¿Puede costar 600 euros un 'picasso'?

Por: | 07 de mayo de 2014

Cerámica Picasso Apertura

Durante su vida Pablo Picasso produjo unas 50.000 obras entre pinturas, dibujos, esculturas, grabados, cerámicas, ilustraciones para libros, tapices y alfombras. Un volumen ingente, al alcance de su creatividad infinita. Desde luego, la gran mayoría de estas piezas son imposibles de adquirir para cualquier coleccionista o apasionado del arte. Sin embargo, hay excepciones. Sotheby’s (al igual que Christie’s) vende este miércoles cerámicas del genio malagueño que se pueden comprar, algunas de ellas, por algo más de 600 euros. Muchas de las obras más asequibles son tiradas largas, unos 500 ejemplares, pero revelan que también resulta posible coleccionar de otra forma, lejos de las cifras estratosféricas que plantea el mercado del arte estos días.

Picasso Estudio Bardot

Brigitte Bardot observa a Picasso trabajar en un cerámica durante el Festival de Cine de Cannes de 1956. © Getty Images © Succession Picasso/DACS, London 2012.

La cerámica fue una pasión del maestro. En 1946, en Vallauris, una ciudad residencial de la Riviera Francesa, descubrió una alfarería, Madoura, dirigida por el matrimonio Georges y Suzanne Ramié. La villa tenía fama de contar con buenos alfareros pero trabajaban con técnicas antiguas, por ejemplo, en el vidriado de las piezas o en las cocciones del barro. Picasso lo revolucionó todo. Entabló amistad con los Ramié y comenzó a aplicar técnicas aprendidas en la pintura o el grabado sobre las arcillas con resultados que los artesanos del lugar no habían visto antes. Instalado en un espacio del taller cedido por Georges y Suzanne, durante 1947 dio forma a sus primeras cerámicas. Hasta su muerte, en 1973, completaría en Madoura 633 diseños a partir de los cuales se crearían miles de piezas en edición (Éditions Picasso) de la mano de los trabajadores de la alfarería.

De hecho, la proximidad con Picasso era tan estrecha que incluso Suzanne Ramié le presentó esos días a una prima suya, Jacqueline Roque, que trabajaba como vendedora en Madoura, y quien será el último gran amor del genio. Se casará casi en secreto (dos únicos testigos y una señora de la limpieza por toda parroquia) con ella el 2 de marzo de 1961 en el Ayuntamiento de Vallauris. Cuando se conocieron Jacqueline tenía 27 años; el pintor, 72.

Cerámica Picasso Apertura I Pero regresemos a la historia central, y al presente. “Coleccionar arte es como emprender un viaje. Uno puede escoger discurrir por autovías muy transitadas y de peaje; o sea, caras, o bien conducir a través de carreteras secundarias, que tienen poco tráfico y apenas cuestan. Ambas resultan igual de válidas y satisfactorias para quien lleva dentro el veneno de coleccionar”, reflexiona Marcos Martín Blanco, uno de los principales coleccionistas de arte contemporáneo de España. En su caso, por recursos, ha optado por la primera vía. Su fundación MER (Marcos, Elena y Rafael, los nombres con los que se construyen las iniciales de su mujer e hijo además del suyo propio) da cobijo en Segovia a más de 800 obras de artistas que van desde Basquiat a Miquel Barceló. Grandes nombres con piezas importantes. “Museables”, como las denomina Martín Blanco.

Marcos y Elena Rueda
“Coleccionar arte es como emprender una viaje. Uno puedo escoger discurrir por autovías muy transitadas y de peaje; o sea, caras, o bien conducir por carreteras secundarias", asegura el coleccionista Marcos Martín Blanco.

Otros coleccionistas, como el abogado especializado en Derecho de la Competencia Francisco Cantos, mezclan las dos vías a la hora de comprar. Por un lado, una receta de “caminos transitados, o sea, artistas ya cotizados; y, por otro, apuesto por noveles. Creadores desconocidos que apoyas al principio de sus carreras y que suelen tener precios razonables”, observa este entusiasta del arte. Y añade: “Estos últimos son los que más me gusta comprar. Porque cuando adquieres una obra suya les estás ayudando, además, a construir sus carreras”.

Picasso alfareríajpg
Picasso produjo en el taller de Vallauris (Francia) 633 trabajos originales en cerámica a partir de los cuales se crearon miles de reproducciones.

Llegan a tiempo estas narraciones distintas para poner cordura en una época de locos. El arte, en su acepción más genérica, movió el año pasado, acorde con el informe anual que publica The European Fine Art, 65.000 millones de dólares (46.000 millones de euros), la cifra más elevada desde 2007. Las grandes obras se han convertido en trofeos de caza para multimillonarios estadounidenses, rusos, chinos, latinoamericanos o árabes. Y estos buscadores de bacons, richters o warhols distorsionan el coleccionismo. “Algo del dinero nuevo que está llegando al mercado del arte estos días lo hace como inversión en vez de cómo pasión”, critica Michael Findlay, director de las galerías Acquavella en Nueva York y antiguo ejecutivo de Christie’s. Estos nuevos compradores, sostiene MIchael Findlay (fotografía inferior), manejan una lista de artistas en los que desean invertir y quieren, simplemente, tachar nombres de ella. Y al parecer les da igual correr un gran riesgo económico.

Michael Findlay EFE Un trabajo firmado por tres economistas de la universidad de Stanford, la Escuela de Finanzas de Luxemburgo y la Universidad Erasmus de Rotterdam advierte de que se está sobrevalorando el potencial que tiene el arte para generar ganancias. No es tan lucrativo como parece. Estos expertos han analizado 20.538 pinturas que se vendieron varias veces en subastas entre 1972 y 2010. Las ganancias medias anuales fueron del 6,5%, muy por debajo del 10% de algunos índices bursátiles, los metales preciosos o ciertas materias primas.

Unidas todas estas piezas, los coleccionistas, que quieren seguir disfrutando de su pasión y que no disponen de bolsillos millonarios, buscan nichos de mercado donde no haya entrado, como un exclusa abierta al mar, la especulación. Por eso recupera interés la obra en edición y múltiple, los grabados o los trabajos sobre papel. Al igual que los maestros antiguos. O sea, la “vieja” pintura. A su lado, también se reivindica el sosiego frente al impulso voraz. “La reflexión, el estudio del artista y la investigación  son elementos importantes cuando te decides a comprar una obra”, apunta el coleccionista de arte contemporáneo Carlos Pérez.

Picasso CerámicaSin embargo, con lo múltiple llega una pregunta. ¿Cuando Picasso, u otro artista, lanza una tirada de cientos de ejemplares es realmente obra original o la reproducción excesiva de una misma idea? ¿Un picasso que cuesta 600 euros, en edición de 500 ejemplares, como nuestra cerámica (en la imagen de la izquierda) de Sotheby’s, es un verdadero picasso o la brillante mercadotecnia de un genio?

Cerámicas Pablo Picasso
Lienzo y cerámicas de Pablo Picasso. Izquierda: 'Jacqueline sentada en un sillón' (1964). Derecha: 'Sol y toro" (1959) y "Pez sobre fondo oscuro (1957).
Colección de Jacqueline Roque.

Actualización: la subasta de cerámicas de Picasso del pasado miércoles en Sotheby's consiguió 1.831.620 euros.

 

Hay 3 Comentarios

Picassol es dios es la historia del arte universal. Y punto

Picasso es un invento de los "marchants", como pintor, fue una calamidad. Imitó a Toulouse. malísima imitación, y a los cubistas, y a Cezane y a los japoneses... peor aún, Los decorados de las cerámicas que aparecen en éste artículo, valen grandes fortunas porque llevan su firma, ( ese es el negocio de los marcahntes) de no ser así, se las encuentra mejores en los bazares chinos. A quienes se pongan rabiosos u ofendidos por mi comentario, los invito, amablemente, a ir a San Luis de los Franceses, en Roma, a ver los dos Caravaggios que hay en esa iglesia. Verlos, es una "ducha" de arte que pone las cosas en su lugar.

Para mi es una auténtico Picasso, para un coleccionista de arte supongo que no tanto.

http://areaestudiantis.com

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