Jose Reinoso

Brochetas contra contaminación

Por: | 23 de febrero de 2013

Una niña come brochetas de cordero en una feria en el templo Dongyue, en Pekín. (AP)

Si hay algo con lo que no se puede bromear en China es la comida. Sentarse a la mesa es la consecuencia natural de cualquier encuentro con la familia o los amigos en este país. Las referencias a la comida son empleadas incluso para saludar. Un sustituto frecuente de “Hola, ¿cómo estás?” es “¿has comido?” (ni chi le ma?,  你吃了吗?) Así que no es de extrañar que muchos internautas se hayan mostrado furiosos después de que la prensa estatal publicara esta semana que el Gobierno pretende dictar una norma para luchar contra la contaminación que golpea directo al estómago de la gente: la prohibición de las barbacoas callejeras.

Aunque muchos pequineses están hartos de tener que utilizar mascarilla, no poder hacer ejercicio al aire libre o verse obligados algunos días a permanecer en el interior de los edificios, debido a los altos niveles de polución, la desaparición de las brochetas (kao chuan, 烤串) en aras de una supuesta mejora de la calidad del aire es más de lo que están dispuestos a tolerar muchos chinos. “Esto es ridículo. ¿Qué va a ser lo próximo?, ¿prohibir la comida frita?”, dice un usuario de Weibo, servicio de mensajes cortos similar a Twitter. “¿Qué proporción de contaminación procede de las barbacoas?”, se queja otro.

El proyecto de normativa, sometido a opinión pública por el Ministerio de Medioambiente, insta a las grandes ciudades a que aprueben leyes que veten las barbacoas, con objeto de reducir la emisión de contaminantes.

Muchos restaurantes en Pekín ofrecen pinchos picantes de cordero, ternera, pollo, patata, setas, verduras y diferentes opciones de casquería, que, normalmente, son preparados en la calle en estrechas parrillas de carbón adosadas  a los locales. Las fumatas, avivadas por abanicos o secadores de pelo, se elevan por las paredes exteriores de los restaurantes e imprimen un aire rural y humano a la capital.

Brochetas en una barbacoa. (AFP)En invierno, cuando las temperaturas llegan a 20 grados bajo cero, las brochetas son consumidas en el interior de los restaurantes. En verano, los vecinos las devoran sentados en taburetes en la calle, con la camiseta enrollada por encima de la barriga, mientras vacían botella tras botella de cerveza.

Las brochetas son servidas, a menudo, en bandejas de acero inoxidable protegidas con un plástico fino para no tener que lavarlas cada vez. No muy atractivo, pero quien no haya probado estos pinchos, crujientes y tiernos, no ha probado Pekín.

Barbacoa en una calle del viejo Pekín. (J.R.)Los puestos de brochetas son fácilmente identificables por el carácter chuan (串). Este carácter, que no requiere horas de estudio para recordarlo, forma parte del paisaje de las zonas más populares de la capital. Pero es un paisaje que podría estar en peligro de extinción. Algunos dirigentes parecen pensar que las barbacoas ofrecen una imagen pobre y atrasada de Pekín, y han querido aprovechar la lucha contra la contaminación para acabar con la práctica culinaria. Quienes deciden en los despachos no comen en estos restaurantes y puestos callejeros, pero sí que utilizan coche. Y muchos de quienes gestionan las barbacoas son emigrantes pobres de provincias a quienes los locales alquilan la rudimentaria cocina para que den servicio a sus clientes, con poca capacidad de protesta.

Es cierto que las barbacoas utilizan carbón y contaminan, pero ¿cuánto?, y ¿cuántos coches hay en la ciudad soltando humo por cada barbacoa? También es cierto que ha habido rumores de que la carne de cordero que ofrecen algunos de estos locales no es tal sino un sucedáneo impregnado con grasa con sabor al ovino. Pero, ¿cuántos pequineses se dejarían engañar de este modo?

Brochetas en una barbacoa de carbón. (AFP)Las brochetas de cordero son tan típicas de la capital como el pato laqueado, aunque tengan menos pedigrí, y, si la normativa es aprobada finalmente, a partir de ahora, Pekín será una ciudad supuestamente más moderna e internacional, pero con menos sabor.

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Hay 22 Comentarios

Será dificil esto...mas eficaz seria disminuir la polución de las fabricas y grandes poluidores, ¿no?

En serio?

Gran artículo Jose. Soy un consumidor compulsivo de 串 y la verdad me indignó mucho la primera vez que vi la noticia.
Si hace tres años decidí venir a Beijing es por la sensación de que esta ciudad se resiste a la esterilidad de la mayoría de ciudades modernas del mundo, sin las miles de "terrazas" con barbacoa, el verano en Beijing nunca va a ser el mismo.

Quien nunca ha comido chuan (o chuanr, en beijinés) nunca ha estado en Beijing. Prohibir esta comida típica de la capital es como derrumbar los hutong. Son de las pocas cosas que le dan un sentido de humanidad a esta urbe de edificios y niebla.

peores cosas se han visto

Hola Sr. Reinoso,
por favor, me podría indicar dónde puedo encontrar un perfil sobre su trayectoria. Lo poco que he podido encontrar es que trabajó en Tailandia antes.
Quizá tenga un enlace a su bio...
También me interesa saber en qué Universidad se formó, por curiosidad.
Muchas gracias y enhorabuena.

José Reinoso, no comas muchas brochetas, suelen de ser de una carne de una calidad pésima y usan unos aceites,,, que mejor no hablar. De colega a colega, feliz Pekín.
Visita mi blog:
http://lacomunidad.elpais.com/poeta-en-china

newshub.es tiene 1.319.098 noticias en 42 categorias , tu que buscas ?

Bueno, quí en españa también se ha prohibido para los vecinos de las comunidades, solo los ricos con chalets tienen permiso. Porque siempre es la misma cantinela, no horrorizamos de los paises de fuera cuando aquí lo tenemos desde hace años.
http://cort.as/3UN6

Bueno yo se de algunos paises de america, que las calles estan llenas de puestos callejeros, donde venden pinchos de carne, el problema no es tanto que son negocios ilegales (ganan dinero pero no pagan impuestos) el problema es mas que no tienen frigorifico, y la carne la tienen almacenada sin enfriar... y la carne se pone mala y se llena de bacterias o directamente moscas, pero a ellos les da igual la benden y tan tranquilos... no se dan cuenta de que la carne y el pescaso no son lo mismo que las verduras. Segun me han dicho es el caso tambien de china. Un peligro

Mejor luchar contra el tabaco que las barbacoas.

algo que siempre me ha gustado de China es eso, la hora de la comida se respeta http://goo.gl/fb/RQBzu

En Caracas Venezuela venden algo parecido sin ningún tipo de control sanitario. Me imagino las enfermedades gastrointestinales que los médicos cubanos y los CDI del gobierno deben atender. Olvidaba decir que están aderezados por el humo de las busetas y el polvo de cemento de los edificios que para los damnificados construye el gobierno sin respetar ninguna de las normas de seguridad y tampoco los horarios de trabajo (trabajan toda la noche y los ruidos no permiten dormir a los residentes de los edificios próximos)

NOOOOO!!! los chuans son lo mejor de esa ciudad! creo que es la propuesta más absurda que he oido en mucho tiempo.
Cualquiera que haya estado en Beijing sabe que la mierbla (niebla de mierda) procede de las fábricas, donde siguen utilizando carbón como combustible, y de los coches.

Pues espero que no las prohiban, porque ¡qué ricas que están!

P.D: tras "no son Pekín"...me comí un "sin los".

Un saludo.

"¿Que en Europa o nuestro país este prohibido hacer barbacoa en la calle es sinonimo de avance?, ¿bravo por los dirigentes chinos?"...Esos politicos tan alejados de todo lo que no huela a progreso, ya sea aplastando minorias, pasando por encima de cualquier elemento cultural o natural que estorbe al desarrollo, o con estúpidos proyectos de ley como estos. ¿En haras de qué?, ¿ De ciudades más asepticas y deshumanizadas?.
Que pena tan grande. La muestra de poderío económico,; enormes edificios y avenidas, estadios y supermetros no son Pekín. Los apretados y cada vez más aislados hutongs, los mercados y puestos callejeros atestados de comida, olores, miles de sabores....de vida. Esperemos que la normativa no salga adelante, por que tela con las tonterias que se gastan los dirigentes chinos.

Vivo en Pekín y tengo que decir que los puestos callejeros de pinchitos son lo mejor, mmmm, y nunca he tenido una mala diarrea.

La circulación de automóviles, las fábricas... eso no contamina, ¿no? Una vez más, y no importa dónde, los políticos le toman el pelo al personal con auténtica desvergüenza....
http://gastrocinemia.blogspot.com.es/

Pero nuestro país y casi todo los paises de UE esta prohibido hacer barbacoa como en China en la misma calle. Muy bien por los dirigentes chinos

bravo por el articulo, saludos desde China

bravo por el articulo, saludos desde China

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Sobre el autor

es el corresponsal del diario EL PAÍS en China, lo que le ha permitido viajar de este a oeste y de sur a norte (dong xi nan bei) para escribir sobre lo que ocurre en este país de más de 1.300 millones de almas. También ha cubierto acontecimientos claves en otros lugares de Asia, una región hacia la cual se ha desplazado inexorablemente el centro de gravedad geopolítico del mundo en los últimos años.

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