José Ignacio Torreblanca

El último pío de Erdogan

Por: | 27 de marzo de 2014

Captura de pantalla 2014-03-26 23.11.13

Y en esto llegó Erdogan y mandó parar.¡Prohibir Twitter! Pero hombre de Dios, nunca mejor dicho teniendo en cuenta el carácter piadoso del personaje, ¿de verdad no se le ha ocurrido otra cosa?

Y no sólo porque esté mal hacerlo, sea cual sea el motivo no se puede limitar la libertad de expresión de esta manera tan brutal, sino que encima no lo hace porque la red estuviera llena de contenidos (a su entender) moralmente inapropiados sino por la proliferación de denuncias sobre corrupción en su gobierno y círculo más íntimo.

Pero lo de Erdogan no sólo es inmoral, es que encima es inútil. A los pocos minutos de hacerlo, las redes estaban llenas de trucos sobre cómo saltarse la prohibición y seguir tuiteando: se puede hacer yendo directamente al servidor de Twitter fuera de Turquía (sólo se necesitan los DNS) o bien, como hace Yoani Sánchez, enviar sus tuits como SMS a un número te teléfono que los convierte a Twitter.

 

Desde luego, no parece que Erdogan tenga mucha idea sobre qué pasa en Internet. Todos los que estamos en Twitter estaríamos más que orgullosos de tener nada menos que 4.7 millones de seguidores (para que se hagan una idea, Rajoy no llega a los 500.000, Obama está en los 42 millones) Pero, ¡un momento, vean la cuenta de Erdogan....! ¡No sigue a nadie (Rajoy, más bien su community manager sigue a 4.000 personas).

También sorprende que Erdogan haya cerrado Twitter pero haya dejado su cuenta abierta, con lo cual millones de turcos llevan escribiendo en su cuenta días y días todo tipo de críticas. Y el colmo de los colmos ha sido que el Presidente de su país y compañero de partido, Abdullah Gül, haya criticado la prohibición y haya seguido tuiteando.

El final de todo este ridículo ha acabado, por suerte, con un Tribunal levantando esa prohibición en un fallo conocido ayer miércoles (ver crónica de elpais donde se revela la difícil posición de Erdogan tras la revelaciones de que filtró la relación extraconyugal de su rival y líder de la oposición Deniz Baykal). Erdogan ha perdido una batalla importante y su imagen se ha deteriorado hasta extremos insospechados: ya nadie puede tener duda del giro autoritario que quiere imponer en Turquía. Pese a los anhelos europeístas de muchos turcos, parece que su Primer Ministro mira más al sistema político ruso que a Europa a la hora de encontrar un modelo. Sólo las viñetas que reproduzco a continuación lo dicen todo:

Captura de pantalla 2014-03-26 23.54.07

  Captura de pantalla 2014-03-26 23.56.25

Captura de pantalla 2014-03-26 23.57.23 Captura de pantalla 2014-03-26 23.58.30

Captura de pantalla 2014-03-26 23.59.43

Captura de pantalla 2014-03-27 00.01.00

 

 

Hay 4 Comentarios

No entiendo porque de pronto se asombran de que Erdogan se comporte como un autócrata, es que es un autócrata, va en ocaciones paso a paso, en otras no logra ocultar su escencia, y como todo aurocrata intolerante y corrupto, que además corrompe las instituciones, inventa coflictos externos y en ocaciones los provoca, para la muestra:, con Gracia, Armenia, Israel, Egipto, Siria, algún dia se le va la mano y que lio.

Erdogan me está decepcionando muchísimo. Parecía que podría instaurar un modelo político semejante a de un gobierno democristiano, solo que basado en el Islam, y homologar el país a estándares europeos en ese sentido. Desgraciadamente, el (supuesto) éxito economico y una deriva cada vez más intransigente lo alejan, esta vez de forma definitiva, de esa posibilidad.
Los turcos son un pueblo bravo y con una cultura llena de contrastes, igual que los iraníes. Ojalá tengan suerte en este siglo.

La deriva autoritaria a nivel global es increíble: gobiernos que cierran twitter, gobiernos que espían masivamente a sus ciudadanos, gobiernos que reprimen protestas con brutalidad militar y policial ... Pero más increíble es la creciente demanda global de libertades y la respuesta pacífica y honesta que la sociedad civil está desplegando.

http://www.escueladiplomatica.com/la-continuacion-de-la-historia/

Buenos días J. Ignacio:
Estuve leyendo tu artículo publicado en el diario El País con fecha 21/3/2014 sobre El nuevo desorden y me sorprendió que incluyeras a Albania como un nuevo Estado surgido a partir de 1989, cuando por el contrario es fruto de la desintegración del Imperio Otomano a raiz de la I Guerra Mundial. No sé si te habrán llegado mas comentarios al respecto, pero desde mi modesta opinión creo que deberías realizar una rectificación al respecto.
Espero tu contestación. Un saludo.

[Hola gracias por tu mensaje. Efectivamente, fue un error de grueso calibre que se coló en la edición en papel, pero que pudimos rectificar en la web con la anotación correspondiente. http://internacional.elpais.com/internacional/2014/03/20/actualidad/1395337799_617997.html Es curioso cómo pasan estas cosas: cuatro personas estuvimos discutiendo sobre si incluir a República Checa, y se nos paso lo de Albania y añadir a Moldavia. La razón del error es simple, aunque no lo justifica: la lista estaba elaborada con otro criterio, la de los nuevos miembros del Consejo de Europa y se trasladó sin más. En fin, un lamentable error. Gracias por tu mensaje].

Publicar un comentario

Los comentarios están moderados y no aparecerán en el blog hasta que el propietario los apruebe.

Si tienes una cuenta en TypePad o TypeKey, por favor Inicia sesión.

Sobre el autor

es Profesor de Ciencia Política en la UNED, director de la oficina en Madrid del European Council on Foreign Relations y columnista de EL PAIS desde junio de 2008. Su último libro “Asaltar los cielos: Podemos o la política después de la crisis” (Debate) se publico en abril de 2015. Ha publicado también "¿Quién Gobierna en Europa?" (Catarata, 2014) y "La fragmentación del poder europeo" (Madrid / Icaria-Política Exterior, 2011). En 2014 fue galardonado con el Premio Salvador de Madariaga de periodismo.

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal