José Ignacio Torreblanca

La autopsia de las elecciones europeas revela datos desconocidos hasta ahora

Por: | 01 de julio de 2014

Bisturi

Hoy toma posesión el Parlamento Europeo 2014-2019. Imaginemos que llamáramos a los guapos y brillantes chicos y chicas de CSI para que hicieran una autopsia de los resultados de las elecciones europeas. Mi favorito, esa luz azulada, delataría algunas manchas de difícil explicación.

Primera, el candidato popular Jean-Claude Juncker no fue el candidato más votado. Sí, es curioso, para atraer a los electores y desterrar las críticas sobre la lejanía del Parlamento de los votantes nos habíamos puesto de acuerdo en que el candidato más votado sería el próximo Presidente de la Comisión. Pero CSI se puso a rebuscar entre las listas electorales de los 28 Estados miembros que concurrieron a las elecciones y no encontró el nombre de Juncker en ninguna de ellas, ni siquiera en su país de origen, Luxemburgo.

El Partido de Juncker, el Chrëschtlech-Sozial Volkspartei/Parti chrétien-social (CSV/PCS), democristiano, obtuvo tres escaños en Luxemburgo, pero no presentó en su lista a Jean-Claude, primer ministro de Luxemburgo en su país durante 18 años. ¿La explicación? Para unos, que su presencia en la lista de su partido hubiera sido tóxica para los luxemburgueses, hartos de un político eterno que tuvo que dimitir por un escándalo relacionado con los servicios secretos de su país. Para otros, que el propio Juncker no tenía interés alguno en ser europarlamentario: optaba directamente a un puesto ejecutivo. Por tanto, Juncker no quería competir, ni ser parlamentario, pero quería ser Presidente de la Comisión. Curioso.

Segunda, el Partido Popular Europeo no ha ganado las elecciones. Esto les sorprenderá pero los Socialistas Europeos, aunque obtuvieron menos escaños (191) que los populares (221), obtuvieron más votos. Según los cálculos de Daniel Gros, director del Centre for European Policy Studies (CEPS) en Bruselas, los Socialistas obtuvieron casi 100.000 votos más que los populares (40 millones los primeros, frente a 39.900.000) los segundos (ver "Who won Europe?"). Por tanto, si la Presidencia de la Comisión se jugara en una elección directa a una sola vuelta, el socialista Martin Schulz sería hoy el Presidente de la Comisión. Curioso tambíen, ¿no?

Es una afirmación sorprendente, pero que se debe al hecho de que el sistema electoral de estas elecciones sobrerrepresenta a los Estados pequeños, que proporcionalmente eligen más diputados que los grandes (un euroescaño cuesta 26.000 votos en Luxemburgo pero 370.000 en Italia). Curiosamente, los socialistas lo hicieron mejor en los estados grandes (Italia) que en los pequeños, lo que juega en su contra.

Estaría bien tener el número de votos totales de cada grupo político pero desgraciadamente el Parlamento Europeo no lo facilita. Esto revela una carencia importante en estas elecciones: aunque son elecciones europeos, cada estado las organiza de forma autónoma y envía a Bruselas las lista de los diputados electos que, como hemos visto en el caso de España, tienen primero que tomar posesión de su cargo y jurar la constitución de su país antes de viajar a Bruselas para tomar posesión en el Parlamento Europeo. Es un margen muy estrecho, sí, pero suficiente para que debamos hacernos algunas preguntas.

Tercera, el nivel de abstención tan alto, combinado con una fragmentación de partidos muy elevada, supone que la candidatura de Jean-Claude Juncker sólo obtuvo el 10% por ciento de los votos (40 millones de votos sobre un censo de 400 millones de votantes), algo que da que pensar y que seguramente explica el afán de formar una gran coalición con los socialistas.

Cuarta, a esos cuarenta millones votos habría que restar, además, los votos de los húngaros de FIDESZ, el Partido del Primer Ministro Viktor Orban, que ha votado contra la designación de Juncker en el Consejo Europeo. Cabe preguntarse qué hacen los 12 eurodiputados de FIDESZ en el PPE. Si no votan por Juncker en el Parlamento, ciertamente deberían abandonar el grupo y sumarse al grupo de David Cameron (ECR). Cierro así con la cuarta revelación de la autopsia: que el PPE no tiene, de hecho, 221 sino 209 escaños, doce menos de lo que pretende. 

 

PD. Aquí tienen la lista de todos los diputados electos.

Hay 4 Comentarios

De todas formas, los ciudadanos se sienten hastiados de las políticas europeas, ya que cada día son mas lejanas a las necesidades de la gente y a la solución de los problemas que nos aquejan. La percepción es de que mas que solucionar los problemas,las instituciones europeas crean nuevos. Y eso se percibe mas nítida mente en los sectores profesionales que tienen que adoptar sus reglamentos y directivas, muchas veces tan lejos de la realidad que en la practica son imposibles de aplicar.
Todo ello es especialmente grave en el Parlamento Europeo,que funciona a base de grupos de presión sobre los eurodiputados, a los que casi nadie conoce, para que legislen en favor de determinados intereses, muchas veces inconfesables. Los ciudadanos lo perciben y ya están muy cansados, es una de las causas de la gran abstención, no les llega nada positivo de Europa, solo normas de control y prohibiciones. En definitiva, ellos son los principales culpables del euro escepticismo.

Es autosia de las elecciones europeas puede aplicarse a la mayoria de lso sistemas democratico, por rjrmplo en EEUU pocas veces se ha dado que llega a la Casa Blanca el candidato con mas votos populares sino el que mas compromisarios tiene que pocas veces coinciden y cuantas veces el partido con mayor numero de votos no llega al gobierno pues la coalicion de varios logra una mayoria que las urnas no les han otorgado y en ocasiones ese pequelo partido impone su orientacion al gobierno de la minoria y ejemplos sobran, por eso mi opinion: La democracia un mito del siglo XX, la democracia es en muchos casos la dictadura de las minorias
Jose Luis Espargebra Meco desde Buenos Aires

De acuerdo, pero el análisis tiene que ponerse en la debida perspectiva. Las cuestiones de proporcionalidad «adaptada» en la representación es algo que tienen todos los sistemas electorales que yo conozco. Sin salir de España, Amaiur, con 300.000 votos obtuvo 7 diputados, y UPyD con 1.000.000 obtuvo 5 ( http://resultados.elpais.com/elecciones/generales.html ). Si ése es el problema que urge abordar, entonces hay que abordarlo antes en los ámbitos nacionales, donde tiene su raigambre más establecida. En cuanto al mandatario en particular, tampoco en el Reino Unido el Primer Ministro ha recibido más votos que los de su propia circunscripción (Cameron en Witney: http://en.wikipedia.org/wiki/Witney_%28UK_Parliament_constituency%29 ), y preside el gobierno de su majestad porque su partido lo ha decidido así. El caso no es idéntico al de Junker, que, como bien dice el análisis, no fue elegido en Luxemburgo; pero es lo suficientemente parecido en cuanto al principio del origen en la voluntad del partido. No. Por lo que, al menos en mi opinión, sí que hay que luchar con todo el despliegue de medios posible para que sea distinto en las próximas elecciones al Parlamento Europeo es por que los partidos lo sean realmente de ámbito europeo y se presenten como tales, como también expone el análisis. A mi entender, éste es el principal problema de falta de representatividad y de falta de naturaleza europea y verdadero espíritu europeísta que aqueja al Parlamento Europeo, sus elecciones y sus mandatos. Gracias en cualquier caso, y un saludo.

La conclusión más rápida a la que soy capaz de llegar es que Shultz tenía más prisa por ocupar un sillón que por hacer lo que tenía que hacer: luchar por una Europa de crecimiento y empleo. Que es lo que los socialdemócratas vienen haciendo en todas partes. Van a desaparecer y con ellos desaparecerá e proyecto europeo.

Publicar un comentario

Los comentarios están moderados y no aparecerán en el blog hasta que el propietario los apruebe.

Si tienes una cuenta en TypePad o TypeKey, por favor Inicia sesión.

Sobre el autor

es Profesor de Ciencia Política en la UNED, director de la oficina en Madrid del European Council on Foreign Relations y columnista de EL PAIS desde junio de 2008. Su último libro “Asaltar los cielos: Podemos o la política después de la crisis” (Debate) se publico en abril de 2015. Ha publicado también "¿Quién Gobierna en Europa?" (Catarata, 2014) y "La fragmentación del poder europeo" (Madrid / Icaria-Política Exterior, 2011). En 2014 fue galardonado con el Premio Salvador de Madariaga de periodismo.

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal