Vicente Todolí: "El mercado del arte no me interesa nada"

Por: | 13 de enero de 2013


Vicente todolí Acude a la entrevista con una botella oscura en la mano. En la etiqueta se lee: “Tot Oli”. Después nos enteraremos de que contiene picual, arbequina, manzanilla y blanqueta. Variedades con las que Vicente Todolí (Palmera, Valencia, 1958) da sustancia a su proyecto gastronómico. Un aceite pequeño (1.500 botellas), mimado (400 olivos) y de corte artesanal (primera prensada en frío), que es la nueva obra de quien está considerado el español más influyente en el mundo del arte contemporáneo internacional.

La cita tiene lugar en la casa de una galerista madrileña. En el salón, detrás del sofá, hay dos estupendos “chinos” de Juan Muñoz. Sonríen todo el tiempo. Todolí se sienta junto a ellos. En la mano, un borgoña de 2008 (el vino es otra pasión). En el reloj, 20 minutos. Es el tiempo estipulado para el periodista. En el bloc, infinidad de preguntas para el antiguo director de la Tate Moderm de Londres o del Museo Serralves de Arte Contemporáneo de Oporto. Pero para empezar una cuestión muy incómoda. La exposición programada de Mónica Ridruejo (ex directora de TVE, que carece de un currículo artístico de mérito, y que es esposa del ex diputado nacional del PP Santiago Cervera, implicado en un supuesto caso de soborno al presidente de Caja Navarra) en el IVAM, un centro al que él contribuyó a dar una presencia mundial ahora perdida.

Pregunta. ¿Lo que está sucediendo con la programación del IVAM es una muestra del desmantelamiento cultural que sufrimos? (Risas. Se lanza hacia atrás en el sofá y se vuelve a levantar. “¡Uff!”, resopla. Retorna con un gesto serio).
Respuesta. Nunca hablo del IVAM, porque parece que hablo por rencor. Siempre que me han preguntado por él digo: “Sin palabras”, “sin comentarios”… Hay momentos en que uno cree que algo en la vida ha tocado fondo, pero no; siempre puede caer más abajo. Y lo de Mónica Ridruejo si no lo hubiera visto escrito no me lo habría creído. Con eso ya está todo dicho.

P. Es una de esas frases que le acompañan. “Si no eres radical, te comen por los pies”. ¿A qué se refiere?
R. Ir a las raíces de todo. Simplemente tomar distancia e ir a las raíces. Esto te da una base lógica. Aplicando el sentido común es donde llegas a las conclusiones. Y ahí es donde existen líneas que no puedes cruzar. Porque si lo haces, ya no puedes volver atrás. A eso me refería. Claro que hay unas zonas de sombra, pero tienes que tener los límites muy presente.

P. Los disparatados precios que se pagan por infinidad de obras estos días, ¿cómo los interpreta? ¿Son la evidencia de una fractura social? ¿De un lado una élite de ultramillonarios cada vez más numerosa frente a la desaparición de la clase media?
R. En estos años de crisis se han metido en el mercado grandes fortunas hechas por gente de fondos de inversión, hedge funds, banqueros, países emergentes… con obras por encima del medio millón de dólares, que consideran un valor seguro porque son caras. Y es cierto que coleccionistas apasionados de toda la vida, que compraban sin llegar a esos precios, cada vez tienen menos posibilidades. Esto es algo que me cuentan los galeristas. O venden obra muy, muy cara o muy, muy barata. El mercado del arte ha entrado en crisis. Dicho esto, a mi el mercado no me interesa nada. Lo considero una consecuencia.

Vicente todolí 3 P. Como siga por ahí, me cierran el blog.
R. Verá. Todo lo que se compra y vende está sujeto a las leyes de la oferta y la demanda. Y el arte es inmaterial. Ponerle precio es algo simplemente especulativo. Para mí esos precios no se justifican, pero una cosa es el arte y otra el mercado. Yo me ocupo del arte desde un punto de vista no comercial. Nunca he trabajado en ninguna institución con fines comerciales. Siempre me he negado. La entrada del mundo de las subastas ha creado una especie de escenografía del mercado donde se aplauden los récords. No entiendo que se aplauda una obra por ser muy cara. Solo es un espacio para el exhibicionismo de estos nuevos ricos.

P. ¿Y qué espacio en este “nuevo mundo” le quedan a los artistas españoles? Hoy en día el panorama está dominado por los creadores que representan economías potentes (brasileños, turcos, rusos, chinos…). Su éxito responde al éxito de su PIB.
R. Para mí eso es marketing puro y duro. No se sostiene. No tiene ninguna relación con la realidad. De hecho, hoy mismo [la entrevista se hizo el viernes pasado] estaba leyendo en EL PAÍS un artículo, bastante indignante, sobre el arte chino, en el que se entrevista a François Curiel [presidente de Christie’s para Asia]. Es obsceno. Eso no es arte, es puro business. Está hablando solo de lo que se compra y vende. Son rankings económicos. Si eso es arte, yo me retiro. Como China tiene mucho poder económico entonces sus artistas son buenos. Esto no ha sido así nunca. Es absurdo. Si me pregunta por los que me interesan, se pueden contar con los dedos de una mano; o menos.

P. Entonces, ¿podemos ser un país periférico económicamente y generar grandes artistas?
R. Claro. Nunca ha habido una relación entre una cosa y la otra. Ni en las artes ni en la literatura. La labor del artista es individual. Son visiones al margen, o incluso en contra, de la concepción del mundo en ese momento generalmente aceptada. No hay relación en absoluto. Esto es tener una mirada completamente mecanicista de la cultura. Mecanicista y mercantilista.

P. Cierto. Pero también, me refiero a los españoles, necesitan una visibilidad comercial para poder vivir de su trabajo. Y para eso hacen falta coleccionistas, sobre todo frente a la debilidad de lo público, que les apoyen.
R. Sí. Pero uno hace arte porque le gusta, no porque se va a hacer rico. A mí del arte, lo he dicho muchas veces, me interesa el nombre, no el adjetivo. Cuando trabajo con un artista no le pido el pasaporte. Otros colectivos también tienen problemas, no solo los creadores. Que venda o que no venda un artista no es un asunto central, lo es su obra.

Vivente Todolí 2. JPG P. Pero lo privado, ante la debilidad de lo público, va ganando cada vez más presencia. Y ese mundo tiene una relación muy estrecha con el mercado.
R. Muchas veces se sorprendería, porque no la tiene. Por ejemplo, lo que exijo cuando asesoro a una fundación es que las obras que se compren después no se vendan. Lo que es cierto es que las fundaciones están ocupando estos espacios, y menos mal. Pero el problema es que se construyeron muchos museos muy alegremente. Sin pensar en su vida posterior, que es lo que importa.

P. ¿Considera que museos como el MUSAC, o similares, donde prevalece el contingente sobre el contenido, son un reflejo de la España del derroche?
R. Me refiero a que cuando una institución se pone en pie tiene que tener ya un plano de vida futura. Si la contribución pública baja, hay que tener un elemento que les vaya a permitir seguir en situaciones de dificultad, y tener una actividad digna.

Musac

P. En este sentido, frente a la crisis, Manuel Borja-Villel, director del Museo Reina Sofía, plantea trabajar en red con otras instituciones. O sea, compartir obra frente a la imposibilidad de comprarla. ¿Se puede construir un museo sin tener piezas propias?
R. Eso lo hacen todos los museos del mundo: Tate, Pompidou, Whitney... Adquieren obra, sobre todo vídeo, no tanto pintura, y se turnan para exhibirla. Son compras conjuntas. Pero la colección es lo que tú adquieres. De hecho, estoy en contra de los depósitos. ¿Por qué? Te ofrecen la obra, la tienes por unos años, y en ese periodo has pagado seguros, almacenamiento; la has incluido en las exposiciones de la colección, ha aumentado de valor y, al cabo de ese periodo de tiempo, el dueño la vende en subasta o en la galería. La institución se queda sin obra y el coleccionista, que la ha vendido, es quien se beneficia. Esto ha pasado muchas veces. La colección es lo que tú compras. El patrimonio es patrimonio. Si es prestado es prestado; y cuando se va, ¿qué haces?

P. Sin duda estamos en un momento de cambio. Por cierto, ¿y el proyecto de feria de arte contemporáneo en Barcelona que iba a dirigir?
R. Yo no proponía una feria, ni dirigirla. Solo hice un informe. Hay demasiadas ferias en España y también en el mundo. No hay espacio para más. Si ya Arco tiene dificultades… Además, la gente se lo toma como eventos culturales, y no lo son; son mercantiles. Es como si vas a un vivero de plantas y crees que estás yendo al jardín botánico.

Hay 5 Comentarios

He descubierto este blog y me gusta. Enhorabuena. Pero por polemizar un poco: "...Y es cierto que coleccionistas apasionados de toda la vida, que compraban sin llegar a esos precios, cada vez tienen menos posibilidades". Decir "de toda la vida" es ya bastante pijo. Tremendamente pijo. Pero además esos "de toda la vida" son los hijos de los franquistas (únicos que tenían pasta el llegar la democracia) o los ladrilleros que llegaban a las galerías con furgonetas y se llevaban por cuadros de tres en tres y valorándolos por cm2. No termino de ver la diferencia entre los de antes y los de ahora. Por favor, que alguien me lo explique.

¿Es bueno el arte español?
Yo siempre he dicho que no. En flagrante, polémica y mal recibida contradicción con los discursos oficiales y oficiosos, he manifestado reiteradas veces mi poco respeto por el arte patrio. Me parece tan malo que me he salido de él, que ya no quiero ser curador, ni abrir nuevos espacios o colaborar con museos.
http://antimuseo.blogspot.com.es/2013/01/es-bueno-el-arte-espanol.html

Este individuo que va de progre y le encantan los ricos, ahora no cree en el mercado. Sinceramente tiene un morro como el aceite que hace y como el borgoña que bebe. Va a trabajar para Botín, en ese m proyecto de pasta y poco riesgo en el que volverá a situar a sus amigos en el mercado.
Conozco desde hace tiempo sus manifestaciones "artisticas"

Felicidades por la entrevista ! Muy interesante!

España ha invadido Portugal, Colombia y Filipinas y ahora se lanza contra China en lo que sera la mas dura de las campañas militares. En clave interna, derecha e izquierda siguen en lucha por el gobierno. Tu país necesita tu ayuda en un nuevo juego de estrategia militar, economía y política online. Registrate gratis en [ http://bit.ly/UqObyi ] y juega desde tu navegador.

Publicar un comentario

Si tienes una cuenta en TypePad o TypeKey, por favor Inicia sesión.

Con arte y sonante

Sobre el blog

En un mundo de liquidez casi ilimitada, en el que los bancos centrales dan al botón de imprimir billetes a la misma velocidad que Billy el Niño desenfundaba su revolver, los ahorradores (que hoy en día somos todos) han redescubierto el valor de los activos tangibles y limitados.
O sea, que empiezan y acaban. Metales preciosos, arte contemporáneo, antigüedades, vinos, coches de colección, diamantes. Bienes que a su escasez y potencial económico aportan su carácter material. Bienes con arte y sonantes.

Sobre el autor

Miguel Ángel García Vega

Periodista y modesto coleccionista de arte contemporáneo, Miguel Ángel García Vega lleva más de 15 años escribiendo en EL PAÍS. A veces de finanzas, a veces de sociedad, a veces de arte, pero siempre conectando la vida y los números. Este blog quiere ser una piedra de Rosetta con el que entender el universo de los bienes tangibles, que en ocasiones parece, como el mundo, ancho y ajeno.

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal