Javier Valenzuela

Cuando las barbas de los "amish" veas pelar

Por: | 24 de noviembre de 2011

Sam Mullet
Una de las escenas más deliciosas filmadas por Hollywood en las últimas décadas es aquella de la película Único testigo (1985) en la que un guapísimo Harrison Ford saca a bailar a una lozana y hermosa Kelly McGillis en el granero donde él está reparando su coche. Suena en la radio del vehículo What a Wonderful World, de Sam Cooke, y el chico toma a la recatada chica entre sus brazos y la va arrastrando a una danza suave, tierna, divertida, cada vez más amorosa. Están a punto de besarse cuando alguien la llama a ella.

En ese thriller de Peter Weir, Harrison Ford es un policía de nombre John Book que se infiltra en una aldea amish de Pensilvania para proteger al pequeño Samuel, hijo de Rachel, el personaje interpretado por Kelly McGillis. Samuel ha sido testigo de un crimen en Filadelfia y el autor del mismo, un compañero en la policía de John Book, está intentado localizarlo y matarlo. La llegada de John Book a la aldea sacude a la comunidad amish y no falta quien le acoja con recelo y hostilidad. Pero, poco a poco, tanto el huésped como sus anfitriones van a aprendiendo a respetarse mutuamente. La imagen que nos queda de los amish es la de gente pacífica y adorable.

Y aquí viene la noticia: resulta que entre los amish, fundamentalistas de la Biblia por definición, también hay gente capaz de practicar la violencia. El FBI detuvo ayer a siete miembros de esa comunidad y los acusó de “agresión por motivos religiosos”, un delito federal en Estados Unidos. Al parecer, uno grupo amish, el dirigido por Sam Mullet en Bergholz (Ohio), se había dedicado en los últimos meses a castigar a disidentes en cuestiones teológicas por el procedimiento de entrar por las noches en sus casas y raparles a la fuerza los cabellos y las barbas. Aunque esta pintoresca gente procura mantenerse al margen de las autoridades de Estados Unidos, esta vez los agredidos presentaron denuncia.

Los amish, un cuarto de millón de almas en la actualidad, constituyen una singular minoría anabaptista que, procedente de la Suiza de habla alemana, se instaló en Estados Unidos en el siglo XIX, principalmente en Ohio y Pensilvania. Sus vestimentas son las de entonces: tirantes y luengas barbas para ellos, trajes largos y cofias para ellas. Cuando vivía en Estados Unidos, en el último lustro del siglo XX, pasé unos días, que coincidieron con el Thanksgiving, en la casa de unos granjeros amish en el condado de Lancaster, en Pensilvania. Esas jornadas de otoño, en las que la luz procedía de velas y no de la electricidad, en las que no había teléfonos ni ordenadores, en las que el transporte se hacía en carruajes tirados por caballos y no en coches, han dejado en mi memoria un delicioso y perdurable sabor a manzanas.

Soy muy respetuoso con aquellos que quieren vivir de otra manera –como vivían nuestros abuelos, bisabuelos o tatarabuelos, por ejemplo- pero con una condición: que no pretendan imponérselo a nadie. Y cuando digo nadie me refiero no solo a los de fuera sino también a los de dentro. Me temo, sin embargo, que con el tipo de gente de la que estamos hablando eso es difícil. Ellos no pertenecen al mundo de las ideas, que de modo natural acepta la pluralidad, sino al de las creencias, que, desde el alba de la humanidad, son dogmáticas por naturaleza. Así que si uno quiere salvar sus cabellos y sus barbas lo mejor es vivir en el laicismo de una pecadora gran ciudad.

Una última información: en en el acta levantada por el FBI contra los amish detenidos en Bergholz, se afirma que Sam Mullet dirigía el grupo con mano de hierro, forzando a veces a sus miembros a dormir durante días en gallineros y castigando físicamente a los pecadores. En cuanto a las pecadoras, por casadas que estuvieran, las llevaba a su casa para que sostuvieran relaciones sexuales con él y pudieran así “liberarse del Diablo”. Todo un rijoso clásico en este mundo de las sectas.

 

Hay 22 Comentarios

Siempre me han parecido curiosísimos los amish. Por cierto, peliculón Único Testigo. Genial entrada. Felicidades por tu blog

Qué bien, Javier, que menciones esa película.

La verdad es que a mí los Amish me dan un poco igual, pero justo después de ir al cine con una chica a ver Único testigo, empecé a salir con ella y, veintiséis años después, sigue siendo mi chica. Kelly McGillis hace el papel de su vida y el amigo Harrison no queda mal. Ya sé, ya sé... no tiene nada que ver, pero me apetecía recordarlo. Visca Sam Cooke!

Javi, estoy de acuerdo en casi todo lo que dices. Pero siento decirte que necesitas leer un poco más sobre la Inquisición española. Desgraciadamente, no fueron sólo 59 brujas

NICe really cool post really interesting! Thnsk!

¿Por qué es noticia en todos los periódicos españoles que unos pocos Amish les corten el pelo a otros pocos?.

Cada loco con su tema... mientras no se lo impongan a otro.
No estarí ad emás comentar que los amish dan plena liubertad por un curso para hacer literalmente lo que quieran y conocer mundo ... si despúes pueden elegir si quedarse en sus comunidades o partir.

qué quieres que te diga...locos hay en todas partes, pero lo cierto es que entre los amish que se sepa hay menos, se les tiene por gente pacífica de verdad, pero claro,lo dicho, siempre puede haber alguien que esté mal de la cabeza. A mí personalmente me parece que hay cosas de ellos de las que podemos aprender, nosotros que tenemos de todo materialmente pero a la vez tantas carencias espirituales

Contracorriente, no comprendo. ¿Crees que la "opinión manida de no imponer nuestras normas a los demás" es algo criticable? ¿Te gusta que te digan lo que tienes que hacer? Tengo tan poco respeto por ti como por los que justifican la violencia de género. Ascazo

Jajaja, yo no he visto la pelicula, pero acabo de ver el link, es un desastre !!

Valenzuela, sólo un hortera rememoraría la peicula de Peter Weir contando su argumento. Si a esto le añadimos tu opinión manida de no imponer nuestras normas a los demás, te pones en bandeja para no volver a leerte. Cada día me gustan más los HOMBRES (seres humanos que hacen honor a su especie), ¡¿andandarán?!

La noticia es de alcance mundial porque es original. Es casi como la de "un niño muerde un perro": no-violentos se atacan entre ellos.
Los amish han sido precisamente más veces víctimas de la violencia de los no-amish que a la inversa (recuerdese un asesinato de niños en una escuela de amish hecha por un no-amish) Rechazan la violencia por definición, algo que no estaría mal que hiciésemos los demás, pero como a todo lo desconocido, los clasificamos de oscuros y peligrosos.

A la persona que le preguntó sobre el significado de la barba - Para los hombres Amish, las barbas son un símbolo de la identidad religiosa. Cuando Sam cortarlas sirvió como exigencia de humildad pública. En un artículo en el New York Times, una de las víctimas dijo que "preferiría haber sido golpeados negro y azul que sufrir la desfiguración y la humillación de tener el pelo retirado"

Es cierto que los actos cometidos por Sam Mullet y sus seguidores son un asco. Sin embargo, no creo que sea apropiado que el autor de este artículo se extiende esto a toda la comunidad Amish. En general, los Amish son pacifistas y rechazan cualquier tipo de violencia. Es importante recordar que este fue un incidente y no representa a toda la comunidad en absoluto. Soy americano y me pregunto si estos ataques va a cambiar la forma en que el FBI maneja los grupos religiosos en los EE.UU.

¿Cómo no se le había ocurrido a nadie hacer un blog de crónica negra hasta ahora???Muy buena idea, me estoy enganchando!

Pues anda que así vamos bien, señores/as comentaristas del blog, en religión igual que en política: ¡ y tu más! ¡y tu más! ¡y tu más y peor!....

Al parecer al autor del artículo no le alarman las explosiones de brutal violencia que se expande por todo el mundo como cáncer y centra su atención en los pacíficos Amish. Esas "torturas" físicas y las relaciones sexuales como castigo de los pecadores por parte de San Mullet que tanto escandalizan al autor del artículo se muestran como cosa extraordinaria por la que todos los lectores debemos sentirnos conmovidos y exigir la inmediata condena de esos actos. Sin duda el autor profesa la fe de lo políticamente correcto (que es estar de acuerdo con lo que piensa la mayoría). La más grande agresión por motivos religiosos es la que han practicado los católicos en toda su historia contra otros pueblos de distintos credos religiosos: al imponer el credo católico no dudaron en hacerlo con insanía y ferocidad como la extirpación de idolatrías en América.

Javi,leo tu comentario, no lo comparto,no estamos de acuerdo.Pero no respondere porque creo que no se trata de polemizar entre nosotros... sino que participen muchas y muchos.sc

Sergio, decir que los abusos sexuales en la Iglesia son algo cultural es una barbaridad. El problema es que los depredadores van a donde pueden pillar presas, y suelen ser entrenadores, profesores y curas. Pero no se puede condenar a TODOS los entrenadores, profesores y curas por las acciones de unos pocos (poquísimos, proporcionalmente). Eso sí, la Iglesia no ha manejado bien el tema, eso es verdad.

Por otro lado, si te vas a ir a la Edad Media, recuerda que la Inquisición real, la que mataba a gente, fue la protestante. Solo en la Suiza de la que provienen los Amish, los protestantes-calvinistas mataron a 4.000... La Inquisición Española mató a 59 brujas. Dime tú quiénes eran los malos y quiénes eran los peores..

Por supuesto, señalar con el dedo a los Amish por las barbaridades hechas hace siglos, es de necios. Aplíquese el cuento.

PD: La última vez que pisé una iglesia fue hace muchos años... en una boda. O sea, no es que sea especialmente católico, pero no me gustan las manipulaciones.

Valenzuela, estás obsesionado con las barbas: ¿Es un fetiche?

Esta película me impactó cuando era pequeño. La escena del hombre ahogado en el molino aún me pone los vellos de punta.

He compartido algunos momentos con Amish en el estado de Vermont en los EU.Tambien tengo buenos recuerdos de ellos.En la historia universal le las "creencias" no recuerdo haber leido sobre crimenes cometidos por parte de la secta Amish...mandar a alguien a dormir a un gallinero o afeitarle la barba,frente a la hoguera de la Santa Inquisicion esta fuera de comparacion.Los abusos de que se le acusan al Sr.Mullet parecen un hecho aislado en la secta y no algo practicamente instalado de una manera cultural como son los abusos de jovenes cometidos por parte de los curas catolicos en todo el mundo.Se ha indemnizado(la Iglesia Catolica) economicamente a miles de hombres pero el danio moral y psicologico,ese queda para toda la vida y no los borran los dolares del Vaticano..Seria interesante y tal vez necesario, informar a los lectores del Pais a travez de su tan leida Cronica Negra, con un articulo que recopile y nos ilustre a todas y todos sobre los crimenes y atrosidades cometidos por la Iglesia Catolica:desde la Inquisicion, las cruzadas,la "evangelizacion" en algunas partes de mundo,el apoyo al nasizmo,sus negocios al margen de la ley(Caso Gelli,etc.) asi como los casos denunciados de abuso sexual en todo el mundo,que ahora son conocidos y divulgados...pero que nosotros,los ya mayorcitos,recordamos desde siempre.Si algo ha caracterizado desde su creacion al pequenio Estado de la Plaza de San Pedro es haber" acomodado" los Evangelios a sus "necesidades",la acumulacion de lujos y riquezas y la intolerancia con los no catolicos....Recuerdo ahora el nombre de Martin Lutero y la Iglesia de liberacion en America Latina,la cual fue descabezada por el actual Papa.Concluyo con las Sagradas Escrituras:" es facil ver la paja en el ojo ajeno"....sc

Excelente,como siempre!!

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Sobre el autor

Con más de treinta años de periodismo a sus espaldas, ha sido, entre otras cosas, corresponsal de El País en Beirut, Rabat, París y Washington y director adjunto de este periódico; también director general de Información Internacional en La Moncloa. Tiene siete libros publicados, trabaja como analista y reportero en El País y colabora como tertuliano en programas de radio y televisión. Es un lector voraz de literatura policíaca y de espionaje.

Entrevista Digital

Se cumple el primer aniversario de la Primavera Árabe, y Javier Valenzuela la analiza en su nuevo libro, Crónica del nuevo Oriente Próximo (Catarata), del que charló con los internautas el miércoles, 01 de Febrero de 2012 de 13:00 a 14:00

Eskup

Nuevo libro

Crónica del nuevo Oriente Próximo

Crónica del nuevo Oriente Próximo (Catarata, 2012) es el último de los siete libros publicados por Javier Valenzuela. En su primera parte, el autor propone las claves de la Primavera Árabe, desde la revolución del jazmín tunecina a las victorias de los islamistas en las primeras elecciones libres en Túnez, Marruecos y Egipto, pasando por la sangrienta represión en Siria. En la segunda, una recopilación de sus reportajes de los últimos 25 años en Turquía, Siria, Palestina, la Península Arábiga e Irán, se ofrecen pistas para comprender las nuevas realidades geopolíticas de la zona.

Con anterioridad, Javier Valenzuela ha publicado Usted puede ser tertuliano (Península, 2011), De Tánger al Nilo (Catarata, 2011), Viajando con ZP(Debate, 2007), España en el punto de mira (Temas de Hoy, 2002), La última frontera (Temas de Hoy, 1996) y El Partido de Dios (El País-Aguilar, 1989).

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