Salvador Camarena

Medios estatales: gana la propaganda

Por: | 21 de febrero de 2012

Cpj
Portadilla del Informe 2011 del Comité para la Protección de los Periodistas.

(Actualizado con la información respectiva a Cuba).

“En países de América Latina con altos niveles de polarización política como Venezuela, Ecuador y Nicaragua, los líderes electos han invertido en grandes multimedios, generando enormes conglomerados de prensa oficiales que promueven sus agendas políticas personales”, sostiene el Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ, por sus siglas en inglés), en una investigación publicada como parte del Informe Global: Ataques a la Prensa en 2011 de esa organización, que se da a conocer este martes.

Carlos Lauría, coordinador senior del programa en de las Américas del CPJ, publica en “Prensa estatal: Fines políticos desplazan interés público” un recuento sobre una tendencia marcada de gobiernos de Latinoamericana de generar medios supuestamente de interés público, pero que en realidad tienen una agenda de propaganda gubernamental que sirve como ariete para marginar, excluir e incluso atacar a periodistas y medios independientes y críticos.

El caso emblemático expuesto por Lauría es el impulsado por el presidente Hugo Chávez en Venezuela, ejemplo que sin embargo han seguido lo mismo Rafael Correa en Ecuador y Daniel Ortega en Nicaragua, países que además, subraya el funcionario del CPJ, “carecen de leyes que dispongan que los medios estatales deban servir al interés público”.

El estudio de Lauría explica cómo “a menudo” esos presidentes “describen a los ejecutivos de medios privados como la ‘oligarquía’ y la ‘elite empresarial’, personas vinculadas a conglomerados transnacionales y decididas a sesgar la cobertura periodística a favor a la oposición política o de otros grupos con intereses especiales. Los gobiernos de estos países justifican su accionar contra la prensa, a quien se le suele negar el acceso a funcionarios y a eventos públicos, al acusar a los medios privados de ser enemigos del pueblo”.

El caso de Globovisión, cadena televisiva condenada a pagar 2 millones de dólares por supuestamente instigar disturbios tras una revuelta en una cárcel venezolana, es puesto como caso emblemático, en el que a partir del embate de un programa afín al régimen de Chávez, “financiado con fondos públicos, se ha convertido en el ejemplo más notorio de una tendencia regional a través de la cual los medios estatales se utilizan no sólo como herramienta para la propaganda política, sino también como plataformas para campañas de desprestigio en contra de críticos, incluyendo periodistas”. 

Pero el caso está lejos de ser una situación propia de Venezuela. “El Presidente de Ecuador Rafael Correa ha seguido de cerca los pasos de Chávez. Cuando Correa asumió su cargo a principios de 2007, los medios estatales consistían solamente de Radio Nacional de Ecuador. El gobierno erigió una ambiciosa maquinaria mediática en pocos años (…)  El gobierno de Correa ha utilizado fondos públicos —cuyos montos no fueron nunca divulgados— con el objetivo de montar una masiva operación de medios estatales actualmente compuesta por numerosas emisoras de TV (TC Televisión, Gama TV y Ecuador TV, además de canales de cable como CN3 y CD7), estaciones de radio (Radio Pública de Ecuador, Radio Carrousel, Radio Super K 800 y Radio Universal), periódicos (El Telégrafo, PP El Verdadero y El Ciudadano), revistas (La Onda, El Agro, Valles y Samborondón) y una agencia de noticias (Agencia Pública de Noticias del Ecuador y Suramérica, conocida como Andes).

“Correa ha usado a los medios estatales como plataforma para desacreditar a los periodistas que se oponen a sus políticas de gobierno. El presidente suele dedicar sus habituales emisiones radiales de los sábados a embestir con ataques verbales a empresas de medios y a periodistas en forma individual. Los medios que suelen ser con mayor frecuencia blanco de ataques son los El Universo, La Hora, El Comercio y Expreso, como así también la cadena televisiva Teleamazonas. El presidente ha tildado a sus críticos de ‘ignorantes’, ‘basuras’, ‘mentirosos’, ‘amorales’, ‘mediocres’, ‘sicarios de tinta’, y ‘actores políticos que están tratando de oponerse a la revolución ciudadana’”.

El reporte de Lauría también revisa el caso de Nicaragua, donde “el gobierno sandinista utiliza el aparato mediático oficial —Canal 4, Canal 8, Canal 13, la emisora radial Nueva Radio Ya y el sitio de noticias El 19— para perpetrar ataques personales a varios periodistas críticos del gobierno. (…) Periodistas conocidos como el ex director del periódico El Nuevo Diario, Danilo Aguirre, han sido tildados de “fascistas”. Carlos Fernando Chamorro, conductor del programa “Esta Semana” en el Canal 12 de televisión, fue investigado y acusado de lavado de dinero en una investigación que el CPJ describió como politizada y que intentó restringir la cobertura informativa sobre casos de corrupción gubernamental”.

En el caso de Daniel Ortega, la construcción de un aparato de propaganda incluye el involucramiento de su familia en la operación de medios: “El lanzamiento en junio del Canal 13 Viva Nicaragua, una cadena de 24 horas de noticias propiedad de la familia Ortega y dirigida por los hijos de Daniel Ortega, Luciana, Camila y Maurice Ortega Murillo, es un ejemplo del intento del presidente por controlar el flujo de información”.

El reporte también señala que hay otros países donde también se advierten este tipo de prácticas: “En Bolivia, el Presidente Evo Morales fue sincero cuando explicó que su gobierno saca provecho de los medios estatales para frustrar las distorsiones percibidas en la prensa privada. Y en Argentina, los críticos afirman que el programa de televisión 6, 7, 8 emitido por la Canal 7 en la televisión pública ha lanzado una caza de brujas contra periodistas que no son afines al gobierno. En este programa de debate, cinco periodistas y dos invitados periódicamente menosprecian la cobertura periodística que realiza la prensa crítica, retratando a periodistas y medios como actores políticos y oposición”.

Si el ensayo de Lauría comienza con el caso venezolano su recorrido sobre esta tendencia a montar un aparato estatal de propaganda en contra de los periodistas, el funcionario del CPJ advierte que "los analistas sostienen que Venezuela, en particular, ha intentado reproducir aspectos del modelo de comunicación cubano, en el cual el gobierno es dueño y controla todos los medios, los utiliza para la propaganda política y para oponerse a las críticas extranjeras, mientras denosta a periodistas y blogueros independientes. Esto resulta preocupante dado que Cuba, hasta hace poco, figuraba entre los países con más periodistas presos en el mundo. En Cuba, quienes intentan trabajar de modo independiente son hostigados, detenidos, amenazados con procesos judiciales o prisión, o se les impide viajar. Los sitios de Internet gubernamentales acusan a blogueros independientes de recibir dinero de grupos de oposición financiados en el extranjero. La constitución de Cuba reconoce sólo “la libertad de expresión y de prensa siempre que sea conforme a las fines de la sociedad socialista.
"Al mismo tiempo, la política del gobierno cubano ha restringido de modo severo la infraestructura local para Internet, ya que sólo a una pequeña parte de la población se le permite acceder a la red desde sus hogares. A la gran mayoría se le exige utilizar puntos de acceso controlados por el estado y debe someterse a verificaciones de identidad y a una intensa vigilancia. El acceso a sitios no cubanos está restringido".

La buena noticia es que sí hay ejemplos en América Latina de medios estatales que se distancian de las políticas del gobierno en turno. Lauría menciona como referencias de buena práctica a “Televisión Nacional de Chile (TVN), Canal 22 de México y TV Cultura de Brasil han sido destacados como paradigmas de medios que pertenecen al estado pero que han logrado cumplir con su objetivo principal de servicio público”.

Mañana seguimos Contando América 

Hay 13 Comentarios

Y eso sin contar los múltiples cadenas nacionales y propagandas que todos los días proliferan por los canales tanto públicos como privados.
Cada vez hay más censura por el miedo que infunde el gobierno ecuatoriano de este señor Correa.
Además a parte de los periodistas la gente que no puede expresar su inconformidad con el presidente de la "Revolución Ciudadana"porque somos objeto de persecución y cárcel por ofender la magestad de poder. Muchos peligros espero que el pueblo despierte y entienda a la gente ciega que todavía está en Ecuador que no vivimos en un país de maravillas sino en un lugar cada vez menos libre.

Camarena, quizás podría agregar a Irán y Corea del Norte en los países que violan la libertad de expresión, y de paso conseguiría un aumento del sueldo que le paga la embajada norteamericana.


Es sólo una idea, Ud, verá si la pone en práctica. Por cierto, no se le ocurra mencionar los ataques a la libertad de prensa en Chile, Colombia, Honduras o El Salvador, porque ahí sí que le cortan su estipendio,...

Comenzamos de nuevo, Camarena....


Televisión Nacional de Chile (TVN) es uno de los canales de TV más politizados del continente. Durante las protestas estudiantiles del año pasado se caracterizó por la absoluta falta de imparcialidad, la distorsión sistemática de los hechos y una burda manipulación.


Todo ello está en conocimiento de loa organismos internacionales, pero como Chile no forma parte del "eje del mal" al que Camarena gusta tanto atacar, entonces no se menciona. Así de sencillo.


En Chile los medios de comunicación (en particular la TV, pero también sucede en la prensa) están concentrados en las manos de unos pocos millonarios que manipulan la información de acuerdo a sus intereses. No hay prensa libre y diversa en Chile, así que le pido POR FAVOR no nos use como ejemplo a seguir.

Es desconcertante cuando se minimiza en la prensa internacional los linchamientos de personas, incluyendo varios periodistas, en la Bolivia de Evo Morales En el blog adjunto hay un registro relativamente actualizado de los linchamientos en Bolivia que son tolerados cuando no incentivados por el gobierno de Evo Morales. Se trata de un recuento con fuentes, muy sistematico.http://nuestroperronegro.blogspot.com/2010/02/bolivia-justicia-comunitaria-aumentan.html

Gracias, lo leo siempre con entusiasmo y respeto.

En atención al comentario de Zoé Valdés, y en descargo de Carlos Lauría, he actualizado el blog, he incluido ya varías líneas de las que dedica al caso cubano. Originalmente no las incluí por una simple (quizá equivocada) razón: En Venezuela, Ecuador y Nicaragua hay elecciones. Desiguales, disparejas, con tintes fraudulentos, como sea, pero hay elecciones. Y otros elementos propios de la democracia: diversos partidos políticos, medios de comunicación formales y defendidiendo su independencia, libertad de tránsito, etc. Y en Cuba, obvio está, no. Por eso no lo incluí, pero gracias por hacer notar la ausencia del "modelo cubano".
Lauría en cambio, en su ensayo, no menciona a Colombia. Mas el CPJ en su informe sí habla del caso colombiano y el peligro para sus periodistas. De eso hablaremos más adelante.

Faltó nombrar al modelo y creadores de todo eso: la Cuba de los Castro, y a los maestros mayores Censuradores de prensa: Castro I y Castro II. ¿Por qué siempre los obvian?

La mayor parte de los periodistas se han convertido en pésimos politiqueros abusando de la libertad de expresión creyéndose, además, intocables por la ley. La víctima de esta práctica de desinformación no es la verdad, sino nosotros. Digámoslo con claridad: los periodistas ni son la voz autorizada de esa nebulosa llamada "opinión pública", ni son los guardianes de la democracia.
En Venezuela -como en los otros países del ALBA- se practica un periodismo aberrante especialmente en la derecha, con sus contadas excepciones. Para muestra un botón: algunos periodistas fueron cómplices en ese país de un golpe de estado en 2002 (se le conoce ahora como "golpe mediático"). El descarado uso de los principales medios de comunicación aquel abril de ese año fue para azuzar a un sector de la población y mantener en el silencio informativo al resto; esto no sólo fue elogiado por los mismos perpetradores directos del golpe sino que reconocieron la peligrosa relación y complicidad con los medios para culminar semejante crimen. ¿Algún periodista fue enjuiciado por ello después? Ninguno. Y ese golpe pudo haber acabado en guerra civil.
Sin justificar los desaciertos en materia de comunicación de Chávez y sus colegas, entiendo que debe existir un contrapeso informativo ante tanta irresponsabilidad.

Fé de erratas: quise decir "hipnotizados"

Si no fuese por Telesur cuyo auspiciantes son los gobiernos de Argentina, Bolivia, Colombia, Cuba, Ecuador, Nicaragua, Paraguay, Peru, Uruguay y Venezuela, viviríamos imnotizados por los medios de comunicación hegemónicos. A estos sólo le interesa tener a la población atemorizada con sus mentiras y manipulaciones. Lo de "periodismo independiente" de esta gente es una broma grotesca.

Gracias a los nuevos medios estatales se pueden escuchar las voces de los pobres y los oprimidos, las voces de los que fueron silenciados durante decadas por los grandes medios al servicio de una plutocracia corrupta. ¿Triunfo de la propaganda? No, triunfo de la democracia y el pluralismo.

Muy de acuerdo con el primer comentario, es alucinante que no haya una sola mencion a Colombia, el pais donde más periodistas son asesinados cada año con diferencia, y encima acusan a los demás de "propaganda", hace falta tener pocos escrupulos.

En Colombia el año pasado fueron asesinados y amenzados mas perioditas y mas medios que en Ecuador y Venezuela juntos y usted no dice nada

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Sobre el autor

es periodista y locutor de radio. Se ha propuesto hacer de este espacio una red de amigos en el continente.

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