¿ De verdad creemos que algún día todos serán del mismo color? ¿Dan o no dan ganas de salirse de Europa? Peseta, que maja eres...

Visualmente nítido. Me recuerda lo que hace muchos años nos decia Maurice Duverger en su Introducción a la Política: unos buscan preservar el status quo y otros cambiarlo; mantener el diálogo abierto entre ambos es la política. Gracias.

El estudio solo corrobora la evidencia incontestable de las insalvables diferencias entre las naciones europeas y sus intereses dispares, y aun contrapuestos. Y la consecuencia lógica es liquidar el disparate artificial y antidemocrático de la UE, que pretende imponer una unidad imposible a naciones diferentes y que necesitan políticas diferentes, no uniformismos con los que todos estamos incómodos y que a todos perjudican. La cuestión es si los fanáticos europeístas respetarán la realidad y la voluntad de los pueblos europeos o seguirán pretendiendo imponer sus quimeras ignorando la realidad y la democracia.

Un anális útil de verdad. Quiero pensar que la longitud de la barra negra en el primer gráfico diferencia un poquito a España de los países que la rodean en una clasificación claramente centrada en la raya roja, igual que distingue a Francia y Reino Unido de la Italia o Chequia que las flanquean; pero el tenor general no deja lugar a dudas, eso está claro. Tampoco a mí me cabe duda de que la fragmentación de la opinión pública europea, el estar imposibilitados para empatizar con la situación del otro, y las presiones por tanto incompatibles que reciben los mandatarios reunidos en los consejos, están profundamente condicionadas por ese gran problema, principalísimo a mi entender, y primigenio, que tiene Europa, y que es la delirante defensa del plurilingüismo babélico y la falta de voluntad y altura de miras para poner en valor una lengua común europea que realmente nos hermane. Con una ciudadanía incapaz de comunicarse como tal, nunca habrá Europa.

Pues sí, está claro que hay deberes que tenemos que hacer los españoles en casa. La cuestión es por dónde empezar ¿asegurar el futuro o la democracia? parece que una cosa lleva a la otra... lo que no sabemos es cual es la causa y cual la consecuencia.

Cada mañana Weidman le dice a Merkel, desde los titulares de prensa: yo soy más patriota que tú.
La patria nunca es suficiente: sus fronteras no abarcan la suficiente tierra, no son todo lo herméticas posible, los extranjeros no están suficientemente marginados ni evitados o sus derechos limitados. Cuando un político acepta explicitamente que está dispuesto a un poco menos de patria, siempre es desbordado.
El nacionalismo moderado es un animal que no existe, una vez puesto en marcha no se puede parar (vemos que ERC ya supera a IU).
Lo que ha empezado en la UE es nacionalismo y nadie, menos aun la socialdemocracia, se atreve a enfrentarlo abiertamente. (un deber que la socialdemocracia elude desde hace ya hace 100 años, cuando el asesinato de Jean Jaurés).
Si yo fuera un inversor, viendo el desfase entre el valor declarado de la UE y su precio real (estos cuadros/encuestas) apostaría sin dudarlo en contra.
Es hora de limitar pérdidas, postergar las decisiones en base a falsas esperanzas solo empeora las consecuencias. Esto se acabó. No era necesario que fuera así, pero la ausencia de líderes lo ha hecho inevitable. Habrá una segunda UE y aprenderá de los errores de esta. El principal: tolerar a alemania.

Interesante! triste realidad...

Acertado análisis, lo malo además es que los españoles no podemos votar para que nos gobiernen los suecos.

PS. Por cierto, Sr. Torreblanca, las barras son azul oscuro, no negras, igual tiene que hacérselo mirar! :)

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Sobre el autor

es Profesor de Ciencia Política en la UNED, director de la oficina en Madrid del European Council on Foreign Relations y columnista de EL PAIS desde junio de 2008. Su último libro “Asaltar los cielos: Podemos o la política después de la crisis” (Debate) se publico en abril de 2015. Ha publicado también "¿Quién Gobierna en Europa?" (Catarata, 2014) y "La fragmentación del poder europeo" (Madrid / Icaria-Política Exterior, 2011). En 2014 fue galardonado con el Premio Salvador de Madariaga de periodismo.

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