José Ignacio Torreblanca

Preguntar fue el error

Por: | 19 de septiembre de 2014

Los escoceses se han asomado al abismo, pero luego, al ver el panorama y, seguramente, los enormes costes e incertidumbres de la independencia, han decidido dar un paso atrás. “¿Por qué independizarse pudiendo probar primero con una mayor dosis de autogobierno?”, deben de haber pensado. La tercera pregunta en liza (“¿Es usted partidario de profundizar el autogobierno?”), que David Cameron, en un típico ataque de soberbia y tacticismo, nunca llegó a ofrecer, ha sido la ganadora.

Al calor de una campaña desastrosa por parte de los unionistas, basada sobre todo en el desprecio y las amenazas, el Reino Unido casi se rompe. Gracias al giro de 180 grados adoptado por los unionistas en las últimas dos semanas, especialmente el importante papel jugado por el exprimer ministro Gordon Brown, escocés y laborista, los escoceses tendrán un grado de autonomía más elevado, que era lo que mayoritariamente deseaban desde el principio.

Enorme alivio pues en las capitales europeas por ahorrarse la gestión de un enorme problema, un problema que no debería haber salido del Reino Unido, en lo que seguramente es la principal lección de todo es proceso. Si este es el resultado, la pregunta que uno debe hacerse es: ¿no deberían todos haber empezado por ahí? Los nacionalistas escoceses pidieron más autogobierno, una demanda legítima, y Londres ofreció una respuesta binaria: “independencia o statu quo”, un órdago que los nacionalistas decidieron aceptar.

Esa es quizá la gran lección de este proceso, que más bien puede describirse como una crisis. Si la respuesta no te conviene, adelántate y no preguntes. Porque una vez lanzados por la cuesta abajo de la consulta y de la perspectiva de la independencia, las emociones, y con ellas las divisiones, se van a desbordar, dejando detrás de sí una sociedad dividida y fracturada que luego habrá que recomponer. Un 44.5% de los escoceses debe sentirse hoy muy frustrado, y lo mismo hubiera ocurrido si el resultado fuera el inverso.

La estatalidad no es la solución a los problemas que enfrentan las sociedades europeas contemporáneas; menos, sobre todo, para aquellas que, como las nuestras, tienen la enorme fortuna de vivir en el espacio de libertad, prosperidad y seguridad más amplio y profundo del mundo (la Unión Europea). Pero, ojo, el mensaje de este referéndum es que las identidades son tan importante o más que las cuestiones materiales: también que son complejas y que pueden coexistir. Así pues, no obliguemos a la gente a elegir binariamente (“o ellos o nosotros”). La pregunta que nos debemos hacer, todos los días, es cómo vivir juntos de forma satisfactoria y respetuosa y cómo profundizar en esa convivencia.

----------------------

[Al hilo de los comentarios recibidos, y dada la dificultad de responder a todos detalladamente, reproduzco este tuit de un lector, que creo que aclara mucho el sentido de mi artículo. ]

Captura de pantalla 2014-09-19 09.40.59

Hay 137 Comentarios

Creo que su interpretacion esta absolutamente zesgada por lo que ocurre en su pais. La leccion de hoy es que ante situaciones complejas lo mejor es devolver la palabra al pueblo y que ellos decidan, mas alla de lo que sus politicos de turno digan. Como acaba de declarar el primer ministro de UK: amo mi pais, pero ante todo soy un democrata.
Eso es lo que debe entender su primer ministro Mariano Rajoy y el pueblo castillano.

¿Cómo puede decir nadie que preguntar al pueblo de forma democrática es un error? Escocia ha hablado y todos han aceptado el resultado de las urnas. Un error es esconderse bajo el manto de una constitución aprobada con ruidos de sables y que la mitad de la población no votó para no oir los problemas. Un error es alimentar el conflicto negando el derecho a decidir de los pueblos. Perdón, ¡no me acordaba que en España no hay conflictos!

El error fué preguntar??
Eso es lo que digo yo!! Pa qué preguntar al pueblo si los que gobiernan lo saben todo mucho mejor que nosotros!!
No penséis!! Ya piensa el Torreblanca por vosotros!!

:-)

PREGUNTAR FUE UN ERROR: CREÍA QUE LA CONSULTA EN LAS URNAS, ES DE LO MÁS DEMOCRÁTICO.

El 45 por ciento se ha expresado a favor de la independencia y aunque para el articulista esto les va a provocar frustación, no esta considerando que la incapacidad de votar podría haber supuesto una frustación mayor. El déficit democrático que se plantea en este artículo hace latente la diferencia entre la sociedad española y británica, estos últimos consideran buena la expresión de un pueblo de manera cívica. Se les da la oportunidad a ambos sectores de convencer a la población, intrínseco a cualquier votación democrática, y ambos sectores respetan el resultado dejando la frustación a un lado para profundizar en la convivencia. Una forma en la que la democracia gana.

De acuerdo, profesor, pero si quien debe gestionar esos tiempos políticos deja que se produzca el órdago, con la pretensión de que el contrario no lo va a aceptar, es evidente que se corren riesgos de que "haya que enseñar las cartas" para ver quien tiene la jugada ganadora...En definitiva, si hubo un error no fue celebrar un reférendum, sino no negociar y consensuar las cuestiones que lo han suscitado.

No es verdad que la sociedad escocesa haya quedado dividida a causa del referendum.
Con una participacion record del 85% en este referendum, el ambiente en este momento es de absoluta calma y tranquilidad y los dos bandos han anunciado en sus respectivos discursos de aceptacion del resultado que trabajaran juntos para continuar mejorando el reparto de poderes no solo para Escocia sino tambien para Inglaterra, Pais de Gales e Irlanda del Norte.
Da gusto vivir en un pais donde es natural que el pueblo pueda votar y donde todas las partes implicadas son capaces de hablar de forma civilizada.

Yo soy escocés. Si hay algo en que todos los escoces que conozco coinciden es que era mejor preguntar. Cameron si comitió un error grave en no incluir la tercera opción, la de más autonomía, pero al contrario de lo que dicen muchos comentaristas españoles el referéndum en sí no fue un error. Estoy en contra de la independencia pero estoy orgulloso de tener un país en que estas preguntas más básicas se decide de forma demócratica. El autodeterminación es lo fundemantal de la democrácia, la base del contrato social entre ciudadano y gobierno. En Escocia hemos decido que es posible defender el estado que tenemos por razonar y por debatir. Si hubiéramos decidido lo contrario, si un referéndum hubiera sido declarado ilegal, sería decir que el estado actual sólo se puede defender por la fuerza.

Cameron no tenía más opción de permitir el referéndum. Incluso los más fanáticos de los Tories lo habría visto una afrenta a la democrácia. El SNP tenía un mandato electoral muy claro. Los comentaristas españoles que dicen lo contrario están proyectando sus propios neurosis democráticos a una sociedad que no entienden.

Acaba de decir D. Cameron que acepto el referendum porque es un democrata. Lo que sigue es que los que se empenan en bloque que se vote no lo son. Para mi no es una sorpresa oir que hay muchos espanoles que no son realm ente democratas. Para vosotros?

Según cameron: ""Este referéndum ha sido una demostración de la fuerza y vitalidad de nuestra antigua democracia". Creo que ha sido más una demostración de madurez democrática que una crisis, como ustedes lo llaman.

¿Es el ordago binario tambien una estrategia politica eficaz? Aqui los independentistas diran que quieren jugar esa partida igualmente.

No me lo puedo creer, de verdad. ¿Cómo puede ser un error preguntar al pueblo lo qué quiere? ¿Qué dice usted de sociedad fracturada? Me está diciendo que por no fustrar a una de las partes hay que renunciar al voto? Estoy escandalizada. Y usted es profesor universitario? Puestos ya, eliminemos las elecciones municipales, autonómicas y nacionales. Cada vez que pierde mi partido me cuesta una pasta en psiquiatras. Con Franco la gente vivía feliz sin fustración, esto es sabido. No me lo puedo creer de verdad. Este país de hunde del todo.

Publicar un comentario

Los comentarios están moderados y no aparecerán en el blog hasta que el propietario los apruebe.

Si tienes una cuenta en TypePad o TypeKey, por favor Inicia sesión.

Sobre el autor

es Profesor de Ciencia Política en la UNED, director de la oficina en Madrid del European Council on Foreign Relations y columnista de EL PAIS desde junio de 2008. Su último libro “Asaltar los cielos: Podemos o la política después de la crisis” (Debate) se publico en abril de 2015. Ha publicado también "¿Quién Gobierna en Europa?" (Catarata, 2014) y "La fragmentación del poder europeo" (Madrid / Icaria-Política Exterior, 2011). En 2014 fue galardonado con el Premio Salvador de Madariaga de periodismo.

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal