El 'pissarro' del Museo Thyssen vuelve a peligrar

Por: | 14 de diciembre de 2013


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Hay un pequeño (81 x 65 cm) óleo que pertenece a la colección del Museo Thyssen-Bornemisza que está en peligro.
O mejor dicho: que vuelve a estar en peligro. Un juzgado de apelación californiano acaba de reabrir, según recogen esta semana Los Ángeles Times y The Art Newspaper, un caso que se daba por cerrado desde 2012.

En 2000, un fotógrafo desconocido, Claude Cassirer, afincado en California, visitaba como un turista más el Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid. Al llegar a las salas de los impresionistas reparó en un óleo sobre lienzo. Era Rue Saint-Honoré por la tarde. Efecto de lluvia (Rue St. Honoré, aprés-midi. Effet de pluie), una delicada escena callejera pintada en 1897 por Camille Pissarro y que forma parte de las obras que el Estado español adquirió en su día al barón Heinrich Thyssen-Bornemisza. Rápidamente, según el relato del propio Cassirer, la reconoció como una de las piezas que pertenecieron a la colección de su familia y que les fueron expoliadas por los nazis.

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Detalle de Rue Saint-Honoré por la tarde. Efecto de lluvia (1897), que reclama la familia Cassirer y que forma parte de la colección del Museo Thyssen-Bornemisza.

Cinco años más tarde demandaba en los tribunales californianos a España y al museo exigiendo su restitución. La familia Cassirer siempre ha afirmado que la tela perteneció a Lilly Cassirer Neubauer, abuela de Claude Cassirer, una mujer judía que logró huir de los nazis en Alemania y que se vio forzada a desprenderse del óleo para conseguir un visado que la sacara del país. Tras la guerra, así lo explicó la agencia EFE en su día, Lilly Cassirer reclamó por vía judicial la obra de Pissarro y en 1958 el Gobierno federal alemán la reconoció como su propietaria legal y le entregó una compensación de 120.000 marcos.

Hasta 2002, en California, siguiendo el relato que difundió EFE, la ley establecía la prescripción de supuestos delitos relacionados con obras artísticas en tres años desde el hallazgo de la pieza y, a partir de ese año, se cambió la norma para los supuestos que guardaban relación con el Holocausto y se amplió el plazo hasta el final de 2010. Ese año, la Corte Novena del Circuito Federal de Apelaciones en California consideró que dicho Estado se había extralimitado al legislar un asunto vinculado con las relaciones internacionales, algo que es competencia exclusiva de la autoridad federal. En 2011, los cargos contra España se desestimaron. Antes, en septiembre de 2010, había fallecido, a los 89 años, Claude Cassirer quedando la reclamación en manos de sus herederos (sobre todo, David y Ava Cassirer).

Así estaban las cosas hasta el pasado 9 de diciembre. Ahora esa misma Corte Novena —a partir de un grupo de trabajo compuesto por tres jueces— ha revisado y cambiado su decisión. ¿Consecuencia? La denuncia ha sido reenviada a un tribunal inferior donde los herederos pueden volver a pleitear. La pelea por el pissarro vuelve a comenzar.

Hay 4 Comentarios

Señores, tranquilos ¡
La obra está limpia, por la parte que le toca al origen. Se compró en una galería de Nueva York en los años 90. Con facturas, certificados etc. El asunto está en que la ley te obliga a restituir un bien robado aunque el comprador no supiese de la procedencia ilícita de este.
Así que calma, que no hay una historia filo nazi en cuanto a esta obra.
Aclarado

Lo interesante sería saber cómo llegó el cuadro a las manos de los Thyssen, teniendo en cuenta que esta familia fue muy amiga de los nazis y que en un castillo que tenían en la Rechnitz, Austria, se llevó a cabo una matanza de judíos luego de una noche de borrachera y descontrol. El castillo se "quemó" pero se ha reconocido la masacre con una placa. La familia Thyssen tiene mucho que explicar, yo investigaría seriamente su pasado nazi.

Me parece que si el gobierno federal alemán compenso a la dueña en su momento, no tendría por que haber mas reclamos. adicionalmente como puede este Sr comprobar la propiedad? no creo que tenga ningún papel, y me parece un oportunismo de esta persona.

El título es patético. El cuadro de Pissarro no peligra. Los que sí estuvieron en peligro fueron los judíos alemanes expoliados por los nazis. Los Thyssen financiaron ampliamente a Hitler. Nadie compensa eso. Me parece muy bien que un museo que lleva el nombre de la familia Thyssen pierda cualquier cuadro que haya sido expoliado por los nazis. No es decente, sean cuales sean las peripecias que hayan seguido esos cuadros. Los Thyssen financiaron el peligro nazi, los cuadros expoliados en su museo están presos de una herencia ignominiosa. Esos sí es un peligro y un baldón.

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Miguel Ángel García Vega

Periodista y modesto coleccionista de arte contemporáneo, Miguel Ángel García Vega lleva más de 15 años escribiendo en EL PAÍS. A veces de finanzas, a veces de sociedad, a veces de arte, pero siempre conectando la vida y los números. Este blog quiere ser una piedra de Rosetta con el que entender el universo de los bienes tangibles, que en ocasiones parece, como el mundo, ancho y ajeno.

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