Siria: cuatro años de destrucción vía satélite

Por: | 19 de diciembre de 2014

Siria apertura
Son 39 páginas que demuestran que la destrucción y el saqueo de Siria no se detienen.
Desde hace cuatro años, su patrimonio artístico va, poco a poco, desapareciendo. Es una pérdida constante. Lo pone en evidencia un completo trabajo de la Asociación Estadounidense para el Avance de la Ciencia (AAAS, por sus siglas en inglés). El informe ha estudiado a través de imágenes vía satélite en alta resolución los seis espacios sirios calificados como patrimonio de la Humanidad. A través de esas fotografías, solo la ciudad antigua de Damasco parece estar libre de daños. Peor suerte están viviendo Alepo, Bosra o Palmira, espacios donde el ser humano pasó del estar al ser.

Alepo es una ciudad que llevaba habitada desde la noche de los tiempos. Dos mil años antes de Cristo ya era un centro neurálgico del comercio de la zona y en ella han dejado su historia y su cultura el mundo romano, helénico y bizantino, entre otros. Tal vez su gran edificio sea la Gran Mezquita. Fundada en el periodo Umayyad y reconstruida, con su singular minarete, en el siglo XII. Cerca destaca una catedral de tiempos bizantinos, que más tarde se convertiría en una escuela coránica (Halawyah Madrassa). La Unesco declaró la ciudad de Alepo patrimonio de la Humanidad en 1986.

Desde el 19 de julio de 2014, la violencia alrededor de la ciudad ha sido constante. Y habitual el uso de tanques y artillería pesada. Arrinconado su patrimonio tan cerca del riesgo, el resultado ha sido muy duro para esas gastadas piedras.

El análisis de las imágenes aéreas muestra considerables daños en la ciudad vieja. Incluso en la Gran Mezquita y el fantástico mercado de Suq al-Medina. “La destrucción es visible en toda la ciudad. Los ladrillos están presentes por toda la zona y bloques de estructuras han sido reducidos a escombros” como consecuencia de los intensos bombardeos, relata el informe de la AAAS. Los edificios destruidos son mezquitas históricas, escuelas coránicas, espacios públicos. Nada se respeta. También el minarete de la Gran Mezquita ha desaparecido. Entre el 14 de julio y el 10 de agosto de este año la mezquita de Khusriwiye voló por los aires. En su lugar, un cráter de 40 metros de diámetro.

La topografía de la destrucción de la ciudad es, por desgracia, aún más amplia. Pero quizá las imágenes del satélite ayuden a comprenderla mejor.

Fotografía mostrando los daños en la zona sur de la ciudadela de Alepo. Imágenes ©2014, DigitalGlobe, NextView License/ Analysis AAAS. 

Figura 1 Siria

Figura 2 Siria

En agosto de 2014, la mezquita de Khusriwiye casi había sido destruida por completo (flecha verde). La misma suerte corrió la cúpula de la Hammam Yalbougha an-Nasry (flecha roja). Imágenes ©2014, DigitalGlobe, NextView License/Analysis AAAS.

Figura 3 SiriaRuinas del Gran Palacio en Alepo. Foto: Aleppo Archaeology September 2014. (www.facebook.com/pages/Aleppo-Archaeology).

Bosra es uno de los emplazamientos arqueológicos más importantes de Siria. Roma, Bizancio y el mundo islámico han dejado allí sus vidas y sus testimonios. En su día llegó a tener 80.000 habitantes y era un lugar de paso, y descanso, para los peregrinos en su discurrir hacia la Meca. Durante el siglo XVII inició su decadencia, pero aun así guarda algunas joyas. Como un teatro romano del siglo II. Cuenta la historia que unos 300 años después el propio teatro sería fortificado para proteger la ruta que llevaba a Damasco. Mientras que del periodo islámico conserva la mezquita de Al-Omari (720 d.C.), una de las más antiguas del mundo.

El informe de la AAAS narra que desde el otoño de 2012 se registran bombardeos que han causado serios daños en la ciudad antigua. Incluso en 2013 se escucharon relatos de francotiradores apostados en el teatro romano. En este paisaje de guerra, hay carreteras bloqueadas y edificios destruidos en la ciudad moderna. Por ahora el teatro romano no muestra, al menos desde el aire, signos de destrucción aunque se han situado algunas estructuras militares a su alrededor. Eso sí, se aprecia un cráter cerca de la mezquita de Al-Omari recuerdo, por si hiciera alguna falta, del riesgo. Veamos qué cuentan las fotografías del satélite.

Rampas y bermas para usos militares alrededor del teatro romano de Bosra. Imágenes ©2014, DigitalGlobe, NextView License/Analysis AAAS.

Figura 4 Siria

Figura 5 Siria
Las flechas muestran la situación de las rampas y bermas. Imágenes ©2014, DigitalGlobe, NextView License/ Analysis AAAS.

Palmira está considerada desde 1980 patrimonio de la Humanidad. Sus ruinas son de una belleza única. Grecia, Roma, Persia. Las grandes civilizaciones encontraron allí un espacio para la vida, el comercio y la religión. Antes de la guerra, sus múltiples yacimientos arqueológicos eran uno de los grandes reclamos del país. El destino de muchos turistas. Hoy todo eso suena tan lejano como un susurro. Nadie visita sus cuatro increíbles cementerios fuera de los muros de la ciudad que dan nombre al Valle de las Tumbas. Nadie, tampoco, acude al castillo de Palmira o Qal’at ibn Mann. Ahora el pillaje y el expolio de sus riquezas arqueológicas se han convertido en una triste cotidianeidad y los francotiradores se han apostado en su teatro romano y otras ruinas cercanas. Por si fuera poco, la artillería pesada ha abierto caminos sobre los propios yacimientos (como en el campo de Diocleciano). Incluso son utilizados para almacenar equipos militares.

En esta situación, el Parque Arqueológico de Palmira sufre una tensión enorme de la que los expolios son una buena muestra. También se ha destruido una parte de la muralla de la ciudad antigua para construir un aparcamiento de vehículos militares. Son dos ejemplos que revelan la magnitud de los daños. Una pérdida infinita.

Alteraciones en la sección norte del Parque Arqueológico de Palmira. Imágenes ©2014, DigitalGlobe, NextView License/Analysis AAAS.

Figura 6 Siria

Figura 7 Siria
En la imagen, una carretera reciente atraviesa en diagonal el Parque Arqueológico de Palmira. También se aprecian taludes y barreras (flechas amarillas) cuyo fin es servir de parapetos de vehículos militares. Imágenes ©2014, DigitalGlobe, NextView License /Analysis AAAS.


Figura 8 Siria


Figura 9 Siria
Dos vehículos apostados en el Castillo de Fakhr-al-Din al-Ma’ani en Palmira. Imágenes ©2014, DigitalGlobe, NextView License/Analysis AAAS.

 

Foto de apertura: Ruinas de la ciudad de Palmira (Siria). Al fondo, el castillo árabe. Foto: Corbis

Hay 2 Comentarios

es una lastima lo mismo paso en irak, malditas bestias carroneras,

Me parece interesantísimo este artículo, muy educativo.

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Sobre el blog

En un mundo de liquidez casi ilimitada, en el que los bancos centrales dan al botón de imprimir billetes a la misma velocidad que Billy el Niño desenfundaba su revolver, los ahorradores (que hoy en día somos todos) han redescubierto el valor de los activos tangibles y limitados.
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Sobre el autor

Miguel Ángel García Vega

Periodista y modesto coleccionista de arte contemporáneo, Miguel Ángel García Vega lleva más de 15 años escribiendo en EL PAÍS. A veces de finanzas, a veces de sociedad, a veces de arte, pero siempre conectando la vida y los números. Este blog quiere ser una piedra de Rosetta con el que entender el universo de los bienes tangibles, que en ocasiones parece, como el mundo, ancho y ajeno.

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