Bernanke dispara con balas de plata

Por: | 18 de septiembre de 2012

“EE UU siempre paga sus deudas, por el simple hecho de que es dueña de su propia máquina de hacer dinero”. Joseph Stiglitz, premio Nobel de Economía (2001)

PLATA

Estados Unidos acaba de darle al botón de imprimir dinero. Si la inflación está medianamente controlada (1,3%) y la economía corre el riesgo de atorarse, la opción "clásica" en los últimos años es imprimir billetes. Ben Bernanke –presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos– no lo ha dudado mucho a la hora de poner en marcha la máquina a toda velocidad. Como si reinterpretara a Groucho Marx: ¡Más papel, son las finanzas! ha anunciado que comprará hasta 40.000 millones de dólares en títulos hipotecarios al mes por un tiempo indefinido. Es el tercer plan de estímulo monetario (quantitave easing 3, QE3) desde el estallido de la crisis subprime en 2008. Pero como toda acción genera su reacción, resulta interesante preguntarse ¿qué efectos tendrá en los metales preciosos esta montaña verde de billetes?; ¿qué consecuencias traerá el recurso a lo ilimitado, la impresión de papel, frente a lo limitado, la extracción de plata, oro o platino?

Pues si miramos al pasado, para intentar predecir comportamientos futuros, nos llevaremos una gran sorpresa. En la anterior oleada de liquidez (QE2), que duró de septiembre de 2010 a junio de 2011, la plata, apunta Daniel Pingarrón, analista de IG Markets, se revalorizó nada menos que un 176% (ver gráfico). Pasó de cotizarse a 18 dólares la onza a 49,86 dólares. Su máximo histórico. Mientras que el oro, en el mismo periodo, solo ganó un 26%.

En la última inyección de liquidez de la Fed, la plata se revalorizó el 176%

Cuadro Plata vs Oro
Fuente: IG Markets.

Billetes contra lingotes
Con estas enseñanzas que deja la historia, los analistas cavilan qué repercusión tendrá sobre los metales preciosos este tsunami de billetes. "Cada vez que los bancos centrales imprimen dinero, antes o después, se produce inflación", reflexiona Daniel Stern, responsable de ventas de Oro Direct, una de las firmas más conocidas de comercialización de plata y oro físico que opera en España. Y ahonda: "El precio del oro lo determina la cantidad de papel moneda que imprimen los bancos centrales. Y no hay límite para ello. Que la onza alcance 2.000 o 40.000 dólares depende del volumen de billetes impresos". Alguien podría pensar que es lógico que defienda los valores de este metal dorado, al fin y al cabo su negocio es venderlo. Llamemos, por lo tanto, a otras puertas.

"El oro y la plata tienen altas probabilidades de subir, pero no hay que olvidar que su papel refugio puede dañar su precio si finalmente la economía mejora", prevé Daniel Álvarez, analista de XTB. Y puntualiza: "Aunque todo parece indicar que en el último trimestre del año la subida de precios persistirá". Pero con matices, ya que entra en escena otro actor inesperado: el platino.

Este metal (cuya onza cotiza estos días a la par que la del oro) se usa en un 75% para fines industriales (habitualmente en catalizadores de automóviles híbridos, de hecho algunos países, entre ellos España, sufren una oleada de robos para su reventa en el mercado negro), y en un escenario de crecimiento económico y de optimismo "se vería aún más catapultado que el oro y la plata", sentencia Daniel Álvarez.

 

 

Hay 4 Comentarios

Está claro que no es forma de solventar los problemas de la crisis económica. Se está jugando con las cotizaciones y se pueden producir colapsos y burbujas en nuestros sectores.

Esperamos que el imprimir mas billetes y aumentar más la inflación no venga acompañada de colapsos financieros que podrían ocasionar pérdidas para muchos países sobre todo los que ya se encuentran golpeados como España y EEUU.

Pues que sigan imprimiendo y que se atengan a las consecuencias http://goo.gl/fb/jtmcH

La QE3 se veía venir, estaremos atentos a sus efectos.

Publicar un comentario

Si tienes una cuenta en TypePad o TypeKey, por favor Inicia sesión.

Con arte y sonante

Sobre el blog

En un mundo de liquidez casi ilimitada, en el que los bancos centrales dan al botón de imprimir billetes a la misma velocidad que Billy el Niño desenfundaba su revolver, los ahorradores (que hoy en día somos todos) han redescubierto el valor de los activos tangibles y limitados.
O sea, que empiezan y acaban. Metales preciosos, arte contemporáneo, antigüedades, vinos, coches de colección, diamantes. Bienes que a su escasez y potencial económico aportan su carácter material. Bienes con arte y sonantes.

Sobre el autor

Miguel Ángel García Vega

Periodista y modesto coleccionista de arte contemporáneo, Miguel Ángel García Vega lleva más de 15 años escribiendo en EL PAÍS. A veces de finanzas, a veces de sociedad, a veces de arte, pero siempre conectando la vida y los números. Este blog quiere ser una piedra de Rosetta con el que entender el universo de los bienes tangibles, que en ocasiones parece, como el mundo, ancho y ajeno.

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal