Retrato (preocupante) del coleccionista de arte

Por: | 26 de marzo de 2014

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AXA Art
, la división de la aseguradora francesa especializada en cubrir riesgos asociados al arte, ha preguntado a través del correo electrónico a unos 1.000 coleccionistas de todo el mundo. Quiere averiguar qué coleccionan, dónde, por qué y también cómo. Una información muy valiosa para su negocio.

Los resultados del empeño (Collecting In The Digital Age) dejan una radiografía con motivos para preocuparse. Gana peso el coleccionista-inversor (pocos términos pueden ser tan antitéticos) y, a la vez, quien asegura que colecciona porque le “gusta vivir rodeado de cosas (sic) bellas”. En fin… El trabajo también revela que el prototipo de coleccionista es el de un hombre de entre 40 y 69 años, con estudios superiores y que adquiere mayoritariamente pintura (89%).

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El estudio 'Collecting in the Digital Age' , de Axa Art, traza una imagen del coleccionista de arte que dibuja a un hombre con estudios superiores y de entre 40 y 69 años.

Pero junto a esta imagen tradicional, el informe también aporta otros datos que se mueven entre lo preocupante y, a veces, lo triste. Resultados, de cualquier forma, que sorprenden. He aquí los principales titulares que podemos extraer del trabajo de la aseguradora.

El silencio manda entre los coleccionistas. Un tercio de los encuestados no quiere revelar el tamaño ni el valor económico de sus colecciones. Entre quienes contestan, un 15% asegura tener una colección con menos de 25 piezas y el 22% afirma que su valoración es inferior a 100.000 dólares (72.500 euros).

Hay muy pocos coleccionistas nuevos. Únicamente un 8% de los preguntados por Axa Art comentan que han empezado a coleccionar hace poco tiempo. Y solo el 45% se considera un coleccionista activo y constante.

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El 45% (un porcentaje bajo) de los coleccionistas se considera activo y constante. Imagen de un estand en la feria Frieze en Nueva York

Coleccionar solo ‘cosas’ bellas.
Un 80% secunda la frase que le propone la aseguradora: “Me gusta poseer cosas bellas y rodearme de ellas”.

Comprar directamente al artista y puentear a la galería. El 65% de los participantes en la encuesta asegura que compra a los artistas directamente. Un porcentaje muy elevado que deja varias posibles explicaciones. Primero, la crisis está provocando que el coleccionista intente evitar el sobreprecio de comprar en la galería. Y, segundo, los galeristas no pueden garantizar tantas ventas como antes y los creadores buscan salidas propias. Aun así, la galería (73%) todavía manda. ¿Por cuánto tiempo? No está claro. Además Internet mejora. Un 34% compra arte en la Red. Un buen número.

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La pintura (89%) sigue mandando en los gustos de los coleccionistas. En la imagen, un visitante entre varios cuadros de la colección permanente que alojará el futuro museo Louvre Abu Dabi. / Karim Sahib (afp).

El arte es una inversión como otra cualquiera.
Es un resultado que inquieta, aunque dadas las cifras que se manejan hoy en el arte no sorprende. El 24% de los entrevistados asegura que su colección es una parte más de su cartera de activos y el enfoque principal es conservar ese valor e incrementarlo.

Muy pocos quieren coleccionar vídeo. Esto tiene sus inconvenientes pero también sus ventajas. Solo un 14% de quienes han contestado a la entrevista sostiene que colecciona vídeos o instalaciones. En el otro extremo, la pintura (89%). Las buenas noticias para los amantes de las imágenes en movimiento es que elimina la especulación que sufren otros soportes. La mala, que muestra un profundo desinterés por una expresión artística fundamental.

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Solo un 14% de los coleccionistas encuestados por Axa Art compran vídeo. Imagen: exposición de Bill Viola en la Real Academia de Belllas Artes de San Fernando de Madrid. EFE.

Manda el arte contemporáneo y la juventud.
Una amplia mayoría de los coleccionistas (82%) opta por el arte contemporáneo. De hecho, es la opción preferida del 94% de los coleccionistas menores de 40 años.

Si ensamblamos las piezas del puzle, y tratamos de reconstruir la fotografía, veremos una imagen. Un hombre, con estudios superiores, de entre 40 y 69 años, a quien apenas le interesa el vídeo, que compra, si puede, al artista directamente, y que adquiere arte como quien invierte en acciones. Al tiempo busca, con insistencia, la pintura y lo contemporáneo. ¿Una foto real o un espejismo?

 

Hay 1 Comentarios

No entiendo este artículo. No entiendo la preocupación porque haya personas que gasten dinero en procurarse aquello que encuentran "bello". No comprendo el porqué de qué se haga aparecer como desatinado el "invertir" en arte (más vale que así sea o ningún artista vendería nada, dados los escandalosos precios. Más vale que quien gasta ese dineral crea que está "invirtiendo")

Soslayar al galerista... ¿Y por qué no? ¿Desde cuándo es imprescindible su papel de multiplicador de precios?

¿Problemas con la adquisición de "arte contemporáneo"?

No sé, me parece tal desatino de artículo que se diría escrito por alguien con muy poca idea de nada, la verdad.

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Con arte y sonante

Sobre el blog

En un mundo de liquidez casi ilimitada, en el que los bancos centrales dan al botón de imprimir billetes a la misma velocidad que Billy el Niño desenfundaba su revolver, los ahorradores (que hoy en día somos todos) han redescubierto el valor de los activos tangibles y limitados.
O sea, que empiezan y acaban. Metales preciosos, arte contemporáneo, antigüedades, vinos, coches de colección, diamantes. Bienes que a su escasez y potencial económico aportan su carácter material. Bienes con arte y sonantes.

Sobre el autor

Miguel Ángel García Vega

Periodista y modesto coleccionista de arte contemporáneo, Miguel Ángel García Vega lleva más de 15 años escribiendo en EL PAÍS. A veces de finanzas, a veces de sociedad, a veces de arte, pero siempre conectando la vida y los números. Este blog quiere ser una piedra de Rosetta con el que entender el universo de los bienes tangibles, que en ocasiones parece, como el mundo, ancho y ajeno.

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