El coaching, más dosis del consumo del yo

Por: | 07 de marzo de 2012

Es un clásico de la teoría económica crítica señalar que las salidas a la crisis del capitalismo pasan por la incorporación a relaciones mercantilizadas de espacios/ámbitos no sujetos con anterioridad a la extracción de plusvalía. Casos que tienden a citarse son, por ejemplo, la apertura de mercados locales fuera del circuito internacional de intercambio de bienes, la privatización de servicios públicos o la mercantilización de espacios de interacción personal.

Durante todo el siglo pasado se procedió a colonizar un nuevo mundo objeto de transacción: la galaxia psi , el relativamente inexplorado terreno del yo hasta que Freud se constituye en su “descubridor” en 1899 al publicar La interpretación de los sueños. Tras él, pioneros (psicólogos/psiquiatras) y colonizadores (publicistas, pedagogos) trataron de hacerse con un terreno sobre el que se operaba con una única norma de edificabilidad, que podía resumirse en el imperativo de “conócete a ti mismo”. Ocurre que el terreno resultó ser resbaladizo, de difícil construcción, como es el inestable edificio del yo, fallida argamasa de flujo de consciencia, memoria, cuerpo y hábitos consolidados de respuesta (todo ello etiquetado bajo esa falsa promesa de estabilidad que es el constructo de la “personalidad”), que consume cualquier cemento que se vuelque. Una Venecia, siempre necesitada de apuntalarse, siempre a punto de hundirse en el fango del desequilibrio o el sufrimiento.

Para los prestadores de un servicio, el mejor mercado es el de demanda infinita: aquel que no puede nunca satisfacerse completamente. Así han sido descritos la salud y la seguridad: siempre existe una necesidad por cubrir, y por tanto, son mercados para los que siempre podrá haber una nueva oferta, una nueva venta. La galaxia psi resultó ser también un mercado de potencial demanda infinita: esta mezcla de terreno inestable e imperativo inasumible. La tarea de “conocerse a sí mismo” es imposible cuando el terreno es resbaladizo. Solo puede profundizarse en el interrogante, nunca satisfacerlo. Siempre existirá una inseguridad, un malestar, una tensión…, por atender y resolver: “cómete el coco…, y siempre te quedarás con hambre”. Se trata además de un mercado, que como todos, crea su propia demanda: se definen y surgen así permanentemente síndromes que se extienden sobre poblaciones que han convivido con ellos sin requerir de ayuda mercantilizada o institucionalizada.

La galaxia psi mercantilizada se expande a costa de la galaxia soc no mercantilizada, del tejido de relaciones sociales que generaban sentido de comunidad: de las conversaciones con amigos o familia se pasa a la terapia. Del cruce de consejos con otras madres, al psicopedagogo. Del apoyo de los compañeros, a las conversaciones con recursos humanos. La formalización, la vivencia de la necesidad de apoyo como un problema (más o menos implícito) y la mercantilización de la relación con "profesionales" frente al modelo espontáneo, natural y no mercantilizado de las redes sociales de apoyo dificultan la resolución de la necesidad: sin embargo, habida cuenta de la ruptura del tejido social, su utilización resulta con frecuencia indiscutible.

Dentro de una dinámica en la que pueden enumerarse múltiples ejemplos de expansión de la galaxia psi, quizás el más de moda sea el coaching. Una profesión emergente, un conjunto de prácticas y saberes, que se caracteriza por:

- Unos principios teóricos apenas formalizados: menos formalización significa más fácil "venta" del servicio, adaptable a cada trayectoria vital.

- Técnicas orientadas al resultado inmediato, casi recetas o trucos, que recurren a una simplificación de los principios de la psicología. Nada que ver con las infinitas terapias psicoanalíticas: de hecho, la comparativa del psicoanálisis (que cuestionaba el pasado del individuo) frente al coach (que solo se orienta al futuro inmediato) nos dice mucho sobre el cambio en la concepción del sujeto, causa y consecuencia, que va de la mano de la expansión del capitalismo de consumo.

- Un objeto de intervención poco delimitado, ya que se “comercializa” desde lo laboral pero sus prácticas entran de inmediato en lo personal, como es lógico en un momento en que la barrera entre ambos espacios es enormemente difusa. De hecho, el coaching contribuye a ese cada vez mayor solapamiento entre los libros de gestión empresarial y los de autoayuda.

 Nace así una nueva profesión y un nuevo mercado en un momento de crisis económica e incertidumbre. En este mercado que se configura encontramos, por el lado de la demanda, a demandantes desubicados, que ven amenazada su trayectoria laboral (o la emprenden en solitario) y carecen de asideros. Por el lado de la oferta, un emergente nuevo perfil profesional caracterizado por poder acceder a un mercado casi sin barreras de entrada: sin apenas reglamentos profesionales a los que atenerse ni necesidad de invertir capital, mientras el negocio de la formación expide títulos de coach a pleno rendimiento.

Si miramos en perspectiva, en las sociedades industriales, en los oficios, el desarrollo de la trayectoria profesional se ha apoyado en la figura del mentor, el tutor, el maestro, un referente profesional que históricamente ha pautado la incorporación de los aprendices, becarios, juniors, al ámbito laboral y que incluso más adelante desempeñaba para ellos el rol de figura de apoyo a la que recurrir en momentos de incertidumbre. Para jugar este rol era necesario una estabilidad profesional de ambas figuras (aprendiz y maestro), unos ritos de incorporación y el establecimiento de unos vínculos que, debido a la rotación, flexibilidad y ruptura de redes de apoyo informales en el trabajo, cada vez resultan más infrecuentes. Piense por un momento el lector en Gandalf, el mago blanco del Señor de los Anillos: su rol es acompañar a los hobbits en su proyecto (en su trayectoria profesional), siempre disponible aunque no siempre presente, dando consejos, recursos y seguridad. Hoy, Gandalf estaría quizás prejubilado mientras los hobbits encadenan contratos temporales, se aferran desesperadamente a un contrato sin derechos o directamente están en paro: desesperanzados por las amenazas y temores que les impiden avanzar en su proyecto hacia Mordor, sin la seguridad y respaldo de la Comunidad del Anillo, deberán buscar salidas individuales.

En resumen, y volviendo de la Tierra Media a la sociedad post-industrial, es precisamente la debilidad de la galaxia soc informal (la ausencia de comunidad) la que permite la aparición de una oportunidad de negocio del que la mercantilización de la galaxia psi saca provecho: el desarme de las redes informales de apoyo convierte a nuestros insaciables miedos y temores individuales en objeto de nuestro propio consumo.

Hay 15 Comentarios

Uy, pues estamos detrás de una psiquiatra justo para que como invitada nos hable del DSM V, que por ahí nos van a colar una buena...

Estoy con Laura en lo del psicoanálisis. No sólo en el nivel individual de descifrar el propio deseo y de atravesar las fantasías contemporáneas de la "personalidad", el "sé tú mismo" y otras memeces necesarias para sostener el estado de cosas, sino en el nivel de lo social como andamiaje teórico necesario para denunciar las burradas del brazo armado de la medicina psquiátrica actual: las compañias farmacológicas y su influencia a la hora de tipificar toda conducta no-normalizada como "desorden mental". El DSM V clasifica más de 900 enfermedades mentales y sólo he escuchado a las asociaciones de psicoanalistas del campo lacaniano alzar la voz contra semejante barbaridad. Un saludo a ambos, Felipe y Laura!

Umm, buen apunte, Eloy (lo de la "denuncia"). Y Laura, respecto al psicoanálisis, es posible que en términos sociales, en su momento su rol fuese liberador en cierta medida, pero su promesa es resolver un acertijo en el que nos embarramos ya que no tiene solución.

No puedo estar más de acuerdo con la identificación del coaching con ese “cada vez mayor solapamiento entre los libros de gestión empresarial y los de autoayuda” y no puede darme más repelús la aproximación a los problemas de que hace gala: “si tienes problemas en el trabajo o si te gustaría que te fuera mejor de lo que te va, mírate dentro porque seguro que el problema (y la solución) está en ti” versus planteamientos que considero mucho más saludables del tipo “trabaja menos y vive más”, “separa tu vida personal de la laboral todo lo que puedas” y, en general, todas aquellas recomendaciones orientadas a una salvaguarda de la subjetividad y de la intimidad frente al trabajo/mercado y sus (inmisericordes) leyes. Se me dirá que no tengo ni idea de coaching, pero no puede negarse que la figura de la coacher nace absolutamente vinculada a un cierto tipo de trabajador/a y no a las amas de casa (o a las limpiadoras o a los dependientes…), por poner un ejemplo.

Pero discrepo de dos de las tesis principales del texto: la idea de que “la galaxia psi mercantilizada se expande a costa de la galaxia soc no mercantilizada” y la continuidad establecida entre psicoanálisis y coaching.

La primera es una de esas tesis que tienden a gustar(me) porque son contundentes y abarcan muchas cosas en su enunciado. Sin embargo, yo, que me psicoanalizo, no puedo estar de acuerdo con que la terapia venga a sustituir las conversaciones con las amigas (el tejido comunitario): bien al contrario, la terapia (psicoanalítica) es eficaz precisamente porque es completamente diferente de las conversaciones con las amigas (todavía frecuentes y prolijas, afortunadamente), porque sigue reglas y produce efectos completamente distintos de aquéllas (este post ya va a ser mucho más largo de lo que debiera así que no puedo contar aquí en qué consisten esas diferencias). En todo caso, no discuto que ciertos lazos comunitarios (vecindad…) se hayan debilitado; discuto que dicho debilitamiento explique el recurso a las psicoterapias o que su resurgimiento hicieran a éstas innecesarias.

Mi segunda objeción tiene que ver con que, aunque se establecen en el texto algunas diferencias entre psicoanálisis y coaching (orientación hacia pasado versus futuro), son muchas más las continuidades sugeridas y eso es ciertamente injusto. Claro que ‘el yo’ es un andamiaje inestable y que lo es inevitablemente, pero el psicoanálisis es el aparato conceptual que más y mejor ha permitido entender y nombrar esta precariedad y esta complejidad, precisamente; Freud es uno de los científicos sociales más lúcidos (y subversivos) de la historia y, a diferencia de la coacher (y de una psicóloga cognitivo-conductual), una psicoanalista jamás le diría a su paciente qué debe hacer o decir, porque no conoce su deseo ni aspira a hacerlo (pero me temo que tampoco hay sitio aquí para abordar esto).

En todo caso, enhorabuena por abrir tan suculentos debates. Muy buen artículo!

Buenísimo. Sólo puedo añadir que la otra cara de la ruptura de los vínculos comunitarios es la judialización de las relaciones sociales. Soy profe y a muchos de mis alumnos les encanta la palabra "denuncia", un síntoma de que el conjunto de reglas no escritas que regulan la convivencia diaria bajo la denominación "sentido común" han sido disueltas.

Hola a todos y gracias por los comentarios.
Beatriz, he tratado de ser respetuoso, y no descarto en abosluto que el coach, individuo a individuo, caso a caso, resulta útil. Ahora, eso no quita el análisis macro acerca de su nacimiento y su función social.
Saludos

Estimado Felipe, creo que o no conoces bien el coaching o has tenido una mala experiencia con el coaching. Pero en cualquiera de los casos, os rogaria un poco de respeto con una profesion incipiente, como lo fue la psicologia hace solo un siglo y ahora ayuda a mucha gente que lo necesita.
El cerebro humano no nace carente de mermas como el resto del cuerpo y es un organo plastico, que con entrenamiento puede conseguir mas de lo que parece.
Si todo esto te parece que no puede ayudar a la poblacion, respeto mucho tu opinion, pero no la des como certera.
Descubre profundamente lo que significa coaching (nombre poco afortunado) y despues vuelves a plantearte alguno de tus conceptos.
saludos
Beatriz

Creo que esta persona no conoce bien el coaching...

http://limpiezaslaspalmas.info/

Creo que esta persona no conoce bien el coaching...

Estupendo.


Me parecen EXCELENTES todas las TÉCNICAS de AUTOAYUDA, lo que DA MIEDITO son los TÉCNICOS (coachs, psicólogos, psiquiatras) que LAS UTILIZAN a su antojo para INTENTAR EJERCER EL CONTROL de LO INCONTROLABLE (la LIBERTAD DE PENSAMIENTO).

DESGRACIADAMENTE COARTAN la LIBERTAD DE ACCIÓN (les encanta recetar y empastillar).

Estoy convencida de NO SE DAN NI CUENTA de los TRISTES RESULTADOS de sus RANCIAS SOLUCIONES.

El Dr. FRANKENSTEIN o el Dr. JECKYLL son 2 buenos ejemplos del ÉXITO PSIQUIÁTRICO.

juajuajua

Muy buen artículo, contenidos acertados y estilo ameno aunque riguroso. A mí no me sobra Gandalf, alivia un texto que podría parecer demasiado académico.

Cuántos más señalen que el emperador va desnudo desde hace años, mejor.
"El espigador digital" empezó a hacerlo cada viernes desde finales de octubre de 2011 y sigue ahí, porque tal y como declaró ayer una alta ejecutva de la banca española a "El PAÍS", decir que la banca es culpable de la crisis no es una verdad palmaria, obvia, no. Se hace sólo porque es rentable y está muy bien pagado por agentes subversivos. ¿No se lo creen?. El administrador de "El espigador digital", sin ir más lejos, ha visto condonada su hipoteca a 30 años desde que publicó el primer chiste sangrante sobre un banco (N. B. usen aquí su sentido del sarcasmo, por favor).
Ahí queda el link, que corra la tinta. Sobre todo la de las viñetas, http://elespigadordigital.wordpress.com

Felicitaciones por esta iniciativa de crítica cultural (humana) de un modelo económico (inhumano) que hace agua por todos lados salvo para un par de oligopolios muuy gordos.

Les invito a leer mis columnas sobre este tema en este portal:

http://blogs.cooperativa.cl/opinion/tag/andres-lopez/
Saludos desde Chile

En relación a esto, la excelente conferencia sobre la "Autoestima" del filósofo Josep M. Ruiz Simón el pasado lunes en el CCCB de Barcelona, donde criticaba el fomento de la autoestima al servicio del capitalismo para ser rentables socialmente.

"Los manuales de autoestima glorifican la flexibilidad, son los catequismos de esta sociedad de riesgo global."

Como ejemplo, el libro "Quién se ha llevado mi queso" tan usado por los ejecutivos para concienciar a sus subordinados hacia el cambio en momentos críticos.
En resumidas cuentas, otro ejemplo de programación de comportamientos.
.
Creo muy interesante y necesario este blog, fomentando el debate de fondo. Quizás me sobren las citas a Gandalf, que lo hace irreal. Claridad y divulgación para poner de manifiesto las fallas del sistema.
Enhorabuena y adelante.

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Sobre el blog

El consumo configura nuestro estar en el mundo. Cómo nos relacionamos con nosotros mismos, con los demás y con el planeta. Analizar nuestra relación con marcas y productos nos ayuda a comprender qué lugar ocupamos en la sociedad de consumo. Y, sobre todo, nos ayuda a no caer anestesiados cuando comience la revolución.

Sobre los autores

Somos un grupo de personas que creemos que el modelo capitalista actual es insostenible, que el consumo es uno de los síntomas de lo que está pasando y que es una de las palancas de cambio.

Alberto Knapp Bjerén, fundador de una consultora de internet, inversor en startups, enemigo del crédito.

Luis Montero. Autor de Artrópodos, Feliz Año Nuevo y Clon. Consultor en Cero23.

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