José Ignacio Torreblanca

Errores de diseño contra negligencia política

Por: | 10 de julio de 2013

Construction-design-errors-omissionsCafé Steiner está de curso de verano, en este caso con la UNED, en la magnífica biblioteca que tiene en su sede de las Escuelas Pías en el madrileñísimo barrio de Lavapiés. La temática es la crisis del euro, y en el primer día hemos visto, con la ayuda de Emilio Ontiveros, Pedro Solbes y Federico Steinberg, los problemas de diseño y gestión de la zona euro a lo largo de su nacimiento, desarrollo y, posteriormente, crisis. Traigo a los lectores un debate transversal a las ponencias de estos días: el de qué ha pesado más en la crisis del euro, si los problemas de diseño o la gestión política. Veamos:

El euro tenía importantes errores de diseño. Pocos son los que lo discuten. Es, la crisis lo ha demostrado, una moneda sin Estado. La unión monetaria carece de un gobierno que impulse la política económica de la zona euro; de un Banco Central que sea un prestamista de última instancia dispuesto a inundar el mercado de deuda con tal de respaldar esa moneda; tampoco tiene un presupuesto que respalde esa moneda con cortafuegos que impidan que la crisis salten de un estado a otro y del sector privado al público y viceversa. Como se ha demostrado, detrás de esa moneda no hay una unión bancaria, lo que implicaría una supervisión única, un sistema de gestión de crisis bancarias y un fondo de garantía de depósitos auténticamente europeo. En la crisis del euro han pesado mucho esos errores de diseño: la UE, se cansaron de decir los economistas, no era una zona monetaria óptima, por lo que el experimento era sumamente arriesgados. De aquellos polvos, estos lodos, que dirían los del barrio de Lavapiés acudiendo al refranero.

 

El problema no es el diseño, sostendría la tesis contraria, sino la gestión de la crisis. Todos los países tienen problemas, y todos han experimentado crisis, especialmente financieras, que son por naturaleza volátiles e imprevisibles. Esta crisis, en concreto, es la más devastadora desde 1929, y pilló desprevenidos a todo el mundo. Pero si miramos a EEUU, lo que vemos es una disponibilidad total de sus líderes a innovar, arriesgar, liderar, dejando atrás los prejuicios ideológicos o los corsés institucionales. En vez de preguntarse qué era lo adecuado ideológica o legalmente, los estadounidenses comenzaron desde muy al principio a echar todo lo que tenían encima del inmenso fuego financiero que desencadenó la quiebra de Lehman Brothers. EEUU, paraíso del libre mercado, no dudó en nacionalizar la banca, la primera compañía mundial de seguros y, hasta la industria del automóvil. Un banquero central nombrado por el conservador George W. Bush ha salvado la economía estadounidense a base de insuflar dinero y deuda en el sistema. La heterodoxia ha funcionado así que, mientras Europa sigue en recesión, EEUU está saliendo de la crisis.

No es un debate académico, sino político. Si te decantas por la primera opción, tu prioridad será reforzar las reglas, corregir los diseños, crear nuevas instituciones. Eso es lo que los europeos han decidido hacer, poco a poco, de forma lenta pero, dicen, segura, de tal manera que corrijan aquellos errores. Desde la segunda perspectiva, todo esto está muy bien, pero es perfectamente inútil pues las reglas que diseñemos ahora no servirán para la próxima crisis, que será, por naturaleza, de naturaleza diferente. Así que, cuando llegue la próxima crisis, qué es lo que querrás tener: ¿instituciones solidas con reglas adecuadas que permitan una extinción semi-automática de los incendios, o líderes con mandatos políticos amplios y recursos suficientes que puedan usar discrecionalmente para improvisar una salida a la crisis? 

Hay 8 Comentarios

El principal error de diseño del euro fue sin lugar a dudas el tipo de cambio que se aplicó en determinados países. Para que las elites económicas de países con economías débiles aceptaran de buena gana el euro, se aplicó un tipo de cambio sobrevalorando las monedas nacionales. De esta forma , con un cambio beneficioso, engordado, los ricos nacionales de economías débiles acortaban distancia con los ricos de economías mucho más fuertes, es el caso de España , provocando entre otras cosas una importante pérdida de competitividad , que ahora quieren solucionar bajando los salarios de los trabajadores por cuenta ajena. Si en España el tipo de cambio hubiera sido de 1 euro 200 pts. , en vez del aplicado, 166 pts. por euro, ahora la economía entre otras cosas sería mucho más competitiva.

Mucho mejor la opción C: Reconocer que imponer una moneda única a países diferentes en todo fue un descomunal error, liquidar el euro que jamás debió nacer y restablecer la soberanía monetaria y las monedas nacionales de cada país para que cada uno desarrolle la política adecuada a su realidad y sus necesidades sin imposiciones externas de un ente artificial y antidemocrático como la UE. Pero claro, el federalismo europeo es cualquier cosa menos democrático y tendremos que ser ciudadanos y pueblos quienes reconquistemos nuestra soberanía y nuestros derechos frente a la imposición europeísta.

Hay un tercer problema: no es solo mal diseño del Euro, sino de la UE, pensada como unión de naciones para evitar los conflictos que asolaron históricamente el continente, pensando que así se acallarían los nacionalismos. La hipótesis no pudo mostrarse más falsa: en cuanto vienen un poco torcidas, los humanos nos unimos a los más próximos, desde los fenómenos de generación de familias supranucleares al cierre de filas con los del demos propio, por ejemplo los alemanes considerándonos a nosotros como nosotros consideramos a los africanos. Y no tuvo en cuenta también los mecanismos de dominación social, llámense lucha de clases, de estamentos o como se quiera, que, sobre la débil base para un organismo supraestatal que produce la ausencia de un auténtico demos europeo. La consecuencia es la desaparición de todo control democrático y el gobierno de los lobbies.

No solo eso: líderes con mandatos políticos amplios y recursos suficientes podrían crear instituciones sólidas con reglas adecuadas cuando fuera necesario.

Sin duda me quedo con la segunda opción: líderes con mandatos políticos amplios y recursos suficientes que puedan usar discrecionalmente para improvisar una salida a la crisis. No obstante, creo que es necesario corregir los errores que, sin duda, han existido en la creación de la moneda única. No tanto de cara a otras posibles crisis como a la necesidad de fomentar la unión entre países ante las adversidades.

Cómo te envidio, TB, tomándote un mojito en la terraza de la UNED con vistas de Lavapiés :)

Evidentemente el euro tiene problemas de diseño. La unión bancaria es el más evidente en la presente crisis. Es probable que crisis futuras destapen otros. Lógicamente el modelo Europa es más complicado que el modelo EEUU, donde hay unión política y transferencia fiscal. Pero que un problema sea difícil no significa que sea irresoluble, sino que requiere soluciones heterodoxas.

A pesar de ello, y también de la nefasta gestión y de las barbaridades que ha hecho la troika en Grecia y Portugal, sigue habiendo demanda para unirse al euro. Y no es ninguna locura. Cada vez es más obvio que en un mundo globalizado con economías emergentes cada vez más fuertes, Europa sólo será capaz de competir (y sobrevivir) unida.

Nunca funcionará. "la reforma laboral será extremadamente agresiva" palabras del ministro de Guindos en la sede de Bruselas a su homólogo alemán. De suerte que lo está siendo. pensiones, educación, sanidad. Nada sobre "paraisos fecales" digo fiscales. Vienen a por nosotros, es el titular, o tomamos nota de Brasil y de Egipto o no hay nada que hacer. "la violencia es la comadrona de la historia" Marx.

¿líderes con mandatos políticos amplios y recursos suficientes que puedan usar discrecionalmente para improvisar una salida a la crisis? . ¿Líderes de qué?.
A río revuelto, ganancia de pescadores. Ante la crisis los políticos de los países dominantes se renacionalizaron, los bancos y los banqueros se desc... de la risa (ver este mismo blog hace unas entradas). 700 mil millones para rescatar a los bancos, empobrecimiento brutal de los ciudadanos para pagarlos, privatización a precios de saldo financiada con el dinero de esos rescates. En este juego, Europa no es un sujeto, es una mesa de poker y los primos somos nosotros, los portugueses, los griegos. ¿Líder europeo que haga lo que hay que hacer?.

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Sobre el autor

es Profesor de Ciencia Política en la UNED, director de la oficina en Madrid del European Council on Foreign Relations y columnista de EL PAIS desde junio de 2008. Su último libro “Asaltar los cielos: Podemos o la política después de la crisis” (Debate) se publico en abril de 2015. Ha publicado también "¿Quién Gobierna en Europa?" (Catarata, 2014) y "La fragmentación del poder europeo" (Madrid / Icaria-Política Exterior, 2011). En 2014 fue galardonado con el Premio Salvador de Madariaga de periodismo.

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