José Ignacio Torreblanca

El nuevo mapa de la desigualdad europea

Por: | 04 de julio de 2014

En un artículo en este diario el pasado día 29 de junio ("La desigualdad en España"), Guillermo de la Dehesa ofrecía un rico análisis de la desigualdad en nuestro país. España, nos decía de la Dehesa, no sólo es hoy el segundo país más desigual de la eurozona (medido vía el coeficiente Gini), sólo por detrás de Letonia, sino un país donde estas desigualdades no sólo se estaban reduciendo, sino incrementándose, en gran parte debido a las cómo están aumentando las diferencias salariales. 

Cortesía de Sofía Pérez, de la Universidad Boston, traigo al blog este utilísimo mapa interactivo sobre la desigualdad en Europa, realizado por la investigadora Olga Tschekassin para el Instituto Brueguel. Tschekassin hace una primera evaluación sobre la base del llamado "índice de privación material severa", una herramienta de análisis sobre la pobreza que utiliza la Comisión Europea y que mide la capacidad financiera de una familia respecto a nueve elementos entre los que se encuentran el pago del alquiler, la calefacción, la electricidad, la alimentación, el teléfono o la lavadora. Se habla de pobreza cuando no se tiene acceso a cuatro de estos siete elementos. Pues bien, este es el mapa de Europa de acuerdo a esta magnitud. 

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Como se observa, Bulgaria y Rumanía baten el récord, con más de un 30% de la población en esta situación, mientras que en España el dato (5.8%) es muy similar al de Francia (5.3%). Ahora bien, si medidos la desigualdad en la concentración de rentas, como señalaba Guillermo de la Dehesa, España queda sólo por detrás de Letonia. Resulta curioso que, pese a la severidad de la crisis, la desigualdad en Grecia sea (algo) menor que en España y que aquí España se encuentra en la liga de países más pobres de Europa Central y Oriental (Bulgaria y Rumanía). El siguiente mapa colorea a los países de mayor a menor desigualdad sobre la base del índice de Gini.

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Parece evidente que el desempleo, junto con la reducción de salarios, están teniendo un impacto increíblemente dañino. ¿Qué es lo más preocupante? Que estas desigualdades se consoliden y se transmitan generacionalmente. Porque una cosa es que las desigualdades aumenten temporalmente como consecuencia del desempleo y la precariedad laboral y otra que el futuro nos lleve a una dualización social en la que determinados grupos sociales quedan confinados en guettos laborales y sociales. El mapa que muestro abajo nos enseña el porcentaje de niños que viven en hogares en los que ninguno de los miembros de la familia tiene un empleo.

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En rojo se mezclan los países que son pobres y desiguales Bulgaria (16,9%), con los que tienen una gran desigualdad vinculada al desempleo, como España (13,8%). Pero, ¡un momento!, qué hace Irlanda (20%) y, sobre todo, el Reino Unido (16.5%) en la zona roja de este mapa. ¿Estamos hablando no sólo de pobreza y desigualdad sino de una enorme concentración de ambas? ¿Es este el futuro? ¿Países que salen de la crisis pero que dejan atrás a un porcentaje importante de familias con niños que van a crecer y formarse en unas condiciones muy poco conducentes a superar la trampa de la desigualdad y la pobreza?

 

* Dejo aquí el vínculo al Informe de Oxfam sobre el crecimiento de la pobreza en Europa, que también es sumamente relevante para la discusión. 

Hay 4 Comentarios

Desigualdad y pobreza.¿Una sociedad menos desigual significa menos pobre? Dismunuir la brecha entre pobres y ricos se puede hace de dos maneras, Que los pobres sean menos pobres o que los ricos sean menos ricos, disminuye la desigualdad y no los pobres. . Hay que disminuir la desigualdad haciendo que los pobres sean menos pobres sin importar lo que suceda con los ricos y partiendo que uan sociedad igualitaria es una utopia y el mundo ya sabe que en la practica es irrealizable
Jose Luis Espargebra Meco desde Buenos Aires

Desigualdad social puede ser el tener dos carreras universitarias después de invertir en ello años y dinero, y tener que mendigar un puesto de trabajo de cualquier cosa para poder vivir con lo justo.
En las condiciones que nos ofrezcan.
Y estar contentos.
O trabajar por un euro la hora, siendo una persona bien cualificada, preparada desde un esfuerzo global con las subvenciones al estudio.
Sin saber que se puede hacer, en plenitud de facultades y en los mejores años de la vida.
Mientras, las leyes se hacen desde los intereses de los grandes grupos de poder.
Por el bien de todo el mundo.
Sin que nadie pusiera cuotas a la formación, avisando de que en el mañana no habría fácil salida.
Y que mejor era quedarse de aprendiz de zapatero, o de albañil, que ponerse a estudiar algo.
Pobres somos todo el mundo que en una sociedad culta y desarrollada, no podemos encontrar salida a nuestras aspiraciones porque ha fallado el cálculo del potencial empleado para asumir el futuro.
Y ahora sobramos gente preparada.
Con un exceso de funciones y organismos sobre dimensionados, que sin embargo no producen alternativas para la gente joven que desemboca en el umbral de la vida adulta.

A medida que las cartillas de los abuelos queden vacías y los abuelos, al morir, dejen a su familia sin el recurso a la pensión para hacer la compra en el "día", España volverá a los años 50. El desprecio de quienes tienen algo hacia quienes tienen menos y el miedo a podemos, conseguirán que la derecha vuelva a ganar las elecciones.
Los bobos votajunker de ferraz, votados por el ejército de 200 mil funcionarios y cargos que componen sus filas, han despegado hacia una nube desde la que solo se ven escaños, cada vez más lejanos. Yo no he escuchado ninguna respuesta concreta a la única pregunta que tiene interés responder: ¿en qué van a trabajar los españoles?¿con qué inversión?¿de dónde saldrá ese dinero?.

Sería interesante que en el mapa aparecieran también los Estados Unidos. Seguro que en algunos aspectos aparecían tan coloraditos como el Reino Unido. Quæ cum ita sint, parece que sí, que ése es el futuro, el ir dejando en la cuneta a cada vez más amplios sectores de la población ... si no empezamos a decir basta con algo más de fuerza de lo que hemos sabido hacerlo hasta el momento, o hasta que digan basta ellos ... de la forma inevitablemente trágica en que lo han ido diciendo periódicamente durante la historia siempre que los demás han hecho como si no se enterasen de adónde llevaba el camino que se estaba recorriendo. Saludos.

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Sobre el autor

es Profesor de Ciencia Política en la UNED, director de la oficina en Madrid del European Council on Foreign Relations y columnista de EL PAIS desde junio de 2008. Su último libro “Asaltar los cielos: Podemos o la política después de la crisis” (Debate) se publico en abril de 2015. Ha publicado también "¿Quién Gobierna en Europa?" (Catarata, 2014) y "La fragmentación del poder europeo" (Madrid / Icaria-Política Exterior, 2011). En 2014 fue galardonado con el Premio Salvador de Madariaga de periodismo.

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