José Ignacio Torreblanca

Un pacto entre Rivera e Iglesias para regenerar la democracia

Por: | 08 de abril de 2015

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Aunque verde por la primavera, Andalucía se ha teñido de líneas rojas: las que tanto Podemos como Ciudadanos quieren fijar a Susana Díaz. Destaca entre ellas la exigencia de la renuncia de Manuel Chaves y José Antonio Griñán, expresidentes de la Junta de Andalucía, de sus escaños en el Congreso de los Diputados y en el Senado, respectivamente. ¿Es una exigencia justificada? ¿Razonable? Unos defienden esta exigencia como la única prueba de que las cosas van a cambiar; otros consideran que es una exigencia que Susana Díaz no podría aceptar. i Que cada uno lo juzgue por sí mismo.

Mi opinión personal es que sería una pena que tanto Podemos como Ciudadanos se centraran exclusivamente en esa cuestión y perdieran así una oportunidad de oro para forzar a un cambio en profundidad en Andalucía, que entiendo que es la motivación principal de sus votantes.

Entiendo que Pablo Iglesias y Albert Rivera sea vean como rivales. ¿Pero no sería una gran noticia que los dos se reunieran y pactaran las líneas rojas que de verdad van a exigir a Susana Díaz y a todos los cargos y gobiernos que desde aquí a las generales sean la lista más votada y quieran contar, como mínimo, con su abstención? Sin duda sería un mensaje importante para todo el electorado, y para el resto de los políticos que se presenten a elecciones.

El escándalo de los ERE, como el de los cursos de formación, ha demostrado que Andalucía necesita una ley de transparencia de verdad, un Parlamento que sea capaz de fiscalizar al Gobierno, un Tribunal de Cuentas independiente y una televisión pública de calidad que no esté controlada por el Gobierno.

Todo lo que le falla a nuestra democracia, en Andalucía y en otros sitios, se resume en un problema de controles: las mayorías se controlan a sí mismas, capturan las instancias independientes que tienen que controlarlas y ningunean a las minorías.

Pero imaginemos por un momento que Iglesias y Rivera, Podemos y Ciudadanos, pactaran un paquete de medidas en favor de la transparencia, anti-corrupción, de regeneración democrática, que impidiera utilizar el empleo público para premiar a los amigos y las instituciones para mantenerse en el poder en lugar de servir a los ciudadanos. ¿No sería ese un triunfo de la nueva política y una señal de que los nuevos partidos han sabido conectar con las demandas mayoritarias de los electores?

Llámenme ingenuo y soñador, pero una reunión entre Iglesias y Rivera sería una buena idea. Puede que a largo plazo, sea lo que el PSOE y el PP  necesiten: que alguien les ponga las líneas rojas (esta vez sí), que ellos mismos no han sabido ponerse.

* José Ignacio Torreblanca es autor de "Asaltar los cielos: Podemos o la Política después de la crisis" (Ediotrial Debate, 2015)

Hay 21 Comentarios

A Rivera y a Iglesias les viene grande la situación creada en Andalucía. No tienen talla política para dar una respuesta satisfactoria.

... no, el PP y el PSOE - se ve perfectamente - ya han empezado a ser desmontados de forma inexorable. No es que cualquiera diga "vamos a hacernos buenos", no. El PP + PSOE están amasados y cruzados ambos (no son los únicos) por las viejas estructuras de modos y pensamiento al hacer política y esas estructuras han devenido en inútiles es inserviblespara la construcción del futuro. Han terminado, han concluido. Tardarán en ser desmontados unos cuantos años y elecciones pero será inexorable. Y ahí, ahí aparecen los nuevos "guerreros", Podemos y Ciudadanos, puesto que ellos suponen las nuevas formas y los nuevos modos de entender y de hacer política. Son gentes que no están ni cernidads ni concernidas por los viejos estilos y ni tampoco los viejos favores, no; ellos representan la liberación de tantos y tantos pesos muertos que arrastran ya el PP, ya el PSOE. Y es que, cuando algo necersario no es capaz de autorregenerarse, necesariamente aparece, como un resorte, aquello que habrá de sustituirlo. Y eso es lo que está ocurriendo. Son gentes que vienen sin compromisos y conociendo los mil errores que los demás han cometido, a vista de pájaro. Por ejemplo: ¿ alguien puede imaginarse que la tutela con que Felipe Glez. está sometiendo al PSOE ahora mismo, habrá de dotarlo de aquello que necesita...? Felipe es monárquico convencido y no habrá manera de poder despegarse de algo que, de forma necresaria, tendremos que desprendernos de ello: la monarquía. Esta insntitución huelga por demás en este XXI que clama por la igualdad de trato ante las leyes y las oportunidades de vida, amén de los privilegios y prebendas con que tal institución - inecesaria - se encuentra rodeada. Es una institución que, además de privarnos de la igualdad señalada, nos sumerge en los tiempos y habla a la ciudadanía con esa resignación a la de que los españoles - y otros - debemos acogernos de forma eterna. Y no, y no. Saludos.

¿Será posible? ¿Ha llegado la muerte para la Dedocracia? Ey, ey ! Nos vamos pa'rriba y adelante!!

Tendrán en las generales la oportunidad de oro con el 40% de los votos.

La equiparación entre Ciudadanos y Podemos (empeorar) como referentes contra la corrupción tiene escaso sentido. Quien tiene experiencia de la vida bastante como para no hacerse ilusiones al comprobar los comportamientos cotidianos de tantos conciudadanos que practican corruptelas diversas- al modo de los líderes de Podemos (empeorar ), por ejemplo- propende al escepticismo frente a la extrema alharaca indignada; pues es desde el escepticismo - una actitud racional y saludable en cualquier liberal- que nace la convicción de que nadie está a salvo de tentaciones y que la forma menos dañina de organizar la sociedad es la basada en mutua desconfianza, en la dispersión del capacidad de decisión sobre cada asunto concreto, en la multiplicación de los controles externos sobre las relaciones entre distintas partes y , en suma, en la limitación en tiempo, ámbito y amplitud del poder dado a los gobernantes. Esa es la causa, por cierto, de que Podemos (empeorar) le parezca tan peligroso a un servidor: traer a España la arbitrariedad del chavismo es una invitación a que los vicios nacionales prosperen como sólo pueden hacerlo en coyunturas de miseria fomentadas por la ineptitud y el intervencionismo generalizado.


Por otra parte, afortunadamente, los bolivarianos hispanos no han desembarcado todavía en las instituciones del Estado; no han tenido la oportunidad de destruir la división de poderes (por supuesto, mejorable aquí en el sentido de lo planteado inicialmente por la Constitución) como han hecho los bolivarianos del otro lado del Atlántico. Los tribunales, las fuerzas del orden y la fiscalía han podido de esta manera depurar los casos de corrupción que han ido apareciendo incluso cuando éstos han afectado al partido de un gobierno con mayoría absoluta. La grandeza de las instituciones democráticas constitucionales españolas resalta así con claridad frente al tipo de sociedad que los bolivarianos latinoamericanos han creado allí donde han asentado sus reales, una sociedad todavía más corrupta hoy de lo que estaba cuando ellos llegaran al poder.


Ciudadanos no tiene que demostrar nada en este aspecto porque sus años de oposición en Cataluña, la impoluta trayectoria de sus líderes y el liberalismo social al que se han adscrito como ideología avalan la postura exigente que corresponde a un partido bisagra. Podemos (empeorar), en cambio, presenta elementos inquietantes que hacen pensar el carácter meramente propagandístico de sus denuncias contra la “casta”: no sólo el liderazgo podemista está contaminado por la sospecha de practicar una lenidad autoindulgente sino que su actitud frente a la libertad de prensa, trasunto de la persecución contra los medios independientes de los bolivarianos transatlánticos, invita a considerar como probable la búsqueda consciente de la opacidad y la limitación de los cauces de la crítica para crear así espacios de impunidad. Chávez ya llegó al poder en su día con un discurso “purificador” semejante; el resultado está a la vista.


En cualquier caso, es evidente que la menor indulgencia con las estructuras de decisión que permiten la corrupción entraña el peligro de acarrear el descrédito a quien se avenga a realizar pactos meramente políticos, de reparto del poder. En este sentido, Ciudadanos no tiene sino que poner por obra sus principios liberales; Podemos (empeorar) lo tiene mucho más difícil: su burocratismo leninista es el camino seguro hacia la sima de la lista de países corruptos de Transparency International.

Populismo.


Al pueblo lo que es del pueblo y a dios lo que es de dios. Lo relativo al pueblo, cuando interesa, es peyorativo y cuando no interesa es religión. Cuando interesa se le pone nombre y cara, cuando no interesa se diluye con la perversidad gramatical. Todo el mundo habla de populismo pero es un término que no recoge la academia de la lengua, es decir que existen tantas definiciones como personas. Creo que nuestra lengua es rica para poder definir con claridad las cosas sin tener que recurrir a la ambigüedad gramatical. Si se recurre a la ambigüedad es porque se quiere, de repente unos se vistes de legos y sueltan lo del populismo, cuando tal vez lo que podrían decir es que los políticos engañan a la gente porque prometen que harán algo y luego hacen todo lo contrario. No se si esto les suena de algo. Estos mismos políticos que hicieron promesas que luego no cumplieron son los que acusan a Podemos y Ciudadanos, que nunca han gobernado con mayoría absoluto o sin ella, de populistas. Suelen ser los mismos que tampoco saben lo que es democracia. La democracia no es lo que la mayor parte de la gente cree que es. Democracia no es una magnitud cuantitativa, sino cualitativa, es decir; no puede haber más o menos democracia sino distintos tipos de democracia. Algunas de estas democracias incluso pueden llegar a ser racistas, opresoras, o criminales sin por ello dejar de ser democracias. La democracia no es ideológica sino instrumental. Es un marco de consenso, donde por ejemplo podemos convenir eliminar a una minoría, favorecer a unos o perjudicar a otos. En vez de reconocer esto, los pregoneros de la política se jactan de ser más demócratas que el vecino y compiten entre ellos en ver quién es más cínico.

Soy andaluz y tengo 52 años. Con esa descripción tenía 12 años cuando murio Franco. La primera legislatura del Parlamento Andaluz data de 1982. Es decir, llevamos 33 años de gobiernos del PSOE. He conocido a Escudero, Borbolla, Chavez, Chavez y la pinza (PP e IU), Chavez y PA, Griñan, Griñan e IU. De todos ello he sacado dos conclusiones: en primer lugar el PSOE, pase lo que pase y presente a quien presente, gana; y en segundo lugar, quien se alie con el PSOE ya sea de forma directa o indirecta, pierde, o mejor dicho es laminado y fagocitado.
Y ojo, esto no es una critica al ciudadano-elector andaluz, en absoluto. Los votantes son mas inteligentes y listos que los político a quienes votan. Son hechos contrastados, están ahí. Las causas, ah, eso es otro cantar.
En el caso de los amigos de podemos y ciudadanos, tengo la percepción de que son algo más de lo mismo. En el momento en que toquen poder, moqueta o como se llame, dejaran de ser responsables, transparentes y sobre todo magníficos, eficientes y eficaces servidores públicos. Y si se alían con el PSOE será fagocitado, al menos en Andalucía. Aquí en nuestros pais la máxima de Lord Acton se cumple: "El poder corrompe y el poder abosoluto corrompe aboslutamente".
En el párrafo cuarto de su exposición, Sr. Torreblanca, habla usted del país de las maravillas (tanto en Andalucía como en el resto de España): transparencia, controles, responsabilidad, etc.. ¿Donde?
En todo caso hay un factor que casi siempre se olvida, y es que somos del Sur, somos españoles, y como dijo alguien que no recuerdo, no es que seamos picaros, es que hemos inventando la picaresca. Los conceptos de transparencia, responsabilidad, etica, trabajo, eficacia, servicio publico no están en nuestro ADN, eso se lo dejamos para los del Norte, que allí hace más frio. Ojo, siempre hay excepciones, pero yo he tenido la mala suerte de conocer muy pocas.
Por tanto Podemos, Ciudadanos, PSOE, PP, IU y el sursuncorda, parten de la base que son españoles, y por tanto, si no en el kilómetro 1, en el 10, se desviaran del camino. Ya lo dice el refrán: "la cabra siempre tira al monte".
Así y todo no pierdo la esperanza. Ya lo dijo hace algunos dias Alfonso Guerra tanto en El País como en Televisión. De lo único que se "arrepentía" de todos estos años tanto en política (y a ellos supongo que incluye los que formó parte del gobierno tanto directa como siendo parlamentario) ha sido la de no haber conseguido transmitir el espiritu del trabajo bien hecho, de la responsabilidad, vamos, y eso es mio, un poco de etica a lo Kant.
Pues yo, si que tenía esa esperanza en 1982, creía que mi voto iba a servir para eso. Se han hecho muchas carreteras, se han dado muchos derechos, se ha conseguido muchas libertades, pero ni un sólo gramo de responsabilidad. A pesar de todo sigo sin perder la esperanza de ver algún tipo de movimiento hacia una educación ciudadana mas republicana. Ahoro me conformo, al menos, con escuchar a D. Alfonso reconocer su responsabilidad en no haber apostado por ese "cambio".
Así que cualquier apaño de cualquier clase o estilo que no ataque de forma directa al fondo del problema, es decir, al ciudadano de base, es una forma de mantenerlo latente, y dentro de algunos años todo habrá cambiando pero seguirá siendo igual.
No se si llegaré a verlo, pero me da que veré a Ciudadanos o a otro parecido en la situación actual del PP y a Podemos o a otro parecido en la situación actual del PSOE.

No hay que apurarse , la democracia española tiene que acostumbrase al multipartidismo. Por supuesto que tendra que llegarse a este tipo de pactos entre los partidos , para que el estado de derecho funcione , si esto no ocurre la division de poderes se bloquea y el pais se hace ingobernable. Pero la realidad hoy es otra , Susana no logro sus objetivos al adelantar las elecciones y los partidos que no ganaron haran muy dificil la navegacion al barco socialista. Las lineas rojas son propuestas que Susana no podra aceptar pues su posicion es muy debil , a pesar de las sonrisas y las declaraciones de triunfo, esta claro que el PSOE no ha ganado nada en Andalucia, con toda seguridad los andaluces tendran que volver a votar, despues que se haya rediseñado el panorama politico nacional.

Esto es solo postureo y marear la perdiz. El objetivo debe se meter a los ladrones que lo sean an la cárcel y sobre todo que devuelvan lo robado. Pero ya.
Esto nunca ha sido crisis sino estafa, y sobre eso hay leyes. Y si no las hay es que algunos legisladores y legislatrices no han hecho lo que debían.
Bueno si, la ley Mordaza para perroflautas. Que solo falta el tribunal de orden público. ¡ 400000 politicos para esto...!


Le recomiendo al autor del blog leer el artículo de hoy de Francesc de Carreras con el título Populismo contra democracia. Digo esto porque una coalición Podemos-Ciudadanos sería populismo puro y duro, no se puede formar una coalición minímamente estable entre un partido que nace de la extrema izquierda (los de Izquierda anticapitalista, los mismos Monedero, Iglesias y Errejon como asesores políticos del chavismo) con otro que nace en Cataluña debido a lo huerfanos que dejaron de opciones políticas a muchos catalanes la deriva nacionalista del PSC de Maragall, la radicalización creciente de CiU y la posterior deriva izquierdista del PSC con el Tripartito, además, del vuelco hacia el conservadurismo más duro del PP con Vidal-Quadras.
Mucha gente no lo sabe, pero Podemos surge, como consecuencia de que para los no nacionalistas de centro y centro-izquierda no había ninguna opción en Cataluña. Además, esa opción era imprescindible pues el ambiente era (y sigue siendo) irrespirable debido a las limitaciones del discurso de ideas del PP catalán y su marcado caracter derechista (demasiados amigos del antiguo régimen, demasiado maximalismo en dirigentes como Vidal-Quadras). Solo hay que echar un vistaza a algunos de los fundadores de Ciudadanos: Felix de Azua, Boadella, Arcadi Espada, Carlos Trias, Vazquez Rial, Francesc de Carreras, Pericay y muchos más. Lo que pide el autor es como si Vargas Llosa se coaligara con Maduro (algo impensable: verdad?).

El plan.


Torreblanca tiene un plan, que el cambio y el recambio unan sus fuerzas para obligar a PP y PSOE a; transparencia, anti-corrupción y regeneración democrática. Esta se la fórmula del plan, otorgaría a Podemos y Ciudadanos una función de control a los partidos mayoritarios. No es precisamente una revolución lo que se pide sino que los mismos, PP y PSOE sigan como partidos mayoritarios, es decir gobernando mayoritariamente comunidades y ayuntamientos, mientras Podemos y Ciudadanos hacen de bisagra, permitiendo la gobernabilidad a cambio de transparencia, anti-corrupción y regeneración democrática. Y es que no lo veo. No lo veo porque Ciudadanos y Podemos son como el agua y el aceite. No lo veo porque las legítimas aspiraciones de estos partidos no están en sintonía con los deseos de Ignacio Torreblanca. Si lo que se desea es una regeneración democrática, que todo el mundo habla de eso sin decir que es, habría que pedir la destitución del 90% del plantel de PP y PSOE, en su mayoría personas corruptas. Empezando por el presiente del gobierno, secretario general de un partido que está imputado, algo insólito en la democracia continental, que da muestras del nivel tan bajo de democracia que tenemos. Con estas personas es imposible ni la transparencia, ni terminar con la corrupción, ni regeneración que valga. Este plan es un canto al sol. Uno mas que respira por la herida, ante el miedo de que en verdad se produzca la regeneración tan cacareada y los votantes manden al PP y al PSOE a la oposición.

El agua y el aceite no se mezclan pueden estar juntos pero cada cual mantiene su indentidad que es lo que pasaria en una hipotetica coaliccion entre Ciudadanos y Podemos y un enemigo comun junta pero no une, asi que veo dificil y lejano ese deseo de dom Jose Luis Espargebra Meco un español desde Buenos Aires

Que conste que, tanto Ciudadanos como Podemos, mantienen la tesitura de que por encima de todo está la transparencia ( ellos mismos tiene expuestos sus ingresos y gastos en la red) y por lo tanto la regeneración democrática. No hace falta que se alíen si siguen manteniendo esas distancias con los otros partidos que no las practican.
Podemos y Ciudadanos son partidos bien distintos en sus ideologías respectivas y raro sería que llegasen a acuerdos tácitos, mientras cumplan con su compromiso radical de que no pactarán con los dos grandes mientras no se regeneren, basta. Además, ni Podemos ni Ciudadanos no llegarán a gobernar el país aunque Pablo Iglesias esté convencido de ello. Ciudadanos ni por asomo.
Lo importante de todo ello es que han metido el miedo en el cuerpo del PP y del PSOE, sólo con eso bastaría, pero no es suficiente, necesitamos saber qué van a hacer si ganan en las municipales o autonómicas, cuales son sus programas creíbles y si son claves para el gobierno decirnos cómo y de qué manera van a pactar. Nos conformamos con poco, pero es suficiente.

Hola, amigos. A mí me parece, desde una perspectiva relativamente lejana como la mía, una excelente idea política la coalición PODEMOS y CIUDADANOS. Sería el verdadero revolcón que la mayoría de los españoles estamos esperando. Yo no digo que con ello se terminaría la corrupción, ni el compadrismo, ni el amiguismo en los puestos públicos y en las instituciones, pero sí creo que, como dicen en Colombia, escoba nueva barre mejor. He visto tantas cosas positivas en estos dos jóvenes políticos que me parecería una pérdida no aprovecharlas para hacer un al menos relativo cambio en la política, que nos está haciendo tanta falta. Lo que sí tengo claro es que esta posible coalición sería la única fuerza que se podría enfrentar con éxito al previsible contubernio entre el PARTIDO POPULAR y el PSOE, que considero una verdadera calamidad para España.

Ni el bipartidismo es intrínsecamente malo, ni la opción de dejar gobernar siempre a la lista más votada es la mejor solución, en todos los casos. Creo que las línea rojas deberían ir más en cuestiones de programa y en cuestiones de línea democrática como podrían ser la democracia interna de los partidos y la postura ante las normas electorales.

Ese pacto sería perfecto para las generales. Hoy por hoy Podemos tendría un 21% y Ciudadanos 15% y subiendo. Un 36%-40% sería una cifra importante. No se si suficiente para una regeneracion democrática pero si produciría un cambio real

Lo único que Ciudadanos y Podemos tienen en común es que tienen líderes jóvenes que son buenos y también que todavía no han tocado moqueta. En todo lo demás son como el día y la noche

En Andalucía hay un régimen clientelar y corrupto que hay que desmantelar pero una buena parte de los andaluces votaron para que tal régimen se mantenga. Quien apoye a Susana Diaz estará apoyando al régimen y se suicidará politicamente.

Un gobierno de coalición Podemos-Ciudadanos sería una gran alternativa al bipartidismo decadente. ¿Por qué no? Tienen muchas cosas en común: su batalla contra la corrupción, ambos quieren mejorar la calidad de la Democracia en España, sus ganas de cambiar las cosas para devolver el poder a los ciudadanos, su voluntad de centralidad política...

Ese pacto que tu sueñas, y perdona que te tutee, es una idea magnífica, pero realizable para formar un gobierno de coalición? Sinceramente no creo que Podemos acepte esta proposición. Tengo la sensación que lo que no sea protestar, no les va. Saludos.

me parece que usted quería decir " medidas de transparencia" y no anti-transparencia.

[Gracias!, ya está corregido]

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Sobre el autor

es Profesor de Ciencia Política en la UNED, director de la oficina en Madrid del European Council on Foreign Relations y columnista de EL PAIS desde junio de 2008. Su último libro “Asaltar los cielos: Podemos o la política después de la crisis” (Debate) se publico en abril de 2015. Ha publicado también "¿Quién Gobierna en Europa?" (Catarata, 2014) y "La fragmentación del poder europeo" (Madrid / Icaria-Política Exterior, 2011). En 2014 fue galardonado con el Premio Salvador de Madariaga de periodismo.

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