Salvador Camarena

Funes y El Mozote, el día después

Por: | 19 de enero de 2012

Funes ok
Imagen de un vídeo del presidente Mauricio Funes en el discurso del lunes.
Cuando en marzo de 2009 ganó la presidencia de El Salvador, un asesor de Mauricio Funes le dijo a la prensa que el nuevo mandatario no buscaría revanchas, sino “perdón y la verdad”. En esa fecha, el asesor del candidato del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional también adelantó que no revocarían la polémica ley de amnistía de 1993. Con su discurso del pasado lunes, al pedir perdón a nombre del Estado por la matanza de El Mozote, el presidente Funes podría estar abriendo la puerta a cumplir la primera parte de la oferta que hiciera su asesor, pero quizá de manera más importante da pie a la interrogante sobre si seguirá la línea marcada con su emotivo discurso de hace tres días, y bajo su conducción El Salvador avanzará en la agenda de profundizar en la revisión de la tragedia de la guerra civil, derogar la ley que ha servido de escudo a criminales acusados de matanzas y atrocidades, y dar a su país esa categoría que otras naciones han ganado al ajustar cuentas con el pasado.

“Funes pidió perdón por la matanza y dijo que ese era el inicio del camino hacia la justicia. Luego, en su discurso, hizo lo que ningún presidente había hecho antes: hablarle con autoridad a la Fuerza Armada para cuestionarle su cosmovisión. Pero a la vez que se la cuestionó, le ordenó desmontarla. Lo hizo en tres párrafos de su discurso. En primer lugar, recordó que el informe de la Comisión de la Verdad señalaba a personas específicas como las responsables de la matanza, entre ellas al coronel Domingo Monterrosa, como comandante del Batallón Atlacatl; el mayor José Armando Azmitia, como subjefe del batallón, y al entonces mayor Natividad de Jesús Cáceres, como jefe operativo del Atlacatl”, consignó El Faro. "Precisamente porque a 20 años de los Acuerdos de Paz estamos ante una institución militar diferente, profesional, democrática, obediente al poder civil, no podemos seguir enarbolando y presentando como héroes de la institución y del país a jefes militares que estuvieron vinculados a graves violaciones a los derechos humanos", expresó Funes al recordar que hace poco se cumplieron 30 años de la matanza de El Mozote en el acto donde se conmemoró la firma de la paz el 16 de enero de 1992.

El periodista Juan José Dalton, quien colabora en El País, ha dicho en otro texto, El perdón de El Mozote, publicado en confidencial.ni, que esta revisión no será fácil: “La Fuerza Armada tiene, sobre todo en Domingo Monterrosa, a un ‘héroe legendario’, cuando en realidad es el prototipo de un criminal de guerra”. Además, “la derecha salvadoreña creó sus mitos: Roberto D´Aubuisson, ya fallecido y quien ha sido señalado en investigaciones nacionales e internacionales como el autor intelectual del magnicidio del Arzobispo Oscar Romero, es un hombre al que se le erigen monumentos, plazas públicas y recibe todo tipo de homenajes, cuando también fue un criminal de lesa humanidad, fundador de los escuadrones de la muerte. No obstante, la acción de Funes en este aniversario de paz puede marcar un parte aguas y la impunidad realmente pudiera ser apartada de nuestra historia, si es consecuente en discurso y acción”. 

Para que realmente ese discurso se convierta en un parte aguas, el periodista Carlos Ayala Ramírez destaca asuntos que el propio Funes se había tardado en atender en esta materia. Así lo dice en el artículo El Mozote, verdad, justicia y reparación: “el gesto del Presidente, por tanto, parece ser más que un acto simbólico, tiene características de ser un verdadero programa que repare, restituya, rehabilite y compense a las víctimas y sus familiares. No obstante, tiene algunos vacíos o ausencias. Citamos al menos tres: En primer lugar, la actitud pasiva del Presidente con respecto a las reiteradas recomendaciones y solicitudes de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, orientadas a realizar acciones para derogar la Ley de amnistía vigente desde marzo de 1993, que sigue siendo fuente de impunidad y negación de justicia para las víctimas; en segundo lugar, la ausencia de compromiso para promover la integración a la legislación interna de importantes tratados internacionales de derechos humanos que pueden garantizar la no repetición de hechos considerados de lesa humanidad; finalmente –y quizás más difícil de realizar– no pocos esperaban que el Presidente se comprometiera a abrir los archivos de la Fuerza Armada para que puedan ser examinados, por los representantes de las víctimas, que también reclaman verdad y justicia por violaciones de derechos humanos por parte de organismos del Estado”.

Cada uno por su lado, Dalton y Ayala recuerdan que los crímenes y las atrocidades no fueron de autoría exclusiva del Ejército y del gobierno, y que esta revisión también debería comprender lo que realizaron los insurgentes. El primero recuerda que hace apenas unos días quedó suspendido el juicio a dos de los señalados de haber participado en el asesinato y desaparición del poeta Roque Dalton. Mientras que Ayala recuerda que “no menos cierto es que en cantidad y en gravedad la mayor responsabilidad recae sobre los militares de esa época. Algunos preferirían que no se hablara de estos temas, menos en el contexto de la conmemoración de los Acuerdos de Paz. Siguen creyendo que el olvido y la Ley de amnistía son factores necesarios para superar las heridas del pasado”.

Las palabras de Funes del día 16 no dejan duda de que el llamado es para todos, no sólo para los militares. Hizo un pedido “al liderazgo político del país, a todos los partidos políticos para que no exalten nombres de personajes que pudieron haber estado vinculados a violaciones de los derechos humanos ni acciones que hubieren provocado muerte y sufrimiento y que, lejos de contribuir a la creación de una cultura de paz, fomentan la polarización y la división de la sociedad salvadoreña

En el país, amigos y amigasno ha habido justicia porque quienes debieron plasmarla no lo hicieron por diversas razonesNi los gobernantes, en lo que les correspondía, ni los jueces, que tenían la suprema responsabilidad de no dejar impune el crimen, cumplieron con su deber”.

Finalmente, Funes recordó a los salvadoreños, y a los que al leer sus palabras nos sintamos aludidos, que “si entendemos que la democracia es un sistema político que debe asegurar la equidad, la justicia, la convivencia pacífica, la igualdad de oportunidades. Un sistema en el que impera la libertad auténtica, la independencia de los poderes del Estado, la responsabilidad social del Estado, la garantía absoluta de los derechos humanos,  pues entonces, estamos aún muy lejos de tener democracia real en nuestro país”.

 Aquí el discurso íntegro del presidente Mauricio Funes.

Mañana seguimos Contando América

Hay 6 Comentarios

Yo como salvadoreña comparto la humildad del Presidente al pedir perdón, pero también censuro a muchos soberbios que lo están criticando y que le están exigiendo hacer hasta lo imposible, ¡son los mismos que han estado adulando a los presidentes de turno en los últimos 20 años! Hipócritas, pero además ignorantes: la ley de amnistía no hay que derogarla, lo que deben hacer los Jueces es interpretarla y aplicarla. Pero eso no se hace y eso sólo se puede llamar CULTURA DE IMPUNIDAD.

Puras palabras propio de un aprendiz de político, si de verdad quiere imponer justicia, primero: derogar la ley de amnistia para los criminales y luego que hable estas "lindas palabras"

Interesante artículo que fue respondido por miembros de ARENA con la pataleta infantil de ""Y tú más"" , es decir, que decían que sí, que sí, que ellos habían matado pero que en el Frente también. Así siguen....
Otro punto de interés es la masacre cultural, histórica y simbólica del actual Cardenal de El Salvador al ordenar el derribo y destrucción de los mosaicos de la Catedral de SS, eso sí que es estar con tu rebaño pero .........con el cuchillo a mano. Pena de país.

Si develamos la ley de amnistía en realidad podríamos ver tanto a la derecha como a la izquierda como culpable, los acuerdos de paz fueron un paso para que los muertos descansen en paz y los vivos vivamos en paz y eso es lo que aun esta gente no logra, todo el tiempo que el presidente funes dedico a los muertos del mozote... lo respeto, pero creo que respetemos a los dolientes, ahora si los dolientes son tanto como cualquier siudadono salvadoreño victimas de la violencia por la que nuestro pais se encuentra creuzando, como me decia mi nana de pequeño, no le tenga miedo a los muertos tenga le miedo a los vivos... ya vasta la politica no es un museo, es una actitud proactiva, que genera seguridad y tranquilidad para los que nos acovijamos debajo de los que toman las desiciones...... ya vasta de revivir , mejor vivamos.... amo a mi pais y me doleria tener que salir de un lugar que me encanta..

Porque nos quedariamos sin politicos en el pais, si se enjuiciaran a todos los criminales , la mayoria tienen cola que les pisen , ojala algun dia se deroge la ley para que se pueda hacer justicia no importa el color politico.

Buenas palabras, Presidente Funes. Pero por que hay un ex miembro del Batallon Belloso--viculada con masacres por la Comision de la Verdad--como su Ministro de Justicia y Seguridad Publica? Y por que hay un asesino de Roque Dalton en su gobierno?

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Sobre el autor

es periodista y locutor de radio. Se ha propuesto hacer de este espacio una red de amigos en el continente.

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