Javier Valenzuela

Mordisco italiano al tiburón de Wall Street

Por: | 19 de enero de 2012

 

Italia sorprende de vez en cuando por la valentía con que agarran el toro por los cuernos algunos de sus policías, fiscales y jueces. Hoy, jueves 19 de enero, el toro al que se han enfrentado es, ni más ni menos, que el de Wall Street. La noticia ya está en elpais.com: agentes de la Policía de delitos fiscales han registrado las oficinas en Milán de la agencia de calificación de riesgos Standard & Poor's (S & P). La fiscalía de Trani, según informa Il Corriere della Sera, sospecha que S & P manipula el mercado con "juicios falsos, infundados o imprudentes" sobre el sistema financiero y bancario italiano. Otra de estas tristemente célebres agencias, Moody's, también está siendo investigada.

     S&PMuchos ciudadanos de otros países europeos desearían que sus autoridades actuaran con el coraje demostrado por la fiscalía de Trani. Al precio de la pérdida de sus trabajos, la reducción de sus sueldos y/o la rebaja de sus derechos sociales, han aprendido a conocer los nombres y las prácticas de tales chiringuitos. Y desde luego, no tienen de ellos una buena opinión.  

    Mentar Wall Street y que el ciudadano honrado haga el gesto protector de echar mano a su cartera es hoy instantáneo. En la conciencia planetaria esa cordillera neoyorquina de cristal, acero y hormigón es la cueva global de Ali Baba y los cuarenta ladrones.

   TheWolfOfWallStreet.JordanBelfortEl contemporáneo thriller estadounidense tampoco tiene buen concepto de Wall Street. Novelas y películas lo identifican con la codicia desmedida, la manipulación sistemática y la amoralidad sustancial. También con la pasión desenfrenada por los coches alemanes y los trajes y zapatos italianos, y por las drogas y el sexo de pago.

   Este es uno de esos terrenos en que la realidad suele superar la ficción. Véanse la caída de Lehman Brothers, la detención de Bernie Madoff y todo lo que ocurre desde 2008, o reléase The Wolf of Wall Street, la autobiografía de Jordan Belfort.

   Martin Scorsese planea un thriller cinematográfico basado en este libro, en el que  Leonardo DiCaprio interpretaría a Belfort, un directivo de una firma de inversiones de Wall Street que desvalijó a diestro y siniestro en los años 1990 hasta terminar siendo descubierto y encarcelado durante casi dos años. Belfort ganaba de día miles de dólares por minuto y los gastaba de noche en fiestas desenfrenadas con prostitutas y quaaludes, su droga favorita. Lo cuenta con desparpajo en The Wolf of Wall Street.

   Los últimos años 1980 y todos los 1990, al calor de las desregulaciones de Reagan, fueron eufóricos en Wall Street, preludiando lo de ahora. Jóvenes ejecutivos ganaban fortunas en un santiamén y a unos cuantos se les iba la olla. Lo contó (ficción, esta vez) Bret Easton Ellis en su American Psycho. Esta novela, publicada en 1991 y que dio lugar a una película homónima estrenada en 2000, cuenta en primera persona la vida de un desquiciado yuppie que de día es vicepresidente del departamento de fusiones y adquisiciones de una firma de Wall Street y de noche, un estremecedor asesino en serie.

      American-psycho.Mediana.

    Oliver Stone se ocupó de la delincuencia de cuello blanco en 1987, cuando estrenó Wall Street. Charlie Sheen encarna a un joven bróker que sueña con triunfar en la capital financiera del planeta y que termina siendo contratado por su admirado Gordon Gekko, interpretado por Michel Douglas. No tardará en descubrir que Gekko no tiene el menor escrúpulo e intenta implicarle en una operación ilegal.

     GekkoTras pasar unos años en la cárcel, Gekko vuelve en Wall Street: Money Never Sleeps (Wall Street 2: El dinero nunca duerme), el último filme de Oliver Stone sobre este asunto. Aparecida en 2010, esta entrega aborda la actual crisis financiera global y, en particular, eso que los norteamericanos llaman moral hazard. Con su claridad y precisión habituales, el economista Paul Krugman ha definido el moral hazard como “cualquier situación en la que una persona decide cuánto riesgo va a asumir siempre y cuando sea otra la que pague el precio si las cosas van mal”. El desastre de las sub-prime es un ejemplo perfecto.

    Esta segunda parte de Wall Street no es muy buena (es muy floja, de hecho), pero  deja frases de un cinismo definitivo como esta de Gekko: “La avaricia es buena y ahora es legal”.

    En algún momento de la historia reciente de Estados Unidos y, qué diablos, el conjunto del planeta, la avaricia pasó de ser considerada un vicio a alabarse como una virtud. Y, claro, rompió el saco. Ahora las clases populares y medias tienen que llenarlo de nuevo.      

     A las librerías norteamericanas han llegado en los últimos tres años un montón de novelas policiacas sobre el Wall Street de la especulación financiera que desembocó en esta crisis. Las escritoras Jyl Scislow, con Moral Hazard - A Wall Street Thriller, y Kate Jennings, con Moral Hazard, han tratado el tema, al igual que  Peter Thoms Senese (The Den of the Assasin). Stephen Frey, por su parte, es un veterano practicante del financial thriller y fue vicepresidente de un banco de Wall Street.

    MoralHazard.AWallStreetThriller.JylSicslowEl caso de Frey no es único. El pasado verano, The New York Times daba cuenta de la salida de tres novelas policiacas ambientadas en Wall Street y escritas por gente que trabajó allí durante años: Bull Street, de David T. Lender; The Fund, de H.T. Narea, y The Gods of Greenwich, de Norb Vonnegut.

    En otro artículo, el mismo periódico se preguntaba si esas novelas eran realistas, si reflejaban el verdadero universo de los amos del casino financiero global. Lo eran y, como en la Guía Michelin, para certificarlo les ponía humorísticamente “estrellas de oro de Cartier”.

    También es realista Margin Call, la película dirigida por J.C. Chandor e interpretada por Kevin Spacey, Paul Bettany y Jeremy Irons que llegó a las pantallas españolas el pasado año. Cuenta la historia de una noche de 2008 en la que los ejecutivos de una firma de inversiones de Wall Street descubrieron que los activos financieros que estaban vendiendo eran pura basura tóxica. En este periódico, Carlos Boyero describió la película como “potente retrato de los tiburones financieros”.

     Hoy, un fiscal italiano ha osado darle un mordisco en Milán al tiburón.

Hay 15 Comentarios

Aparte de insultar ("imbéciles", "ignorante", "tonto del capirote"...), su comentario Sr. Muy Bien Hagamos Eso no aporta nada. Ni usted ni el autor del post saben o dejan de saber lo que pudo encontrar la Policía en esas oficinas de SP en Milan. Lo único que sabemos es que el registro se produjo y por qué.. Y nadie ha dicho nunca que Obama (pobre) esté detrás de las agencias de califficación... Ni tampoco el Vaticano o Israel... Detrás de eso están los que ganan una pasta gasta con el negocio de, por ejemplo, darle una alta calificación a Lehman Brothers el día antes de que quebrara brutalmente...

«agentes de la Policía de delitos fiscales han registrado las oficinas en Milán de la agencia de calificación de riesgos Standard & Poor's (S & P)»
¿Y qué encontraron? ¿Unas órdenes escritas de Obama de hundir a Italia? ¿Órdenes del Vaticano o Israel? No, no encontraron nada y lo único que lograron fue pasar por imbéciles.¿Así que S&P no tiene derecho de EXPRESAR UNA OPINIÓN? Pues eso es el famoso "rating" de S&P: UNA MERA OPINIÓN DEL RIESGO DE IMPAGO.
Lo verdaderamente impresionante es la mente infantil e ignorante de los españoles que se precian de "entender" a USA viendo PELÍCULAS DE FICCIÓN. Hay que joderse de lo tonto de capirote que ha terminado el país. ¿Y este señor trabaja o trabajaba en La Moncloa? Con razón el gobierno de ZParo no tuvo nunca la menor idea de nada internacional. ¡¡¡Ay España, que vergüenza das!!!

Yo, que me he vuelto un poco cospiranoico, algo que por cierto es muy cimematografico, me pregunto hasta que punto esa "salida de tono" no es sino un apagafuegos muy elaborado para una poblacion cada vez mas encendida. Llamadme loco pero me da que la justicia y los politicos ya podrian haber hecho eso y mucho mas para frenar a los especuladores de wall street y otros...

Hace ya tiempo que Wall Street opera como un monopolio financiero con las siglas Alcapone, S.A. El problema es el de un pais, Estados Unidos, con un individualismo enfermizo, donde el amor al dinero se ha convertido en una verdadera psicopatía, un amor que justifica las aventuras guerreras fuera de su territorio, sin importarle los desastres de ciudades y pueblos y las miles de víctimas que provoca.

He visto muchas de las películas que has nombrado. Margin Call fue la última. Me encantó! con un reparto impresionante, creo que refleja la realidad como ninguna, puede que precisamente sea porque somos más conscientes de lo que pasa aquí. La impunidad con la que efectúan estas operaciones financieras más que dudosas le pone a uno los pelos de punta. Me alegra ver que la justicia italiana trabaje para acabar con esta impunidad, pero no tengo mucha fe. Lo bueno sería que otros tribunales tomaran ejemplo. Por cierto, si os fijáis en las películas relacionadas con este tema suele desprenderse mucha admiración hacia estos peces gordos. ¿En qué mundo vivimos?

al fiscal italiano que se ha atrevidoa husmear en S & P le terminará pasando lo mismo que en España al juez Garzón por investigar la Gurtel, pagará él los platos rotos... le llaman democracia y no lo es!

Aunque la moralidad no se cotice en Wall Street deberia ser un valor en alza. Aunque no creo que lo que haya motivado al fiscal sea concretamente sus principios, que todo podria ser, es definivamente un golpe a la falta de escrupulos e impune tejemanejes de esos rateros de guante blanco. Espero que el ejemplo se generalice, aunque mucho me temo que sea una espiral sin fin esto en lo que estamos metidos y de lo que parece no nos vamos a librar...

Otra excelente película sobre el tema, "Boiler room", de Ben Younger, del 2000, donde muestra el funcionamiento de una agencia de brokers, un chiringuito financiero, que se dedican a hacer pump and dump, elevando precios artificialmente, y contiene la trastienda de la forma de operar, con detalles del día a día, a un nivel menor del de estos tiburones, pero no menos peligroso, y muy familiar para muchos hoy en día, a la luz de los últimos sucesos.

Enhorabuena por el resumen tanto de la situación actual de las agencias de calificación de riesgos como S&P, Moodies y similares, como del cine y lass novelas basado en esos hechos. La situación en WallStreeet, quizás cabría haberla complementado con algún comentario respecto a la reacción de OccupyWallStreet, que lamentablemente está desapareciendo de los medios de comunicación ya que nadie se atreve a enfrentarse con los grandes que tanto alimentan los medios de manipulación de las masas. Ningún periodista morderá la mano que le da de comer y mucho menos se jugará el futuro por informar, opinar o analizar la trastienda de lo que ahora se ha convertido en el pan de cada día de los lectores más interesados por entender qué sucede a su alrededor. (genial: demasiado chorizo para tan poco pan). No es sólo aquí (por USA) que a los perros no se les ata con loganizas, tampoco en el resto del mundo se les permite a los reporteros escribir así como así sobre temas desagradables para el poder o el 'status quo'. Si aquí existen 'pullitzers' 'pbs' o 'npr' es por que algunos (pocos) se siguen rascando el bolsillo y aunque 'tax deductible' se esfuerzan por conservar cual reservas indias algunos microespacios de libertad de opinión, sean estos incluso simbólicos e intranscendentales en la vorágine borregil y estruendosa del teaparty o restantes republicanos descerebrados. Si el cine y la novela 'negra' thriller o de terror pueden dedicarse a ventilar algún caso basado en hechos reales es por que al hacerlo desde el formato de la ficción a nadie le molesta y muchos ni les convence ni les afecta, en definitiva sigue siendo ficción es decir tanto como decir es mentira. Todos siguen pensando que la mentira = ficción siempre es superada por la realidad, pero casi nadie sabe a qué realidad remite si consideramos la ficción un cuento. Y con esto acabo mi cuento por hoy. Gracias Javier, por tu aportación continua a ese mínimo de sensatez que se deduce de tus 'ficciones'.

salut
vicente

Hagamos una demanda mundial contra estas agencias. Si fueran a los americanos a quien clasificaran como "basura", ya veríamos que pronto denunciaban a diestro y siniestro.
Definitivamente el dolar se propuso empujar al euro al abismo porque le hacia mucho daño comercialmente y porque le resultaba muy caro pagar las facturas europeas.
Las guerras, y como consecuencia, la destrucción de países, vidas y economía ya no se juega en los campos de batalla, ahora se hace en los mercados financieros, amparados por los secretos y por una regulación muy poco transparente en lo referente a las opiniones de ciertos sectores del poder.

Europol, la Comisión de Bruselas, quien se ocupe de investigar la delincuencia organizada en Europa tendría que abrir una operación masiva sobfe las actividades de las agencias de rating en nuestro continente. Estan arruinando la vida de millones de personas. De cuello blanco o de cuello sucio, la (presunta) delincuencia es (presunta) delincuencia

Hoy soy italiano.

Con 30 años ya les hacen analistas... ¿cómo van a entender nada con 30 años? El mundo es mucho más complejo que todo eso. No puede ser que la valoración económica de un país dependa de unos jovencitos endiosados y superpagados.

Las agencias de calificación...esas sí que dan miedo. Muy bueno el blog Sr. Valenzuela!

Aplauso a la justicia italiana!!! Tendrian que tomar ejemplo los politicos y los jueces de España, Francia, Irlanda, Grecia, etc. etc. Menos quejarse de las agencias de descalificacion y mas investigarlas en serio! Cada vez que estos señores descalifican a alguien, ellos y sus amigos ganas millones y millones. Especulacion pura por la via de la objetividad

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Sobre el autor

Con más de treinta años de periodismo a sus espaldas, ha sido, entre otras cosas, corresponsal de El País en Beirut, Rabat, París y Washington y director adjunto de este periódico; también director general de Información Internacional en La Moncloa. Tiene siete libros publicados, trabaja como analista y reportero en El País y colabora como tertuliano en programas de radio y televisión. Es un lector voraz de literatura policíaca y de espionaje.

Entrevista Digital

Se cumple el primer aniversario de la Primavera Árabe, y Javier Valenzuela la analiza en su nuevo libro, Crónica del nuevo Oriente Próximo (Catarata), del que charló con los internautas el miércoles, 01 de Febrero de 2012 de 13:00 a 14:00

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Crónica del nuevo Oriente Próximo

Crónica del nuevo Oriente Próximo (Catarata, 2012) es el último de los siete libros publicados por Javier Valenzuela. En su primera parte, el autor propone las claves de la Primavera Árabe, desde la revolución del jazmín tunecina a las victorias de los islamistas en las primeras elecciones libres en Túnez, Marruecos y Egipto, pasando por la sangrienta represión en Siria. En la segunda, una recopilación de sus reportajes de los últimos 25 años en Turquía, Siria, Palestina, la Península Arábiga e Irán, se ofrecen pistas para comprender las nuevas realidades geopolíticas de la zona.

Con anterioridad, Javier Valenzuela ha publicado Usted puede ser tertuliano (Península, 2011), De Tánger al Nilo (Catarata, 2011), Viajando con ZP(Debate, 2007), España en el punto de mira (Temas de Hoy, 2002), La última frontera (Temas de Hoy, 1996) y El Partido de Dios (El País-Aguilar, 1989).

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