Sobre el autor

Francesc Valls

. Viví la transición democrática en primera línea periodística y personalmente. Luego me enriquecí espiritualmente viajando con Juan Pablo II alrededor del mundo. Descendí a lo terrenal con Jordi Pujol. Desde siempre he sido un adicto a la política. Soy subdirector de EL PAÍS en Cataluña.

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El día a día del contraste entre ese dulce postre tradicional y la amarga austeridad. Todo aderezado con unas gotas de tabasco soberanista.

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Políticos antisistema

Por: Francesc Valls | 03 jul 2012

Caixesfoto

 

El Parlament finalmente va a investigar las supuestas irregularidades en la sanidad pública catalana. Al Partit dels Socialistes le ha costado decidirse, pero ha optado por hacer algo más que vagas declaraciones de principios sobre la transparencia. CiU asegura que no la va a torpedear. Pero no faltan agoreros –de todos los colores políticos- que opinan que tanto esta comisión como la que investigará las cajas de ahorro se convertirán en un pim-pam-pum político con escasos resultados.  

    ¿Tienen o no utilidad las comisiones de investigación? ¿Por qué este tipo de instrumentos chocan con el criterio de algunos políticos con experiencia, que dudan de su eficacia? En primer lugar, las comisiones, aunque respondan al juego de las mayorías parlamentarias, permiten que trasciendan datos que la ciudadanía ignora y que tiene derecho a conocer. En segundo lugar, los políticos que desconfían de ellas caerían en la categoría de antisistema, pues descalifican una herramienta perfectible pero de calado democrático. Es cierto que los comparecientes no están obligados a jurar decir la verdad ni siquiera a responder. Tal vez  ha llegado el momento de plantear el cambio. Pero mientras se persigue la perfección, tal vez convendría abonar el posibilismo y que algunos parlamentarios se afanasen en lograr una mayor profesionalidad y preparación. Sencillamente, para cumplir con su deber. El 13 de agosto de 2007 el entonces presidente de Endesa, Manuel Pizarro, compareció ante el Parlament, que investigaba el gran apagón del 23 de julio de ese año, que dejó a más de 300.000 abonados sin servicio. Los profesionales del parlamentarismo fueron incapaces de plantear un ejercicio dialéctico eficaz ante Pizarro, que impuso de manera aplastante su argumentación en la Cámara catalana.

    Quizás el problema es que algunos se empeñan en convertir las comisiones de investigación en una suerte de juegos florales. Se limitan a recitar de memoria el guion del partido sin el más mínimo trabajo de fondo. Hay tan honradas como singulares excepciones. El republicano Pere Bosch, por ejemplo, trabajó en profundidad la documentación y brilló en su labor parlamentaria durante la comisión que en 2010 abordó el caso Palau.

    En la sanidad catalana están por investigar muchos asuntos. ¿Por qué Josep Prat, presidente del ICS, pagó a través de Innova 700.000 euros “injustificados” al exdirector del CatSalut Carles Manté, según una auditoría en marcha? ¿Por qué una filial de los hospitales de Blanes y Calella, dirigida por el diputado de CiU Xavier Crespo, gastó 1,3 millones de euros sin justificar, según una auditoría rechazada por el pleno de  la Sindicatura de Cuentas?  ¿Por qué, de acuerdo con una querella interpuesta por una médico, el hospital de Sant Pau efectuó pagos irregulares y favores políticos, cayó en sobrecostes e hizo adjudicaciones sin concurso?  ¿Cuál fue el mecanismo por el que el empresario Ramon Bagó obtuvo decenas de millones de euros en contratos para sus empresas a través de hospitales gestionados por un organismo público que él dirigía? ¿Cómo Josep Prat, director general de Innova, cobraba 280.000 euros al año y simultaneaba este cargo con la presidencia del ICS y la vicepresidencia del grupo hospitalario privado USP?

    Estas son algunas ideas de las que ha informado ampliamente EL PAÍS. Son un punto de partida para comenzar a trabajar. Hay que ponerle ganas para buscar y encontrar, además de la verdad, la complicidad de una sociedad castigada y recortada por la crisis. En beneficio de las instituciones, del sistema parlamentario y de la ciudadanía.

El País

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