Javier Valenzuela

'Los del turbante' vuelven a ganarle a la CIA

Por: | 22 de noviembre de 2011

BeirutEmbassyBombing

“El espionaje es un negocio arriesgado", ha dicho un portavoz de la CIA a la cadena de televisión ABC al confirmar la caída de dos redes de espionaje estadounidenses en Oriente Próximo, una en Líbano, la otra en Irán. En su escueta verdad, la frase sería suscrita, sin duda, por Georges Smiley, el personaje de ficción de las primeras novelas de John Le Carré. En el caso de la CIA en Oriente Próximo, cabría añadir, el negocio es extremadamente arriesgado.

La primera noticia sobre esta caída de decenas de agentes e informadores de la CIA -al parecer reclutas locales, no estadounidenses- la dio el líder de Hezbolá, Hasan Nasralá, cuando en una intervención televisada informó el pasado junio de la captura de dos espías de la CIA infiltrados en el movimiento mayoritario entre los chiíes de Líbano. Aunque en su momento negó los hechos, La Compañía ha confirmado en los últimos días el desastre desde su sede en Langley (Virginia), no lejos de Washington. Aún más, ha informado de que la caída afecta tanto a gente suya en Líbano como en Irán. Los especialistas norteamericanos los dan por muertos.

En la guerra que, en las últimas tres décadas, enfrenta a Hezbolá y su padrino, la República Islámica de Irán, con la CIA y otros servicios secretos estadounidenses, los vencedores, una vez, más son los del turbante. Hezbolá es un hueso muy duro de roer para la CIA y todos sus satélites, aviones no tripulados, sistemas de interceptación de conversaciones telefónicas o navegación por Internet y recompensas millonarias. De hecho, a una de sus ramas clandestinas, Yihad Islámica, se le atribuye el mayor desastre jamás sufrido por la agencia de espionaje estadounidense.

El 18 de abril de 1983, un descomunal atentado con explosivos destruyó la embajada de Estados Unidos en Beirut. Murieron un total de 63 personas, norteamericanos y libaneses, y entre ellos se encontraban ocho agentes de la CIA que celebraban en ese momento una cumbre de la agencia en Oriente Próximo. Uno de los espías fallecidos era Robert C. Ames, el mismísimo director de la CIA en la región. Fue la primera vez que La Compañía tuvo dolorosísima constancia de que Hezbolá también puede disponer de un perspicaz servicio de inteligencia.

Estados Unidos buscó su propia venganza a los sangrientos reveses sufridos en Beirut. En los años siguientes el entonces líder de Hezbolá, Mohamed Husein Fadalá, fallecido apaciblemente en Beirut en 2010, escapó a varios intentos de asesinato presuntamente organizados por la CIA, uno de los cuales, una explosión con coche bomba, sembró de cadáveres los suburbios meridionales chiís de Beirut. Pero serían los israelíes del Mossad los que, en 2008, en un atentado con coche bomba en Damasco, abatirían al cerebro de las operaciones antiamericanas de Beirut de los años ochenta, el libanés Imad Mugniyah.

Como siempre en asuntos de espionaje, en cualquier asunto humano en realidad, la guerra entre Hezbolá e Irán y la CIA también ha conocido episodios chuscos. El más notorio, en 1987, sería conocido universalmente como el escándalo Irán-Contra. A cambio de la libertad de rehenes norteamericanos capturados por Hezbolá en Beirut, las agencias de espionaje norteamericanas vendieron armas al Irán de Jomeini, entonces en guerra con el Irak de Sadam. Los norteamericanos, con Reagan de presidente, destinaron el importe de aquellas ventas a financiar a la contra nicaragüense.

SpyGame
Hollywood ha hecho varias buenas películas sobre las actividades de la CIA en Oriente Próximo. En 2001, el año del 11-S, salió una de las mejores: Spy Game, dirigida por Tony Scott e interpretada por Robert Redford y Brad Pitt. Sus escenas en Beirut eran estupendas. Cuatro años después, en 2005, llegó Syriana, dirigida por Stephen Gaghan, protagonizada por George Clooney y Matt Damon e inspirada en un libro escrito por Bob Baer, un ex oficial de la CIA. Pues bien, Bob Baer declara estos días que Hezbolá es excelente en tareas de contraespionaje. “La seguridad de Hezbolá es la mejor del mundo”, afirma, “es mejor incluso que la del antiguo KGB”.

Sí, la CIA lo tiene muy difícil con los islamistas. Lo corroboró el que el 30 de diciembre de 2009, la agencia sufriera su segunda mayor sangría histórica, esta vez en Afganistán y a manos de Al Qaeda. La red de Bin Laden logró infiltrar en la CIA a un topo, un médico jordano llamado Humam Khalil al-Balawi. Invitado a una reunión en la base de Khost, en la que se planeaba cómo eliminar al entonces número dos de Al Qaeda, Ayman al Zawahiri, el topo hizo estallar los explosivos que llevaba pegados a la cintura y, además de él, murieron siete agentes estadounidenses y el spymaster jordano Sharif Ali bin Zeid, miembro de la familia real.

La actual desarticulación de redes en Líbano e Irán ha suscitado una doble polémica en Estados Unidos. Por un lado, algunos especialistas denuncian que los crecientes errores de La Compañía son debidos a las prisas que implica el trabajo de prevención de atentados terroristas al que se dedica casi en exclusiva desde el 11-S. “En la premura por resultados inmediatos, el oficio ha sufrido”, señala El Nuevo Herald. Por otro, se han observado groseros errores de procedimiento en la actuación de estas redes. En el caso de la libanesa, informadores y agentes se reunían siempre en el mismo Pizza Hut beirutí, según la cadena ABC. La palabra para convocar estas reuniones también era siempre la misma: pizza. En el caso iraní, el contraespionaje local descubrió que la CIA conectaba con su gente a través de mensajes cifrados en Internet, que logró interpretar.

Estos fracasos le llegan a la agencia de espionaje dirigida por el general David Petraeus en un momento que no puede ser más inoportuno, cuando está siendo muy presionada por su Gobierno para que obtenga información sobre los planes nucleares de Irán y sobre cuál sería la reacción del régimen de los ayatolás y sus aliados libaneses de Hezbolá en el probable caso de un ataque militar israelí. Irán, por su parte, denuncia estar cercado por centros de espionaje de la CIA norteamericana, el Mossad israelí y el MI6 británico instalados en sus países vecinos: Irak, Afganistán, Pakistán, Turkmenistán y Azerbaiyán. 

P.S. Sobre la historia de la CIA puede leerse en castellano el libro Legado de cenizas. Historia de la CIA (Debate) del premio Pulitzer Tim Weiner. Antonio San José le entrevistó en Cara a cara de CNN+

Hay 45 Comentarios

No creo que ni Irán ni Hezbolá luchen por las libertades, más bien se trata de un estado totalitario gobernado por fanáticos religiosos, y de un grupo terrorista. Sin más. Por eso ni entiendo ni comparto el tono crítico con la CIA y amable con "los del turbante"...

Veo que hay varios comentarios negativos sobre el titular que no se han tomado la molestia de leer el post, muy crítico con la CIA y elogioso sobre las capacidades de contraespionaje de Hezbolá e Irán, ni conocen al autor, un gran defensor de los árabes y sus luchas por las libertades. Muy interesante y documentado el texto, como siempre, don Javier

El espionaje es un vicio muy antiguo de la política, Desde l antigüedad, todos los estados, sin excepción, lo practican y en especial las grandes potencias. Y todos esos servicios se basan en normas ajenas a la ética, tales como el chantaje, el soborno, el crimen, la delación y un sinfín de exquisiteces del estiércol humano. Llámese CIA, KGB, MOSAD, M15, etc., etc., todos son demoníacos ya que la sucia política es eso, un juego diabólico cuya finalidad es el poder por el poder.

asd Tu ve aflojando todo lo que se supone que debes desde 1500. Yo por mi parte me voy a cobrar lo que hicieron los romanos en el S. I a. de C. en Numancia, y lo que hicieron los turcos en 1453 en Costantinopla. (Que para eso tuve una novia griega, y algo me corresponde seguro.)

En el mundo que vivimos donde el poder lo controlan "unos pocos" es dificil saber la verdad de las cosas. Hay que darse cuenta, de que los medios de comunicación "son intrumentos del poder" y con ellos lanzan "su propaganda". Si las personas normales tuvieran en sus manos algún periódico o televisión podrían contar como es la realidad, pero por desgracia las televisiones están en manos de millonarios y delincuentes de alto nivel , que en ningún caso quieren que se conozca QUE SON ELLOS EN REALIDAD LOS QUE HACEN DAÑO A LA POBLACIÓN.

El titulo evoca mucho y pone el tono. Mi unico desacuerdo es que no creo que los del turbante (buena clave) ganen la contienda final.

A mi modo de ver, la CIA y el Moshad israelí juegan en el mismo equipo en Oriente Próximo...así que, teniendo en cuenta la partida presupuestaria que Israel dedica a este tipo de actividades, creo que 'los del turbante' siguen estando en clara desventaja, a pesar de haberse apuntado algún tanto. Por otro lado, he hechado en falta en el artículo una mención al asesinato del ex-primer ministro libanés Rafik Hariri, en febrero de 2005, que a pesar de haberse medio-atribuido a servicios secretos sirios, entre otros, muchos son los indicios que apuntan a pensar que fue una más de las intentonas de los de 'la Estrella de David' de desestabilizar un territorio (Líbano) que acostumbran a bombardear cada vez que las cosas van medio bien.

claro que le ganan la partida, ¿ cuantos cientos de miles , por no decir millones de los del turbante han muerto desde el atentado a los marines en el libano? y lo peor es que todavia no se han dado cuenta ¿ pero han pensado los del turbante en los otros cientos de miles o quizas millones con la falta de medicinas y el hambre que van a morir ? ¿ todavia piensan que las hormigas normales aunque sean más ,van a poder con la marabunta que es el potencial americano en el mundo,

YOYME Pues a mi de triste nada, todo lo que sea palos a mi amo me favorece, asi que !bravo por los del turbante! Que sigan dandole de hostias a los de la gorrilla.
P.D. Si, lo pagaremos caro. Todo lo que hemos robado al resto del mundo, desde que alla por 1500 empezamos nuestra "mision civilizadora" es una factura tremenda y lo pagaremos. No lo dude.

Esto es resultado de Wikileaks

Mi pregunta, con respecto al tema "los del turbante" es simple...creo: ¿Qué aporta tal expresión al titular? O mejor, que causa al lector, distinto de "el radicalismo yihaidista vuelve a triunfar" ¿es que llamar las cosas por su nombre no genera el escándalo que el periodismo español necesita para existir?

Está mal traducido lo de "el espionaje es un negocio arriesgado". En inglés "risky business" ya que estamos hablando de espionaje, se debe de traducir "actividad arriesgada" o "asunto arriesgado".

Actualidad, espionaje y novela policiaca. Una selección de temas que me apasionan y que sin duda nos hacen conocer otra realidad que raramente merece la atención de los medios. Excelente idea Sr. Valenzuela.

La CIA tiene tantos tentaculos que si se le corta un brazo aparecen 3 o 4.. el titular seria: Islamistas :1- CIA: 20

"Los del Turbante" o "towel heads"... es la forma peyorativa que tienen los anglosajones de referirse a los árabes y/o musulmanes. Entiendo que el autor no suscribe este apelativo, pero incide con actitud sarcástica en él por ser la actitud norteamericana de considerar paletos altamente derrotabes a aquellos que no cumplen sus estándares culturales.
En todo caso, se e podría criticar su estrechez a la hora de utilizar las comillas o las cursivas, pero el artículo es fresco y ágil, así que estas cosas se olvidan ante el gusto de leerlo.

Alex, a mi el titular me parece buenísimo.

Los del turbante (los malos del turbante, se entiende) van ganando porque en países teóricamente civilizados como este la opinión pública y periodística los apoya. Es tristísimo y pagaremos caro las consecuencias.

Alex, se podría poner los del turbante contra los de la gorra si no fuera porque la gorra (la de beisbol) se ha extendido y la utilizan los que antes iban con boina. ¿Tú la llevas? ¿Chabacano? ¿Oblicuo?

Si los del turbante fueran burros (como creen ustedes) por qué se les tiene tanto miedo? Cuidado con sentir superior al...

“Los del turbante vuelven a ganarle a la CIA”

Qué horrible titular, la figura oblicua traiciona por omisión inconsciente o consciente al periodista… No hay duda de que don Javier es un periodista chabacano de El País….

“los del turbante”… es un animismo cultural indígena y así ES el periodismo español...

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Sobre el autor

Con más de treinta años de periodismo a sus espaldas, ha sido, entre otras cosas, corresponsal de El País en Beirut, Rabat, París y Washington y director adjunto de este periódico; también director general de Información Internacional en La Moncloa. Tiene siete libros publicados, trabaja como analista y reportero en El País y colabora como tertuliano en programas de radio y televisión. Es un lector voraz de literatura policíaca y de espionaje.

Entrevista Digital

Se cumple el primer aniversario de la Primavera Árabe, y Javier Valenzuela la analiza en su nuevo libro, Crónica del nuevo Oriente Próximo (Catarata), del que charló con los internautas el miércoles, 01 de Febrero de 2012 de 13:00 a 14:00

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Nuevo libro

Crónica del nuevo Oriente Próximo

Crónica del nuevo Oriente Próximo (Catarata, 2012) es el último de los siete libros publicados por Javier Valenzuela. En su primera parte, el autor propone las claves de la Primavera Árabe, desde la revolución del jazmín tunecina a las victorias de los islamistas en las primeras elecciones libres en Túnez, Marruecos y Egipto, pasando por la sangrienta represión en Siria. En la segunda, una recopilación de sus reportajes de los últimos 25 años en Turquía, Siria, Palestina, la Península Arábiga e Irán, se ofrecen pistas para comprender las nuevas realidades geopolíticas de la zona.

Con anterioridad, Javier Valenzuela ha publicado Usted puede ser tertuliano (Península, 2011), De Tánger al Nilo (Catarata, 2011), Viajando con ZP(Debate, 2007), España en el punto de mira (Temas de Hoy, 2002), La última frontera (Temas de Hoy, 1996) y El Partido de Dios (El País-Aguilar, 1989).

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