Jose Reinoso

China al mundo: "desamericanízate"

Por: | 14 de octubre de 2013

Captura de pantalla de ordenador de la página web de Disneyland Hong Kong.

Los chinos, y como ellos su Gobierno, se debaten en una lucha interna sobre sus sentimientos hacia Occidente y, en particular, hacia Estados Unidos. Si por un lado admiran de las potencias extranjeras el progreso económico, los logros científicos y los avances en muchos campos en los que China se encuentra todavía a décadas de distancia, por otro lado muestran un sentimiento de rechazo a Occidente y un fuerte orgullo nacional, que se han visto alimentados por el auge que ha experimentado la economía china en las tres últimas décadas y la cada vez mayor confianza en sí mismo del Gobierno.

Como en todo país, en China un sector de la sociedad alberga un profundo sentimiento nacionalista, que es alimentado por el Partido Comunista Chino como método de respaldo al régimen de partido único.

Este patrón palpita en las complejas relaciones con Japón, debido a un pasado de enfrentamiento militar y la invasión de China por parte de su vecino. Pero por delante de todos los países extranjeros, en el pedestal como país de culto y rechazo al mismo tiempo, se encuentra la gran potencia rival y socio: Estados Unidos.

Las noticias sobre el país americano son seguidas con detalle por los medios estatales chinos, que no desaprovechan cualquier oportunidad que le ofrecen las crisis, los problemas y las tensiones políticas y económicas en Estados Unidos para minar el protagonismo estadounidense y airear la necesidad de un mundo multipolar.

El domingo pasado, la agencia oficial Xinhua volvió a la carga. En esta ocasión, con un artículo titulado La quiebra fiscal en Estados Unidos justifica un mundo 'desamericanizado', en el que arremete contra la hegemonía de un país al que califica sin tapujos de “hipócrita”.

La polémica pieza arranca afirmando que el bloqueo presupuestario que ha paralizado la administración estadounidense presenta “un buen momento para que este mundo aturdido” considere la necesidad de “edificar un mundo desamericanizado” y poner fin a la hegemonía de una nación, que desde su victoria en la Segunda Guerra Mundial “ha intentado construir un imperio global, mediante la imposición de un orden mundial y el apoyo a cambios de regímenes en naciones que no le eran amigables”.

“Los alarmantes días en que los destinos de otros están en las manos de una nación hipócrita tienen que acabar, y debería establecerse un nuevo orden mundial, según el cual, los intereses claves de todas las naciones, grandes o pequeñas, pobres o ricas, sean respetados y protegidos en igualdad de condiciones”.

Imagen simulada de Disneyland Shanghái, que se prevé abra en 2015.El artículo asegura que, bajo lo que es conocido como Pax Americana, no es posible ver de qué forma Estados Unidos ha ayudado a “desactivar violencia y conflictos, reducir la pobreza y el desplazamiento de población, y traer una paz real y duradera”. Más bien al contrario, añade, “un Washington interesado ha abusado de su estatus de superpotencia y ha introducido incluso más caos en el mundo, al desplazar los riesgos financieros al exterior, instigar tensiones regionales en medio de disputas territoriales, y luchar guerras injustificadas bajo la tapadera de claras mentiras”. China es el mayor tenedor extranjero de bonos del Tesoro estadounidenses; unos 1,28 billones de dólares, según Washington.

La pieza de opinión defiende que para acabar con esta situación es preciso que todos los países respeten los principios básicos del derecho internacional, incluida la soberanía nacional, y que sea reconocida la autoridad de Naciones Unidas, de forma que “nadie tenga derecho a iniciar ningún tipo de acción militar contra otros sin un mandato de la ONU”. Además, aboga por reformas sustanciales en el sistema financiero global, de forma que las economías emergentes tengan más peso en grandes instituciones como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, y propone la creación de “una nueva moneda de reserva internacional, que sustituya al dólar dominante”.

El artículo acaba con una nota de pragmatismo: “Por supuesto, el propósito de estos cambios no es relegar por completo a Estados Unidos, lo cual además es imposible. Más bien, es animar a Washington a que juegue un papel mucho más constructivo al tratar los asuntos globales”.

Para Pekín, se trata de recordar de forma clara las sombras del dominio internacional de Estados Unidos desde la Segunda Guerra Mundial, al tiempo que, de forma subrepticia, sugiere los inconvenientes de un sistema político que puede llevar a todo un país a la catástrofe de una suspensión de pagos.

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Hay 8 Comentarios

Hablando de derechos humanos recordar que trabajo y casa digna forman parte de ellos. Solo por citar estos dos creo que no se cumplen ni en Europa, ni en América.

Hola, amigos. En el mundo estamos y no hay nación que haya logrado un ideal para todos. Pero, ¿no será que más vale lo malo conocido que lo bueno por conocer? Si la influencia china que quiere sustituir a la americana se basa en un país deshumanizado y cruel, me quedo con el modelo americano. En China se violan permanentemente los derechos humanos, hay represión, los trabajdores lo hacen en condiciones muchas veces miserables, los ricos son cada vez más ricos y a muchos pobres no les llega el bienestar de un país ya muy desarrollado en lo económico; se reprimen las justas aspiraciones de los tibetanos, existe la pena de muerte, las familias no pueden tener los hijos que hubieran deseado, los escritores son perseguidos si no apoyan al régimen.... Puestos a escoger, me quedo con el modelo americano.

La cuestión es :es una postura clara y de denuncia de lo que ocurre desde el fin de la segunda guerra mundial o es "quitate tú, que me pongo yo". Para mí ese es el dilema.

Es la democracia un valor absoluto?, no lo sé.
Lo cierto es que sin ellos, los norteamericanos, los japoneses seguirían ocupando China. Una vez fuera de la tutela norteamericana los japoness accederían al rearme, expertos en nanotecnología, cohetería y energía nuclear se convertirían en un enemigo temible para los Chinos.
Soy un ignorante , lo sé, dejando a un lado la dudosa estabilidad económica mundial, aparte de Li Po, Confucio y la pólvora, desconozco su aportación a la humanidad, asi que prefiero un buen par de Levis jeans, Speak low en las manos de Bill Evans, o la poesía de Whitman.

Pues ya podian empezar a aplicarse el cuento con Taiwan... Ah, no, que esos los consideran de casa y pueden hacer lo que quieran. China tiene razon en bastante de lo que dice de EEUU; ahora le faltaria que ella misma se aplicara el cuento. Consejos vendo que para mi no tengo.

jajaja, los chinos multiideologicos hablando de hipócritas.

Como dice el dicho: "La verdad no peca, pero incomoda". Los chinos tienen razón en todo lo que dicen. EU jamás va a admitir que ha llegado el momento de compartir el poder con China u otros países y mucho menos querrá que el dolor deje de ser la moneda dominante par excellence, pues eso equivaldría a irse a la quiebra. Primero inicia una guerra que dejar que el dólar se colapse.

José Reinoso la referencia a la opinión de China respecto al imperio USA. es correcto. Plantea muy bien el curso histórico seguido por ese imperio occidental desde el fin de la segunda guerra mundial.

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Sobre el autor

es el corresponsal del diario EL PAÍS en China, lo que le ha permitido viajar de este a oeste y de sur a norte (dong xi nan bei) para escribir sobre lo que ocurre en este país de más de 1.300 millones de almas. También ha cubierto acontecimientos claves en otros lugares de Asia, una región hacia la cual se ha desplazado inexorablemente el centro de gravedad geopolítico del mundo en los últimos años.

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