Sally Mann: los desnudos y los muertos

Por: | 25 de agosto de 2012

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La fotografía Candy Cigarrette, 1989, se remató en abril pasado en Nueva York por 266.500 dólares, el récord del artista. Edición 13/ 25. Copyright © Sally Mann. Cortesía: Gagosian Gallery y Edwynn Houk.

Esta entrada habla de desnudos y habla de muertos. Pero también de vida. Mucha. La que infunde Sally Mann (Virgina, Estados Unidos, 1951) en sus fotografías. Esta artista está considerada una de las grandes fotógrafas de nuestro tiempo. Vive en ese particular Olimpo que ocupan también Cindy Sherman o Nan Goldin, y desde hace cuatro décadas construye una propuesta artística ambiciosa, honesta y, muchas veces, arriesgada y controvertida. Pero todo lo ha hecho a partir de una trascendente mirada sobre la arquitectura, los paisajes del sur de Estados Unidos, las naturalezas muertas, los autorretratos o su propia familia.

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Sin título. De la serie "A los doce". Fotografía. Copyright © Sally Mann. Cortesía: Gagosian Gallery y Edwynn Houk.

Precisamente se hizo conocida en el mundo del arte, y fuera de él, por las fotos que recogen algunos momentos de la vida en su granja de Lexington (Virginia) con sus tres hijos (Jessie, Virginia y Emmett), cuando no superaban los 12 años. Son imágenes fechadas a finales de los ochenta y principios de los noventa. Y en esas fotografías Sally Mann no oculta nada. O lo recoge todo, como quieran. Ahí están los avatares propios de la infancia de sus niños. Los juegos, los enfados, las heridas, los sueños y también (lo que trajo la polémica) los momentos más íntimos.

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Shiva at Whistle Creek, 1992. Fotografía. Copyright © Sally Mann. Cortesía: Gagosian Gallery y Edwynn Houk.
 
La controversia

Detengámonos un momento en esta última lectura. Entre 1984 y 1994 trabaja en esa serie. Se llama Immediate Family y, como hemos visto, se centra en la vida de sus hijos antes de cumplir los 12 años en la granja familiar. Pronto se convierte en un gran éxito. Instituciones como el MoMA o el Guggenheim de Nueva York adquieren obra. Es un trabajo difícil, pero también de una profunda sinceridad. Retrata lo más próximo. Grupos americanos conservadores protestan, e incluso The Wall Street Journal censura una de las fotos de la serie. Era Virginia a los 4 (ahora en la colección Guggenheim). Años más tarde, la polémica alcanzaría a otros fotógrafos, como Nan Goldin o Andrés Serrano, que también verían algunos de sus trabajos censurados o retirados de exposiciones por su enfoque sobre la sexualidad o por el tratamiento de la religión.

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Emmett, Jessie and Virginia, 1989. Fotografía. Copyright © Sally Mann. Cortesía: Gagosian Gallery y Edwynn Houk.

Sin embargo, para Sally Mann, y así lo explica, estas fotografías son “naturales a través de los ojos de una madre, que ha visto a sus hijos en todos sus estados: felices, tristes, bulliciosos, ensangrentados, enfadados e incluso desnudos”.

Esta larga entrada sirve también para situar nuestros números y nuestras letras. En abril pasado una imagen de esta serie (Candy Cigarrette, 1989) alcanzó un remate de 266.500 dólares (212.000 euros) en la sala Phillips de Pury de Nueva York. Era el récord del artista. Un precio muy elevado, sobre todo teniendo en cuenta que se trata de una edición alta (25 ejemplares) y que la imagen (49,5 x 58,4 cm) es más bien pequeña.

Fotografíar la muerte
Pero esta serie, aunque es la más conocida, no es la única reseñable de la fotógrafa de Virginia. Su último trabajo, Proud Flesh, le ocupó más de seis años, y es una mirada al sufrimiento. Sally Mann fotografía a su marido, Larry, un conocido abogado de Lexington, que sufre un estado avanzado de distrofia muscular. Su espalda, sus brazos –ambos interpretados como si fueran una arquitectura–, su dolor; la descarnada puesta en evidencia de su vulnerabilidad son captadas con la precisión de un cirujano.

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Hephaestus, 2008. De la serie Proud Flesh. Fotografía. Copyright © Sally Mann. Cortesía: Gagosian Gallery y Edwynn Houk.

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Ponder Heart, 2009. De la serie Proud Flesh. Fotografía. Copyright © Sally Mann. Cortesía: Gagosian Gallery y Edwynn Houk.

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SIn título, 2001. Fotografía. De la serie, What Remains. Copyright © Sally Mann. Cortesía: Gagosian Gallery y Edwynn Houk.

La otra gran serie de Sally Mann nos enfrenta con la muerte. What Remains (Lo que queda) es un viaje en varios capítulos. Recoge la descomposición de uno de sus galgos ya muertos; fotografía los cuerpos que manejan los servicios forenses estatales en lo que ellos vulgarmente denominan la “granja de cuerpos” (fotografía superior); un fugitivo armado se suicida y ella documenta el espacio donde ocurre, y finalmente recorre los grandes campos de batalla de la Guerra Civil americana. Ya saben, allí donde habita la noche oscura del alma.

 

Si quieren profundizar más en su trabajo resulta muy recomedable:


'What Remains' (2007)
Presentado en el festival de Sundance, fue nominado a un premio Emmy en 2008 en la categoría de mejor documental. Sin duda, es una excelente manera de aproximarse a su obra.


El 12 de septiembre la artista inaugura una nueva exposición en la galería Edwyn Houk. “Sally Mann: Upon Reflection



Hay 6 Comentarios

Una forma REAL de BAJAR DE PESO rápido y para siempre: http://sn.im/24j16mp

Para Sally Mann, y así lo explica, estas fotografías son “naturales a través de los ojos de una madre, que ha visto a sus hijos en todos sus estados: felices, tristes, bulliciosos, ensangrentados, enfadados e incluso desnudos”.
¿Cómo que incluso desnudos? Desnudos es el primer estado en que una madre ve a sus hijos. Todos los demás vienen después. Esta amago de justificación hace pensar que no es-como ella dice-naturalidad lo que se esconde tras estas fotografías. O es natural que una madre-o cualquiera-vea-como reflejan las fotos-una visión de la infancia hipersexualizada? Los niños tienen sexualidad, desde luego, y es censura no reconocerlo u omitirlo. Pero la que la cámara muestra a través de sus hijos-la mirada de la fotógrafa-corresponde a la sexualidad de personas adultas, y encima en un contexto social y económico muy concreto. El del capitalismo que fomenta un canon de belleza muy concreto.

Muy buenas fotos con excepción de un par que aparecen en éste artículo

Consejo para PERDER PESO. ¡Caso real! http://sn.im/24j16mp

Me transmien una fuerza brutal.

Carla
www.lasbolaschinas.com

A mi en lo particular no me gusta ninguna de las fotografías. http://goo.gl/fb/iHyTV

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Sobre el blog

En un mundo de liquidez casi ilimitada, en el que los bancos centrales dan al botón de imprimir billetes a la misma velocidad que Billy el Niño desenfundaba su revolver, los ahorradores (que hoy en día somos todos) han redescubierto el valor de los activos tangibles y limitados.
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Miguel Ángel García Vega

Periodista y modesto coleccionista de arte contemporáneo, Miguel Ángel García Vega lleva más de 15 años escribiendo en EL PAÍS. A veces de finanzas, a veces de sociedad, a veces de arte, pero siempre conectando la vida y los números. Este blog quiere ser una piedra de Rosetta con el que entender el universo de los bienes tangibles, que en ocasiones parece, como el mundo, ancho y ajeno.

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