Danh Vo: "Mi juventud la pasé errando entre las tinieblas"

Por: | 24 de noviembre de 2013

Danh_Vo Apertura

“Y así vamos adelante, botes contra la corriente, incesantemente arrastrados hacia el pasado”. El luminoso final de la novela El Gran Gatsby, de Francis Scott Fitzgerald, es una buena puerta de entrada a la obra de Danh Vo (Vietnam, 1975). Forjado en el arte conceptual, Vo rastrea en su historia y la de su familia la urdimbre que le ayude a comprender el presente. Convertido en, quizá, el artista más sólido y rotundo de su generación, tiene la rara habilidad de aunar aprecio crítico, museístico y de los coleccionistas. En 2015 llevará su trabajo al Palacio de Cristal de Madrid (Museo Reina Sofía).

Danh Vo nació en la isla evacuada de Phú Quôc en 1975, el año de la caída de Saigón (Vietnam). Allí, junto a otras 20.000 familias, fue confinado tras la victoria del partido comunista. Cuatro años más tarde, el padre de Vo consiguió construir una precaria embarcación de madera lo suficientemente grande como para transportar a cien personas. Con ella pensaban alcanzar los Estados Unidos. Se hicieron a la mar. La desesperación podría haber terminado en tragedia si un carguero danés no los rescata en mitad del océano y los traslada a Dinamarca, donde la familia obtiene asilo. El artista crece lejos de sus orígenes y se forma en la Städelschule de Fráncfort. Más tarde obtiene una beca para estudiar en la residencia de Villa Aurora en Los Ángeles (Estados Unidos).

Dahnvo 1
'Chandelier from the former ballroom of the Hotel Majestic, Paris' remite al fracaso de las negociaciones de la Conferencia de París, en 1973, que buscaba terminar con la guerra de Vietnam. Fotografía: Pierre Antoine. Cortesía del artista y Galería Chantal Crousel (París).

Para entonces ya tiene armado su discurso, que le devuelve hacia el pasado y le confronta con lo inútil. Por ejemplo, en la instalación Chandelier from the former ballroom of the Hotel Majestic, Paris desmonta una lámpara de araña que representa la que en 1973, tras cinco años de negociaciones, iluminó la Conferencia de París, que buscaba un armisticio en la guerra de Vietnam. El tratado de alto el fuego se firmó y casi al mismo momento ya se había incumplido. Un pacto hecho piezas. Trozos de un objeto inútil.

Lo fútil, lo fallido, la emigración, los movimientos transnacionales y la relectura de la identidad de su familia son goznes del trabajo de Danh Vo. En We the People replica la piel de cobre que recubre la Estatua de la Libertad y la muestra seccionada en 300 finas piezas que dispersa por 15 países. Una suerte de emigración forzada. Y en la obra Tombstone for Phùng Vo instala una lápida funeraria en los jardines del Walker Art Museum (Minnesota, Estados Unidos) en la que se lee: Here lies one whose name was writ in water, que será colocada en la tumba de su padre (Phùng Vo) en Dinamarca cuando muera. “Aquí yace uno cuyo nombre fue escrito en el agua”. Vestigios del pasado.

TombstoneforPhungVo2010
Tombstone for Phùng Vo.
Lápida funeraria instalada en los jardines del Walker Art Museum (Minnesota, Estados Unidos). En la losa se lee: "“Aquí yace uno cuyo nombre fue escrito en el agua”.

Pregunta. Se trasladó de Vietnam a Dinamarca muy pronto. ¿Qué imagen y recuerdos tiene de su país de nacimiento? ¿Lo ha percibido como un lugar exótico?
Respuesta. Llegué a Dinamarca cuando solo tenía cuatro años, y no sé muy bien porqué pero no tengo ningún recuerdo de Vietnam. De alguna manera ese país es un lugar exótico para mí. Llegó a mi conciencia a través de las historias que me contaban mis padres y hermanos y todo empezó a adoptar una forma de fantasías porque, como le digo, carezco de esas imágenes.

Dahnvo 3
Vista de la muestra 'Danh Vo, Go Mo Ni Ma Da' en el Museo d’Art moderne de la Ville de París, 2013. Fotografía: Pierre Antoine. Cortesía del artista y Galería Chantal Crousel (París).

P.
  ¿Cómo escoge una historia?
R. Lo que más valoro son las serendipias, los hallazgos afortunados. Pero lo cierto es que no creo que sea yo quien escoja los temas. Más bien es al revés. Uno trata de ser receptivo a ciertas cosas. Sin embargo nunca puedes predecir lo que va a aterrizar en tu regazo. Un buen ejemplo es la subasta en Sotheby’s de la herencia de Robert S. McNamara [antiguo secretario de Estado Defensa de los Estados Unidos fue el arquitecto de la guerra de Vietnam. En este caso, Danh Vo adquirió en la sala de pujas 14 objetos, algunos de los cuales alteró y otros se dejaron intactos, y más tarde los dispuso a lo largo de las salas de la galería Marian Goodman]. Fue una venta excepcional. Normalmente este tipo de objetos van directamente a las bibliotecas Presidenciales. Incluso aunque ya había comprado en el pasado objetos en subasta, esta tenía otra escala y me enfrentaba a cuestiones diferentes.

Pero un nexo en común entre todos estos proyectos “oportunistas” es que me llevan a otro lugar y a otra forma de pensar. Tienen la habilidad de sacarme del camino establecido.

Dahnvo

En la instalación 'We the People' Danh Vo trocea en 300 partes una réplica de la piel de cobre de la Estatua de la Libertad. Fotografía: Pierre Antoine. Cortesía del artista y Galería Chantal Crousel (París).

P.
La mayoría de sus proyectos están relacionados consigo mismo: su identidad, sus deseos, su vida personal. ¿Qué significa lo privado para usted?
R. El pensamiento dominante que divide lo privado y lo público en una noción dualística no tiene nada que ver con mi forma de pensar. Son como gemelos siameses totalmente dependientes el uno del otro. Si nos fijamos en la mayoría de las leyes de inmigración creadas en los últimos años en casi todos los países de la Europa occidental, veremos un muy buen ejemplo de un elaborado control gubernamental de la esfera privada. Por ejemplo, los países tienen restricciones sobre cuándo puedes traer a tu esposa desde otra nación. Esto es mucho más que una institución pública interfiriendo en temas privados.

P. ¿Qué papel representan los objetos, como tales, en su trabajo? ¿Es coleccionista?
R. Creo en el pensamiento en contra de uno mismo; trabajar en lo opuesto. Hemos sabido durante mucho tiempo que producir también tiene que ver con escuchar y mirar. Colecciono piezas y también produzco obras y por regla general no pongo la mano encima de las obras que yo mismo produzco. No me gusta ser dogmático respecto a las reglas de lo que uno puede hacer con el trabajo propio frente al que recoge o utiliza de otros. Como me dijo una vez un amigo: ‘No hemos salido del armario para terminar en un cajón’.

Danh_Vo_WE_THE_PEOPLE_Photo_Nils_Klinger_41-600x399
Detalle de la instalación 'We the People'. Fotografía: Pierre Antoine. Cortesía del artista y Galería Chantal Crousel (París).

P.
Esto sí lo ha dicho usted: “Lo más exótico del trabajo es la documentación”. ¿De qué forma la usa?
R. Me he referido en el pasado a los documentos, burocracia, gobiernos y otros organismos de autoridad como “exóticos” porque estoy muy alejado de ellos. Desde luego trato con ellos como lo hace todo el mundo, pero no pienso en ninguno como algo natural; son los “otros”.

P. ¿Desde muy pronto tuvo una idea clara del tipo de arte que quería hacer?
R. Me convertí en artista relativamente tarde. La mayor parte de mi juventud anduve errando entre las tinieblas, por decirlo así. Y todavía lo sigo haciendo. Pero ahora soy más consciente de ello. Nunca fui una persona o un artista que empieza por un concepto y después lo ejecuta. Para mí, aventurarse a través de experiencias empíricas es la mejor forma de avanzar.  

05_dahnvo
En primer plano, una silla desvencijada, uno de los objetos personales que en su día pertenecieron a Robert S. McNamara, antiguo secretario de Estado de Defensa de los Estado Unidos y arquitecto de la guerra de Vietman, y que Danh Vo utiliza para crear una relectura del conflicto. Fotografía: Pierre Antoine. Cortesía del artista y Galería Chantal Crousel (París).

P.
¿Hay alguna obra que haya sido especialmente importante en su carrera?
R. Las lápidas para mi padre y mi abuela han sido muy importantes en esa esfera personal. Estos trabajos me hicieron afrontar el sentido de la vida.

P. ¿Qué artistas son los que más le interesan?
R. Envidio a muchos artistas porque nunca seré capaz de hacer obras tan buenas como las suyas. Pero si hay alguien que ha influido en mi manera de pensar y vivir es Julie Ault.

Dahn Vo
Los cartones serigrafiados con pan de oro son uno de los trabajos más reconocibles de Danh Vo.

P.
¿Le supone un problema que su trabajo tenga éxito comercial?
R. No.

P. ¿Le gustaría ser uno de esos artistas millonarios?
R. Sí. Es como travestirse de mujer, y me encantan los juegos de rol.

P. ¿Tiene algún tipo de relación especial con los coleccionistas?
R. Algunos se han convertido en amigos, cuando desarrollas esta clase de relaciones los coleccionistas están más deseosos de experimentar cómo instalar las obras en sus casas. Juntos podemos desarrollar caminos de convivir con las piezas más allá de encerrarlas en una caja de plexiglás y colgarlas en las paredes.


P.
¿Y con el mercado del arte?
R. Sí. Todo el mundo tiene su relación con el mercado del arte, incluso si es tangencial. Así puedes tenerlo en cuenta, de lo contrario son solo “ellos” quienes te controlan.

Danh Vo

La obra de Danh Vo tiene una gran apreciación entre los coleccionistas. Alphabet (M), en la imagen, se remató en Sotheby's Nueva York la semana pasada por 149.000 dólares (110.000 euros). Su precio de salida era de 60.000 dólares.

P.
¿Qué veremos en 2015 en el Museo Reina Sofía?
R. Es muy pronto para decirlo. Pero me interesó mucho Andalucía cuando visité la región el pasado verano y pasé algunos días en Sevilla durante la Semana Santa. También he viajado bastante por México. Me ha fascinado como algunas ideas y convicciones culturales fueron exportadas desde Sevilla y mutaron cuando se importaron en la “Nueva España”. Esto no quiere decir que vaya a ser lo que muestre en el Palacio de Cristal pero es un buen punto de partida.

Vo-Ren

Una de las piezas que forma parte de la instalación de Danh Vo 'We the People', tal y como se mostró en el Instituto Oriental de la Universidad de Chicago.

 

 

Fotografía de apertura: Mario Vedder/dapd.


Para saber más del artista:

Danh Vo ha recibido diferentes galardones como el Premio Hugo Boss (2012) y el premio Arte de la BlauOrange (2007). Su trabajo ha formado parte de exposiciones en espacios como el Instituto de Arte de Chicago (2012), la Kunsthaus Bregenz de Austria (2012) y el Museo de Stedelijk de Ámsterdam (2008). Durante 2013 formó parte de la 55ª Bienal de Venecia y de varias muestras en el Guggenheim de Nueva York y la Villa Medici de Roma.

Hay 2 Comentarios

Thanks for the nice report. Danh Vo seems to a great designer, great to see something more about him.

Thanks for the nice report. Danh Vo seems to a great designer, great to see something more about him.

Los comentarios de esta entrada están cerrados.

Con arte y sonante

Sobre el blog

En un mundo de liquidez casi ilimitada, en el que los bancos centrales dan al botón de imprimir billetes a la misma velocidad que Billy el Niño desenfundaba su revolver, los ahorradores (que hoy en día somos todos) han redescubierto el valor de los activos tangibles y limitados.
O sea, que empiezan y acaban. Metales preciosos, arte contemporáneo, antigüedades, vinos, coches de colección, diamantes. Bienes que a su escasez y potencial económico aportan su carácter material. Bienes con arte y sonantes.

Sobre el autor

Miguel Ángel García Vega

Periodista y modesto coleccionista de arte contemporáneo, Miguel Ángel García Vega lleva más de 15 años escribiendo en EL PAÍS. A veces de finanzas, a veces de sociedad, a veces de arte, pero siempre conectando la vida y los números. Este blog quiere ser una piedra de Rosetta con el que entender el universo de los bienes tangibles, que en ocasiones parece, como el mundo, ancho y ajeno.

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal