José Ignacio Torreblanca

Comisario traidor

Por: | 18 de julio de 2013

Traidor
El 3 de mayo de 2010, Joaquín Almunia, conjuntamente con el resto de los Comisarios que forman el Colegio de Comisarios de la Comisión Europea se desplazó a Luxemburgo para, en una ceremonia solemne, prometer su cargo. De acuerdo con los establecido en los artículos 17.3 y 235 del Tratado de la Unión Europea, el Comisario Almunia se comprometió a:

  • Respetar, en el cumplimiento de todas mis tareas, los Tratados y la Carta de Derechos Fundamentales de la Unión Europea.
  • Ser, en el interés general de la Unión, completamente independiente en el desempeño de mis responsabilidades.
  • No buscar ni recibir, durante el desempeño de mis tareas, instrucciones de ningún Gobierno, institución, cuerpo  entidad.
  • Abstenerme de cualquier acción incompatible con mis obligaciones y el desempeño de mis funciones.

 El Comisario Almunia no sólo se comprometió a ser independiente sino que, préstese atención, “tomó nota del compromiso de cada Estado miembro de respetar este principio y no buscar influir en los miembros de la Comisión en lo relativo al desempeño de sus funciones” (ver texto completo de la promesa o juramento).

Estamos pues ante un doble compromiso de independencia, del mandatado (Almunia), que se compromete a ser independiente y del mandatario (el Gobierno español) que se compromete a no intentar socavar esa independencia. Viendo el chaparrón de críticas a Almunia por su proceder en el asunto de las ayudas al sector naval, parece legítimo preguntarse ¿qué parte de este doble mandato no han entendido?

Recapitulemos:

Primero, la Unión Europea es (afortunadamente) una unión de derecho de la que España es miembro. El Presidente del Gobierno ha hablado de España como una democracia seria donde se respetan las leyes. ¿Estamos ante una excepción?

Segundo, la defensa de los intereses españoles corresponde al Gobierno español, no al Comisario Almunia, que tiene que defender los intereses de Europa en su conjunto, de acuerdo con lo estipulado en los Tratados. Es una pena que los Estados Miembros no entiendan este hecho tan simple y que, a pesar de a ineficiencia que sabemos que una Comisión con 28 comisarios supone, sigan empeñados en mantener un Comisario por país. Eso sí, somos todos muy europeístas en este país y queremos una Europa que funcione.

Tercero, si el Gobierno español, o el sector naval se siente injustamente Tratado, podrá recurrir al Tribunal de Justicia Europeo con sede en Luxemburgo donde (afortunadamente, al contrario de lo que es habitual en España) los jueces no votan de acuerdo con el partido que les nombró ni son calificados con toda naturalidad como “progresistas” o “conservadores”.

Cuarto, la política de competencia  y de ayudas públicas de la Unión Europea es una política sólida y rigurosa que beneficia a los ciudadanos europeos. Gracias a esa política, los ciudadanos no están indefensos ante los lobbies: pregunten a Microsoft u otros que han sido objeto de sanciones multimillonarias por evadir impuestos o distorsionar la competencia.

Quinto. Esta crisis nos ha enseñado que los recursos son finitos. Cada euro que el Estado deja de ingresar al permitir la desgravación de impuestos por la compra de buques es un euro que deja de ir a sanidad, educación, becas o políticas sociales. No pretendamos que se puede desgravar y subvencionar todo sin consecuencias. ¿Por qué el naval sí y el automóvil no? ¿Por qué no volver a subvencionar fiscalmente la vivienda? Si vamos a subvencionar algo, que sea un bien social que el mercado no puede proveer: para eso están los Estados, no para producir bienes.

Sexto. Como ha quedado de manifiesto en el caso de las ayudas al sector naval [véase artículo de Xavier Vidal-Folch], la ingeniería financiera empleada para financiar la compra de buques abre la puerta a empresas externas al sector cuyo fin es lucrarse con productos financieros complejos. Ha pasado en el sector solar, donde la industria se ha llenado de “cazaprimas” y, durante años, en el sector agrícola, donde se han cultivado productos sólo para cobrar la prima y luego quemarlos o tirarlos. Separemos pues la preocupación legítima por los astilleros y los puestos de trabajo del sector de los otros elementos. Recuerden el reciente escándalo de Google y Apple, que hemos descubierto que no pagan impuestos en España aprovechando la legislación irlandesa, que les ofrece tipos muchos más bajos. Piensen por tanto en los impuestos que el Estado ha dejado de ingresar y que usted ha tenido que pagar a cambio.

Y sobre todo, ríanse del ridículo que hacen los que critican a Joaquín Almunia por socialista (resentido contra el Gobierno) y, a la vez, por liberal (por creer en la política de competencia). Parece que prefieren un Comisario de derechas (que favorezca al gobierno del PP) y socialista (que crea que el estado debe subvencionar la industria). Lo dicho: estamos en una democracia seria.

Hay 11 Comentarios

Leo los comentarios de mis compañeros a tu impecable articulo y me inquieto por la educacion de mis ciudadanos. Todo es opinion, nada es regla...

Acabo de escuchar una entrevista al Presidente de la Comisión de Comercio Internacional de la UE, Vital Moreira, europarlamentario socialista de Portugal. Inexplicablemente el socialismo europeo está a favor del libre comercio entre la UE y otros entes económicos, países, regiones, etc., algo muy relacionado con el asunto de los astilleros españoles, los cuales debido al aperturismo comercial de la UE han dejado de ser competitivos a nivel europeo.
¿Socialismo traidor? No lo sé, pero es evidente que el libre comercio está destruyendo las economías de muchos países miembros de la UE.

La Unión Europea se parece demasiado a la Unión Española. Cada uno va a lo suyo, el gregarismo es la nota dominante. En la actualidad el nacionalismo alemán se lleva la palma sometiendo a toda Europa a sus intereses nacionales. Incluso se ha alimentado por unos cientos de acólitos periodistas que les ríen las gracias a la peor presidenta de la historia de Europa desde la famosa guerra.
Bueno, esto siempre nos recuerda a los treinta. La guerra civil española y lo que vino después... El auge del nacionalismo regionalista español no es más que un modelo a pequeña escala de lo que es la Europa actual.
No me extrañaría que todo lo que suceda en España en los próximos cinco años influya terriblemente en el futuro de la construcción o destrucción europea. Tiempo al tiempo. Lo dice alguien que ha visitado Reino Unido y ha tenido conversaciones con alemanes los pasados años. El aire xenofóbico es irrespirable y Merkel es responsable de haber alimentado esto. ¿Quién si no?
Espero que Estados Unidos siga espiando a Alemania. Ellos son los que saben las verdaderas intenciones de nuestro país "aliado". La integración europea no es más que un revisionismo del colonialismo del XIX extendido a los países mediterráneos.
Dan mejor mano de obra con mayor capacidad de integración que los africanos.
Espero que empiecen a desembarcar de nuevo y llenarnos de esperanza.
Yo seré el primero que ondearé la bandera americana cuando consigamos liberar Madrid.

Yo no lo veo del todo así y como este tema me toca de cerca voy a extenderme. Es cierto que Almunia aplica las leyes, pero esa diligencia, esa celeridad, esa intransigencia en su aplicación es muy carácterística del político patrio: servil con el poderoso, fuente ante el débil.

Este sistema de ayudas es muy similar a otros que existen por europa y más que similar al que tenía montado francia; otra cosa es que fuesen contrarias a la normativa de la UE: otro éxito de nuestros fabulosos políticos y legisladores. El tax lease holandés, país que es el que más se posiciona en contra del tax lease español por motivos nada 'legales' sino 'comerciales', a buen seguro no tendrá problemas porque me da que allí sí lo diseñaron bien desde el punto de vista legal.

Yo personalmente entiendo que un comisario europeo tiene que aplicar la ley, pero siempre parece que es lo mismo: palo a unos y mirar para el otro lado con otros. ¿Nadie se acuerda ya del incumplimiento de déficit aleman y francés de finales de los 90 y principios del nuevo milenio acompañados por sus extrtaordinarios criterios de flexibilidad? ¿Cúanto devolvió Francia por su tax lease? Pues eso... ¿Qué hubiese hecho Almunia si la denuncia fuese contra Alemania o Francia? Pues puede que sea malpensado pero me lo imagino haciendo reverencias. Me repito, la imagen que tengo del político español: SERVIL. Como bien dicen otros comentarios el razonamiento principal de la entrada es perfecto (independencia del comisario), pero en el mundo real no se cumple.

Son de chiste algunos argumentos que se leen en lo referente a este tema. El más sangrante me parece el de ¿por qué este comisario no habría la boca cuando ZP entregaba esas ayudas? 1º ZP no 'entregaba' las ayudas, venia de antes y conviene resaltar que son ayudas indirectas, no dinero en mano (bastante mal hizo al no poner coto a estas ayudas indirecta, cierto). 2º Basta con ver cúando tomó posesión del cargo el comisario en cuestión.

Por último, tengo claro es que tanto el comisario Almunia como el gobierno (central y autonómicos) lo han hecho fatal en este tema, pero puestos a criticar hay que tener en cuenta cúal de los dos hizo, desde el punto de vista estrictamente formal, lo correcto.
Resumiendo: a Almunia yo le tiraría huevos; al gobierno y a la Xunta ladrillos.

Nota: por alguna extraña razón este tema me trae a la memoria aquella entrada "La tecnocracia se exime de las medidas que recomienda" y los comentarios que suscitó. ¿Un comisario es un político, un tecnócrata, ambos o ninguno?

Además de que no te olvides, la constitución dice que la soberanía nacional reside en el pueblo español, no en ningún burócrata de Bruselas. Burócrata en el caso de Almunia por cierto, elegido a dedo. Y no generalices, porque yo soy español y jamás seré europeísta.

Al igual que el de Vidal Folch no comparto para nada su análisis, que al igual que la noticia del país está claramente sesgada. Si de verdad Europa fuera tan justa todos los países tendrían el mismo régimen fiscal. Y obvia que el nuevo tax lease ha vuelto a ser denunciado por los Países Bajos. Pensar que la UE es una organización igualitario es un pensamiento tan iluso como irreal. Aquí lo que vale es defender lo tuyo con todas tus armas. Y en el naval, todos los países aplican en mayor o menor media bonificaciones fiscales, dadas las características de la industria. Nadie te va a dar crédito fácil, y menos ahora. Y el argumento de la sanidad y la educación, en fin, lamentable. Nos quejamos de que los ingenieros se van fuera pero echamos piedras contra la industria de aquí.

nada que objetar al argumento, aunque ese compromiso se lo saltan a la torera todos los países, que hacen lobby ante la Comisión sin demasiadas contemplaciones en los temas que les afectan.

Lo que sí que no hay en otros países es esta reacción un tanto pueblerina de sorpresa pública porque un español tome esta decisión contra "intereses españoles", reacción que no nos deja en muy buen lugar.

Y un tema que siempre me molesta: suponer que los jueces del tribunal supremo/ constitucional de turno no tienen que tener preferencias políticas conocidas ("progresistas" o "conservadores"). Esto es un error: es imposible acercarse a los grandes temas del momento, sean lo que sean (custodia compartida vs custodia materna, libertad vs seguridad, protección feto vs protección derechos madre etc) sin partir de una cierta visión del mundo, es decir, de determinadas opiniones políticas. Suponer que sobre estas cuestiones se puede dictaminar sólo a base de conocimiento técnico-jurídico es un error.

Por tanto, los magistrados del TC y TS pueden y deben ser "políticos" en este sentido, reflejando en su conjunto (aproximadamente) las visiones políticas de la sociedad. Lo que nunca deben hacer es recompensar al partido que los nombró favoreciéndole con sus decisiones, cosa que sí supone una perversión absoluta del sistema.

La argumentación es, en principio, irreprochable. Sin embargo no creo en las casualidades. Y me parece mucha casualidad que este comisario no abriera la boca cuando ZP entregaba esas ayudas, y se colgaba la medalla y los consiguientes votos. Y también me parece casual que hable ahora, cuando tenemos una situación calamitosa en cuanto al paro se refiere, pero gobierna el adversario. Y si a los inversores se les obliga a devolver las ayudas no invertiran, provocando paro. Por no hablar de la carta de la comisaria que dice que las ayudas eran legales, carta despreciada por Almunia. Y por no hablar de la irretroactividad de las leyes. Si se publica una norma, por mucho que luego se vea que no era legal, no puede afectar con efectos retroactivos a quienes aplicaron esa norma. Se les podrá indemnizar si se les perjudicó pero no reclamarle lo entregado. Es así de sencillo. Si cambia la norma afectará a partir de ese momento, y no antes.

Me parece que se te olvida el tratado de la Unión Europea que hizo Felipe González, y en que ya estaba Joaquín Almunia dentro de su gobierno, y en el tratado de esta unión también estaba el tratado de Maastricht, y del que no se menciona nada y menos informar sobre lo que conlleva para España, pero si que lo demostró Felipe González por sus años de mandato, destruyendo toda la infraestructura industrial de España y regalar las empresas muy productivas a empresas privadas ¿ Se nos ha olvidado lo que hicieron los socialistas? Pues que tengan en cuenta que todo este proceso sigue hasta el final, y, que todos aquellos políticos y sindicatos que no quieran decirlo, es porque en la realidad están traicionado al obrero español, y, esto no viene de ahora cómo he dicho, viene desde Felipe González, el alumno de Bili Brand.
Por lo tanto tenemos lo que nos merecemos.
Y Joaquín Almunia a pesar de ser un traidor, el cumple lo que se firmo en tiempos de Felipe González, dentro de la comunidad Europea.

Estando totalmente de acuerdo con el análisis descrito, así como el firmado por Vidal-Folch, desde un punto de vista tecnócrata no se podría reprochar nada al Sr. Almunia, solamente se me ocurre que los Comisarios Europeos, además son POLITICOS y como tal, Almunia debería saber moverse en las distancias cortas y no quedar en la posición que se ha quedado, como el malo de la película. Si no fuera así, ya nos bastarían los BUROCRATAS para tomar decisiones.

Dios me libre de pretender que se extraiga un gramo de carbón a un precio que supere en un céntimo al de mercado internacional. Ya pueden las empresas así subvencionadas envíar a Madrid a los mineros, trabajadores navieros, etc. para darle a su negocio de subvenciones un carácter de legítima reivindicación social.
Pero el presupuesto europeo que es, en buena o mayor medida, un presupuesto de subvenciones, debería ser comprensible, flexible, transparente y preocuparse menos de los derechos adquiridos de la industria agrícola y las grandes empresas y más de la reconversión económica de esta Europa triste.
Hoy en día, para conseguir una suvención europea hay que tener una muy buena capacidad de lobby y enormes recursos técnico-burocráticos.
También es cierto que la economía española es más de despacho y monopolio, comisión y contactos políticos (ver las cuentas B - árcenas) que de competencia y libre mercado.
Hay una relación fuerte entre el exceso de parados y el hecho de que la mayoría de empresas del Ibex 35 sean de construcciones, contratas, antiguos monopolios estatales, banca. Todos negocios donde los acuerdos se diseñan y se firman detrás de las puertas giratorias. ¿veremos surgir empresarios capaces de crear riqueza?.
Almunia hace lo que puede, el leviatán europeo está varado en la playa, demasiado grande para volver al mar, jadeando su agonía. Sus despojos serán naciones.

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Sobre el autor

es Profesor de Ciencia Política en la UNED, director de la oficina en Madrid del European Council on Foreign Relations y columnista de EL PAIS desde junio de 2008. Su último libro “Asaltar los cielos: Podemos o la política después de la crisis” (Debate) se publico en abril de 2015. Ha publicado también "¿Quién Gobierna en Europa?" (Catarata, 2014) y "La fragmentación del poder europeo" (Madrid / Icaria-Política Exterior, 2011). En 2014 fue galardonado con el Premio Salvador de Madariaga de periodismo.

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