José Ignacio Torreblanca

¿Quién gobernará en Europa después del 25 de mayo?

Por: | 07 de mayo de 2014

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Fuente: http://www.electio2014.eu/es/pollsandscenarios/polls

Reacciono aquí a la pequeña tormenta provocada por el titular con el que la web europea Euractiv.com abrió el lunes después de una entrevista que me hicieron el jueves pasado. El titular dice, literalmente: "Ninguno de los candidatos será el Presidente de la Comisión" y me lo atribuye a mí como resúmen de mis reflexiones.

El titular, algo grueso, ha provocado algunas llamadas de prensa, e incluso alguna amigable regañina. No quiero desmentir al periodista, Georgi Gotev, porque creo que el texto se ajusta muy bien a lo que dije y, además, todos sabemos que en el mundo periodístico es frecuente que los titulares los sean más gruesos que los textos que encabeza, bien sea porque los hacen personas distintas o bien porque directamente se busca el impacto. De hecho, creo que quien se tome la molestia de leer el texto, entenderá bien lo que quise decir, aunque aquí lo explicaré con más detalle.

Así que si escribo esta entrada es por dos razones. Primero porque me parece muy arrogante hacer predicciones tajantes sobre lo que va a ocurrir: no creo que sea trabajo de los analistas predecir el futuro sino más bien explicarlos, en plural, porque siempre hay varios futuros posibles. Segundo, porque amparado en pudor de este pseudodesmentido me gustaría dar algunos datos para la reflexión. Voy con ello. 

Con los datos de la tabla que se muestra arriba, basados en el último sondeo disponible (hecho público el 30 de abril), el candidato del Partido Popular Europeo, el luxemburgués Jean Claude Juncker, obtendría 213 escaños, el Socialista alemán Martin Schulz, 208, el liberal belga Verhofstadt, 62, el izquierdista griego Tsipras 51 y el tándem verde Bové-Keller 42

¿Quiere decir esto que el PPE habría ganado las elecciones y que por tanto el candidato más votado, Juncker, debería ser elegido presidente de la Comisión, según el pacto alcanzado antes de las elecciones por los principales grupos políticos europeos? 

No está tan claro, es mi argumento. Pese a los intentos de presentarla como tal, no estamos ante una elección presidencial dirimida por un sistema mayoritario, sino ante una elección parlamentario donde el candidato ganador deberá obtener la mitad más uno de los escaños para ser investido Presidente. Y la mitad más uno de los 751 escaños en liza es 376. Lo que quiere decir que a Juncker le faltarían 163 escaños para lograr la investidura.

En una democracia parlamentaria al uso corresponde al candidato más votado intentar formar gobierno y, si fracasa, entonces debe dejar intentarlo al segundo. Veamos cuáles son las opciones de Juncker. Lo lógico es que intentará sumar a los 62 liberales, ideológicamente más próximos y, además, igualmente europeístas. Pero los 275 escaños que lograrían (213 + 62) estarían todavía 101 escaños por debajo de la mayoría absoluta. 

¿Dónde iría Juncker a buscar esos 101 que faltan? A su derecha están los conservadores del ECR, que tienen 42 escaños, pero no son suficientes, pues todavía le faltarían 59 escaños para la mayoría absoluta y a la derecha del ECR ya están los eurófobos de EFD y otros no inscritos igualmente eurofóbicos. No parece que pueda ir más a la derecha por ahí. Se quedaría pues con 317 escaños (el 42%).

Esa triple coalición formada por Populares, liberales, conservadores no sólo se queda corta, sino que es difícil imaginar: los liberales de Verhofstad son rotundamente federalistas (véase el libro de Verhofstad: "Los Estados Unidos de Europa"). No me los imagino votando con los Conservadores británicos de David Cameron ni con los polacos del PISM (Kaczynski).

De hecho, ya nos cuesta, y mucho, aceptar que el PPE vaya a tener en sus filas (según las proyecciones) a diez diputados de FIDESZ, el partido del primer ministro húngaro, ctor Orban, tan cuestionado por sus reformas constitucionales, el racismo y el euroescepticismo. Si yo fuera Schulz, me costaría mucho aceptar que Juncker me habría ganado justo por esos diez votos (sin ellos Juncker tendría 203 y Schulz 208). 

¿Qué aspecto tienen las cosas para Schulz? No mucho mejores. Sus 208 escaños también están muy lejos de la mayoría absoluta, así que tendría que hacerse un traje igualmente complicado, que incluyera a los 62 liberales de Verhofstad y a los 42 Verdes. Esos 312 eurodiputados hacen una bonita coalición federalista, aunque también se queda por debajo de la mayoría absoluta (le faltan 64 escaños), pero no parece que en temas claves de política económica y mercado interior, que es a lo que dedica el Parlamento la mayor parte de su tiempo, podría funcionar de forma estable.

Quizá Schulz se fuera a por la opción roji-verde-roja, sumando a Socialistas, Verdes e Izquierda Unida, lo que le daría 301 escaños, 75 por debajo de la mayoría: eso representaría un cambio radical en las estrategias de los socialistas europeos, pues a lo largo de la crisis nunca han querido gobernar con su izquierda, lo que les merece el reproche de Tsipras y compañía.

Resumiendo, que la coalición que tiene la mayoría absoluta asegurada es la de Socialistas y Populares, 421 escaños, 56% justo por encima del umbral de la mayoría absoluta. Y si encima le añaden a los liberales, estarían en 483 escaños (64%). Esa es a mi juicio la coalición más estable y más plausible (ojo, no digo más deseable): de hecho es la coalición que actualmente gobierna Europa y que la ha gobernado durante las últimas décadas.

Europa es una construcción de consenso entre centro-derecha, centro-izquierda y liberales, seguro que de esto ya se han dado cuenta. ¿Por qué iban a cambiar ahora y aliarse con conservadores de derechas o izquierdas unidas? ¿No es más fácil repartirse el poder entre los grandes? 

Esa reflexión es la que me llevaba en el artículo en Euractiv a decir que el Consejo Europeo, a la vista de los resultados, muy bien podría decir que ninguno de los dos candidatos, ni Juncker ni Schulz, ha ganado las elecciones por lo que sería necesario un pacto entre populares y socialistas. ¿Incluiría ese pacto la búsqueda de un candidato de consenso que no permitiera hablar a unos de victoria o derrota, un nuevo Barroso aceptable para todos y con un perfil más cercano al Consejo que al Parlamento? Esa es la hipótesis, a mi juicio probable, sobre la que Georgi Gotev construyó el titular. De hecho, los socialisas españoles ya votaron dos veces por Barroso, en 2004 y en 2009.

La otra alternativa es una Comisión con Juncker de Presidente y Schulz de Vicepresidente, a la alemana, pero, ¿no sería esa opción muy complicada de aceptar para los socialistas? ¿No haría visible ante todo el mundo que son el socio menor de la coalición de la austeridad?

Y cierro con lo que lo que los anglosajones llaman un "wild guess" algo provocador: Schulz se podría quedar de Presidente del Parlamento, un puesto con mucha visibilidad desde donde se pueden hacer discursos ideológicos, Juncker podría ir a la Presidencia del Consejo, que conoce perfectamente, y Hermann Van Rompuy podría ser el próximo Presidente de la Comisión, desde allí podría colaborar con el Consejo y dejar claro de una vez por todas a la Comisión que es sólo un Secretariado del Consejo, no un Gobierno. ¿Qué opinan ustedes?

 

Hay 17 Comentarios

En ese juego de coaliciones posibles lo realmente complicado sería no afectar los intereses de los votantes de cada partido

Yo votaré, pero con desagrado y desencanto. Hemos gestado un sistema lento, opaco y poco práctico, y además aquejado de todos los males de la democracia representativa al cubo. De lo salvable: los tribunales de Bruselas, el libre tránsito, y el área economica común (que no precisamente la gestión del euro, que nació cojo).

Que izquierda y derecha pacten para hacer una mayoría imposible por otras fómulas, es parte del juego parlamentario en un sistema proporcional y no uninominal como el británico; de manera que es legítimo hacerlo, aunque todos sabemos que ello es un fraude a la voluntad del elector. Son las imperfecciones de la democracia. Claro que, si la socialdemocracia se decidiese a recordar sus raíces, entonces la cosa sería algo diferente...el problema es que ésta se cree que es la única llamada a llamarse "izquierda" y ve con desdén a las otras variantes, algunas de ellas algo irrealistas, que serían sus aliados naturales. Inexplicable pues que ello no sea el camino lógico e inmediato para hacer mayoría.

Si le asignáramos a la moneda china su verdadero valor, esto es, revalorizarla a la tasa de cambio que debería tener y no a la artificialmente mantenida por su régimen para seguir exportando impunemente, su PIB en Dólares sería mucho más grande. Tal vez suficiente como para considerar a ese país, desde ya, como la primera potencia, medida con ese indicador.

Mientras haya países que llevan décadas creciendo casi al 10% mientras aquí, en Europa, se considere que crecer al 1% es suficiente... malo.
Mientras sigamos intentando "exportar" nuestro modelo "occidental" por las buenas o por las malas sin respetar los intereses de los demás... malo.
Mientras los chinos y otros se dediquen a hacer "buenos negocios" con los países del tercer mundo sin meterse en sus asuntos internos mientras aquí sigamos apostando por el modelo que ha cosechado tantos "éxitos" en Irak. Siria, Libia y ahora Ucrania... con Iran y algún otro en la recámara... malo.
Lo único que estamos consiguiendo es que la economía no crezca, que aumente el caos y que... en el interior de Europa crezcan el euroescepticismo y los enemigos del ideal europeo.
Hay que estar muy ciego para no ver lo que está pasando..
A lo mejor después de las elecciones resulta más difícil ocultar que el rey está desnudo...

Lo más importante de estas elecciones es ver hasta donde llegan los euroescépticos de la UE en sus diferentes formatos.
Además, comprobar hasta donde llega el monstruo del neofascismo que con tanto amor algunos amamantan en muchos países de Europa.
Lo demás tiene bastante menos importancia para el futuro del proyecto común.

A la pregunta que nos hace nuestro estimado Profesor, sólo cabe una respuesta cabal: Los Estados. Ésa es la realidad, y no otra.

Está bien pensado, pero hay un problema: Van Rompuy dijo hace tiempo que era su último mandato y que abandonaba la política, lo cual significa que aunque es un hombre del pasado y no entiende este mundo tiene la suficiente lucidez para reconocerlo.
De todas maneras, a 28 y con Alemania de poder ejecutivo real nos da lo mismo quién sea el presidente de la Comisión. Seguro que no son ni Tsipras ni Bové y a Verhofstadt ya le vetaron una vez los británicos.

Lo único que tiene alguna posibilidad de mejorar es la acción exterior, porque dudo que se pueda hacer peor de lo que lo ha hecho Ashton, aunque me temo que la ley de Murphy es ley suprema en la UE ....

Su wild guess me parece horrible, desde el punto de vista de un europeísta convencido (algo que soy). Sería darle la puntilla a la ya muy debilitada Comisión Europea, una institución absolutamente esencial para avanzar en la integración. De hecho, lo que hay que hacer es aumentar su perfil político, no disminuirlo.

Por otro lado, en cuanto a sus predicciones, cabe la posibilidad de que, en efecto, el Consejo Europeo proponga a un candidato distinto a los cinco actualmente en liza. En mi opinión, eso dependerá de la postura que tome el Parlamento Europeo ¿acatará esta "ingerencia" (aunque sea lo que prevé el Tratado)? Yo no lo tengo tan claro.

MIguel Lopez, la Comision de no ser mas que un "secretariado" esta hecha a la imagen del parlamento. Gobierna le parlamento y el parlamento lo elegimos los electores. El problema es de crisis de valores colectivos. Esos mismos que permitieron la doble eleccion de Barroso.
Saludos
Erratum :
Confundi Priscilla, el Carlton, Cannes y 1996 con Gisele, el Negresco, Nice y 1996. Disculpen.

Me parece probable que no haya otra opción que una Grosse Koalition, donde se repartan los puestos y los salarios en función de la capacidad de cada uno de chantajear, perdón, negociar con el adversario político la capacidad de "bloquear" la gobernabilidad del sistema aunque la Comisión sea un "secretariado".
Y si el problema fuera precisamente ese? A Europa le falta un poder "ejecutivo" consensual, consensuado y CREIBLE. Imposible?
El presente es una matriz de virtualidades y de futuros probables, estamos de acuerdo, pero, como le dije a Priscilla ( mi ex-mujer), en la terraza del Negresco, en Cannes, en 1996 :
- Darling, un futuro sin una Europa fuerte, seria peor que una vida sin ti.
A partir de ahi empezo a interesarse por ( ese capullo) de Clayton. Aunque bella como una "madonna" de Raffaello, siempre supe que no era una europeista convencida...

La hipótesis que planteas de tener a Van Rompuy en la Comisión, a Schulz en el Parlamento y a Juncker dirigiendo el Consejo prolongaría en la UE la política de austeridad y ajustes que se están demostrando tan dañinos para el Estado del Bienestar. La Comisión seguiría siendo "troikista" y, en definitiva, seguiríamos por la senda de la desigualdad creciente. Desgraciadamente no hay actualmente líderes europeos de la talla de Delors para mitigar la puesta en práctica de las políticas neocapitalistas desmesuradas.

Los nacionalistas quieren poner a los propios a salvo de esa gente. Yo, personalmente, deseo lo mismo: ponerme a salvo de esa gente. Después de 6 años de crisis leo ayer a Javier Solana: http://elpais.com/elpais/2014/05/02/opinion/1399054471_004677.html, diciendo que "El crecimiento y el empleo son el mejor camino para frenar a los que quieren destruir Europa". A estas lumbreras les demora 6 años decir algo con sentido ¿cuánto les demorará HACER algo?.
Yo preferiría a Merkel de consejera de innovación, crecimiento y empleo con 600 mil millones en los próximos 3 años (ya buscaría ella la manera de que no acaben en los bolsillos de las empresas del IBEX, del AVE, de la constructoras y contratas, de las eléctricas). Es el 1,3% PIB. Mientras vemos la manera de rebajarles algo a los piratas de las dietas, clase bussiness, parlamento en 2 ciudades ( y a los cientos de miles de secuaces-cargos en España) yo, simplemente, imprimiría esos euros. Un programa de 2 puntos, muy fácil: si alguien me lo propone, lo voto.

Puede que sea lo mismo quien se siente en el sillón de mandar, quizás quien demuestre tener más capacidad y prudencia eficiente.
Porque el inmediato presente está diciendo cuales son los límites y no los deseos que se tengan.
Ni las políticas que niegan los fundamentos básicos, ni las aspiraciones a crecimientos ideales.
Es el hoy el que manda, porque en el carro vamos todos subidos y hemos de compartir el camino por el que circulamos.
Por encima de estrategias, esta el que no se nos pare embarrado, de norte a sur y de este a oeste.
Y ahí, parece que el fundamento es el equilibrio que nos permita primero ser, y después poder caminar.
Lento pero seguro.
Ante las aventuras que puedan quedar en batacazo.

Se me hace raro este post. Al final el Parlamento Europeo se limita a ratificar a la Comisión propuesta lo que "disimula" los pactos y los hace más fáciles. Por eso no creo que al final, visto que precisamente es más una administración (de ahí su nombre) que un gobierno, no veo peligro para su estabilidad, excepto con partidos radicales que busquen impacto.

La mayoría absoluta se conseguiría con 376 y no con 351, dato que reforzaría aun más si cabe las posibilidades de que se produzca lo que planteas. [Nota del autor: gracias por la corrección, tienes toda la razón, estaba sumando con otras cifras en la cabeza]

Por desgracia los mismos de siempre....

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Sobre el autor

es Profesor de Ciencia Política en la UNED, director de la oficina en Madrid del European Council on Foreign Relations y columnista de EL PAIS desde junio de 2008. Su último libro “Asaltar los cielos: Podemos o la política después de la crisis” (Debate) se publico en abril de 2015. Ha publicado también "¿Quién Gobierna en Europa?" (Catarata, 2014) y "La fragmentación del poder europeo" (Madrid / Icaria-Política Exterior, 2011). En 2014 fue galardonado con el Premio Salvador de Madariaga de periodismo.

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