Rebajas de Navidad

Por: Francesc Valls | 16 dic 2011

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El Gobierno de Artur Mas tiene sometida a la ciudadanía a un régimen de sobresaltos continuado. Un día experimenta con la conversión de los grandes hospitales públicos en empresas; otro recorta salarios o despide contratados o aplaza el 20% de la paga de Navidad a los funcionarios. El objetivo es que el déficit de la Generalitat sea del 2,66 % del PIB. En la carrera hacia la austeridad, todas las administraciones aspiran a ser ejemplo de ascetismo. Y en pleno vendaval de recortes, que los ciudadanos asumen entre la indignación y la resignación, ese camino de perfección genera conflictos propios de un Estado de las autonomías, que tiene un gasto federal y  una recaudación centralizada.

El Ejecutivo de Zapatero se despide del poder con un episodio de impago de 759 millones de euros que la Administración central adeuda a la Generalitat de Cataluña, en virtud de las inversiones pendientes en 2008, es decir, unos pagos comprometidos por el Gobierno central que avanzó el Ejecutivo catalán. En la sección 32 de la ley de Presupuestos Generales del Estado para 2011, figuran esos 759 millones junto a fondos que deben ir a parar a otras comunidades en virtud de sus respectivos estatutos de autonomía. Pero la partida no se ha ejecutado. El pretexto inicialmente esgrimido por el Ministerio de Economía  es que la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatuto catalán deja las inversiones en manos de las Cortes Generales. Pero esa explicación no debería valer, porque tanto el Congreso como el Senado dieron luz verde a la partida al aprobar la ley presupuestaria. Economía ha acabado confesando que no se ha producido la transferencia porque no es propio que la haga un gobierno en funciones. En fin, una explicación que resulta cuando menos contradictoria  habida cuenta de la que el propio Ejecutivo de Zapatero ha concedido indultos estando tan en funciones como ahora. Lo más probable es que la no transferencia obedezca a una operación para centrifugar déficit hacia las autonomías, lo que permitirá a la Administración central mostrar el tan de moda perfil franco-prusiano.

El hecho es que la crisis de tesorería de la Generalitat sumada al incumplimiento de la Administración central ha dejado a los funcionarios con el 20% de su ya recortada paga de navidad en el alero y a los proveedores del Gobierno catalán a la espera de tiempos mejores. El Ejecutivo de Mas ha decidido recurrir a los tribunales y explicar a Europa que si hay más déficit no es por culpa de la mala gestión de CiU. Embarcados en la retórica, la realidad se encarga de sumar recortes y rebajas presupuestarias. Los 200.000 empleados públicos y los proveedores sufren en carne propia la misma inseguridad de que tanto se lamenta la Generalitat. Los sindicatos han anunciado su intención de recurrir a los tribunales por esa medida de ahorro forzoso dictada por el Gobierno catalán que permite ganar tiempo y entre 100 y 200 millones de euros. Un aperitivo en comparación con esos contundentes 600 millones que la Generalitat prevé recortar de los trabajadores públicos el próximo año. Un horizonte con el palo de la austeridad como única meta es descorazonador.  El Gobierno catalán debería, más allá de Madrid no cumple, mostrar que hay vida más allá de los recortes. El Ejecutivo de Mas tendría que mostrar la hoja de ruta completa: qué recortes y hasta dónde para llegar a qué.  De otra manera caerá la sombra de la sospecha sobre si la salida a tanto recorte es únicamente es ese punto que figura en el programa de CiU y que se llama pacto fiscal.

Hay 3 Comentarios

GENIAL!

En diciembre se acuerdan de la deuda o es una explicación para dar validez a sus recortes, está claro que los presupuesto generales los reflejaban no entiendo porque este tipo de atraso a no ser que dicho ingreso sea un choque frontal a esos recortes y medidas tomadas. A esto le llamo dejadez de CIU, en reclamar desde el primer momento lo que pertenece a Cataluña, el compadreo con el gobierno Central es lo habitual de dicha formación durante todas las legislaturas, ahora toca un hueso duro pero con ideas a fines. Esta claro que CIU apoyará al PP en sus medidas a cambio de un Pacto Fiscal, o sea chantaje en vez de convicción de ideas. Saludos Toni.

Good work! Thanks a lot for post.

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Sobre el autor

Francesc Valls

. Viví la transición democrática en primera línea periodística y personalmente. Luego me enriquecí espiritualmente viajando con Juan Pablo II alrededor del mundo. Descendí a lo terrenal con Jordi Pujol. Desde siempre he sido un adicto a la política. Soy subdirector de EL PAÍS en Cataluña.

Sobre el blog

El día a día del contraste entre ese dulce postre tradicional y la amarga austeridad. Todo aderezado con unas gotas de tabasco soberanista.

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